lunes, 8 de septiembre de 2014

LOUISE DUPRÉ [13.231] Poeta de Canadá


Louise Dupré 

Nacida el 9 julio 1949 en Sherbrooke, Quebec, Canadá,  es una poeta, novelista y profesora de Quebec. 

Escritora y crítica literaria, nacida en Sherbrooke (Quebec) y residente en la actualidad en Montreal, ha colaborado en numerosas publicaciones en Quebec, en el Canadá anglófono y en el extranjero. Ha publicado unas veinte obras, que la han hecho merecedora de numerosos premios literarios.

Obra:

Poesía:

1983 - La Peau familière
1984 - Où
1986 - Chambres
1986 - "Quand on a une langue, on peut aller à Rome" (en collaboration avec Normand de Bellefeuille )
1988 - Bonheur
1993 - Noir déjà
1998 - Tout près
2002 - Les Mots secrets
2004 - Une écharde sous ton ongle
2010 - Plus haut que les flammes (poésie)

Novela

1996 - La Memoria
2001 - La Voie lactée
2008 - L'Été funambule (nouvelles)

Teatro

1980 - Si Cendrillon pouvait mourir
2006 - Tout comme elle



Louise Dupré
Muy cerca
Versión al español de María López Martínez



En el centro del rostro
Nadie tiene el derecho de exigirle a la mar
que transporte todos los navíos
o al viento que infle perpetuamente todas las velas.
Stig Dagerman



1.

No soy de ninguna parte cuando se estrecha el cielo, de ningún
bosque, de ninguna ciudad, como una mujer sentada en su menudencia
de mujer que busca sus rasgos a través de una ventana camuflada.
Allí, en el recuerdo de mi muerte, del instante exacto en el que
me abandonó la respiración, me mezo sin hacer ruido, sorprendida
por hallarme intacta en la voluntad del mundo, por ofrecer mi nombre
a la garra del sol. Porque todavía es de día, a pesar de que el día
haya declinado, y aguardo ante los ramos de los cementerios. Velo
por mí, tranquila, entre tantas almas que no han sabido resistir.
Au centre du visage



1

Je ne suis de nulle part quand le ciel rétrécit, d’aucune forêt, d’aucune ville,
comme une femme assise dans sa petitesse de femme et qui cherche son visage
à travers une fenêtre camouflée. Là, dans le souvenir de ma mort, de l’instant
exact où la respiration m’a quittée, je me berce sans faire de bruit, surprise de me retrouver intacte dans la volonté du monde, d’offrir mon nom à la morsure du soleil. Car il fait jour encore même si le jour a cessé et je veille devant les bouquets des cimetières. Je me veille, tranquille, parmi tant d’autres âmes qui n’ont pas su résister




2.

Alrededor, demasiados dramas encubiertos, tanto, tanto silencio,
demasiado. Como si, al desvelar la miseria humana, me arriesgara
a un abandono que me condenara a ser devorada, con el vientre
desgarrado en medio de la plaza pública, vísceras en las que hurgan
bestias voraces. Y, sin embargo, escribir empieza por la vergüenza de
una muerte sórdida, la nuestra, siempre, cuando la mano izquierda,
titubeante al principio, se aferra a una verdad, cuando se despega de
su cuerpo de la infancia, del blanco opaco que envuelve la memoria.

Escribir empieza por una traición.



2

Autour, trop de drames qu’il a fallu dérober, trop, tellement trop de silence.
Comme si, à révéler la misère des humains, je risquais d’être abandonnée à la
dévoration, ventre ouvert sur la place publique, viscères que fouillent des bêtes
voraces. Et pourtant, écrire commence par la honte d’une mort sordide, la sienne, toujours, quand la main gauche, hésitante d’abord, se cramponne à une vérité, quand elle se coupe de son corps d’enfance, du blanc opaque qui enveloppe la mémoire.
Écrire commence par une trahison.




3.

Y nos convertimos en la niña que no hemos sabido
ser, insolente frente al zumbido de los insectos en la
caverna de la oreja. Algo del mundo penetra en nosotros,
no lo rechazamos más, una pureza del dolor.
Nos invade, nos proyecta fuera de la cama, las noches
muy negras en las que no suponemos belleza alguna,
salvo la sorpresa de movernos, de sentirnos las cuerdas
vocales hinchadas, de decir soy una voz quebrada en el
rumor, pero una voz que intenta insuflar vida a las piedras
donde descansan los fósiles.



