jueves, 19 de febrero de 2015

TANIA VERÓNICA MOLINA LEDDY [14.961] Poeta de El Salvador


TANIA VERÓNICA MOLINA LEDDY

Nació en El Salvador el 6 de agosto de 1977. Estudios de Lenguaje y Literatura, Educación Activa y Danzaterapia en Italia. Su poesía ha sido publicada en periódicos y revistas nacionales e internacionales. Joven escritora, ganadora del Certámen Centroamericano de de Literatura Femenina Joven (1996) auspiciado por UNESCO, CONCULTURA Y UTEC. Su poesía ha sido publicado en las siguientes antologías: “A poetics of Resistance”, Universidad de Michigan, Estados Unidos (1994), Literatura Femenina Joven (UNESCO 1996) y “Mujeres Escritoras de de el Salvador” (Red de mujeres escritoras centroamericanas, 1997); Algunos de sus poemarios publicados son: “De Cuevas y Caricias” (IMU) 1996, “El Espejo del ángel” (Impresos Mazatli, 1998). Actualmente posee la compañía de circo itinerante “Circósmico”.




El Viaje (fragmento)

A Athos
A los ángeles azules


AUTORRETRATO

Maga sentada,
danzadora de la espera,
con lenguaje de soplo
roza su cuerpo divino
mientras contempla
y se expande.

Mujer de transparencia,
leona sin tiempo,
perenne visitadora
de la sombra inmóvil,
curadora, poseída.

Joven Señora,
de piel y fantasía.


2.

No siempre ha sido difícil trascender,
dejarse emanar luz creadora.
El alma del ser humano
Es, a veces, imperceptible
salvo por su misterio.


3.

Hablo una lengua que no tiene respuesta,
hecha de latidos consonantes
y soledad de mar.
Cuento una historia
de preguntas singulares,
como el Gran Misterio
de la Vida.

Duermo sueños
que son sueño y pesadilla,
mundos de paredes mudas
o tardes desnuda
a masturbar mis sombra.

Nutre mi corazón una esperanza,
mariposa de ensueño
que muere y renace
cada día.


4.

Entre la luz y la sombra,
arpegio de colores,
la piel desnuda de ángel y silencio,
él, que ha llegado,
alza su cuerpo y danza.

¿Cuál suerte de equilibrio
busca su alma?
Animal de revoluciones,
si en su marcha lo encadenan
su paso es adolorido.

Sobre la cuerda floja
viaja su conciencia,
mientras infante se entrega
al sueño
y al abrazo.


5

Viaje de sombra,
curva en el tiempo…
Todo incoherencia
el gran circo animal.


6.

El círculo de la palabra
encierra en sí mismo
el sentido de la vida.
el silencio lo devuelve
a su fluir.
El círculo de la palabra
tiene el ritmo
del pensamiento
enmascarado.
Pronuncia su drama
cuando en él es prisionero.


7

Surge un viaje
como un vuelo,
redondo en su movimiento,
hacia arriba, transformador.
tiene principio,
pero no fin.


8

En la casa del corazón
habita el Señor del Gozo,
que vierte a gotas sus luces
sobre la piel oscura
de nuestras miradas.
y de la cuenca virgen
en donde reposa,
emite sonidos
que guían nuestros pasos.

Cada día acudo a su fuente
a refrescar el amor por mí misma.


9

Así como comienza
la vida continúa,
en su batir constante,
en las alas de la respiración interior.

En todas las tierras
el sol alumbra.


10.

Continuamos a soñar,
sobre púlpitos que son
paraísos de rostros,
del color de los dientes
y frescura de vientos
revolviendo el cabello.

A desarraigar el espanto
continuamos,
vestidos de expansión
para el banquete de los cuerpos.


11.

La danza de la Naturaleza
comienza y termina sobre un árbol,
en la ciencia creciente de su verde expansión
y la materia estable de su tronco.

La danza de la Vida
es reaparición constante,
todo lo que existe
toma forma y movimiento,
en su viaje al presente
desde la inconciencia.

La danza del Amor
está hecha de ojos,
cuerpos penetrándose
hasta el tono de las almas.

La danza de la Vida es Amor Natural,
como un hombre y una mujer
en una tarde de Sol,
fundiendo el metal,
creando armonía.


