lunes, 18 de agosto de 2014

WILFREDO SANTORO CERDA [12.903]


Wilfredo Santoro Cerda

Nació en Antofagasta, CHILE el 5 de febrero de 1961, trasladándose a Mejillones en 1966, donde radica hasta la actualidad. Participó en la fundación de los grupos "Génesis Poético" de Mejillones (1976) -actual Escuela Literaria "Azotacalles"- y "Salar de la Poesía", de Antofagasta (1977) -actual "ASEN"-. A fines de la década de los 70 obtuvo mención honrosa en los Juegos Sabellianos (Antofagasta 1977) y primer lugar concurso nacional Secretaría Regional de Gobierno (1979). En su última participación en concursos obtuvo mención honrosa en Cuentos de la Pampa (El Mercurio-SQM), con el trabajo titulado "El cintillo de Josefa"
Ha aparecido regularmente en diversas antologías que incluyen poetas de la Segunda Región, como "Poetas de Antofagasta 1988" de Carlos Olivarez, y "Poetas del Norte" de Juvenal Ayala.

Ha participado en instancias asociativas de escritores, como lo fue el "Mundo de la Cultura" en La Serena, décadas 80 - 90, y el Congreso de Escritores del Norte que se realizó entre el 2000 y 2002 en Calama.

Entre su obras se cuentan cuatro libros:

"Hagamos una Selva": donde se hallan sus poemas más difundidos.

"El Chango López y la lagartija": trabajo consistente en crítica social en base a su experiencia como periodista de oficio. Santoro ha desarrollado esta actividad de hecho por más de 30 años.

"Poetas y pioneros":  trabajada en conjunto con Florentino Novoa Saavedra, donde se resume la historiografía de libros y autores mejilloninos, sacando a luz la figura del "Chango" López.

 "Las huaneras de Mejillones", también junto a Novoa reeditó el libro escrito en 1863. De profunda importancia histórica revela el descubrimiento del guano rojo por parte de Juan López, contado de puño y letra por el mítico explorador.





AMANECER 

Puede iniciar este día 
retratado 

o recolectando dinero 
en las aceras 

pegando carteles oficiales 
de propaganda 

escondiéndole el lápiz 
a mi conciencia. 




INFRUCTUOSO 

Ella 
por la tarde sentaba en la escalera 
sus 17 años 
y miraba con pena sin autor 
los juegos infantiles 
del colegio. 

Sabia que un comentario no había
sido hecho ese instante 
ni que podía esperar un consejo 
sobre cualquier cosa. 

Porque la madre de él 
y esto ella no lo podía saber 
lo había abortado a los cuatro meses. 





de Hagamos una selva



Reencuentro

Aquí estás de nuevo
sintiendo en tu piel
el silbar de los años.

Estás de nuevo aquí
comenzando tu cuenta regresiva.

Aquí estás
con tu sonrisa
que no es tu sonrisa
es el amanecer
de un largo de día de estío.

Aquí estoy yo
con el peso del mar
tras mis ojos,
con mis caminos ya pulverizados
e incaminables.

Aquí estamos los dos
somos un resumen
de lo que se ha querido
hasta ahora
y un envase
de lo que viene.

Aquí estamos todos
si algo salió mal,
no importa.

Dios no utiliza goma.




Defensa del hombre aplastado por una muralla

El hombre que muere
aplastado por una muralla
no es menos hombre
que el que muere diciendo
la verdad.

Porque la muralla al caer
cobró vida,
porque la vida al caer
cobró verdad.

Porque la muralla del primero
creó la verdad del segundo.

 Porque muralla y asesino son sinónimos.

 Porque después de un fusilamiento
 la verdad queda incrustada en la muralla.

 Porque la caída de la verdad
 es obra de murallas.

 Y porque una simple muralla
 jamás podrá aplastar una verdad.





Consejos para hacer un pozo

Un pozo de un metro de
profundidad
se obtiene
echándole cien centímetros
de vacío.

Y un pozo de un metro en el agua
se logra
tirando a un enano
al mar.

Si el pozo de un metro
se necesita rápido
levantar todo el planeta
(excepto el lugar deseado)
esa distancia.

Si se necesita lento
caminar lentamente en círculo.

De esa forma se hace
aunque parezca ridículo.





Para Francine

Para Francine
que es amiga mía y lo ignora

Para Francine, ella.
Para sus modelos y su retórica.

Para la lucha suicida
de los que buscan a Gloria,
los que siembran de noche
fabricantes de pagodas.

En su gesto llevan su obra
como Francine su alcoba
escupen fuego sus ojos
no lágrimas, no horizontes.

Pero algunos llevan grabados,
fotografías hermosas
tienen problemas curiosos
de sus fusiles salen magnolias.

Y aquellos que nos evitan
no pueden negar su sombra.
Pincelado en el suelo
su espíritu se desploma.

Francine
muestra tus dientes
no tu complejidad ignota.
Saca a luz tus ciudades
tus pequeñas mariposas.

Estos robots no evitan
su metálica sombra
sus saludos reflejos.
El sonido de sus botas.

Corre hacia ellos Francine
Hazlos creer que se asoman
a la ventana del sentir
mirando tus ojos caoba.

Mi secreto maniquí.
Mi muñeca rota.

En cualquier lugar que estén
serán la proyección de su sombra.
Se visten con su tumba
se acinturan con la muerte.

Como tú con la belleza
Francine, te ocultas.

Nunca podrán generar
esa luz que los ciega
ni apagarla en un cantor
ni comprarla a un poeta.

Escúchame Francine
escúchame
no estés quieta.







Decálogo cualquiera

Para ser un hombre
hay que tener un amigo,
lo que sobra del destino
se reparte entre los dos.

Para ser un hombre
no es necesario un nombre,
un edificio de letras
no refleja la mirada.

Para ser un hombre
debes haber sido niño.
                                                 Olvidarse de jugar
es nuestro peor castigo

Para ser un hombre
no es requisito un hijo.
Más complejo es dar cariño
que un instante de concepción.

Para ser un hombre
no hay que invocar poder.
La fuerza se lleva dentro.
Quien lo muestra no lo es.

Para ser un hombre
hay que creer en Dios,
que te nutre con su voz
y te limpia con su Palabra.

Para ser un hombre
tienes que haber sufrido,
porque mientras más herido
más leal -más fuerte-
más hombre debes ser.

Para ser un hombre
hay que amar a una mujer.
Haber sentido alguna vez
que estaba donde no estaba.

Para ser un hombre
llevas un compromiso de nacid
hacia dos que se han querido
o al seno que te cobijó.

Para ser un hombre
hay que sentir amor.
Te necesitan otros.
                   Te necesitan mejor.                   











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