jueves, 7 de agosto de 2014

SANTIAGO DAYDÍ-TOLSON [12.731]


Santiago Daydí-Tolson

(Valparaíso, Chile, 1943). Santiago Daydí-Tolson es profesor en la Universidad de Texas, San Antonio. Ha publicado mayormente en el campo de la poesía contemporánea española e hispanoamericana. Entre sus libros se cuentan: The Post‑Civil War Spanish Social Poets (Boston: Twayne Publishers, TWAS Author  Series, 1983), Voces y ecos en la poesía de José Angel Valente (Lincoln, Nebraska: Society of Spanish and Spanish American Studies, 1984) El  último viaje de Gabriela Mistral (Santiago de Chile: Editorial Aconcagua, 1989) y la edición de la correspondencia entre Ernesto Cardenal y Thomas Merton (Madrid: Trotta, 2004). Es fundador y editor de la revista electrónica Convivium Artium, dedicada a los estudios de la representación de la comida en literatura, cine y arte. Es el creador y editor de Labrapalabra, revista electrónica de creación literaria en castellano. Recientemente ha publicado la novela Under the Walnut Tree (MediaIsla, 2013) y la colección de poemas Insectarium (ALJA, 2014).





ENTRE LAS HORAS Y EL TRANSCURSO…

Entre las horas y el transcurso
la palabra se entreteje, dicha
y oída. La palabra tan lindamente,
así, tan en lo más normal
–copa y café—se expresa.
El dolor, entonces, no se pronuncia.
Entretanto, tantos hablan
y un traspaso de decires, lo redicho,
como si a veces se pudiera jugar
a que todo es verdad, todo es mentira:
palabra en la palabra entretejida.
Apenas si se puede proponer
un juego de palabras:
La palabra a penas.






PUERTA CERRADA

Tal vez la puerta ha de seguir cerrada
hasta perder noción de qué es adentro
y qué es afuera. Cerrada a doble llave.
Cerrada, como quien pone
un límite al esfuerzo de buscar
y se decide, al fin, rendido
por lo que tiene a mano: el muro.
Cerrada hasta volverse en su quietud pared,
traspaso clausurado, rendijas sofocadas
de silencio y musgo y moho.
Que hubo una puerta aquí
será el ensueño iluso de otros años.






DESNUDO III

Desde el ombligo,
nudo del nudo
en el desnudo vientre
se esparcen en la luz
–aura del vello, reverberar
del poro humedecido—
las formas en que el cuerpo
encuentra su moldura.
Vibra el espacio,
repleto de la luz
más viva
de todo el universo:
el cóncavo y convexo
entrelazarse
de hombro con pecho,
sexo y cintura,
pierna y abrazo
en que la mano, amante,
se sitúa, toca y establece.





A ESTAS HORAS Y AQUÍ

A estas horas y aquí,
bajo esta noche sin estrellas
ni luz artificial,
no queda más que oír
el susurrar profundo
de tu propio ser
que vive y late
a golpes de burbuja encarcelada.
Adentro, en el oído,
más adentro aún,
la marea interior,
la obsesiva marea de la vena
bate el tambor del tiempo.
Aquí y a estas horas
de la noche
no queda más que oírla
transcurrir desesperada: viva.








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