sábado, 2 de agosto de 2014

PABLO ANRRÉ KARVAYAL [12.622]


PABLO ANRRÉ KARVAYAL

Pablo Carvajal, también conocido como Pablo Anrré Karvayal.
Nació en San Vicente de Tagua Tagua, Chile el 2 de Abril de 1975, artista que trabaja con palabras, sonidos e imágenes. Cursó la enseñanza básica en la Escuela Municipal D-12 y la enseñanza media en el Liceo Óscar Castro, ambos en Rancagua. Desde 1994 al 2000 vivió en Valparaíso donde se tituló de psicólogo en la Universidad de Valparaíso con una tesis sobre Educación a través del Arte. En esta línea ha realizado diversos proyectos tales como “Conocer el arte haciéndolo” (2002), “Experimentando la alegría de leer”(2002) y “Ordeñando la imaginación”(2003). También ha realizado talleres literarios que han dado origen a las siguientes antologías: “La Ventana del poeta” (2001), “ Talleres Literarios: Escuelas de Arte de Cachapoal” (2004) y “Escuelita” (2005).

En Rancagua entre los años 2000 y 2002 colaboró con poemas, dibujos y entrevistas en la revista “Galería Subterránea” (2000-2002) además de participar en los colectivos artísticos “Cáncer” y “Viandante Literario”.

Ha realizado las exposiciones de dibujos y pintura: “Esquirlas” (1997) y “Óleos” (2004) en la Escuela de Psicología de la Universidad de Valparaíso y en el Café Journal de Rancagua respectivamente. El 2002 viaja a Brasil donde ilustra el libro “Cordelizando a Poesía” de Paulinho Dimaré. 
Sus textos aparecen en las siguientes antologías: “7 Poetas Jóvenes de Rancagua”( Rancagua, 1993), “Con la fe del iniciado”( Valparaíso, 1996), “Poetas en la Quinta”( Valparaíso, 1999) y “Cuatro Cuartetos : cuatro poetas recientes de Chile”( Buenos Aires, 2005).

El 2001 publica e ilustra su libro de poesía “El Montaje Imposible”. El 2004 aparece “Puta Poesía”, audio libro que viene acompañado por un CD con los poemas recitados. Fue integrante del grupo Sobrioyebrio con quienes publicó en el 2005 el disco “Vol. 1. 0”. 
Actualmente trabaja como psicólogo educacional en el Centro Comunitario Oriente de la Corporación Chasqui de San Bernardo.


TUNCA ABAJO

Ese Sábado en la noche me había peinado bastante
   Estábamos en la cocina
   Estaba esperando el momento justo para pedir permiso para salir cuando llegó mi tío y me dijo que lo acompañara 

   Subimos a la carroza y salimos del pueblo por la Carretera de la Fruta
   Había poco tráfico yo miraba por la ventana el cielo
   Mi tío manejaba
   De pronto por la pista del lado pasaron dos autos de la Policía de Investigaciones con baliza y a toda velocidad
- Debe haber pasado algo - dije 

Mi tío dobló y entramos a un camino de tierra lleno de charcos y barriales
Las luces altas de la carroza alumbraron a un grupo de personas afuera de una casa
- Aquí es - dijo mi tío 

Era una casa de parcela
Y la gente estaba agolpada en el portón
Habían policías y detectives cerrando el paso
Todos miraron cuando bajamos de la carroza
Menos una mujer que gritaba
¡¡ Malditos !!, ¡¡ Desagraciados !!
Y seguía llorando para volver a gritar hacia adentro del portón donde no la dejaban entrar 

- Somos de la funeraria - dijo mi tío y nos dejaron entrar
Justo venían saliendo unos detectives
Ahí a mi tío le informaron que era un crimen
Un asesinato doble
Así que tuvimos que salir de nuevo de la casa e ir a buscar otro ataúd
Y otra carroza 

La mujer seguía gritando pero de forma más débil aunque de repente resurgía y dejaba a todos callados con sus alaridos y sus llantos
Era la hija y la nieta de las víctimas 

No nos devolvimos a San Vicente sino que fuimos a Peumo
Donde mis tíos tienen otra funeraria y volvimos de ahí con dos carrozas y dos ataúdes
Unos ataúdes especiales 
Sellados para crímenes sangrientos porque son herméticos sin filtraciones
Venía también mi tío Marco
Las dos veces que cruzamos el puente de Peumo yo pensaba en que ojalá hiciéramos todo luego para poder salir después un rato con mis amigos
Y los cuervos me aconsejaron que mirara todo bien para luego contarles y yo solo quería que pasaran esos días para ver a mi polola 

