lunes, 16 de marzo de 2015

MARÍA LANESE [15.235]


María Lanese

Ripalimosani – Campobasso – Italia -  1945
Nació en el seno de una famila de campesinos italianos que emigró a Argentina, desde 1949 reside en Rosario.
Psicóloga, ejerció su profesión como Psicoanalista hasta el año 1997.
Cantante, inicio en 1986  presentaciones con repertorios de música popular de diferentes países.
“Sonidos Graves” primer libro de poemas, incluye collages del artista plástico Adolfo Nigro editado por Asunto Impreso 2006  “Mariposas en la lengua” segundo libro editado por Ciudad Gótica 2008. “Ancora” bilingüe español –Italiano Huesos de jibia 2014.
Poemas suyos fueron publicados en las antologías “Poetas del tercer mundo”e “Italiani d´altrove” edición bilingüe italiano – español de Rayuela Edizioni,  y en la Revista de la Universidad de Antioquia – Medellín – Colombia.



Sol ajeno

Este sol que insiste
en encerrarme en esta sombra

Y esos pájaros…

esos pájaros que insisten
en cantar para si mismos.

Sonidos graves ( 2006)





Interroga

¿Nos está dado ser
al modo de la chispa?
¿sólo durante el salto?
¿Vivir en llamas
condena
a revolcarse
entre cenizas?

Mariposas en la lengua (2008)





Isla de Elba

Cárcel de mis temores
destierro de mi pena
tu voz
pidiéndome
“No te vayas”




Isola d’ Elba

Carcere delle mie paure
esilio della mia pena
la tua voce
chiedendomi
“Non andartene”

Ancora (2014)




Sus ojos se apartan del lugar donde vive y se abstraen en el otro mundo donde ve a quien desea ver.
Pascal Quignard

IX (No)

Pude haber amarrado
tus suelas al umbral
para que ese instante
de acercarte
fuera eterno

pero no

hubieran quedado
tus zapatos
nadie más podría
llegar a mi puerta

ni yo
desearlo.

Cartas de cera (inédito)





Habla Raz

Había que escucharte ahí
en la música de ese paisaje
viajar la noche en tu voz viva
atravesar la nieve
con la luna en la palma de la mano
con tus pechos
ruta de las especias
acomodándose con precisión
a las firmezas de mi espalda.
Sí, me acuerdo
viajar la noche por el paso
de unión de las estrellas
para que el desenlace
preservara los hilos
en tu cuerpo de espuma
invocar al silencio
para que conserve intactas
las profecías de las mariposas
invertir el rumbo del sonido de las furias
con un pedal de plata empujando mi pie
hasta tu dolor para acunarlo.
Ahora puedo suponer
que una marca indescifrable de mi especie
me obliga a estas constantes migraciones
y sus intermitencias
que no fue inocente vestirnos
con aquel plumaje de aves nocturnas
para dejar a salvo el amor
son esas las aves que miran de frente
y parpadean
pero…¿quién puede saber
con qué oreja se advierte
la frecuencia en la que vibran
los dedos de las manos
que llegan a juntarse?

Mariposas en la lengua (2008)





Poemas de Cartas de cera:


                   
Fotos

                        Leer goza
                   Pascal Quignard

El ojo se atreve
a revelar lo vivo
en nuestros cuerpos olvidados.

Los retratos me abisman
en un placer sereno
como fue ese temblor
 tan esperado
que aquellas arenas húmedas
nos procuraban al tocarnos.





Sinapsis

             Un gran amor cruza hasta la orilla de la muerte.
             Propercio

Unión sin contacto
aureola macerada
en las aguas virtuosas del recuerdo.
             Esto queda.
Es lo que fuimos signado en un acorde venturoso
y ese acorde es la clave que ordena partituras
extasiadas
volcanes sumergidos en un compás de espera
         armónicos haciéndose presente
                   palpitando
                             en la yema de los dedos.





Reliquia

               El espíritu se mantiene despierto con las idas y venidas de
               los cuerpos.
                                  Plinio el Joven

Era la danza
eran líneas
eras azor entre dos lunas.
La cualidad del ansia
delatándose en tu espalda.
Torcaza eras
vuelo perfecto
jadeando
entre el polvo
estremecido.
Precisión de serpiente
mordiéndome los pies 





Veleta

Paloma
ala materna
indócil amor
¿viene a decirme
tu blancura
aquí
en la casa más antigua
que esta mirada
de lobo
es agua de vertiente?

Te miro
 para verte
luz que sangra.

La herida fue buscarte
 sin estrellas.





Cielo abierto

Encuentro de la carne
                          estremecida
con la luna
             en el inicio de su viaje hacia la noche.
                   Instante derramándose.
Universo encandilado
ascendiendo en la pupila fija que atraviesa.
La luz cabalga
                     en el zumbido de la flecha.
¿El cuerpo está en el aire?
             Es el aire
                        encontrando
                                su forma.





Alianza

                    Detesto esos abrazos en los que ninguno se entrega
                                       Ovidio

Estamos de acuerdo
hay caricias que abrasan
hasta el hueso
         y eso se nota
se nos resbala por los párpados
se mueve entre nosotros
como una pesada seda
dentro de un laberinto
de espirales húmedas
y no nos importa
                  la salida
porque un olor intenso
          nos impregna
nos mantiene suspendidos
en un aire prófugo
que viene de un mundo
del que sabemos poco
                   y que tampoco importa
nos basta con demorar el porvenir
con permanecer
              a salvo
                     de la escarcha. 



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