martes, 5 de mayo de 2015

FLAVIA GARIONE [15.870] Poeta de Argentina


Flavia Garione 

Nació en Capital Federal de Argentina en 1990. Publicó algunos de sus poemas en El muchacho de los helados (2011, Buenos Aires) y en Metrópolis (2010, Guadalajara). Algunas de sus publicaciones son Museo Local (2012, Sacate el Saquito), y Mi mente es como un dj malo (2013, Neutrinos). Administra el blog tengogatitosbebes.blogspot.com. Participa en la organización de Festival de poesía, de Mar del Plata y codirige el sello editorial Luz Mala. Recientemente creó el  sello Honesta que se dedicará a publicar a poetas jóvenes.



POLICIAL NEGRO

En una fiesta de casi famosos
mendigando copas de vino
con mi amiga
bailamos así
agitando en el aire
el dedo índice,
damos tantas vueltas
que le tiramos las copas
a los que están al lado
y nos bardean
pero no los escuchamos
estamos en la capsula del baile loco,
de repente,
mi amiga reconoce a un famoso
lo saluda a los gritos
él apenas nos mira
y sigue desfilando
con su camisa de palmeras.
Los actores de la televisión y los músicos están sobrevalorados, 

pienso
aunque no puedo fundamentar este pensamiento
que se queda ahí, como flotando.
Un poco después
fumamos
discutimos con un viejo
que nos sigue por todo el boliche
como una mascota
dice que le gusta el policial negro
también me cuenta
que está escribiendo una novela
sobre La Pampa
es surrealista, dice
yo media borracha hablo
de la importancia de los clásicos
empiezo con una especie de discurso
que se pone cada vez más raro
no sé
de dónde saco tantas palabras
todo es muy vertiginoso
hasta que estamos afuera
en medio de un temporal
caminando del brazo
apenas nos mantenemos en pie
digo
no lo puedo creer
todavía es de noche
y el mar choca violentamente

contra las rocas.



TODA LA POESÍA DEL SIGLO XX

Somos tan malos poetas
como cantantes
Y esa es también una idea teórica
En realidad, solo podemos hablar
de las imágenes,
como sacar la cabeza por la ventana
un domingo por la mañana
los poetas buenos son aburridos
una se pregunta
¿cuándo van a tropezar en
El poema?
Ser consciente de toda la poesía del
Siglo XX ¿puede trasmitirte un destello
De alegría? ¿de inteligencia?
Podrían distinguirse miles de fases
De la luz a la mañana
Y eso es algo que no se puede describir,
sin embargo no es suficiente,
La sensación de perplejidad
una ruta de noche
En el 2006 el cielo de Santiago del
Estero era abrumador y saqué las piernas
Por la ventana del colectivo
En 2008 dormí en un campo
Al aire libre,
Mi cabeza
Como un punto fijo en el macro cosmos
Los sonidos amplificándose
Sin parar
Como pequeños roedores
Insectos con millones de formas
Y la galaxia haciendo estallidos
De 1.4 segundos.



CON JOAQUÍN ESTUVIMOS HABLANDO

no da escribir boludo
el otro día en una lectura una chica habló de que en el jardín la 

obligaban a tomar la lechita

tampoco escribir cosas sublimes 
ambos extremos son malos
Yo no soy fan de poner límites
a veces me gusta la boludez 
pero la poesía que más me gusta es la que tiene ideas



Laura y Celina

Hoy fui a nadar. El vestuario de mujeres es húmedo y caliente. Me gusta estar en el vestuario de mujeres. Me siento protegida. Todas las ancianas que salen de la clase de aqua gym tienen excelentes cuerpos y conversan mientras se desnudan. Después se bañan. Son muy seguras de sí mismas ¿Tienen esos cuerpos porque nadaron toda su vida? Yo quiero ser como ellas.  Algunas llegan bailando porque en aqua gym también bailan. Hoy les tocó cumbia villera. Cuando entro en la pileta todavía suena Damas Gratis. Damas Gratis me hace acordar a los bailes del colegio. A los chicos y al bazoca o al bubaloo. No me gustaba mucho tranzar en esa época. Enseguida nos mandan a hacer distintos estilos de nado. Al principio me siento torpe. Me aprietan las antiparras. De repente me concentro. El agua es mi mejor amiga. Ya no me cuesta. El profesor me felicita y nos indica nuevos objetivos. Laura y Celina son las otras alumnas. Laura está embarazada, creo que Celina también. Trato de alejarme de ellas porque tengo miedo de patearles las panzas sin querer. Una hora y media. La clase terminó. Quiero estar en el agua toda la tarde. Cuando me voy Laura le dice al profesor que va asistir a un programa de televisión. Creo escuchar que en el programa hay un trampolín por el que se tira gente famosa. Escucho: “Voy a llevar la cámara para sacarme fotos con ellos” y después “no lo puedo evitar, es más fuerte que yo”. Salgo del vestuario caliente que parece un útero. Estoy feliz. Progresé en las técnicas. Escucho música. Mis músculos están relajados como si me hubieran cogido toda la tarde.



