miércoles, 3 de septiembre de 2014

DANIEL FILIPE [13.157]


Daniel Damásio Ascensao Filipe

Poeta y periodista de Cabo Verde (África). Nació en la Isla de Boa Vista, el 1 de febrero de 1925 y falleció el 6 de abril de 1964. Realizó sus estudios en Portugal, y más tarde fue co-director de los Cuadernos "Noticias del Bloqueo", colaborador asiduo de la Revista "Tabla Redonda" y realizador en la Emisora Nacional del Programa Literario "Voz del Imperio". Combatió la dictadura salarazista, siendo perseguido y torturado. 

Obras publicadas: 

 "Misiva" (1946), "Marinero en tierra" (1949), "El viajero solitario" (1951), "Recado para una amiga distante" (1956), "La isla y la soledad" (firmado con el seudónimo Raymundo Soares)(1957), "Manuscrito en una botella" (novela, 1960), "Discurso sobre la ciudad" (1961), "La invención del amor" (1961) y "Patria, lugar de exilio" (1963).




Como se cumplen 50 años de la prematura muerte (39 años) de mi poeta favorito, inédito en España, DANIEL FILIPE, aniversario que no ha tenido ni el más mínimo eco en su país natal, Cabo Verde, ni en su país de acogida, Portugal, aprovecho para hacerle un pequeño homenaje traduciendo del portugués su poema más conocido, y uno de los más grandes de la historia de la poesía, LA INVENCIÓN DEL AMOR, y una selección de sus restantes poemas, sin demasiado orden, ya iba tocando. 

(Julio Pollino Tamayo) 






La invención del amor 


La noche no es jamás completa
Hay siempre un porque yo lo digo
Porque yo lo afirmo
Al final de la pena una ventana abierta
Una ventana iluminada
Paul Éluard


En todas las esquinas de la ciudad 
en las paredes de los bares a la puerta de los 
edificios públicos en las ventanas de los 
autobuses 
incluso en aquel muro arruinado entre anuncios de 
aparatos de 
radio y detergentes 
en la vitrina de la pequeña tienda donde no entra 
nadie 
en el atrio de la estación de trenes que fue el 
hogar de nuestra 
esperanza de fuga 
un cartel denuncia nuestro amor 
En letras enormes del tamaño 
del miedo de la soledad de la angustia 
un cartel denuncia que un hombre y una mujer 
se encontraron en un bar de hotel 
una tarde de lluvia 
entre murmullos de conversación 
e inventaron el amor con carácter de urgencia 
dejando caer de los hombros el fardo incómodo de la
monotonía cotidiana 

Un hombre y una mujer que tenían ojos y corazón y 
hambre de ternura 
y supieron entenderse sin palabras inútiles 
Apenas el silencio El descubrimiento La extrañeza 
de una sonrisa natural e inesperada 

No salieron de la mano hacia la humedad nocturna 
Despidiéronse y cada uno tomó un rumbo diferente 
aunque subterráneamente unidos por la invención 
conjunta 
de un amor súbitamente imperativo 

Un hombre una mujer un cartel de denuncia 
pegado en todas las esquinas de la ciudad 
La radio ya habló La TV anuncia 
inminente la captura La policía de costumbres 
avisada 
busca a los dos amantes en los callejones y avenidas 
Donde haya una flor roja y esencial 
es posible que se escondan temblando a cada llamada
en la puerta cerrada 
para el mundo 
Es preciso encontrarlos antes de que sea tarde 
Antes de que el ejemplo fructifique Antes de 
que la invención del amor se procese en cadena 

Hay duras sanciones para quienes auxilien a los 
fugitivos 

Llamen a las tropas acuarteladas en la provincia 
Convoquen a los reservistas a los bomberos a los 
elementos de defensa 
pasiva 
Todos Decrétese la ley marcial con todas sus 
consecuencias 

El peligro lo justifica Un hombre y una mujer 
conociéronse amáronse perdiéronse en el laberinto de 
la ciudad 

Es indispensable encontrarlos dominarlos 
convencerlos 
antes de que sea demasiado tarde 
y la memoria de la infancia en los jardines 
escondidos 
despierte la tolerancia en el corazón de las 
personas 

Cierren las escuelas Sobre todo 
protejan a los críos de la contaminación 
Una agencia comunica que en algún lugar al sur del 
río 
un niño pidió una rosa roja 
y lloró nerviosamente porque se la negaron 
Según el director de su escuela es un pequeño triste 
Inexplicablemente dado a los largos silencios y a 
los lloros sin 
razón 
Aplicado no obstante Respetuoso de la disciplina 
Un caso típico de inadaptación congénita dijeron los 
psicólogos 
Menos mal que se reveló a tiempo. Va a ser internado 
y sometido a un tratamiento especial de recuperación 
Pero es posible que haya otros. Es absolutamente 
vital 
que el diagnóstico se haga en el periodo primario de 
la dolencia 