3

Et l’on devient l’enfant qu’on n’a jamais
su être, insolente devant les insectes qui
bourdonnent dans la caverne de l’oreille.
Quelque chose du monde entre en soi,
qu’on ne refuse plus, une pureté de la douleur. Cela
envahit, cela nous projette hors du lit, les nuits de
grand noir où l’on ne suppose rien de la beauté,
sinon la surprise de bouger, de sentir gonfler ses
cordes vocales, de dire je suis une voix brisée dans la rumeur,
mais une voix qui essaie de dessiner la vie aux pierres où
reposent les fossiles.




4.

Como una amante que calcina su miedo hasta reducirlo a unos
cuantos rescoldos, me gusta que las ramas crezcan en lo azucarado
de las lágrimas, en el centro del rostro, en su asombro. La luz. La
serenidad, el eco que apresa la voz si se adentra por nuevas sendas.
Aprender a pronunciar el nombre de mi padre mientras sonrío, sobrellevarlo,
firme frente a los carillones de las iglesias, aislada. Y la
memoria recoge sus mortajas, el cuerpo cede ante los veranos de los
jardines.



4

Telle une amante qui brûle sa peur jusqu’à ce qu’il n’en reste plus qu’un petit
tas de braise, j’aime que les feuillages poussent dans le sucré des larmes, au centre du visage, dans son étonnement. La lumière. La sérénité, l’écho que trouve la voix si elle emprunte de nouveaux parcours. Apprendre à prononcer le nom de mon père en souriant, consentir, solide devant les carillons des églises, séparée. Et la mémoire range ses linceuls, le corps cède aux étés des jardins.




5.

Cuántas flores bajo nuestros vestidos de los domingos, esas rosas
y crinolinas que daban saltitos hacia la iglesia, mientras nuestras madres,
ceñidas por su corteza de madres, caminaban fantaseando con
un Cristo que redimiría el vacío de los dormitorios. Era entonces
una niña alegre, con la pupila clara de los creyentes. Porque Dios era
un hombre en la monotonía del cielo inclinado, y la ausencia larga
como los inviernos. Dios era un hombre y le confiaba, en voz baja,
mis tentaciones más atrevidas. Me adentraba entonces, con su complicidad,
en la impaciencia de los libros.



5

Combien de fleurs sous nos robes du dimanche, roses et crinolines sautillant
vers l’église, tandis que nos mères, enserrées dans leur écorce de mères, marchaient en rêvant d’un christ qui rachèterait le vide des chambres. J’étais alors une fillette joyeuse, avec la prunelle claire des croyants. Car Dieu était un homme dans la monotonie du ciel penché, et l’absence longue comme les hivers. Dieu était un homme et je lui confiais, à voix basse, mes tentations les plus osées. J’entrais alors, avec sa complicité, dans l’impatience des livres.



6.

Tras la uña, el dedo luce más pálido. Mera percepción, lo sé, el
bello espanto en los ojos, cuando es necesario abrir el día para permitir
a las palabras enroscarse en las sensaciones que encienden.
Mediodía suena y tiemblo. Entre mirar y tocar, la imaginación se
tambalea, casi vulgar, de esa vulgaridad que moja los labios, en los
vergeles, delante de las frutas que no debemos probar. Se entiende
mejor el deseo durante el ángelus, cuando el suelo vibra a la llamada
de los campanarios, piel de sueño insumisa.



6

Derrière l’ongle, le doigt est plus pâle. Il s’agit pourtant d’une perception, je
sais, le bel effroi des yeux, le jour qu’il faut ouvrir pour que les mots se lovent
dans les sensations qu’ils allument. Midi sonne et je tremble. Entre regard et
toucher, l’imagination oscille, presque vulgaire, de cette vulgarité qui mouille les lèvres, dans les vergers, devant les fruits qu’on ne doit pas cueillir. On comprend mieux le désir à l’angélus, quand le sol vibre à l’appel des clochers, peau de rêve insoumise.





