domingo, 16 de noviembre de 2014

GREGORIO ANGELCOS [14.024] Poeta de Chile


GREGORIO ANGELCOS 

(Santiago de Chile, 1953)
Narrador, ensayista, poeta y  periodista, fue editor de cultura de la revista “Cauce”, en la década de los ochenta. Integró el directorio de la Editorial Documentas de Santiago. Durante la década del noventa fue Director de Cultura de la Municipalidad de Renca en la región Metropolitana de Santiago. Actualmente dirige la revista cultural “Causa Cero”, y es editor de columnas del diario electrónico: www.elclarin.cl. Es autor, entre otros libros de Dios necesita un psiquiatra, Chile, una democracia de oligarquías, apuntes para otra izquierda (en colaboración con Carlos Díaz) y Sueño que el tiempo.  Reside en Santiago de Chile. 



ORÍGENES DE LA CREACIÓN

Dios
      creó
        el universo
          en siete días...
luego
vino
el
hombre
e
inició
la
transformación.



Poemas extraídos de la revista chilena LA PATA DE LIEBRE, dirigida por el poeta Aristoteles España: www.lapatadeliebre.cl    



IMAGINARIO DE UN AMOR

El piano transfiere sus sonidos en la noche a las
Palomas,
Y se escucha entre el viento tu voz, que nace de
La nada,
Y conversa con las flores.

Yo siento la presencia de tu aliento alrededor de
Mi conciencia,
Y pienso durante largos siglos;
Para saber si tu halo
Trae alguna esencia de amor.

El mar se mete entre mis sueños
Y se confunden tus palabras
Con la brisa que proviene del silencio.

Camino,
Entre espacios
Sumergidos en la  memoria de un concierto.

Parece que la sensibilidad quiere volver a nacer,
Pero un caracol detenido en el último milenio
Separa el tiempo del contacto.

Podrías decirme, tal vez enviarme un rato de tus
Emociones,
Desnudar el amor, reinventarlo si estuviese muerto.

El piano transfiere sus sonidos en la noche a las
Estrellas
Y las estrellas desencadenan una lluvia de mitos.
Es música que penetra entre las rocas y el agua,
Y todo se desvanece y vuelve a  aparecer.

Cuando la verdad no existe
Y las formas son imágenes iluminadas
Por una razón en desvarío,
El sueño se proyecta en el cielo y se pierde.

El sentido de la vida es volverlo a encontrar.




CALLE

La calle es una fotografía de archivo
Donde se registra invisible
El paso del hombre.

Se presume
El tránsito de Dios en citroneta.

La calle es un disparo imaginado
Que proyecta
La razón de los destinos
Hasta el próximo semáforo.

Aquí se detiene la memoria,
A observar
Como transitan los pájaros
Desde la niebla,
Iluminando con su breve inteligencia
Las luces de un farol
Que continúa anclado en las sombras.




ARTE POÉTICA

La poesía es una conversación
Entre el silencio del que habla,
Y la creatividad del que escribe.

Un vacío en la conciencia
Para descifrar el misterio
De un concepto
E iluminarlo con el sol.

Una vertiente que asimila
El lenguaje de los pájaros,
De los peces,
Y las voces que provienen de la muerte.





"FOTOGRAFIADO ANTE UN ESPEJO", 
MICROCUENTO DE GREGORIO ANGELCOS (CHILE)


 Heredó de su padre dos cualidades esenciales:
 su adicción al alcohol y las drogas, solo le 
 faltaba escribir poesía y destaparse los sesos 
de un balazo, para alcanzar una nota de 
prensa en la crónica roja del pasquín más 
sórdido de la ciudad.

(Del libro de microcuentos: Terremoto 8.9)



Dios necesita un siquiatra

Víctima de un fuerte estado depresivo, ingresó Dios a una clínica siquiátrica. Canceló por anticipado el valor de la consulta y se sentó en la sala con su rostro congestionado y sombrío. Una hora después, escuchó la voz de una mujer que en forma mecá­nica comenzó a interrogarlo para hacer una ficha clínica, según dijo.