Y también que se evite el contagio con el hombre y 
la mujer 
de los que se habla en los carteles pegados en todas 
las esquinas de la ciudad 
Está en juego el destino de la civilización que 
construimos 
el destino de las máquinas de las bombas de 
hidrógeno de las normas de 
discriminación racial 
el futuro de la estructura industrial de la que nos
enorgullecemos 
la verdad incontrovertible de las declaraciones 
políticas 

Busquen a los antiguos guardas de los campos de 
concentración 
precisamos de su experiencia donde quiera que se 
escondan por temor 
al castigo 

Que todos estén en sus puestos Vigilancia es la 
palabra ordenada 
Atención al hombre y a la mujer de los que se habla
en los carteles 
A la menor duda no duden denuncien 
Telefoneen a la policía a la comisaría al Gobierno 
Civil 
no es preciso dar el nombre y la dirección 
se garantiza que ninguna persecución será promovida
en los casos en los que la denuncia se verifique 
falsa 

Organicen en cada barrio en cada calle en cada 
edificio 
comisiones de vigilancia. Está en juego la ciudad 
el país la civilización de occidente 
ese hombre y esa mujer tienen que ser apresados 
aunque para ello tengamos que recurrir a medidas más 
drásticas 

Por decisión gubernamental están suspendidas las 
libertades individuales 
la inviolabilidad del domicilio el habeas corpus la
intimidad de la 
correspondencia 
En cualquier parte de la ciudad un hombre y una 
mujer 
se aman ilegalmente 
espían la calle por las rendijas de las persianas 
se besan sollozan bajito y enfrentan la hostilidad 
nocturna 
Es preciso encontrarlos Es indispensable 
descubrirlos 
Escuchen cuidadosamente todas las puertas antes de 
llamar 
Es posible que canten 

Pero defiéndanse de entender su voz Alguien que los
escuchó 
dejó caer sus armas y sumergió en sus manos el 
rostro bañado de 
lágrimas 
Y cuando fue interrogado en el Tribunal de Guerra 
respondió que la voz y las palabras le hacían feliz
Le recordaban la infancia Campos verdes floridos 
Simple agua corriendo La brisa en las montañas 

Fue condenado a muerte es evidente Es preciso evitar 
un mal mayor 
Pero caminó cantando hacia el muro de ejecución 
fue necesario amordazarlo e incluso así desprendía 
un misterioso halo de felicidad incorrupta 

Se impone sistematizar las búsquedas No vale la pena 
buscarlos 
en los campos de fútbol en el silencio de las 
iglesias en las salas de fiesta con 
orquesta privada 
No estarán nunca allí Búsquenlos en las calles 
suburbanas donde nada 
acontece 

La identificación es fácil Donde estuvieren estará 
también posado 
sobre la puerta 
un pájaro desconocido y admirable 
o florecerá al sol la mancha vegetal de una flor 
luminosa 
Será entonces ahí Engatillen las armas invadan la 
casa disparen a 
quemarropa 
Un tiro en el corazón de cada uno Los veréis 
posiblemente 
disolverse en el aire Pero estará completo el 
conjuro 
y podréis volver alegremente junto con los hijos y 
la mujer 

Pero hay de vosotros si sentís de repente el deseo 
de dejar de correr el 
llanto 

Quiere decir que fuisteis contagiados Que estáis 
también perdidos para 
nosotros 
Es preciso en ese caso tener coraje para descerrajar 
en la frente el tiro 
indispensable 
No hay otra salida La ciudad lo exige 

Si un hombre de repente interrumpe las pesquisas 
y pregunta quién es y lo que hace allí con las armas 
en la mano 
ya sabéis lo que tenéis que hacer Matadlo Amigo 
hermano lo que sea 
matadlo Da lo mismo que haya comido en vuestra mesa
crecido a vuestro 
lado 
matadlo Tal vez al encuadrarlo con la mira de la 
escopeta 
sus ojos os miren fijamente con sobrehumana nausea 
y deslicen después una tristeza líquida 
hasta el fin de la noche Evitad la apelación a 
súplicas finales 
un solo golpe mortal misericordioso basta 
para imponer el silencio secreto e inviolable 

Busquen la mujer el hombre que en un bar 
de hotel se encontraron en una tarde de lluvia 
Si es preciso establezcan barricadas 
señas salvoconductos horas de llegada 
censura previa de Prensa tribunales de excepción 
Para bien de la ciudad del país de la cultura 
es preciso encontrar la pareja fugitiva 
que inventó el amor con carácter de urgencia 