7.

Apenas sospechamos una parcela de verdad, la que aparece durante
nuestros paseos cuando el cielo trepa alto tras la montaña. La
suficiente verdad para que brote esperanza de nuestras quimeras.
Una casa, paredes tapizadas con libros y fotos, un ángel que despliega
sus alas en la luz y el amor, el amor sin el final del amor, el amor
sin fin que intentamos imprimir en el ritmo de nuestros pasos para
convertirlo en real, música que recubre la ciudad de una calma extraña,
como si las calles condujeran a un mar cegado de olvido.



7

On ne soupçonne jamais qu’une parcelle de la vérité, celle qui apparaît durant
nos promenades quand le ciel monte haut derrière la montagne. Juste assez de
vérité pour que l’espoir surgisse de nos chimères. Une maison, des murs tapissés de livres et de photos, un ange qui déploie ses ailes dans la lumière et l’amour, l’amour sans la fin de l’amour, l’amour sans fin qu’on cherche à imprimer dans le rythme de nos pas pour le rendre réel, musique recouvrant la ville d’un étrange apaisement, comme si les rues menaient à une mer aveuglée d’oubli.



8.

Poema, sí, si hemos de extraviarnos. La ciudad abriga
un rumor, solo uno, siempre el mismo, una queja insistente
durante la hora del descanso, cuando la mente remueve,
mezcla imágenes tan viejas como una vida, despedidas, tristezas,
esos pequeños desastres que nos han convertido en
animales asustados que lamen sus heridas en calas oscuras.
Poema. Poema si llegamos al final del abandono, con el tartamudeo
casi feliz de los seres después del abismo.




8

Poème, oui, puisqu’il faut s’égarer. La ville n’a qu’une
rumeur, la même toujours, une plainte insistante à l’heure du
repos, quand la tête brasse des images aussi vieilles qu’une vie,
adieux, tristesses, ces petits désastres qui ont fait de nous
des bêtes effrayées, léchant leurs plaies dans des criques
obscures. Poème. Poème si nous arrivons au bout de
l’abandon, avec le bégaiement presque heureux des êtres
qui ont connu l’abîme.



9.

Y me giro una vez más hacia mi madre, que habla de la muerte
con la sencillez de la evidencia. Las palabras se estrellan contra el
cuerpo, ahora encogido, el atardecer se enrolla alrededor del tiempo.
Toda mentira queda por fin descartada. Pero, dice, las chicas siguen
soñando, quieren reinventar lo que llaman felicidad, marcar con su
presencia el territorio estrecho que les hemos legado. Habla y la
fatalidad parece de pronto atravesada de ventanas, y los pájaros se
escapan de sus cenizas.



9

Et je me tourne une fois de plus vers ma mère, qui parle de la mort avec la
simplicité de l’évidence. Les mots se brisent contre le corps, maintenant tassé sur lui-même, le soir s’enroule autour du temps. Il n’est plus question de mentir. Mais, dit-elle, les filles continuent de rêver, elles veulent réinventer ce qu’elles appellent le bonheur, marquer de leur présence le territoire étroit que nous leur avons légué. Elle parle, et la fatalité semble soudain traversée de fenêtres, et les oiseaux s’échappent de leurs cendres.




10.

Pero una palabra de más, y el miedo podría abrazarme con su
maldita miseria, he dejado de saber qué debo decir de cuanto me
habita y aguardo, de noche, la tierra pegada a los ojos, inquilina de la
sombra que la ligereza del alba franquea con torpeza. Así permanezco,
inmóvil durante horas, muda, mientras que, muy cerca, alguien
espera quizás una boca que sobreviva a su propio desgarro.



10

Mais une parole de trop et la peur pourrait resserrer sur moi sa mauvaise misère, je ne sais plus ce qu’il faut dire de ce qui m’habite et je veille, la nuit, la terre collée aux yeux, locataire de l’ombre que franchit mal la légèreté de l’aube. Je reste ainsi, immobile pendant des heures, muette, tandis que, tout près, quelqu’un attend peut-être une bouche qui survivrait à son propre arrachement.



11.

