viernes, 19 de diciembre de 2014

CAROLINA HOZ DE VILA [14.270] Poeta de Bolivia

   
 
Carolina Delia Hoz de Vila Guzmán

Nace en La Paz - Bolivia un 23 de Julio de 1983. Poeta.
Es parte de la joven poesía boliviana así registrada en el libro Cambio climático, en que se reproduce su poema ‘Viudas sonámbulas’, que dice en un fragmento: “El loto siembra un pajar en nuestro cuerpo / cremando vidas por la arena del día, / vidas que iremos recogiendo al destiempo, / viudas sonámbulas, / en rotas vasijas… / Cangrejos recostados a la orilla de un delirio / amor brujo adormeciéndose en las vasijas / belladonas del suicidio / polvos musicales descubriéndose vírgenes en su gloria / y llamándonos cada vez aún y más allá de las cosas”.

LIBRO

Poesía: El monstruo del armario, 2010.



Pomada

Mi corazón es una pomada
tantas heridas vienen a él para ser consoladas
Mi corazón: un batallón de caídos
injerto hilvanando la guerra y el frío
fascinando a turistas con sueños de agujas en un hilo
tiñe sus miedos con un grito de materia disecada
desde la matriz…
cada vez
latiendo…
un trozo de carne al final de la noche:
es mi sello de emperatriz, cubriendo de gusanos y lombrices cada puerta.

Así es mi corazón
una pomada de rimeros auxilios para quemaduras en primer grado
naturaleza muerta
lo buscan, al menos, los discapacitados
resbalan y hunden sus cráneos en un motel de caridad 
para ciegos y sordos
aves de paso,
buscando la habitación ideal para encerrarse,
sembrar sus huevos y marcharse…
sin dejar postales.

(Del libro: “Monstruo del armario” – 2010)



Amas de casa desesperadas 

El miedo guarda un secreto en nuestro cuerpo
es un viejo amuleto
gastando las horas que son como píldoras
adormeciéndonos en rotas vasijas…

El día avanza lento…

Cangrejos retostados a la orilla de un delirio
son los pecados que amanecieron con nosotras
se cocinan inhumanos en el cuerpo
como amores brujos que inventamos

Polvos musicales con aroma a cementerio
son nuestro apetito codiciado
nos seducen de tan distintas formas
abreviando el espacio de nuestras horas.

Siempre al borde del precipicio
nacemos viejas
enamoradas
de un instinto asesino como de un último antídoto

Amas de casa
somos bullicios ajenos en alcobas de lino
dormimos junto a un enemigo
guardando centímetros de distancia
escondiendo un arma de alto calibre bajo la almohada.

A nadie pertenecemos, bien lo sabemos
a ningún dios que nos de confianza
o el amor pueda devolvernos.

Girando en un tocadiscos, conocemos el futuro,
porque siempre somos y hacemos lo mismo,
hasta cansarnos y aborrecer nuestra fisonomía en un espejo.

Criamos nuestro infierno
descargándolo como un revólver lento
un baño de negra lucidez por día
confabulamos en secreto.
Balas veloces, como el instinto, atraviesan nuestra carne
se acomodas felices en nuestras costillas
y nos vuelven con la muerte pacientes y amables.




Juana la loca

Soy una princesa enamorada
Una rosa deshojando su olor de niña tierna
En el mármol de tu cuerpo indiferente.

Soy una princesa mimada
Como todas las doncellas de revistas
Agonizo una novela de portada,
Soy la principal protagonista
En el deporte de llorar
Y ser abandonada.

Soy una princesa enamorada
tan frágil que me puedo quebrar
soy un cristal en la finura de tus manos
haciendo cosquillitas a tus nervios de metal
Soy un tallo de flor preciosa
de luz sangrante
Cubierto de pétalos que arrugas como a todas las cosas
Que desfiguras,
sintiéndote dueño y señor de lo que no creaste.

No me importa ya,
Estoy hecha de encajes
de mentiras y chantajes
Cubierta de joyas en el corazón, joyas baratas de televisión,
que tus palabras bonitas
Y coqueteos a la vista
me enseñaron a adornar con un rozón.

Soy una princesa enamorada
Llevo un diario de secretos bajo mi cojín
Una lista de hechizos y de amantes tuyas
una navaja corta- venas, por si tú me haces sufrir
Sé cuando llorar
Sé cuando fingir
Sé cuando gritar
Y hacer de cuenta que estoy perdiendo el juicio frente a ti
Desmoronándome en el piso con ataques de epilepsia
Calculados y concisos, que te roben el aliento
Y hacerte desistir de tu deseo de escapar
Y abandonarme una vez más
Como a otra actriz de “Mujer: casos de la vida real”.

Inédito (2011)




Adiós

Cada día es exactamente lo mismo
No hay amor aquí, no hay dolor aquí

(Nine inch Nails) ♪ ♫ ♪


No me confundas con una jeringa.
No soy como tú
No me confundas con esa aguja, inyectando veneno en el oído
No soy como tú
No me confundas con lo que tú eres, cuando bebes más vodka y pierdes control
No soy como tú
No me confundas con la ira que explota en tu anatomía de príncipe azul
No soy como tú
No me confundas con esas neuronas de cerebro cavernícola que en ti viven sin luz
No soy como tú
No me confundas con voces que oyes en tu coctel de aspirinas,
No soy como tú

No me gustan los rituales que se viven en secreto
No me gustan los amores que parecen un secuestro
con historias de hemorragia y ficción de mala muerte
con sonidos a pistolas del Oeste
Descargándose en el baño o en la sala de estar
Con los gritos de un crimen pasional.

Por eso te dejo…mi vaquero,
Te dejo con tus historias del “Bueno, el Malo y el Feo”1
Cruzo esta puerta, mientras sueltas el arma
buscas la calma, paras de llorar
llamo a una ambulancia
y no vuelvo por aquí nunca más!!!




Winnie y Willy 2

Las palabras también nos abandonan.
(Samuel Becket)

La tinta de un volcán, secándose en el lienzo de un tatuaje,
se apaga en esa piel que nos une y abre a una oscuridad sin traje
haciendo de las horas ojales de botones, en rincones de la carne,
crepúsculos ardiendo en un sol que nos deshace
cuando todo nos arruga y compadece
cuando nada es instantáneo…
y sólo vamos siendo latidos electrodomésticos
año tras año
en esta casa de silencio y cansancio en alta voz
donde todo lo que habla es un televisor.


(Del libro: “Monstruo del armario” - 2010)

1 (1966) Película de vaqueros protagonizada por Clint Eastwood.

2 Personajes de la obra teatral escrita por Samuel Becket, “Happy Days” (1961). El cansancio de los años destruye lentamente un matrimonio, a medida que envejece. Winnie, la esposa, en un intento desesperado por recuperar la felicidad de los buenos tiempos, a través de recuerdos, procura llamar la atención de Willie, su esposo, quién por su parte repite monosílabos y no la escucha, totalmente indiferente a lo que habla. Tratando de ser optimista, Winnie hace lo que puede…canta, ríe, intenta burlar a la muerte y al tiempo, con sus reflexiones y memorias. Pero todo es vano y la tierra va tragando su cuerpo, sus mejores años, sin obtener respuesta alguna de Willie, ni del mundo…


   




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