Los periódicos de la mañana publican la noticia 
de que los vieron pasar cogidos de la mano sonriendo 
por una calle tranquila rodeada de acacias 
Un viejo sin familia ha testimoniado 
haber sentido de repente una extraña paz interior 
una voz desprendiendo un olor a primavera 
el dulce aliento caliente de la adolescencia 
distante 
En la investigación oficial atónito afirmó 
que el hombre y la mujer tenían estrellas en la 
frente 
y caminaban envueltos en una cortina de música 
con gestos naturales ajenos Creíase 
que la situación alcanzaría el clímax 
y la policía podría cumplir con su deber 

Un hombre una mujer un cartel de denuncia 
La voz del locutor definitiva nítida 
Titulares color de sangre en la cabecera de los 
periódicos 

ES PRECISO ENCONTRARLOS 
ANTES DE QUE SEA TARDE 

Ya no basta el silencio la espera cómplice el miedo
inexplicable 
la vida igual de siempre las conversaciones de 
negocio 
esperanzas de empleo contrabando de drogas alquiler
de 
automóviles 
Ya no basta permanecer frente a la copa vacía en el
café atestado 
el marinero en tierra ahogar la distancia 
en el cuerpo sin misterio de la prostituta anónima 
En algún lugar en el laberinto de la ciudad un 
hombre y una mujer 
se aman espían la calle por las rendijas de las 
persianas 
construyen con urgencia el universo del amor 
Y es preciso encontrarlos Y es preciso encontrarlos

Importa preguntar en que calle se esconden 
En que lugar oculto permanecen resisten 
Sueñan meses futuros continentes a la espera 

En que sombra se apagan en que suave y cómplice 
abrigo fraternal dejan correr el tiempo 
de sentidos cerrados al estrépito de las armas 
Que manos desconocidas aprietan las suyas 
en el silencio presagio de la ciudad enemiga 

Donde quiera que desplieguen el cántico sereno 
rasgando los densos límites entre el día y la noche
Y es preciso ir más lejos 
destruir para siempre el pecado de la infancia 
erguir muros de prisión en círculos cerrados 
imponer la violencia la tiranía el odio 

En todas las esquinas resbala en letras enormes 
la denuncia total del hombre de la mujer 
que en un bar en penumbra una tarde lluviosa 
inventaron el amor con carácter de urgencia 

COMUNICADO DE PRENSA DEL GOBIERNO 

Por diversas razones se sabe que no dejarán la 
ciudad 
nuestro sistema policial es óptimo están vigiladas 
todas las salidas 
cerramos el aeropuerto patrullamos los muelles 
hay inspectores disfrazados en todas la estaciones 
de tren 

Está en la ciudad que es preciso buscarlos 
incansablemente sin desfallecimientos 
Una tarea para un millón de habitantes 
todos son necesarios 
todos son necesarios 
No se preocupen por los gastos la Asamblea aprobó un 
crédito 
especial 
y el ministro de Finanzas 
tiene ya listas las bases de un nuevo impuesto de 
Salvación Pública 

Desde las seis de la tarde está prohibido circular 
Se avisa a la población que las fuerzas del orden 
dispararán sin prevenir sobre quien quiera que sea 
después de esa hora Esta madrugada por ejemplo 
una patrulla de Guarda mató en el Muelle de la Arena 
un marinero griego que regresaba a su navío 

Cuando llegaron junto a él saludó a los soldados 
dijo cualquier cosa en voz baja y cerró los ojos y 
murió 
Tenía treinta años y una familia que lo esperaba en
una aldea del Peloponeso 
El cónsul tuvo conocimiento del incidente y aceptó 
las disculpas 
del Gobierno por el error cometido 

Al final se trataba apenas de un marinero cualquiera 
Todos comprendían que no era un asunto para una 
protesta 
diplomática 
y además el hombre y la mujer que la policía busca 
representan un peligro para nosotros y para Grecia 
para todos los países del hemisferio occidental 
Bien vale el sacrificio de un marinero anónimo 
que regresaba a su navío después de la hora 
establecida 
sucio insignificante y por casualidad bebido 

SIGUE UN PROGRAMA DE MÚSICA DE DANZA 

Diviértanse atúrdanse pero no olviden al hombre y a
la mujer 
escondidos en cualquier parte de la ciudad 
Repítase es indispensable encontrarlos 
Un grupo de ciudadanos relevantes ofrece una 
importante 
recompensa 
destinada a quienes presten informaciones que lleven 
a la captura de la pareja 
fugitiva 
Se apela al civismo de todos los habitantes 
El caso está expuesto Es preciso resolverlo 
para que la vida vuelva a la normalidad habitual 

Investigamos en los archivos Nada consta 
Era un hombre como cualquier otro 
con un empleo de treinta y ocho horas semanales 
cine los sábados por la noche 
domingos sin programa 
y gusto por los libros de ficción científica 