¿Cómo recubrir de luz los bloques de sombra que pesan sobre
el suelo?
Avanzar sin duda, empezar a correr hasta que pierda el resuello,
el vértigo, el miedo a tropezar, a encontrarme sola, tendida de cara a
la tierra, sin poder levantarme. Basta a veces imaginar su propia agonía
para que los motivos de morir coincidan con la vida. La razón de
nuevo se ilusiona, la ciudad se puebla, gritos, cuchicheos, organillos
en la noche y los labios se humedecen bajo el dedo que los roza.



11

Comment recouvrir de lumière les blocs d’ombre qui pèsent sur le sol ? Il
s’agit sans doute d’avancer, et de me mettre à courir, jusqu’à l’essoufflement, le
vertige, la peur de trébucher, de me retrouver, seule, face contre terre, sans pouvoir me relever. Car il suffit parfois d’imaginer sa propre agonie pour que les motifs de mourir coïncident avec la vie. La raison de nouveau s’illusionne, la ville se peuple, cris, bruissements, orgues du soir et les lèvres mouillent sous le doigt qui les effleure.



12.

De nuevo, es el deseo. Y la ciudad se detiene una
vez más, casi tímida ante tanto desorden, una vez
más vaciada de sus ojos, olvidadas las pasiones
que se han ahogado en la boca de los ríos. Una
vez más la noche, vertical, obstruida con vocales,
que me arrastra en su temblor. Y asiento, con la
gravedad de las jóvenes cuando abren sus muslos
frente a un hombre, me abandono para que el
tiempo no deje de durar, a pesar de la amenaza,
siempre presente, de un horizonte destruido como
si se tratara de unas facciones. 



12

De nouveau, c’est le désir. Et la ville s’arrête encore une fois,
presque timide devant tant de désordre, encore une fois vidée de ses
yeux, oubliant les passions qui se sont noyées dans la bouche des
fleuves. Encore une fois c’est la nuit, verticale, encombrée de
voyelles, qui m’emporte dans son tremblement. Et j’acquiesce,
avec la gravité des jeunes filles lorsqu’elles ouvrent leurs
cuisses devant un homme, je m’abandonne pour que le
temps ne cesse pas de durer, malgré la menace, toujours
présente, d’un horizon détruit à la manière des visages



13.

He aquí que tomo la palabra amor en la pobreza de mis manos,
y la luz arranca a corretear en el abandono de las habitaciones, y
vuelvo a soñar el sueño, como un poema que solo terminaré en el
instante de mi muerte, cuando, envejecida y arrugada, me acurrucaré
un momento más contra la sustancia tranquilizadora de la lengua.
Luego, me dejaré bascular suavemente allí donde las palabras dejen
de hallar un hueco en la boca, en ese lugar donde se desdibujará para
siempre los rasgos incendiados de mi madre.
Me adentraré sin miedo en el día más negro.


13

Voilà que je prends à nouveau le mot amour dans la pauvreté de mes mains, et
la lumière se met à courir sur l’abandon des chambres, et je recommence à rêver le rêve, comme un poème que je n’achèverai qu’à l’instant de ma mort, alors que, vieillie et ridée, je me blottirai un moment encore contre la substance apaisante de la langue. Puis je me laisserai doucement basculer là où les mots ne trouvent plus de place dans la bouche, dans ce lieu où s’effacera pour toujours le visage incendié de ma mère.
Je m’engouffrerai sans peur dans le jour le plus noir.


Montréal, Éditions du Noroît, 1998
por Marina López Martínez
Universidad Jaume I de Castellón




Septiembre 


1.
     el fin del mundo
     llega ahora
     por la mañana
     
     a la hora en que buscas una frase
     
     que pueda aliviar
     el terror
     de los moribundos
     
     debe de haber 
     una manera de aproximar
     la lengua
     
     sin que ella se estrelle 
     en el más mínimo movimiento
     
     como un destino 
     demasiado pesado
     para una sola mujer
     
     tú giras, giras
     en círculo
     
     en tu boca 

     
2.
     poco importa cuál lámpara
     puede servir de luz
     se trata de recrear 
     un cierto orden en los ojos
     
