lunes, 11 de mayo de 2015

NÉLSON ROQUE PEREIRA [15.919] Poeta de Cuba


Nélson Roque Pereira

12 de Mayo de 1966, Ciego de Avila, CUBA

OBRAS PUBLICADAS/ OTROS DATOS DE INTERES: Textos de su autoría han sido publicados en el Periódico Invasor en Ciego de Avila; Boletín Literario del ISACA. Obtuvo primer lugar compartido en el encuentro municipal de debate "Talleres literarios" (1994); en 1995 mención en el concurso provincial en saludo al 14 de Febrero. Todos en Ciego de Avila.

Miembro del Taller Literario "Olga Alonso" del Municipio Ciro Redondo en Ciego de Avila.

DIRECCION PARTICULAR: Apartado Postal No. 27 Ciro Redondo, Ciego de Avila CP: 67500. CUBA.


En   El Caimán Barbudo. 2|2|2013


                     Para escrutar la vida hay que fundarla
                     y que fundamentarla en un orbe.
Antonio Colinas.

                     …cada palabra se libera,
                     recorre el tiempo que ella se crea,
                     se pulveriza para reaparecer.
José Lezama Lima.


Por Primera Vez

Por adictos tiempos se escucha
el grito del que va rumbo a los muros.
Las caras sugieren otras edades,
y el tempo se agrieta en conjeturas,
no más que a vengar el frío del reverso.
Nada que ver los destellos con la luz
de quién pasa y no deja trazos,
el don que nos fue vestido
por si nos provoca el mundo.
En los embarcaderos las idas y venidas
sobre el tablero de Ulises, el contagio
del centavo por si el regreso a casa.
No importa si perdemos un café
en el reclinatorio de las barcas,
o si se engarzan las promesas
en la misma cáscara del arco iris
que pudo ser el puente origen
de todo lo que no está cumplido.
Si el navegante llega a destiempo,
una razón de más para no ser el huésped
de las fatigas, los barandales
de los que partieron un día
en diálogo con el barro.
No importa duelan las espaldas
en espera de la comunión,
llegará el primero a ese extraño parecer
de husos, trigos y rosas.
La humedad del ritual adolece dar,
y dar un poco más, hasta que duela
la imperfecta redondez del ser.




Círculo

                                 “… nunca somos a solas sino vértigo y vacío…”
                                                                     Octavio Paz.

A mediodía ya no hay salida
para quien atraviesa el túnel
y se crece en la dimensión.
Es el momento en que la sombra
de la araucaria se expande
y trae consigo en los olores
ramas de un ciclo al acecho.
Se deshacen las hilanderas
más allá de la coma, el espacio,
y mana el lenguaje en catarata
de ruptura que se despeña, salta
a un abismo de voces detenidas.

Aún está sobre el escritorio
el tronco sin labrar y sin nombre,
decir no cuesta nada, decir
es padecer el pensar en señales,
cuesta o no pensarlo todo,
si los días se revelan cartas,
y ciertas cosas dejan de importar
al sermón del pensamiento
para quien se detiene y vuelve
a pisar el círculo del vacío.




Noción de fechas

                                                            “Sangran desde mi horcón ardiente
                                                            y olfatean mis talones”.
                                                                         Dylan Thomas.


¿Quién la utopía, los puntos 
sobre las íes para martillear el canto?
Si la puntilla se joroba antes
de ser la casa donde habitará el amigo,
y se queda el canto en un letargo
de trazos discontinuos
que se van acostumbrando
al vicio de los martillos,
y queda el madero en la mirada
de sopor correoso de hijo a padre,
bajo las trampas que tiende
el sinsabor de un café.

Una vez más materias de alimento
que se agolpan como cicatrices
a la uña, al pan, al grano de arroz,
a bisiestos parpadeos de esperanza.
Acaso el viaje se ha vuelto nervio
entre el clavo y el madero.
El oficio es ser golpe en la unidad
aunque tiemblen los horcones,
y se atrinquen las fechas
al amparo de la carne.




Siembra

                                            “Yo digo: no piensen en la cosecha,
                                            sino sólo en la siembra justa”.
                                                                T. S. Eliot.


Entre mi cerca y la tuya
un mismo poste, el mismo alambre
que corre hasta el final
alternando las piedras
con las imprecisiones verbales,
que deshacen el infinito
en la sombra del bienvestido.       (bienvestido es un árbol de Cuba)
Aún quedan en la lejanía
pequeños portillos
por donde se nos van los hilos,
y rota la muralla nos hurtan
los frutos de la cosecha.

Ahora queda justo el tiempo
para demorar la siega y volver
por causas e intención
a dividir los granos
entre los dedos,
llegarán las lluvias de agosto
a subir el nivel del pozo,
a presagiar el cundiamor     (cundiamor es una enredadera con frutos)
y los pájaros sobre la cerca.

