martes, 30 de septiembre de 2014

JUAN MARÍN [13.507]


Juan Marín

(Talca, Chile  1900 - Santiago, 1963) Escritor, médico y diplomático chileno. Estudió en el Liceo de Talca y posteriormente en la Escuela de Medicina de la Universidad de Chile, donde se tituló como médico cirujano en 1921. Trabajó en diversos hospitales de Santiago, Punta Arenas y Valparaíso, y ejerció de profesor de historia de la medicina en la citada casa de estudios.

La verdad no tenía fuerza ninguna.
En cambio lo verosímil me acusaba por entero
Juan Marín


Posteriormente, ingresó a la Armada, realizando su primer viaje a Europa en 1929, como doctor de la Escuadra Nacional.

Se inició como representante de la vanguardia chilena y del futurismo con Looping, libro en el que según afirma Andrés Sabella, en los Cuadernos de poesía Hacia, "encarna al poeta-usina, sonoro como una guitarra de aluminio, viril, atlético, sediento de inmensidad...".

Desde 1932 hasta 1934, ejerció su profesión en el Hospital Naval de Punta Arenas. Allí escribió su gran novela Paralelo 53 Sur, friso magallánico del oro, la lana y el petróleo. Con fuerte sentido social, describió los fiordos, canales y puertos; las tempestades, los naufragios, las nevazones y las lluvias de aquella agreste zona del país. Fue uno de los exponentes mayores de la literatura del mar en Chile. De esta época datan también sus libros Alas sobre el mar, Un avión volaba y Margarita, el aviador y el médico; en los que volcó su admiración por los pioneros de la aviación austral. En 1934 publicó un libro de poemas, el que tituló Aquarium.

En 1939, ingresó a la diplomacia, lo que le permitió recorrer el mundo, especialmente los países de Oriente: China, India, el Tibet y Egipto. Sobre todos escribió iluminadores ensayos, penetrando sus costumbres, culturas y religiones.

Colaboró en las revistas Atenea, Zig-Zag, En Viaje, Repertorio Americano de Costa Rica y en El Mercurio de Santiago.

Obtuvo el Premio Municipal de Santiago en 1936 por Paralelo 53 Sur, el Premio de Cuentos de El Mercurio (1937) y Premio Atenea de la Universidad de Concepción por El Egipto de los faraones (1954).

Entre los más importantes ensayos sobre Juan Marín, destacamos "Juan Marín: Las novelas sociales en un mundo a medio cocer" publicado por Alfonso Calderón en la revista Vida Médica el año 1988; y "Juan Marín, médico, cuentista, novelista" de Luis Merino Reyes, aparecido en la Revista interamericana de Bibliografía, en 1964.

Juan Marín falleció el 10 de febrero de 1963, en Viña del Mar.



