viernes, 20 de febrero de 2015

LAURA FORCHETTI [14.988] Poeta de Argentina


Laura Forchetti

Poeta argentina. Nació casi en la primavera de 1964 en Coronel Dorrego, Pcia. de Buenos Aires, donde todavía reside. Coordina talleres de lectura y escritura en su ciudad y en la zona. Publicó: Cerca de la acacia (Vox, 2007); Cartas a la mosca (El suri porfiado, 2010); Un objeto pequeño (con la artista plástica Graciela San Román, Ed.Vacasagrada, 2010 y temprano en el aire (Vacasagrada, 2012).Textos suyos integran la antología 23 chichos bahienses, de Editorial Vox, año 2005 y la antología Poetas Argentina 1961-1980 (selección de Andi Nachon) de Editorial del Dock, año 2007. 
Ha sido invitada al Festival de Poesía de Rosario (2009). La obra 'Buenos días-medianoche' ha sido la ganadora entre los 159 poemarios que se han presentado del VII Premio Internacional de Poesía para Niños Ciudad de Orihuela, 2014.


El cuerpo de un hijo

el cuerpo de un hijo
es para siempre
el cuerpo de un hijo
quiero decir
algo que se asiste
se abriga

el cuerpo de un hijo
es para siempre
un objeto pequeño




LIBRO "EL MAL ABRIGO"

uno

ahora
desde la cocina
miro una acacia

lento
se cubre de flores rosadas
como panaderos
echarán a volar
si me descuido

escribo con los ojos en el árbol
sobre el silencio de la siesta
de mis hijos

perdida en ese paisaje
-hojas bipinadas dice el
diccionario
frutos en legumbre-

ausente de lo necesario
mientras leo la hora
en el movimiento de las hojas
la sombra que desciende
y algo señala sobre mi cuaderno

sigo el dibujo con el lápiz
como en esos juegos de niños
para descubrir qué animal
se esconde


después
mi marido menciona a Silvia Plath
mientras comemos







dos

en la fotografía
me vería de espaldas
bajo un árbol asimétrico
de hojas duras en ramillete
sentada en un banco de madera

yo miraría el mar
sobre la rambla
en el silencio
de los primeros días de diciembre

la luna
fuera del encuadre
más alta al nordeste

**

siempre estuve ahí

**

dejar el dolor
estar
lo que pasó

despierta sobre las heridas

**

se escucharía el agua
en el balanceo
sobre una línea blanca

variaciones en espiral
que ocultan el movimiento

**

sostiene la atención
en los detalles
de eso que duele

**

siempre quiero estar ahí






tres

1.

Vittorio se descubre
sobre la pared que alumbra
el foco de la calle:
un contorno nítido
que sigue sus movimientos

se detiene
levanta los brazos con las manos abiertas
da unos pasos de baile
avanza y vuelve
sobre la sombra que cambia de tamaño

perfiles
frentes
cada posición es un dibujo
una pertenencia
a los dos años y medio
caminando


2.

ha llovido apenas
volvemos a casa
en el apuro de la hora


mi hijo mayor conversa
acerca de la noche
fines de febrero 2003


con la cría
alerta
desde hace tres millones de años


3.

Laetoli Tanzania
2 de agosto de 1978
a las 10:45 Mary Leakey
se incorpora repentinamente
enciende un cigarro
vuelve a agacharse
observa
las marcas de los pies en la piedra
ha encontrado algo importante:



4.

la estación seca termina

sobre el fondo continuo
del volcán
nada violento
un atardecer con algunas nubes
las primeras gotas sobre la ceniza


si hubiera llovido más el agua
hubiera borrado las huellas
si hubiera llovido menos el viento
hubiera hecho volar las cenizas


pasan rinocerontes
liebres cerdos elefantes
hienas un hiparión
antílopes el tigre
docenas de papiones

tres homínidos también
van hacia el norte 

quizás un macho y dos hembras
una pequeña


a ella
la llamaron Lucy


5.

Lucy se aburre en el paraíso

camina un poco más atrás
todavía no busca comida
ni refugio
las manos libres
y algo como el pensamiento

con la última luz del día
Lucy juega
sobre la ceniza
va apoyando cada pie
para siempre
dentro de la huella del adulto
que se apura adelante


alerta
desde hace tres millones de años
con la cría


6.

todo el verano caminamos
ida y vuelta

cada día
cada hora
la luz es diferente

Vittorio se retrasa
prueba la sombra
de los objetos
o del cuerpo
que arrastra sobre la vereda
en ángulo
por las paredes
como un doble que obedece
la orden del juego


las manos libres
y el pensamiento

se aburre Vittorio
todavía


7.