Los vecinos nunca notaron nada de especial 
volvía temprano a casa 
no tenía televisión 
se echaba sobre la cama después de comer 
y se adormecía sin esfuerzo 

No volvió a su empleo el cuarto está cerrado 
dejó a medias “Crónicas marcianas” 
perdióse precipitadamente en el laberinto de la 
ciudad 
a la salida del hotel en una tarde de lluvia 
Lo poco que se sabe de la mujer nos autoriza a creer 
que se trata de una chica incluso aquí vulgar 
Ninguna señal característica ningún hábito digno de
reseñar 
Le gustaban los gatos dicen Pero igual eso no es 
cierto 

Trabajaba en una fábrica de textiles como secretaria 
de dirección 
estaba bien pagada y tenía semana inglesa 
pasaba las vacaciones en la Costa de Caparica 

Nadie le conocía una aventura 
En cuatro años de empleo sólo faltó una vez 
cuando el padre sufrió un colapso cardiaco 
No pedía préstamos en la Caja Usaba falda y blusa 
y un impermeable rojo el día en que desapareció 

Esperan por ella en casa dos cartas de amigas 
el último número de una revista de modas 
la muñeca española que le regalaron a los siete años 

Quedó probado que no se conocían 
Se encontraron casualmente en un bar de hotel una 
tarde de 
lluvia 
sonrieron inventaron el amor con carácter de 
urgencia 
se zambulleron cantando en el corazón de la ciudad 

Importa descubrirlos donde quiera que se escondan 
Antes de que sea demasiado tarde 
y el amor como un río inunde las alamedas 
plazas callejones calzadas quebrando las esquinas 

Ya no pueden escapar Todo fue calculado 
con rigor matemático Se estableció el cerco 
La policía y el ejército están en sus puestos Se 
prevé 
en breve la captura de la pareja fugitiva 
(Pero un grito de esperanza inconsecuente viene 
del fondo de la noche a envolver la ciudad 
al final de la pena una ventana abierta
una ventana iluminada) 

(del libro “La invención del amor”.
Traducción: Julio Pollino Tamayo) 






Morna (Templada) 

Es ya nostalgia la vela, allá lejos 
Serena, la música revolotea 
en la tarde calma, plúmbea, apagada, 
donde la tristeza se contiene. 

Las parejas se deslizan embrujadas 
de sueños en pliegues inefables. 

(¡Los dioses lúbricos, osados 
se yerguen, entonces, en la tarde muerta 
la eterna ronda de pecados 
que ya golpean de puerta en puerta!) 

Y al ritmo inflamado del canto 
en la soledad encarnada de la cosecha 
dejo correr la sal y la comida 
-sutil y herido encanto 
que el rostro núbil me envejece 

(Traducción: Julio Pollino Tamayo)







Innecesaria explicación 

¿Que importa la melodía 
si acaso a los otros doy, 
con pávida alegría 
lo poco que yo soy? 

¿Qué importa a lo que me sabe 
estar solo en mi camino? 
si dentro de mi cabe 
la gloria de ir en solitario? 

¿Qué importa dónde va la ternura 
de las horas heridas, 
si a mi alrededor perdura 
el eco de las pasadas? 

¿Qué importa la soledad 
y el no saber adónde ir, 
si todo, en el corazón, 
nos habla de partir? 

(del libro “Marinero en tierra”.
Traducción: Julio Pollino Tamayo)






En el mismo automóvil 

En el mismo automóvil, viajamos. 
En cuerpo y nervios, sal, angustia, grito. 
Sudor, temor de la noche, ¿adónde vamos? 
¿Derecha, izquierda? (Cruce). Dudo. 
¿Dónde? ¿Por dónde? Somos dos, callados. 
La lluvia inunda el universo alrededor. 
A la orilla del agua, nos saludan soldados 
Suenan en lo oscuro los pasos de una escolta. 

Apoyo las manos en el volante. Derrape 
-¿o miedo apenas de lo que va conmigo? 
Ya está próximo el final del viaje. 
Estrechamos las manos. “Salud, amigo”. 

(del libro “El viajero solitario”.
Traducción: Julio Pollino Tamayo)




Duerme mi niño 

Duerme mi niño duerme 
tu sueño quieto lúdico 
mientras a lo lejos estalla 
la bomba en el atolón 

¿Qué otra cosa mi niño 
podríamos hacer 
ante el innominado 
desconocido crimen 
que de entre las llamas nace 
en el silencio de la noche? 

¿Qué palabra inventada 
que encarnado gladiolo puede 
definir el temor 
del comienzo del Mundo? 

¿Qué extraño y abyecto ritmo 
en hongo se extiende 
sobre tu sueño puro 
mi niño... sobre la esperanza? 