- ¿Nombre? – Dios

La mujer sonrió. - ¿Edad?
- No tengo, para mí el tiempo no existe. La mujer lo miró con sospecha.
-¿Dónde vive?

En el cielo, en la tierra y en todo lugar.
-¿Actividad?
- Poeta de actitud.

Suicida potencial, murmuró la mujer
- ¿De qué vive?
- Me nutro de mi condición espiritual.
- Místico - comentó la mujer y se fue.

Nuevamente un lapso de espera y se encontró frente a un su­jeto de gafas redondas y barba puntiaguda que lo observaba con un aire indagatorio. "¿Cómo te llamas?", le preguntó. "Dios". Sin darle importancia respondió: "Freud, Simón Freud para servir-
¿Cuál es tu consulta?

"Nadie cree que existo - contestó Dios -; cuando se lo comento a alguien piensa que estoy loco. He comenzado a dudar de mi pro­pia identidad". "No es tan grave -respondió Freud, se trata de un síntoma común del mundo contemporáneo. La clave del asunto consiste en recuperar tu credibilidad. Para iniciar un nuevo ciclo dejarás de llamarte Dios. Serás Vicente y en vez de poeta, cantante de rock, un poco heavy metal. No realizarás milagros, es tiempo de marketing y no de magia. Punto final a la contemplación, un poco más de hedonismo y sensualidad", fue su sentencia.

Después de algunas sesiones de terapia, Dios fue apropián­dose de su otro yo. En el in-tertanto, pudo departir con Marx, el rey Pelé, Mijail Gorvachov y Madonna, entre otros. Finalmente se despidió del personal y partió de la tierra rumbo a su lugar de origen. Ya podía considerarse parte del mundo concreto.

Su llegada al paraíso sorprendió a un coro de ángeles que ensa­yaban una serie de cantos litúrgicos. "¿ Dios ?", preguntó un santo. "Vi­cente, contestó con una sonrisa Dios, me llamo Vicente y soy heavy".

Al poco tiempo Vicente modificó las costumbres del paraí­so, y un gran movimiento evasivo y lúdico se fue gestando, la música adquirió formas de la nueva atmósfera. El carácter de la reflexión varió de lo sagrado a lo cotidiano. La autoridad divina develó su naturaleza imperfecta. Los espacios eternos se fueron haciendo creíbles y cada vez menos aburridos. Transcurrido un cierto tiempo, el movimiento comenzó a trizarse, y surgieron otras formas y expresiones culturales. "¡Basta de hegemonía heavy!", dijo el Arcángel San Gabriel, y basándose en las orientaciones de una revista pop latinoamericana, fundó el movimiento Punk. Un cartel gigante fue desplegado por sus adeptos que rezaba: "El po­der de Vicente ha muerto, 500 milenios han sido suficientes".

Se inició un enfrentamiento de juicios y actitudes. Penetró la moda y la publicidad. Ahora Vicente bebía Coca - Cola y fumaba Viceroy. Por su parte, el Arcángel se mostró partidario del Pisco y los habanos, acusando, de paso, a Vicente y a sus seguidores de "cartu­chos".

Hubo riñas, contusos y heridos en ambos bandos. En medio de esa confusión, hicieron su aparición "LosTecnos" y otras variables del post - modernismo. La crisis era vital.

Entonces, Vicente cayó en un nuevo estado depresivo y deci­dió regresar a la tierra para conversar con Freud. En su recorrido ha­cia la clínica pudo apreciar la fuerte religiosidad y misticismo del pueblo, y los contrastes experimentados entre la tierra y el paraíso. Le pareció por un instante que éste era su reino y que Vicente no existía, simplemente, había sido un producto ideado por Freud para mejorar un momento anímico de su existencia.

Al ingresar a la clínica, cansado y deprimido, se encontró con Nietzche, quien al verlo en ese estado sonrió con ironía y gritó hacia el interior del recinto: ¡Dios necesita un siquiatra!; pero Freud había dejado de existir hace millones de años.

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