Si el destino es clavar al poste
siete grampas y un cascarón
donde crecer la orquídea,
te regalos las tempestades,
no son peores desde el horizonte
con sus cerros de humo,
basta con otear las ruinas
para saber que aún tienes casa
sólo para una siembra justa.




EROS

Al pudor de tu Diosa
regalo mi morada para la emoción,
que convida el ritual
soñar angeles para tu lecho.
Le ofrezco en acecho navegar en mieles
ahogarme desesperadamente en tus fuentes virginales
resucitar entretejido por las jaulas del placer
moverme despacio e idílico defender
con cortinas de fuego y mi escudo de hombre
a tu incitante flor.

Tu belleza; la primavera
que alcanza en alas
la venturosa cima de nuestros cuerpos.

Convida la violenta sed aplacar con rocío,
que sucede a nuestra fiesta y
sofocar con mi vello tu vida llama,
que escale como espiga y gimiente me acerque
entre cándidos besos a tu celestial trigal.




PENSANTE

¿Por qué lloras hermano?
Somos todos así
nacimos del lodo
oye a tus campanas
bebiéndote tu miel.

- Allí no lo tendrás.



AURORAS DEL PARAISO

Manos derrededor de mi escudo
tu hiedra entre mis besos.
Sube un pedestal llameante,
el murmullo de tu risa
sella una voz que vuela
y templando el acero de mi pecho estrellas tus pupilas
que cargadas de mis notas lloran, y cada lágrima me convoca a candentes deseos
de guardar el silencio,
apoyar ante tu armonía sucumbir todo el misterio
y con un fulgor de orgullo arrancar de tu lira
el crepúsculo de un verso.



MISERERE

Haz un camino
haré yo las ruedas para este tren.
Tal como pienso en imágenes
quiero sumerger las pisadas
en su metáfora y su mecanismo verbal.
No quiero imaginar palpitaciones ni regodeos
al momento de expresar con elegancia
la originalidad de este curso,
entre casas habitadas por la mullida acuarela.
Quiero forjar junto a tí,
un jardín en floración,
que cada ventana traspase su olor
quede desconcertado el oscuro
y la exposición que nazca de nuestro caminar
le añada condecoraciones al estandarte
de nuestro carruaje.




TENTACIÓN

Acuden al unísono
las nebulosas grises,
que un poema que hierve.
Acuden trotando cual bestias espantadas.
es la transfiguración;
persigue el antiquísimo desasosiego.
¿tuvo la maldad razones para proclamar?
El día más gris, de la semana pasada.
Hoy se acarrean sillas
encienden las luces; enfocan sus ideas.
Divaga la sombra, cubre de suerte
y vacía su mente la estridente noticia.
Visitar el depósito, la rejuvenecida vida.
Oficia la materia; engendra su vehemencia
Lígase todo, circunda la emisión
la facultad del verbo.
Verbo que en las dunas cree,
y anuncia no en segunda voz,
que ojear la vida.
Tiene hoy razón la primavera
para desperatar la lluvia.



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Si un soplo de poeta
llegase un día
plantaré mis colecciones
y al montón de libros
que atesoran mi cuarto
arrebataré el silencio.
Conversaré con Tina
Gorki y Amicis,
Le pediré a Neruda
Kafka y Vallejo
rasguen lo que un día
puse a vegetar en sobres
esperando que un trazo
sembrara ramilletes
en amarillas márgenes.
Escribiré a toda hora
qué más vale para tí
vivir una bohemia
o soñar con mis manos.
No hablaré a mi musa
dejaré su ego,
a lo que se atreva,
arrimar el alma.
Pender del techo
aquel primer poema
que marcó una tarde
Si en el soplo del poeta
me llegase un día
no cambiaré la pluma
por otra mirada.



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Nuestros golpes.
Has olvidado ayudar a un hermano
llanto y tristeza.
nuestros golpes
Has olvidado saciar la felicidad
Te aconsejo no vuelvas
ahora niebla.
Ayer pudo florecer.


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Para tí hermano
las estrellas no caen.
Fugases vuelan por tu memoria.
Sabes,
que como péndulos
podrías atraparlas
en tu red de amores,
las cuales serán fáciles.
Posees la mano limpia
que suavemente crece
entre torbellinos de vida.


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Ayer hubo,
hoy las hay.
Cayeron desde Belén.
Ni retorcidas ni huecas;
pobladas de polvo,
quimera,
cosecha de buenas consideraciones.
Todo ello.
Vivencias.
Ha de todo milenios, hoy,
rueca entre dedos
deshojando la maldad.
Brotó un angel,
ríe como loco caballo.
Contrastes.
¿No esperabas esta nublada humanidad?
La verdad juega;
un compás dislocado,
su cadencia no marca el tiempo.
No se tú...
Yo quiero un volcán como lecho,
al caballo,
azorar sus crines.
Desperté.
Nací el doce.
Es 1994



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