SUPERAVIÓN

Sobre el trampolín de los vientos vírgenes
la mariposa férrea ha brincado
un corazón piloto sale a caza
de constelaciones
anteojos tetraédricos chaquetas
impermeables para el desconcierto
rrrrrrrrrrrrr...
¡cómo zumba el moscardón de la muerte
en la frentes graníticas de las cordilleras!
El espacio es la negación de sí mismo
y el tiempo va caminando hacia atrás
rrrrrrrrrrr...
la hélice va trizando
los espejos de niebla del silencio
¿cuántos faroles de la Broadway aérea
puso un alcalde loco en la Vía Láctea?
Una mirada de hombre apagó
4 aerolitos apaches
con la linterna de sus alas pobres
el hombre entra en el pozo de la mina
y encuentra filones de oro errante
en los cordeles de las nebulosas
como un pañuelo recién lavado
una luna de lienzo está colgando
rrrrrrrrrrr r...
tirabuzón de hierro
¡adelante adelante!
40Destapa todos los frascos del éter
10, 000 metros
olas que acarician la médula
el alma sale a columpiarse en Dios
allá abajo
la tierra se disfraza en el día de naranja
y luego se torna diminuta cabeza
de Jack Johnson
bajo las claraboyas del abismo
la placa micro-cósmica hace el cielo
de su vida
infinita escalera del espacio
mientras bajan las luces siderales
un Diógenes con alas va trepando
el hombre va embriagado de azul y de electrones
ya tiene en sus aurículas
la oscilación eterna
su advenimiento es fruto de una pasión de soles
muy lejos se ha apagado el último recuerdo
el beso de la novia y el adiós con lágrimas
cayeron al franquear los 5, 000 metros
el último terror la sugerencia
final de la muerte
quedó en los 10, 000
después
¡Oh! Borrachera de cósmicos brebajes!
¡Oh! Epilepsias de amores en el vértigo!
¡Succiones en los senos lactecentes
de la Venus de ámbar!
30, 000 metros
40, 000
50, 000...
por la película
de sus tálamos ópticos
Perla White va rodando disfrazada de estrella
41en el carrousel de fuego de su elíptica
con las tijeras de sus alas
el hombre ha cortado una guedeja al sol
¡vuela el superavión!
Lo atraen las lunas de arrabal de los Oriones
en los negros carnavales del silencio
100, 000 metros
hay una cruz vagabunda
donde murió de asfixia Julio Verne
y tuvo el primer síncope el enorme Einstein
el motor...
rrrrrrrrrrr...
se ha perdido en las fuerzas múltiples
el corazón del hombre sigue
sigue
ascendiendo en los vórtices infinitos
en el telón del universo
se proyectan los signos
gritos astrales
nacen se rompen y mueren en sí mismos
más allá de las líneas en la danza
de horizontes enanos y de siglos microscópicos
más allá de los astros sobre el polvo
de oro atómico de las constelaciones
sobre el galope de las ideologías
en medio de las sombras del Cosmos
el hombre afirma su existencia milenaria
con el superavión de su pensamiento





MECÁNICA

Oh poema de acero que abrazas el mundo nuevo
grito de los bronquios de la usina
tus rimas son los ejes biselados
fulgurantes de voluntad dinámica
como bíceps de gigantes caídos
desde un planeta Marte humanizado
a golpes de siglos
fierros luces poleas
leit-motiv de las hondas hertzianas
canto de los dinamos delirantes
las chispas son los besos pasionales
el moscardón azul de aquellas hélices
picotea los muros blancos
sierras tornos platinos
que eliminan esperanzas
dulce canción de los dientes
hieden los blancos metales
himno de la mecánica de ojos grises
fragancia de humos y carburantes
puertos angulares y ciudades geométricas
plástica libre de una nueva estética
linea armónica de los puentes de acero
fermentación metálica de las materias primas
virutas enrolladas válvulas
usina cúbica
duermen los hombres en tu seno
arrollados
por tus ritornelos de duraluminio
trituradora de romanticismo
madre de los sueños nuevos
tu aliento de benzol y gasolina
estremece las bielas
de los nuevos corazones del mundo
oh diosa recién nacida
convulsiones de jazz-band de hierro
despertaron las calles de América
y ventilan la Europa decadente
nuevo sentido del Universo
nuestro
poema de acero
canción mecánica
esperas un instrumento y una lengua
que exprese tu alma henchida
de alaridos inmensos
esperas al poeta titán
super-producto de una época
que recoja en su verso magnífico
gluglú de submarinos y zumbido de aviones
rechinar de calderas
sutil vibración de dinamómetros
caricias radiotelegráficas
nadie ha escrito el más divino verso
aquel que gira en la correa de un dinamo
el que teclea en un motor
el que como un monstruo eléctrico
en las noches silentes
corre su escalofrío lírico
por los alambres impertérritos
mecánica canción y sistema
filosofía oculta de una incógnita alquimia
ha de surgir el HOMBRE
que te muestre desnuda
que viole tus secretos
vuelque tu corazón en tus retortas
lo queme en tus hornazas
y escriba
la nueva lírica
la de las líneas rectas
la de los fuselajes
de las altas antenas
y de las ruedas infinitamente veloces
que te empujan
que te arrastran
suelta en el viento tu melena eléctrica
por los invisibles planos cósmicos.