(Un tigre humano viene 
en cada esquina oculto 
en el rumor de la mañana 
para saciarse de sangre) 

(del libro “Recado para una amiga distante”.
Traducción: Julio Pollino Tamayo)






Traspaso 

Quien tiene sueños, guárdelos bien cerrados 
-con naftalina- en un baúl inútil. 
Para mí abdico de esos vanos cuidados. 
¡Dejadme ser líricamente fútil! 

Estoy decidido. Voy a declararme en quiebra. 
(Bandera roja desplegada al viento: 
“¡Hoy hay subasta!") Se liquida la existencia. 
¿Motivo? 
Retirada para el olvido. 

(Traducción: Julio Pollino Tamayo)





Romance de Tomasiño, Cara-Fea 

Harto de sol y de arena 
que es lo más que la tierra da 
Tomasiño, Cara-Fea 
va a la pesca de la ballena. 
¿Quién sabe si regresará? 

¿Vuelva o no vuelva qué tiene? 
Va a cumplir su destino. 
Solo tiene a Fortunata, la madre, 
que es vieja y no tiene a nadie, 
llora por su pequeño. 

¿Vuelva o no vuelva, qué importa? 
Va a ser igual al abuelo. 
No volverá a golpear la puerta; 
dejó para siempre el huerto, 
que la larga sequía mató. 

Tomasiño Cara-Fea 
(¿otro nombre, quién se lo da?) 
harto de sol y de arena, 
fue a la pesca de la ballena. 

-¡Y nunca más volverá! 

(Traducción: Julio Pollino Tamayo)






Réquiem por un difunto vulgar 

Antoñito murió. Su cuerpo resignado 
es como un río incoloro, regresando al nacimiento 
en un silencio de espanto y misterio revelado. 
Está allí – estando ausente. 

Yace de cuerpo entero y traje negro. 
Él, de cabeza a los pies, 
trivial y completo, 
estatua de proa y mozo de cubierta. 

Yace como si durmiese (por lo menos 
es lo que dicen las viejas plañideras). 
Yace inmóvil, sin gestos, sin gestos. 
Yace muerto de todas maneras. 

Yace muerto de cansancio, de pobreza, de hambre 
(sobre todo, de hambre). Yace muerto sin remedio. 
Es apenas, sobre un papel azul, un nombre. 
De ser cualquier cosa más, la muerte lo impidió. 

Yace ajeno a todo a su vez, 
al griterío de los parientes, compañeros, 
como un caballo con las riendas sueltas 
o en alta mar, los rápidos veleros. 

Yace inútil, feo, pesado, 
la colcha de ganchillo lo abriga en la cama. 
Nunca estuvo tan caliente y animado. 
Nunca fue tan niño de mamá. 

Los hijos lo miran y hacen cuentas cuidadosas: 
padre, entierro, velorio, certificado 
de defunción... Y discuten, con artimañas de 
raposas, 
los parcos bienes y la posible división. 

Mientras, sobre el lecho donde hizo vida de casado,
Antoñito yace muerto. Definitivamente. 
Los parientes y amigos hablan de él en pasado. 
La viuda sirve copas de aguardiente. 

(del libro “Patria, lugar de exilio”.
Traducción: Julio Pollino Tamayo)






Querer-me-mal, querer-me-bien

Hablemos, pues, de amor: serenamente. 
La esfinge, que nosotros somos, adormece cansada 
y la crianza de un día nos mira, frente a frente. 
(Mucho, poco, nada). 

(Traducción: Julio Pollino Tamayo)






Pleamar 

Las olas quiebran en la arena, 
dicen secretos perdidos... 
Nostalgias de marea alta, 
de barcos y tiempos idos... 

Secretos tristes, lamentos, 
que el mar no puede ocultar... 
Y fue le dice a los vientos, 
a los pescadores, a la luna... 

Las olas dicen en la arena 
nostalgia de los tiempos idos... 
Secretos de marea alta, 
de barcos tristes 
 -perdidos. 

(del libro “Misiva”.
Traducción: Julio Pollino Tamayo)






Cromo 

Esta ventana da 
a ningún sitio. 
No es ventana, es vago 
orificio en la bruma. 

Orificio por donde 
se cimenta la espuma 
la líquida vereda 
que va a ninguna parte. 

Y donde aflora el paisaje 
cierta voz matutina, 
que se quiebra de espanto 
cosa hecha, dolor agudo. 

Y como dolor resbala 
y, dócil, se insinúa 
entre la camisa leve 
y la piel del Poeta, desnuda. 

(del libro “Patria, lugar de exilio”.
Traducción: Julio Pollino Tamayo)





Tu nombre 

Tu nombre, tu disfraz, tu ausencia 
del círculo familiar, tu viaje, 
tu fiebre, tu rechazo y anuencia 
tu estar con nosotros y, aún así, a nuestro margen.