I

Voy a empezar a correr por los barrios más ricos de la ciudad

En vez de salir a correr por la costa voy a empezar a correr por los barrios más ricos de la ciudad. Siempre sentí mucha curiosidad por la vida de la gente rica ¿Qué hacen? ¿Qué deben sentir? ¿Cómo debe ser tener mucho para gastar y nada para hacer? Una vez con una amiga nos subimos arriba de una palmera y espiamos una fiesta de adolescentes ricos. No era una fiesta normal. Las chicas estaban por un lado y los chicos por el otro. No se mezclaban. La música era la música del momento pero nadie bailaba. Me acuerdo que nuestra sensación fue de aburrimiento. Un grupo de chicos al lado de la piscina riendo de modo exagerado por algo imposible de entender. No había demasiado para espiar. Era como si la gente no se quisiera ensuciar la ropa. Algunos adolescentes de la fiesta, sin embargo, desentonaban del resto. Tenían una onda más despojada. Como si dijeran “somos ricos pero queremos demostrar que no nos importa”. Ese día volvimos con una sensación rara. Habíamos idealizado ese tipo de fiestas. Yo las había imaginado más cerca del reviente y del desborde. Si yo fuera rica, pensé, alquilaría una habitación en un hotel cinco estrellas. Después de tomar todo lo que estuviera a mi alcance y de bailar descontroladamente rompería toda la habitación con un palo. Dormiría con todos los invitados en los colchones de plumas y me levantaría pensando que la vida es breve y que hay que aprovecharla al máximo.


I

Nadie me quiere

Antes era una persona celosa
llamaba a mis amigas
y les dejaba mensajes amenazantes
en el contestador:

“si no vienen a mi casa
no sé de lo que soy capaz”

Por los novios lloraba muchas
horas
Miraba las plantas por la ventana
el cielo, las nubes, las tranqueras
que dibujan siluetas falsas contra los troncos
y decía ¿Por qué no son como yo quiero?
¿Por qué se descontrolan?
Quisiera vivir adentro de sus mentes
es mi único deseo en esta vida.

Dedicaba días enteros a escribir
palabras que me consolaran:

“Querido Diario siempre
estoy triste, nadie me quiere”

Llegué a pensar que estaba enferma
enferma de amor por los demás,
eso fue antes
cuando coleccionaba entradas de boliches
y etiquetas de marcas caras
los objetos y las personas
me trasmitían sensaciones dramáticas
y a la noche
siempre tenía miedo de estar sola.




I


Temporada de tornados

1

En Dallas 
va a pasar un tornado
-dicen los noticieros
que es el peor en 
50 años-
y va a derribar 
la ciudad
1534 tornados 
hubo esta temporada
La brevedad los mantiene 
en suspenso
destruyendo todo lo que ve.
Corazón latiendo
Mientras un tornado se acerca 
a mi casa
voy leyendo cartas viejas
Una dice te amo
Otra dice
me decepcionaste 
otra vez.

2

Después de que un tornado
arrasó mi casa
volví a escribir poemas
como antes
y volví a caminar por calles oscuras
es invierno y voy corriendo
No tengo miedo pero
siento que el universo va a atraparme.
En una milesima de segundos
pienso la relación que el universo
traza entre las personas.
Entre vos y yo
hay relaciones invisibles
caemos lentamente
por un agujero oscuro
No te lo dije 
Pero admiro la forma en
que decís “por supuesto”
y “hagámoslo devuelta”.






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