12.

Ulises desnudo
cabalga el elefante de la risa
o navega el horizonte.
En el centro del vacío
se suspende
en su juego de equilibrio.

Ulises se viste de hombre
y conoce su tormento,
desafía al mundo y su destino
con paraguas de colores.

Ulises esconde
tras de sus ojos de cielo,
un animal de fantasía,
cachorro de león, enternecido.

Ulises ama y parte
en busca de su reino.
lo hallará dentro de él mismo
y más allá de las estrellas.



AUTORRETRATO

Soy primitiva,
un ser terreno
de amplia conciencia,
llegan veloces las imágenes
que ensanchan mi corazón y mi mano.

Soy blanco y negro
sin divisiones,
cuando escojo el olvido
la luz revela mis máscaras.

¿Quiénes somos en esta vida
sino la vida misma
con todas sus herencias?
¿un cuerpo que envejece?
una humanidad de cualidades
y defectos?

Yo no sé a dónde está
la llave de la libertad.
mi corazón afirma que no existe
pues ella, la libertad,
nunca ha tenido cerraduras.

Hay en mi cuerpo una ventana milagrosa
de placeres simples
y dolores vanos.
la existencia es un misterio para mí,
que soy tan primitiva…

Hoy me siento de rodillas;
es un buen punto de partida
para ponerme de pie…
una ventaja para mi esqueleto.

Soy guerrera del tiempo,
muero de pie
para renacer danzando.


***

Soy como el sueño 
y sueño la vida,
en su forma simple
bate el corazón el ritmo
y el soplo mágico del universo
se vuelve melodía
fluyendo a través del hombre.
En los dulces pasajes del alma
se danza olor de canela y jazmín,
el ángel tiene imagen de sombra
en sus soleadas paredes.

***

Aparece y desaparece
el Rey de la mentira.
Mientras los peones cirquean
malabares y llanto,
las notas asaltan vibraciones
vestidas con devoción.
Señora La Luna,
en su reino creciente,
de marea las cartas de su juego,
elije la sombra constelada...
Vida
y yo viviendo.


***

Perdida va la cuenta
de los días,
la transformación
actuando su misterio
en paisajes porteños,
sobre caballo de viento
al galope de azul
mediterráneo.
Surgiendo de su sueño
va la Maga
con paso descalzo
de paciencia
a recibir
del bosque milenario
su iniciación
de piedra dolorosa.

***

Equilibrista
al borde del absurdo,
la bailarina en su Solo
desafía el orden y el tiempo.
Donde posa su paso
se reposa
el inocuo fantasma de la infancia
con colores de ausencia transparentes.
Acróbata,
triple ejecuta la caída:
fábula, divinidad y pesadilla,
para detenerse a un palmo
del espejo que no refleja.
Conserva imágenes
y las transforma en el advenir.



NAVEGAS

En navío embrujado
tu,
pequeño,
el que no tiene nombre;
no hay brújula en tu tiempo
ni tiempo en tus distancias.

Vuelas,
trepas recelosos
las empinadas cumbres,
te lanzas rutinario
a los abismos
que separan
el cielo del infierno.

Bordeas los pantanos.

Entre los árboles viejos
descansas una noche
y te alimentas.
-las fieras acechan
pero aún temen
la silenciosa manera
en que tus ojos se vuelven
emisarios
de glaciales escondidos.-

Qué buscas viajero?

La flor de piel
habita dentro de mí

(el espejo del ángel, San Salvador, 1998)




ENTRO DESNUDA A TU GUERRA

Para que pueda tu silencio
envenenarme los poros
y encontrar allí la luz
ante la cual rendir el cuerpo
y la palabra.

 (el espejo del ángel, San Salvador, 1998)




SE ALZA DESAFIANDO EL TIEMPO

A Elmer

Desde el soberano no poder de la palabra
y camina gigante promoviendo un universo
sencillo ya abrazadoramente humano.

Un niño temeroso duerme en su pupila,
sobre su piel mestiza florecen utopías
que convocan el sonido de las caracolas
y llora en silencio por la muerte de la flor
pero abre su corazón a una nueva primavera.


(el espejo del ángel, San Salvador, 1998)


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