     el brillo apenas rugoso
     de un arce, un poco de sol
     sobre la piel
     
     o dos torres
     
     dos torres arrancadas al cielo
     sin nubes
     en una ficción enloquecida
     
     la vida es a veces
     tan concreta
     
     como esos amantes
     en el vacío
     
     las manos anudadas

     
3.
     nada o casi
     un amontonamiento
     
     manido
     bajo las piedras humeantes
     
     de los restos que tienen
     el hedor de las carnes
     
     y sin embargo te empeñas
     
     en ofrecer tu mano izquierda
     la que cree
     en la claridad de un libro
     
     te sorprendes todavía
     al soñar despierto
     
     contra el hombro 
     de un volcán
    

4.
     nada ni nadie
     para esparcir una luz
     
     sobre toda la superficie
     de los cielos
     
     nadie para contener 
     tu destreza
     en un solo pronombre
     
     sin vergüenza
     engañas
     la costumbre de la muerte
     
     como se abandona un amante
     que conserva para él sus brazos
     
     una noche te atreverás a decir
     en qué momento preciso
     la belleza
     
     se vuelve una prueba
     sobrehumana 

     
5.
     ya no logras mentirles
     a tus ojos
     
     que ven
     derrumbarse a las ciudades
     a la velocidad del vértigo
     
     buscas a pesar tuyo
     hacer surgir
     la esperanza
     
     en un poema
     
     abandonado a la buena voluntad
     de los signos
     que continúan a resistir
     la realidad
     
     tú ardes 
     con babel
     arruinada

     
6. 
     y sin embargo la tierra
     permanecerá la tierra
     
     aunque te empeñes
     en disculparla
     
     sus sueños no ascienden
     
     más alto que los muros
     de las ciudades
     
     repetidamente sitiadas
     a merced de los combates
     
     terminas por confundir
     el nombre de las víctimas
     con el de los vencedores
     
     sin esperar
     un portillo
     dejando pasar el día
     
     eres una mujer
     de poca fe
        
VERSIÓN DEL FRANCÉS DE SILVIA EUGENIA CASTILLERO
     
     


SEPTEMBRE
     
1. la fin du monde / arrive maintenant / le matin // à l’heure où tu cherches une phrase //  qui puisse soulager / la terreur / des mourants // il doit bien y avoir / une façon d’approcher / la langue // sans qu’elle se fracasse / au moindre mouvement // comme un destin / trop lourd / pour une seule femme // tu tournes, tu tournes / en rond // dans ta bouche 


2. n’importe quelle lampe / peut servir de lumière // il s’agit de recréer / un certain ordre dans les yeux // l’éclat à peine froissé / d’un érable, un peu de soleil / sur la peau // ou deux tours // deux tours arrachées au ciel / sans nuages / en une fiction affolée // la vie est parfois / aussi concrète // que ces amants / dans le vide // les mains nouées 
     

3. rien ou presque / un amoncellement // faisandé / sous les pierres fumantes // des restes qui ont / la puanteur des viandes // et pourtant tu t’acharnes // à offrir ta main gauche / celle qui croit / à la clarté d’un livre // tu te surprends enconre / à rêvasser // contre l’épaule / d’un volcan 
    

4. rien ni personne / pour étendre un lumière // sur toute la surface / des cieux // personne pour faire tenir / ta détresse / dans un seul pronom // sans honte / tu trompes / l’habitude de la mort // comme on délaisse un amant / qui garde pour lui ses bras // une nuit tu oseras dire / à quel moment précis / la beauté // devient une épreuve / surhumaine 
     

5. tu n’arrives plus à mentir / à tes yeux // qui voient / les villes s’écrouler / à la vitesse des vertiges // tu cherches malgré toi / à faire surgir / l’espoir // dans un poème // abandonné au bon vouloir / des signes // qui continuent à tenir / tête à la réalité // tu brûles / avec babel / ruinée 
     

6. et pourtant la terre / restera la terre // même si tu t’acharnes / à l’excuser // ses rêves ne montent pas // plus haut que les murs / des villes // prises et reprises / au gré des combats // tu finis par confondre / le nom des victimes / avec celui des vainqueurs // sans attendre / une trouée / laissant passer le jour // tu es une femme / de peu de foi







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