Tu cuerpo, tu sentido, tu lucha, 
tus ojos profundos, tu perfil extraño, 
tu cuarto, tu refugio, celda, gruta, 
tu ganado fugitivo, tu cultivo. 

Tu risa inesperada, tu misterio, 
tu sereno dormir, tu recuerdo, 
tu no acreditación en el Quinto Imperio, 

tu vivo ejemplo, tu confianza, 
tu sílex interior, tu rostro serio, 
tu modo de enseñarnos la esperanza. 

(Traducción: Julio Pollino Tamayo)





Una palabra antigua

Una palabra antigua 
nada más. 
¡Eh! ¡amiga, camarada! 

¡Eh! donde quiera que el sueño 
lleve tu cuerpo tenso, tu sabor 
campesino 
(agridulce) de ácidos y madroños, 
tu voz – aurora, sol victorioso, campana. 

Motivo de canción, 
anónima y amada 
¡Eh! ¡amiga, camarada! 

 (del libro “El viajero solitario”.
Traducción: Julio Pollino Tamayo) 




Mi país

Mi país mi país 
de cielo límpido calmo 
de campos cultivados 
de playas y montañas. 

Es para ti mi canto 
mi esperanza. 

Oigo tu voz triste 
oh, mi país sin culpa 
oigo a nuestros días templados 
en el amanecer ceniciento. 

Y es para ti mi canto 
mi esperanza. 

Mi país donde la traición domina 
y el miedo asoma en las encrucijadas 
mi país de prisiones y cobardías 
y de ladrones de carreteras. 

Mi país de obreros 
cavadores, marineros 
mi país de manos grandes 
plebeyo, sensual, resistente. 

Es para ti mi canto 
mi esperanza. 

Para ti mi país 
levanto la voz sobre el silencio 
de esta noche de angustias 
y de miedos. 

Nada puede callar 
nuestra risa abierta 
la que invade 
la tierra portuguesa 
Y voces juveniles forman el coro. 

Por eso es para ti mi canto 
mi esperanza. 

Ya oigo pasos, 
 vienen en la distancia 
desplegando banderas y cantando 
y es para ti, ¡oh! mi país libre 
su canto de esperanza y claridad. 

(Traducción: Julio Pollino Tamayo)






El viajante clandestino 

Este es el local, el día, el mes, la hora. 
El periódico ilustrado abierto en vano. 
En el flanco izquierdo, el miedo es una espuela 
clavada, firme, imperiosa. No 
espero más. ¿Por qué esta demora? 
¿Por qué temores, sudores? ¿Qué bultos son 
aquellos, a lo lejos? ¿Quién vive allí? ¿Quién 
habita 
en esta casa sombría? ¿Dónde están 
los ojos que espiaban incluso ahora? 
El miedo, la espuela, el ansioso corazón, 
la noche, la larga noche seductora, 
el consuelo del amor, tu mano... 

Era el local, el día, el mes, la hora. 
Cerrarán sobre ti los muros de la prisión. 

 (del libro “El viajero silencioso”.
Traducción: Julio Pollino Tamayo)





Basta

Una estrella, 
un ave 
una flor. 

Una sonrisa, 
un niño, 
una nube. 

Una casa, 
un amigo, 
una esperanza. 

Basta, 
vamos a reconstruir el mundo, 
un mundo de estrellas aves flores 
sonrisas niños nubes casas amigos esperanzas 

Precisamos de un mundo nuevo 
alegre, 
simple, 
claro, 
con mucho sol. 

(Traducción: Julio Pollino Tamayo)







Canta 

Pájaro azul de asas inútiles 
tu sed de sueño y horizonte. 

Canta pez cautivo, 
mira a tu alrededor la celda de vidrio 
el mundo y la libertad prohibida. 

Y vosotros nuevos esclavos, 
erguid muros de piedra y confusión 
y encerraros serenos y vacíos, 
en el círculo de la propia soledad. 

Ha de llegar la hora construida 
de los jardines 
rosas blancas, 
sol abierto. 

Entre tanto 
basta sabernos 
indefensos sonriendo 
en angustia recortados. 

(Traducción: Julio Pollino Tamayo)






Canto y lamentación en la ciudad ocupada 

Qué vida la que vivimos
en estos años de muerte!
Nicolás Guillén


1.

