sábado, 30 de agosto de 2014

VANESA SALAZAR [13.096]


Vanesa Salazar 

Nació en agosto de 1976 en Concordia, Entre Ríos, Argentina. Actualmente reside en Córdoba. Es Profesora de Lengua y Literatura, tesista de Licenciatura en Gestión y Producción Teatral y actriz. Fundó el grupo de teatro eL GRUPETE eSe, con el cual trabaja como directora y dramaturga. 

Escribió “Más calladita, más bonita” (estrenada en 2009), “El concepto del concepto” 
y “Menos mal que Lilith” (Antiplan Ediciones Primarias, 2013)

Algunos de sus cuentos y poemas fueron publicados por Sentados en el Umbral Revista Literaria Independiente, en Formosa; por La Guacha, en Buenos Aires; por el suplemento literario Pez de Plata, en Maturín, Venezuela y por las revistas Anacleta y Ojo de Pez Cultura Emergente, en Córdoba.

En 2010 recibió Mención de Honor en el Quinto Concurso Literario Nacional “Poesía en Azul” en Granadero Baigorria, Santa Fe. En 2011, fue premiada con Mención de Honor en el VIII Concurso Internacional de Poesía y Narrativa“DESTACADOS 2011” en Junín, Buenos Aires.

Participó de la antología “Destacados 2011”, Ed . Aries, Buenos Aires, Argentina.

Coordina un taller de teatro para adultos y un taller de escritura creativa en la galería de arte Espacio Once29, en Córdoba.

blog literario     http://www.dentadashisteriasyotraspestes.com/

La poesía de Vanesa Salazar tiene la virtud de decir mucho en poquísimas palabras. Su poesía es como un escorpión, que se muestra frontalmente de manera pacífica pero tan sólo por unos segundos, porque luego clava el veneno en el lector, y lo deja completamente afectado por esa sustancia mortal. La picadura nos sorprende, el veneno comienza su trabajo, nos invade, nos pica, se ramifica... El-sentido-de-lo-que-viene-siendo es rápidamente asesinado, para luego hacer nacer nuevas crías. A su vez, claro, se trata de un escorpión hembra, una hembra sagaz, que se ha ofrecido a sí misma a la mirada, pero que nadie puede del todo asirla... Sus mujeres son fugitivas... / David González



Prensa rosa tradicional
Seguramente ahora saldrá a decir que soy puta,
víbora sin escrúpulos ni respeto, mujercita
inavenible incapaz de atenderlo… – pensó Lilith
cuando abandonó el machismo de Adán dando
un portazo al Edén.
Nunca imaginó Adán que se popularizarían tanto
sus chismes de despecho.




F(ec)UNDACIONES

Fecundo semas
y no óvulos
incubo nombres
y no niños
sangro mis hijos
sobre el escritorio
y entrego el útero
mío
a los partos de este verbo.





DENUNCIACIONES

De todas
las que soy
y las que fui
a algunas
               les asumo los errores
pero a ninguna
a ni una sola
de nosotras
le admito
el imprudente filo
que embosca en lo no dicho.





Novación

Mudar la piel, el coletazo, el tranco
saurio fiel a sus ritos y su sangre
abandonar los cueros, las Verdades,
la maceta, el himno, los tomates.
Trasladar el aliento, la palabra,
sus pantuflas de otoño, tus camisas …

Cambiar de aires, de miserias
hasta la necedad, hasta el hartazgo
mudar hasta saberse removida
mudar las ganas, la mirada,
el amor, la caricia, la pregunta,
mudar la culpa, el silencio, la nostalgia.

Mudar y transmudar, hasta las cicatrices,
hasta la ingenuidad, la redundancia,
y terminar yéndose al carajo
a hurgarse las escamas.

Sólo desde ese borde habrá
sólo desde ese
resquicio de decir con verbos nuevos.





Una mujer, un ciento
llena de cambios
llena de bordes
llena de curvas
y círculos
llena de miedos
llena de puentes 
llena de gente
llena de vida
tan al borde de ella misma
tan su yo siendo su centro
tan en el centro de ella
tan sin más
y qué me importa.





SU OJO MIOPE

Aprendió a ver fondo
y no figura
a descifrar por contornos,
por trasluces.
Y hasta aprendió
a disfrutar de algún modo
su crónica miopía.
Llegó a jactarse
de su visión disímil
de su imposibilidad de ver
las cosas como eran.
Pero ahora
            decidió someterse a cirugías
extirpar de fondo la hipotrofia
cueste lo que cueste y duela
         lo que duela
no sea cosa
que repita
            aquellas viejas confusiones
            por falta de dioptrías.






Sordera vocacional

Si
las sinrazones de los necios
transpiran  sanguijuelas
es porque los indiferentes
                los inamovibles
                los mediocres
    los inertes
prefieren no escuchar
                                 que la Argentina krece.






Plutocracias

Suspiró su subjetividad sugestionada,
sus sublimaciones,
su sueño subsanado y súbito.
Suspiró al sultano sudado que en el suelo
suplicaba, sucio, sustento y subsistencia.
Suspiró al shih tzu sobre su suéter
surtiéndole sucesivos susurritos.
Y a su suntuoso y sugestivo subaru
subió subsumida y suspirando
 y por ello, suponiéndose sumada,
sucesiva,
surtida,
superpuesta:
sustancia solidaria casi…
casi.




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