miércoles, 22 de octubre de 2014

JUAN MARINELLO [13.782]


Juan Marinello

(Jicotea, 1898 - La Habana, 1977) Poeta y ensayista cubano, una de las figuras intelectuales más relevantes de la cultura isleña. Marchó de niño a España y cursó estudios en Vilafranca del Penedés (Cataluña), tierra de su padre, hasta los dieciséis años, en que la familia regresó a Cuba. Ingresó en la Facultad de Derecho de la Universidad de La Habana, donde se licenció en derecho civil y en derecho público y volvió a España con una beca para doctorarse en la Universidad Central de Madrid (1921-1922).

De regreso a América fundó, junto a R. Martínez Villena, la revista Venezuela Libre, al tiempo que iniciaba una intensa actividad política, claramente antiimperialista, que le llevó al exilio en varias ocasiones. También participó en las fundación del Instituto Hispano Cubano de Cultura (1926) y de la Revista Avance (1927), año este último en el que publicó Liberación, su mejor libro de poemas.

Exiliado en México, ejerció de profesor universitario además de colaborar en distintas publicaciones políticamente comprometidas con la izquierda. Volvió a la isla tras la caída de la dictadura de G. Machado, aunque pronto fue nuevamente separado de su cátedra por figurar como director del diario proletario La Palabra, fundado por el Partido Comunista de Cuba. Regresó a México (1936-1937) donde escribió polémicos artículos a propósito de la Guerra Civil española.

Junto a N. Guillén viajó a España en 1937 para asistir en Madrid y Valencia al Congreso de Escritores por la Defensa de la Cultura. Su actividad política le tuvo permanentemente ocupado desde entonces, pese a que nunca desatendió sus labores periodísticas y ensayísticas ni el ejercicio de la docencia mientras pudo. Encarcelado en varias ocasiones bajo la dictadura de Batista, al fin, tras la Revolución de 1959, fue nombrado rector de la Universidad de La Habana (1962) y desde allí impulsó la Reforma Universitaria.



Colaboró en distintas publicaciones literarias, tanto de la isla como del extranjero (Unión Soviética, Francia, Costa Rica, Venezuela, México, Estados Unidos, entre otros) y ocupó diversos cargos como representante de su país ante la UNESCO. Especializado en la obra y el periodismo de J. Martí, dejó sobre "el apóstol", páginas que se consideran definitivas: Actualidad de Martí. Maestro de unidad (1942), José Martí, escritor americano: Martí y Modernismo (1961), Once ensayos martianos (1965) o Poesía mayor de Martí (1973), entre otros estudios y conferencias.

Poeta políticamente comprometido y antiimperialista, concibió no obstante poemas de alta trascendencia metafísica. En cuanto a su obra ensayística, además de sus estudios martinianos, cabe destacar: Juventud y vejez (1928), Americanismo y cubanismo literario (1932), Momento español (1939), Sobre la inquietud cubana y Picasso sin tiempo (1942) o Contemporáneos (1965).



Y sin embargo…

Lo he dejado todo;
Amores que sólo
Eran un reflejo
Del amor,
Mirajes
Que eran un trasunto débil del paisaje
Interior.
Todo se ha quedado detrás; la gloria
Del elogio fácil (dulce vanidad),
Las manos que estrechan, las manos que dañan,
El beso que enciende y el beso que calma 
La ansiedad,
Todo se vislumbra lejos; pero asciende
De las tibias ascuas- hogueras del ayer-
Un humo en que flotan ansias insepultas
Y maravillosas formas de mujer.
Todo lo he dejado;
Pero todo alienta dentro de mí ser.





TU FRENTE 

Aquella frente tuya, rumorosa,
hecha de luna y caracol marino
fue la dueña absoluta de la rosa
cuando emprendimos, juntos, el camino;

aquel erguido vaso peregrino
que encendió su presencia numerosa
ante cada dolor, y a toda cosa
impuso la pasión de su destino,

es esta misma frente conmovida
y quieta en su clamor, lumbre nacida
de las sombras mortales de la hora,

que vuelve en tiempo y luz y en la alborada
toda flecha enemiga disparada
sobre su fiel planicie vencedora.






«Amigos: Nada que no sea 
una completa paz; 
paz en el alma y fuera 
del alma, paz camino 
de insensibilidad. 
¿Llorar? Ojos enrojecidos 
y entrecortado sollozar, 
y luego para consolarnos 
buscar un tópico vulgar, 
¿Reír? Mueca inconsciente 
que es una forma de llorar. 
¿Ariel? Un vuelo inútil. 
¡Cómo sonríe Calibán! 
¿Jesús? Un sacrificio aprovechable 
para quien no lo pueda interpretar. 
¿Dionisios? No, Detrás de cada seno 
erecto está el Hastío 
con su insolencia de Falstaff. 
Amigos: Nada, 
que no sea 
una profunda paz». 





Ya no sentía la tarde

Ya no sentía la larde 
ni el alma. 

Viniste tú; 
y hubo un espanto de soles 
en los viejos corredores 
traspasados de tu luz,
Marcho en la tarde dorada, 
y el campo todo pregunta: 

«¿Cómo ilumina el sendero 
éste, que fue sombra y duelo 
eternos?» 
Hay un asombro 
en la pupila del río 
(y soy un dulce rubor 
al duro sol del estío). 

Me voy fundiendo en la llama 
de la nueva quemadura; 
tengo un gigante clamor 
que empavorece la altura
de los montes, y un rumor
estelar entre las sienes. 

No ven los miopes senderos 
en el pecho amanecido; 
solo me ven en la tarde, 
y voy marchando contigo. 
El alma ya no sabia 
de auroras. 

Llegaste tú, 
y hubo un espanto de soles 
en los viejos corredores 
traspasados de tu luz».




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