Sin duda los amantes del mar recordaran el nombre de Juan Marín. Como todo gran médico fue un asiduo cultor de la literatura otorgándonos novelas y poemas inolvidables. Factor fundamental para la formación de la vanguardia en nuestro país, Marín fue descrito por el crítico y novelista Hernán del Solar como “la risa en la boca de los negros”; es así, un brillo inconmensurable en la oscuridad de nuestras letras tan dadas a la vanidad.
Como olvidar títulos como Looping (1929), Margarita, el aviador y el médico (1932) y su notable Paralelo 53 Sur, novela que recibiría el Premio Municipal de Santiago en 1937. Cómo olvidar versos como “Cristo en zapatillas juega golf” de Yankilandia, o el glorioso comienzo de su poema Boxing: “cámara fotografías baldes esponjas/ hombres de camiseta blanca/caras de apaches ultracivilizados”.
http://_ulises_.blogspot.com.es/




Boxing

                                         a Manuel Sánchez
                                         campeón muerto
                                         y a toda aquella muchachada
                                         de la Federación de box

cámaras fotográficas baldes esponjas
hombres de jockey y camiseta blanca
caras de apaches ultracivilizados
oficiando en cenáculos de magia
en los ángulos rectos del ring-side

pantalón blanco y negro
cara blanca y negra
una sonrisa
                    el gong
una tragedia
                    el gong
Battling Siki campeón
Georges Carpentier campeón
en el medio del ring un hombre grita
a través de un enorme telescopio
                    hacia la luna

brazos que terminan en tumores negros
línea de carnes en el aire
danza de biceps y de pantorrillas
¡en guardia. . . up! . . upper-cut!!!

el negro se florece de perlas de agua
y el blanco luce adornos de rubí en las mejillas
¡breack! . . .
con niebla gris de nicotina
se guarecen del frío los volts allá arriba
la faz amorotada del anfiteatro
se riza de pañuelos y sombreros
como un terciopelo histérico

un brazo negro ha crecido
y gigantesco cae sobre el pecho blanco
                    ¡gong!.. .

un huracán hace pedazos al negro
hay 400 manos en la atmósfera
que caen se levantan vuelan chocan
y buscan algo que tal vez encuentran

el blanco siente
que el buque que navega se va a pie
una ola infinita lo levanta
y lo azota en los astros que sonríen
noche polar sobre su corazón

sobre el tablado
los labios de la amada le hacen señas
y él se recuesta. . .
                         es tan dulce besar
                                                     y soñar.

un brazo misterioso se alza
y luego baja
                    1 2 3!
el hombre horizontal mira en la estepa
un sol de medianoche que se apaga
                    4 5 6!

cómo es que el techo de la lona baja
lo aprieta y lo transforma en lámina?
                    7 8 9!

el cigarrillo del time-keeper brilla
como aereolito. . . el vendaval se acerca
y un pobre bergantín va en la tormenta
con su cadáver a cuestas
sobre el palo mayor un negro vuela

el brazo inexorable cuenta
                    10. . . !!
a h . . . !oh. . . ! uh . . . ! ah . . . !!
el terciopelo se conmueve entero

el negro ha colocado los estambres
enormes de sus brazos
en el ánfora de ébano de sus caderas

                    hurrahhh!!

el brazo inexorable alza un estambre
como un tumor en el aire

                    hurrahhh!!

el negro entre toallas que se agitan
cual blancas banderas
sonríe sobre el mundo . . . abre la boca
y muestra sus dientes de bayadera

en Looping (1929), incluido en Antología de la poesía latinoamericana de vanguardia (1916-1935) (Ediciones Hiperión, Madrid, 2003, ed. de Mihai G. Grünfeld).





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