sábado, 1 de noviembre de 2014

HRANT ALEXANYAN [13.901]


Hrant Alexanyan

Armenia

Nació en Artsakh, Armenia, en 1961. Es poeta, ensayista, traductor, periodista y editor en jefe de la revista de literatura y arte Gegharm. 
Su obra literaria ha sido traducida y publicada en ruso, inglés, persa, serbio, francés, alemán, ucraniano, chino, rumano, polaco, búlgaro y castellano. Autor de 12 libros de poesía, entre ellos: Campo biológico, 1989; Verano en Amaras, 1990; Celebración, 1991; Risa de una rosa, 1994; Simetría del caer, 1996; Ladrillos para su majestad, 1997; Declaraciones marginales, 1998; Sarcófagos de luna llena, 2000; Mundo barítono. Universo barítono, 2007; 2011; Información de país no identificado, 2011; Estruendo del mundo madre, 2012; Mi destino no encuentra refugio en cielo alguno, 2012; Cielo de Nairi, 2013. 

Ha ganado el Premio de Poesía de la Unión de Escritores de Armenia.
Recientemente escribió: “…A menudo uno o dos poemas influyen en el progreso de la sociedad espiritual y nacional más que otros objetivos de desarrollo nacional y fuerzas ideológicas de ese período de tiempo. La poesía desarrolla no sólo la personalidad con el mundo interior saludable, sino que también produce la atmósfera social al mismo tiempo, a veces provoca incluso revoluciones sociales y políticas. La poesía ayuda a la gente y a las naciones a encontrar su propia identidad, a moverse en forma espiritual y creativa…”



El barroco de febrero

A. El susto de hierba.
El susto de gato.
El susto de estrella.

La nieve cayendo sobre pasos.
La nieve bailando sobre abismo.
La nieve cubriendo altares.

El hielo cubrió pronto todas las avenidas.
El hielo gobernó visitas amistosas.
El hielo resplandeció internet.

La tormenta de nieve de monte.
La tormenta de nieve de luna.
La tormenta de nieve de venado.

El calentador perdido de aldea.
El calentador mudo de unidad.
El calentador apagado de reconciliación.

La ira del albaricoquero – escalofrío inminente.
La muerte premeditada del heraldo y el escalofrío.
El grito del lenguaje que se propaga y el escalofrío.

El blanco de azul.
El blanco de negro.
El blanco de sueño.

B. El templo se desvanece bajo los copos.
Mi puerta no se calma contra los copos.
El dolor del grillo es un taquígrafo acertado como los copos. 

Un pájaro picotea la duda de mi madre en los rayos tiernos del sol, 
y tallo la infinitud de indignación.

El predominio de la estrofa,
el resplandor de la aventura,
el oro empapado en el hueso.

El susurro de sangre. El susurro de tigre. El susurro de desastre...
El corazón no tiene voto en ninguna inscripción, 
los rascacielos del deseo se construyen sólo en éter
que no he leído en ninguna parte 
la primavera es una novia, y frota
la espalda de febrero con grasa de madurez ...
Hay una canción de invierno eterno sobre los labios de un bebé,
está grabada en todos los estudios del Universo.

Mi dulzura, tu ojo está bien de nuevo,
el pasado siempre se lastima con nuestra mirada,
y se arrastra con dificultad;
acosó a los percusionistas como un huérfano.
El cuerpo mortal es hipermétrope
y toma consuelo en las amapolas y en los mares del deseo...
Pero, largo o corto, el tiempo es el mismo loco, venera

la libertad de palabra,
la libertad de espíritu
la libertad de Dios.





Reconocer

...Las manchas de la discordia del sol,
el sueño de la morera,
la aerolínea de los aviones supersónicos
en busca de objetivos,
reconocer el giro de las fronteras,
la cicatriz de la paz, el dolor de las autopistas,
-incluso con ojos cerrados-
reconocer los cuentos autóctonos,
la sabiduría de la montaña, el estilo de juego del mundo,
reconocer la admonición del que colisiona, 
 la lengua del genio,
el cariño del hombre amado
 desde lejos
o incluso en el sueño 
reconocer lo irrefutable,
 la zona alpina,
los originales de los tratados no descubiertos recientemente
 sacados a la luz
y definirlos con palabras exactas,
reconocer la independencia del espíritu
y los murmullos de la antigua tierra...

*

El pasado nos alcanza
como un “Fórmula 1”, 
nuestro futuro está aún en el lado opuesto
como la luna llena del cielo al fondo del lago.
Está próximo el turno de la parada fugaz, 
como si cada reposado movimiento específico de luz fuera 
un pasaje a un mundo paralelo
donde el tiempo muestra
el cuerpo desnudo de la sirena.





The February Baroque

A. The fright of grass.
The fright of cat.
The fright of star.

The snow falling on steps.
The snow dancing on abyss.
The snow covering altars.

The ice covered fast all avenues.
The ice ruled friendly visits.
The ice shining internet.

The blizzard of mounts.
The blizzard of moon.
The blizzard of hart.

The lost heater of town.
The dumb heater of unit.
The quenched heater of reconciliation.

The apricot tree’s anger – imminent chill.
The herald’s premeditated death and chill.
The spread language’s scream and chill.

The white of blue.
The white of black.
The white of dream.

B. Temple is fading under the flakes.
My door doesn’t calm down against the flakes.
The cricket’s hurt is a right stenograph like the flakes.-

A bird pecks my mother’s doubt in the tender rays of the sun,-
and I carve the endlessness of indignation.
the dominance of strophe,
the shine of adventure,
the gold soaked in the bone.

The whisper of blood. The whisper of tiger. The whisper of 
disaster…

The heart hasn’t vote in any inscription,-
desire skyscrapers are built mere in ethers
I haven’t read in anywhere
the spring is a bride, and she rubs
the back of February with ripeness’s grease…
There is an eternal winter song on the lips of a baby-
it is recorded in all the studios of the Universe.

My sweet, your eye is right again-
past is always hurt from our gaze,
and it drags itself with difficulty badgered the drummers like an 
orphan.
The mortal body is far-sighted-
and it takes comfort in the poppies and desire seas…
But, long or short, the time is the same crazy,
it venerates

the liberty of word,
the liberty of spirit,
the liberty of God.

http://www.festivaldepoesiademedellin.org/es/Revista/ultimas_ediciones/98-99/98-99.pdf





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