Aquí está la ciudad envuelta en dolor y bruma 
Aquí está en la oscuridad serena resistiendo 
Hierática Extraña Sin medida 
mayor que la de la tortura o el asesinato 
Aquí está girándose en la cama 
Aquí está en paños menores Aquí está furtiva 
Semidesnuda sensual y sin embargo pura 
Novia y madre de tres hijos Enamorada 
y prostituta Virgen desamparada 
y mundana infiel Cuerpo solar deseo 
amor falso de burdel sollozo de suicida 

Aquí está capaz de todo Aquí está ella misma 
en plazas calles callejones salas de fiesta y 
monumentos 

Aquí está ocupada inerte destripada 
Con música de tiros y látigo 

Aquí está la Santa-María-Atea maculada 
innoble y milagrosamente erecta 
blanca casi feliz casi feliz 
Aquí está resplandeciente de amor teoría 
y práctica nocturna misterio acontecido 
dulce habitable ah sobre todo habitable 
vestido acogedor café de noche 
la voz distante y amada al teléfono 

Aquí está la que queda y sobrevive 
y refleja neones en los lagos del jardín 
igual que cuando partimos y las lágrimas inútiles 
rozan de espanto la soledad creciente 

Aquí está la ciudad prometida 
esperamos por ella tanto tiempo 
que tememos mirar su perfil exacto 
flor de la raíz que somos 
mi amor 






2.

Con ternura creciente, insomne, canto. 
Con simples flores de angustias, 
canto. 
En términos de revuelta, crisis, sueño, 
luego, una mesa de café vacío y enorme, 
mi sueño de viaje sin regreso. 
Para engañar la soledad, el miedo, 
digo palabras, música, esperanza. 

Canto porque estoy vivo y amarrado 
a la condición de ser fiel y agreste. 
Porque van a destruirnos la memoria 
con máquinas, turnos, honorarios. 
Porque el sol torna rojo tu cabello 
y apetecen a mis labios tus senos. 

Canto para espantar el espectro indefinido 
de bestia apocalíptica, horrible. 
Canto y elogio tu sueño, amigo anónimo, 
sudando y trabajando, en algún lugar oculto. 

Canto a tu coraje, general, 
confinado en la práctica y fuera de ella. 
Canto como quien muerde, ofende, aplasta 
y, exhausto, resiste y sobrevive. 

Canto para saber que vale la pena 
tener voz, músculos, nervios, corazón. 
En la mesa del café, en las calles, canto. 
En los jardines, en los estadios, sufro y canto. 
En el cuarto abandonado, sueño y canto. 
En los pequeños cines, río y canto. 
Entre tus brazos dulces, lloro y canto. 

Despejo la aurora con palabras graves, 
cantando. Reinvento la melodía, 
el sol abierto, el amor por las esquinas, 
la marca sensual en unos hombros desnudos, 
la memoria de la infancia, tu rostro 
-y canto. 
Aunque inútilmente, 
canto. 



3.

No fuera el grito el cuchillo 
de súbito rasgando 
la frontera posible 
No fuera el rostro la risa 
la serena postura 
del cadáver en la playa 

No fuera la flor el pétalo 
recortada en rojo 
el distante pregón 
el retrato olvidadizo 
el aroma de la pólvora 
la reja en la ventana 

No fuera el muelle la posesión 
del nocturno secreto 
la víbora la policía 
el tiro el pasaporte 
la carta de París 
la nostalgia de la amante 

No fuera el diente agudo 
de ningún cocodrilo 

No fuera el mar tan cercano 
No fuera haber traición 




4.

No basta extender las manos vacías para el cuerpo 
mutilado, acariciarle 
los cabellos y decir: Buenos días, mi Amor. Parto 
mañana. 

No basta poner en nuestros labios inventados la 
frescura de un beso dulce y 
leve y decir: Nos cerrarán las puertas. Pero espera. 

No basta amar la superficie cómoda, ritual, exacta 
en los contornos a 
los que la mano se dedica a decir: La muerte es el 
camino. 

No basta mirar al Amante como a un crimen o una 
injuria y a pesar 
de eso murmurar: Somos dos y exigimos.

No basta llenar de sueños la maleta de viaje, 
colocarle las 
etiquetas y afirmar: Busco el olvido. 

No basta escuchar, en el silencio de la noche, la 
extraña voz distante, entre 
ruidos de música e interferencias aladas. 

No basta ser feliz. 

No basta la Primavera. 

No basta la soledad. 




5.
Es preciso cantar, es preciso sonreír, 
ocupar la oscuridad con árboles sin nombre. 

Estamos solos en el misterio de nuestros quince 
años. 

La tormenta pasó. La comida se enfría. 

El viaje sin historia nos concede la calma: 
Serenos existimos, ocultos, dominados. 
Solo el navío de fuego navega sobre las aguas 
(punto negro en el mapa que no tendremos nunca) 
En el silencio de la espera, murmuramos palabras, 
desplegamos banderas, corrompemos el sueño. 

Deseamos el amor, completo y final 
Como el olor del mosto en los lagares de Septiembre
- pero miramos el sexo y no comprendemos 
la noche ocupando un cuerpo de mujer. 

¡Y que ella fuese pura! Desvanecida en bruma... 
De manos vacías vamos para el sueño común. 

Un caballo en la estepa, nuestra vaga ansiedad 
marcando nuestros temores en la impúber cara. 

