jueves, 11 de septiembre de 2014

FABIO ARIAS "FARÍAS" [13.266]


Fabio Arias "FARÍAS"

(Barbacoas, Colombia  1950 – Cali, 2014)
Fabio Arias Farias, poeta, periodista y profesor oriundo de Barbacoas, Nariño, falleció en la noche de este miércoles 4 de junio, 2014 después de haber enfrentado un complicado procedimiento quirúrgico, tras padecer varias complicaciones de salud.

Fue reconocido en la ciudad de Cali gracias a su emblemática obra “Una lágrima edificó la lluvia”, que escribió cuando cursaba bachillerato en el colegio Santa Librada.

Posteriormente, se desempeñó como docente y periodista en varias instituciones de la ciudad. Ganó diferentes certámenes de poesía, entre ellos el Festival de Arte de Cali en el año 1970, el primer premio en el Concurso Mario Carvajal (1982) y en dos ocasiones, el Premio Nacional de Poesía.

Torre de murciélagos (1982) y Bulevar del sueño (1994), son los libros donde se recogen todas sus obras.

Medardo Arias dice: «Ningún poeta anterior a él elevó a la categoría abstracta, de claro origen surrealista, el mundo del litoral Pacífico, el que conoció desde niño».





Una lágrima edificó la lluvia

Y decimos
que anoche soñamos
en colocar las heridas aisladas de los nervios
o que éramos pulpos
que algún Sol les traicionó su Mar
para dejarnos mutilados hasta los poros.
Y al poco tiempo
una lágrima edificó la lluvia
y nos quedamos solos
mirando desteñir los cuerpos caminantes
y les vimos los ojos, las manos, los pies
y nos parecían que estábamos amarrados
a sus esquinas serpientes
para luego darnos cuenta
que no teníamos nada.
Todo le pertenecía a la temperatura del ser.
Porque debimos comprender
que hay un espejo en cada palabra
y a veces en una palabra
miles de espejos se miran





UNA SEMILLA EN CADA METRO DE ÁRBOLES

Desesperadamente la naranja
no encontró el agrio
ni el ardor en la corteza del otro fruto herido.
Empezamos a decir alimentos
cuando reemplazamos
el agua por la esencia de la sangre.
Y había una semilla en cada metro de árboles.
¿En dónde entonces saborear el cuerpo?
Por encima del sudor
vivían años con pieles entre cloro.
No era la hoja
ni el estuche de pétalos
los que cubrían el grito.
Si ahora llegó alguien
y derrumbó la puerta
es sólo una sed atada
a la articulación de mar.






DE AQUÍ A TU TRINCHERA 
HAY MUCHO PELLEJO QUE EXPONER

Y vos
como buena aleta
promulgás desafíos
con desafiante madurez.
Has contado
que todo lo que eres
es gracias a quedarte callada
cuando todos hablan de nada.
¿Y cómo pensás que te veo?
Comenzaré por decirte
que siempre estoy cubierto por hojas engañosas.
En vos – ala
se levanta el truco guerrero:
epopeyas de deseos atrincherados
para provocar la forma lógica del metelón:
Allí no existen
las estrategias geométricas
ni el reojo fulminante para fijarte.
Sillas, ventanas, rejas
hacen circunferencia porque sí
y te rodean
y me convertís
en radio, diámetro.
¿Qué respiración puedo tener
si vivís en tu propia atmósfera?
¿Qué palabras puedo decir
si se me olvidó tu idioma?
En una aventura me he metido.
Es una historia por nacer
con lentes radiográficos
lo sé.
Soy consciente
que de aquí a tu trinchera
hay mucho pellejo que exponer
que de aquí a tu ala
hay muchos espacios cardíacos
Y es necesario
algo más que un golpe labial
algo que despierte la velocidad sobre siluetas
de tiros al blanco
de precisiones al blanco móvil
tal vez
con la teoría de ojos – fijos
podrás incluirme en el concurso de risas
como polizón suicida
jodido, aventado.
Es que es tan verso
sostenerse en el aire
y descender donde el alcanfor
corre a refrescarse
en las prendas de dos espaldas idas.
Lo sé.
Pero en vos – ala
se contradice el vuelo: tortugueas.
Es una manera inteligente de destemplar los dientes
y volver lluvia la piel.
Querida niña:
¿A quiénes deben
pertenecer las patadas del mundo?






LOS CUERPOS – PAÍSES

Afuera de vos
los niños quedaron desamparados
Ya no podrían correr sus juguetes
ni vestirse de vaqueros – hijos.
Ellos inesperadamente
se vieron llevados a castillos odiados
desde los cuentos obligados a dormir.
Afuera de vos
todo aquello que siempre quise como espejo
se cuarteó
dejó rasguños
en la lengua, en los oídos, en las manos.
No valía la fuerza por la fuerza.
(lo sabía porque no podría
existir blusa tan piel como la tuya).
Insistí en arrastrarme
en proyecciones oceánicas
de arenas, piedras, neblina.
Para mí las huellas
no se pueden perder en el camino:
hay que elevarlas a la frente
como continua llamada de atención.
Afuera de vos
- nuevamente -
le dije a los niños:
ella les construirá
el corazón que necesitan
y no sé por qué tuvieron miedo en abrazarte.
Era algo extraño tu contorno.
Así lo comprendí
cuando me obsequiaste
la primera cincelada al ojo.
Sin extender tu mano
modificaste mi ojo con tu ojo
lentamente todo
hasta que vi la construcción de cuerpos serios
cuerpos – países
gobernados por miradas.
¿Entonces
qué existía en el observar de reojo?
Esa era una pregunta que nunca lo pensamos:
es un viejo vicio de existencia.
Ahora cuando se hace débil la mirada
cuando se ablanda esta seriedad
quiero saber sólo una cosa:
¿afuera de vos
podrán jugar los niños?






TIRO DE GRACIA

Pienso
que toda esta adversidad
que nos corrige
va dando sus frutos esperados.
Más vale temprano
el golpe sordo de la noche
que un tiro de gracia en pleno vuelo.
Aves de confianza
Me he reconciliado
con la sencilla astucia de los pájaros
Me he dado a su vuelo
que avisa el desangre del verano.
He comido de su pesca milagrosa
en la misma playa
donde el aceite y los niños se confunden.
He conversado contigo
como anfitriona de palmeras
que apuntan el atardecer
de los bienes terrenales
No me he cansado de entender
a estas discretas
aves de confianza
que nos permiten hablar
de las cosas imposibles.







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