martes, 16 de septiembre de 2014

MELINDA DEPETRIS [13.339]


Melinda Depetris 

(Punta Alta, Argentina, 1985)
Vive en Bahía Blanca. Profesora de lengua y literatura. Un taller con Lucía Bianco la hizo pensar en la poesía para siempre. 
Publicó un libro, Vayonesa, en forma casera y lo va a editar La Propia de Uruguay.




Mi abuela conectada a una sonda interespacial
al lado
una señora
se desgaja en un ay acompasado
en la heladera todo espera
la tranquilidad
de saber unas cosas en un lugar
y otras en otro
no es tranquila.
Duele.





Me detengo
miro todo esto
para mi filmación mental casera
estúpida manera de recordar
una vez un perro la procesión el llanto
lo cómico del drama
esta vez me mira
con esos ojos lavados
cielo sin una nube
alguien que mantuvo
la ignorancia intacta
la inocencia pura
y se cambió la fecha de cumpleaños.





Es cortita la eternidad
me mirás
sonreís enmorfinada
el globo se soltó
no llora la nena
total, tiene bicicleta
para volver a la cuadra
y verla sentada en la vereda
color de foto pegada en la cabeza.





En la vereda de la obra sanitaria
tomaba aire.
La tranquilidad de saber que
Nina y Bocha, Cacho y Susana
Y Mari Quiroga
el almacén de Santini a la vuelta
las chancletas al costado de la cama
la lengua atravesada
la casa quieta
en el barrio está.





Pregunta:
a quién llamarán cuando se detienen  antes de volar.

[del libro Vayonesa]






E tiene un oso de invierno
en la cabeza
lentes rosa
habla y frunce la nariz.
S quiere ser inventor
crearle una pierna nueva
a su amigo
que está en silla de ruedas
esa es la parte más alegre
de la historia que dibuja
me dice.
F está nervioso
ahora vive en dos casas
pelea  si quiere mimos.
L y F, hermanos: 7 y 9
el 1º le pegó
tremenda trompada
en la nariz al 2º
resultado sangre
este último reconoció
merecerla.
M arrastra la R
se pone un traje brilloso
le crees  
es superhéroe y feliz.
G llegó sola
durmió un rato en mis brazos
su hermano no viene más
y ella no puede contar
por qué.









No me sueltes el suspiro 
en la cara
no juegues con tu nariz
no te vayas tan lejos
no hace frío
es sólo viento
somos jóvenes
y borrachos
no pises carne
con las ruedas
no temas a taxistas
ni a los olores de madrugada
ni a los autos veloces
no vayas a todos lados
sentate
mirá: tenés un cuerpo
hay pañuelos de tela
sillones grandes y parquet
dibujo todo lo que
puedo veo
la misma mancha
en el mismo lugar
distinto día.









Que lo deje en remojo
dice 
que lo deje levar
el tiempo necesario
que lo mire
dice que
se ponga esponjoso
suave, sutil
que baile solo
con ritmo propio
que sea natural.





Construiste el escenario para tus días

Construiste el escenario para tus días
ese que te hace juego con las lentejuelas de la remera
te dedicaste a bailar abrazando gente posás para las fotos
muchas sonrisas y un mantel bonito
ya lo sé, quiero explotar en la vía pública
que mi relleno sea papel picado y pulpa de pomelo rosado
me gustan las texturas, ese momento en el que
no encontramos otras palabras para decir
que a cierta hora el fin del mundo éramos nosotros.








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