con la última luz del día
sobre la ceniza
desde hace tres millones de años


y solamente
lo fugitivo





cuatro

el agua que corre

movimientos
del rectángulo
en el aire
del fuego

las hojas de los álamos
que vi acostada de espaldas
una tarde
a los doce

o aquella bandera que subían
en la plaza Dorrego
y yo con las rodillas heladas

lo que se hila
como capullo




cinco

sobre la media siesta
amarillo dorado
verde
en algún lugar
el gallo

ahora sueño que escribo
letras como dibujos
y no puedo leerlo
voy ciega tras una huella débil
cuatro dedos
uno para atrás


**

negros
negros
-sólo en la cresta rojo-
negros

mi hijo se ha detenido a verlos:
vigila el movimiento escaso
en la jaula en que los trajeron
agitan un poco las plumas
el inicio de un movimiento
desplegar las alas
mostrarse

observa
traza la imagen con sus gestos

lo veo levantar apenas los brazos

como si quisiera
agitar el cuerpo
prepararlo para el salto

**

negros
negros
-sólo en la cresta rojo-
negros

**

entre la gente que desfila
para los gallos
un niño
pregunta por la belleza

**

vuelve la abuela en el sueño
entra al gallinero silbando
nosotras esperamos lo que sigue:

la elegida prendida por las alas
el tajo en el cuello
y después
las manos como si nada

retengo la escena
para saber cómo lo hacías

**

canta cuando amanece
y vuelve
a cantar
cuando el día
desaparece





seis

me ha llamado por teléfono
a media mañana:
leí algo muy triste en un libro
después te cuento

repaso mentalmente la escena:

Pablo sentado en el sillón del escritorio
gira de izquierda a derecha
la mirada rápida sobre la biblioteca

a los ocho años
los títulos
tienen cuerpo
un mapa fantástico
para el juego de perderse

sin verlo
intento seguir
el movimiento de sus ojos
los colores que se destacan
en los estantes

las letras
las tentaciones

a las cinco y media de la tarde
trae el libro
página quinientos cuarenta y seis:

dentro de 8000 años, al agotarse,
el sol se volverá enormemente grande
y convertirá a la tierra en un desierto
estéril, sin agua y sin atmósfera




ritornello

hemos leído las mil y una noches
habrá sueños de anillo mágico

antes de apagar la luz
los miro dormir
reconozco el olor
de sus cuerpos
la dulce transpiración

-si rezara-




temprano en el aire


4-

siempre la muerte 
es un gesto ridículo

pienso en delmira agustini 
la imagen del cuerpo 
atravesado

sobre el corazón 
la herida

tendida ahora
en la cama del marido

de la mano de él 
muertos los dos

la desnudez expuesta 
como nunca

encendida
por la pasión
a los veintitantos años

una fotografía 
clausura la palabra 
las metáforas 
el cuerpo perdido 
en ese gesto

ya no se leen los poemas
dispuestos
para los cirujanos




7-

sobre el vestido negro 
en la fotografía 
la flor del hibiscus 
reúne toda la luz 
en su naranja intenso

enorme
abierta como un ojo
en la sombra húmeda

la mujer corta la flor
para mí 
-no puedo detenerla-

sólo quería
mirarla
sobre el follaje oscuro
en la pared de ladrillos

soñar
que ilumina la noche
en el silencio de tres siglos
de la casa

encendida 
en el patio de tierra

su nombre de flor 
sobre mi memoria

la abuela
lo decía casi en secreto 
como si no quisiera develar 
su presencia:
rosa china
en el jardín de entonces

las palabras
encontradas en la infancia
densas
como objetos
que pesan en las manos
que huelen

era lo exótico:
plumas de pavo real
porcelanas
seda roja
sobre seda negra

cinco pétalos
naranja
como una palma

en la fotografía
la flor que cortó la mujer
sin darme tiempo
para decirle
que no es nada

una imagen 
atravesó los años 
como fuego

la rosa china 
ilumina el patio irreal 
de la abuela 
que sale a cubrirla
con delicadeza 
contra la helada 
en el invierno que vuelve




16-

temprano
en el aire 
junto jazmines 
como si bordara o escribiera


uno a uno
en un vaso de barro


hay que dejarlos secar
para hacer té
cosecharlos
antes de que caigan
a la tierra

perfumo mi mano
que va
entre las hojas amante

el día se detiene 
en este acto 
dispuesto para vos 
pero no ves

demoro el trabajo 
del amarillo 
y el mío

la gata huele alrededor 
la mañana 
que no conoce

espirales que hilvanan 
los jazmines 
mientras caen
y todo contiene la respiración 
para que no se apague 
la minúscula luz 
la agitación
blanca
del viento

todo contiene la respiración 
menos mi mano 
que borda o escribe 
entre las hojas

deja que el tiempo haga su parte

como si cada cosa 
fuera sólo perfume 
-y qué más hace falta-

digo el ritmo
de las silabas de idea
co-mo-un-jaz-mín-li-via-no

pétalos de mi voz 
apenas sostenida 
antes de deshacerse 
que-cae-cae-cae





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