Recogemos el gesto, la flor primaveral, 
el canal de los sentidos orlado de escombros 
- y rígidos la planicie inútil 
con nervios de sal en el rostro imaginado. 




6.

Por el silencio en la planicie por la tranquilidad 
en tu voz 
por tus ojos verdes estelares por tu cuerpo líquido
de bruma 
por el derecho de seguir con las manos cogidas en la 
soledad nocturna 
lucharemos mi Amor 

Por la infancia que fuimos por el jardín escondido 
que no tiene nuestro 
amor 
por el pan que nos rechazan por la libertad sin 
fronteras 
por las manchas de sol sin mácula de las rejas 
lucharemos mi Amor 

Por la dádiva mutua de nuestra carne mártir 
por la alegría en tu sonrisa clara por tu sueño 
inmaterial 
por la ciudad esclavizada por la dulzura de un beso
de despedida 
lucharemos mi Amor 

Por los niños tristes suburbanos 
contra el peso de la angustia contra el miedo 
contra la saeta de fuego traicionera clavada 
en nuestro dulce corazón abierto 
lucharemos mi Amor 

En apariencia solos multitud en verdad 
lucharemos mi Amor 




7.

Aquí todavía podemos olvidarnos 
aquí todavía podemos cerrar los ojos y soñar 
aquí todavía podemos ignorar voluntariamente 
al dragón por la noche 

Aquí todavía podemos fingirnos hombres 
aquí todavía podemos sonreír como si no pasase nada
aquí todavía podemos jugar obsesivamente al ajedrez

Aquí todavía podemos tener pequeñas ambiciones 
aquí todavía podemos ser pequeños en todo 
aquí todavía podemos cruzar inteligentemente los 
brazos 

Aquí todavía podemos estar muertos y leer el 
periódico todos los días 
aquí todavía podemos responder a los anuncios 
aquí todavía podemos tener un tío en las Américas 

Aquí todavía podemos tener una radio portátil 
aquí todavía podemos disfrutar del fútbol 
aquí todavía podemos tener una amante oculta 

Aquí todavía podemos ir temprano a casa 
aquí todavía podemos estar en el café con los amigos 
aquí todavía podemos tener un aspecto marítimo

Aquí todavía podemos 
en silencio esperar 





8.

Lo que menos importa es el hecho susurrado 
al final cada cual tiene su propio destino 

Comer una sola vez al día no tiene importancia 
es hasta un buen precepto de elegancia 

Temer por la prisión los golpes las torturas 
Quien os manda meteros en aventuras 

No llegar el dinero para pagar el alquiler 
ni para ir al cine ni para tener mujer 

Disparates De otra forma el poder cae en la calle 
recuérdense señores la revolución continua 





9.

Pero está la noche. O estar solo 
y sin embargo acompañado – siervo de un dios extraño 
cumpliendo el ritual jamás completo. 

Pero está el sueño. La lúcida sorpresa 
de un mundo inmaterial y necesario, 
con playas donde el cuerpo se desprende. 

Pero está el miedo. Está sobre todo el miedo. 
Hiel, rencor, desconocida llamada, 
sudor nocturno, rápido suicidio. 





10.

Aún así, en cuanto duele, escuchamos folletines (de
radio u otros): 
(cabalgan por la pantalla fotogénicos potros 
y una muchacha, besa a su cow-boy). 

La soledad es llaga que roe, ¿roe? 
¿No puede la vida soportar el mito? 
(Devora las uñas el espectador afligido, 
no va a morir de un tiro o de tedio el héroe). 

Y hay quien dice que el diablo fue 
el responsable de toda esta historia. 

(No fuimos convidados para la boda 
- leíase FIN – de la moza y del cow-boy). 





11.

Y de nuevo la ciudad el ritmo olvidadizo 
de extrañas convulsiones olor de pecado muérdago 
manos delgadas pedimos una pequeña negación 
suave deslizar de carros inconcretos 

Y de nuevo la terrible seducción del mañana 
el estilo de navaja en la risa del playboy 
La nausea presentida el tiene-que-ser-ahora 
mi amor mi amor nos-veremos después 

Y de nuevo la pastora en el grabado del salón 
el grito de la ambulancia el cuento del vicario 
el sonido del agua corriente el lloro de los críos 
tus manos distraídas preparando el almuerzo 

Y de nuevo la usura la promesa de empleo 
la carta que no llega el anuncio prohibido 
el rostro seco y ardiente frías salas de espera 
ve pasando por aquí tal vez tengas más suerte 

Y de nuevo este pan no amasado en lágrimas 
pero salado de llanto pero comido con rabia 
con desesperada angustia aliño obligatorio 
amargo condimento hiel y raíz de esperanza 

(Traducción: Julio Pollino Tamayo)




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