Volvimos a la casa y la mujer seguía gritando desconsolada
Volvimos a decir nuestra contraseña y entramos con un ataúd
Fuimos a la casa y tuvimos que esperar un rato afuera porque los peritos estaban tomando huellas
Luego entramos y nos dejaron solos en la pieza
Era una pieza confortable blanca
Y en la cama había un anciano en posición de defensa
Un cadáver duro defendiéndose vanamente de la muerte
Se notaba que el anciano murió luchando
Tenía cortes en los brazos y su cabeza gritaba de dolor con la boca abierta y la piel blanca
La boca y los ojos salidos
En el cuello tenía dos orificios traspasándole hechos con cuchillo
Toda la sangre estaba coagulada
Ya no brillaba
Y estaba empezando la putrefacción
Hace dos días que estaba así
Lo encontró un trabajador que como no veía luz en la casa fue a averiguar y se encontró con la sorpresa
Tuvimos que meterlo en el ataúd el caballero era medio alemán porque era inmenso
Y yo tuve que despegar su piyama sanguinolento coagulado con las sábanas en varias partes
Y recuerdo sus manos tiesas
Nada en él era espontáneo
Todo era definitivamente un asesinato
Tenía 96 años y era el abuelo de la mujer que gritaba
¡¡ Malditos !!, ¡¡ desagraciados !! 

Gran impacto causó en el personal policial
Encontrar el cadáver con un rosario ensangrentado en la frente
Se dedujo en el sitio del suceso que el hombre
Al sentir que estaba herido de muerte
Alcanzó con un postrer esfuerzo a tomar el rosario en un último gesto de profunda fe católica 

También se pensó en un acto de extrema malignidad del homicida
Pero esta posibilidad es la menos convincente
De igual modo llamó bastante la atención a la policía el que junto al cadáver hubiese un par de guantes plásticos de tipo quirúrgico
Ensangrentados y con evidencia de que fueron usados por el asesino del agricultor 

Lo dejamos en una carroza y nos dijeron que fuéramos al granero porque ahí estaba el otro cadáver
Esta parte no la recuerdo muy bien
Hacía frío
Tuvimos que cruzar un canal con el ataúd
No tenía miedo
No estoy traumado
Solo pensaba en mi polola
Cualquier desgracia
Toda la sangre
La crueldad
Robo 
Asesinato
Violación
disparos 
cañones 
llanto
hedor
chacal
costras
Todas las escenas que yo veía
Eran el Paraíso
Comparado con el Infierno que era para nosotros estar separados 

Era una violación
También asesinato
Pero era una violación
En realidad no era un granero
Era una gran pieza de adobe donde guardaban semillas herramientas alambre
Tiempo atrás debe haber sido una casa
No recuerdo bien si estaban mis dos tíos
Habían detectives yo sabía que yo era muy chico pero demostraba valor ante mis tíos y mi abuelo
No se como decirlo
Estábamos todos felices en medio de un doble asesinato 

Había maíz flotando en la sangre de la señora
En una poza de sangre había maíz y el cadáver no lo recuerdo
Pero había sido violación y yo solo veía la poza de sangre una pared de adobe pintada celeste unos sacos un pedazo de viga con la punta ensangrentada y ahí mi tío me dijo que saliera de ahí y que los esperara afuera 

Los detectives hablaban por radio
Después no me acuerdo hasta que nos fuimos
Tomando la carretera y llegamos a San Vicente
Recuerdo que en la esquina donde nos juntábamos estaban mis amigos
Yo los saludé desde dentro de la carroza pero ninguno de ellos me saludó porque la carroza tenía vidrios polarizados
Afuera de la botillería también habían algunos amigos pero era inútil saludar aunque todos nos miraban
Cruzar el pueblo dos carrozas funerarias
Pasando por la plaza a las 12 de la noche de un Sábado 

Llegamos al Hospital y mis tíos abrieron la morgue que era un cuarto chico y no pude memorizar muchas cosas porque dejamos ahí los ataúdes y nos fuimos 

Al llegar a la casa no quise comer porque quería salir y parece que le conté la historia a un amigo cuyo nombre olvidé
Pero si quieres saber lo que había en el granero-pieza
Era un homicidio-violación
En una bodega situada a 200 metros de la casa principal
Ahí fue hallado el cadáver de la hija del agricultor
La mujer asesinada presentaba una herida profunda en el cuero cabelludo
Inflingida aparentemente con un tablón de siete pulgadas de ancho por una de espesor y un metro de largo que se encontraba junto al cadáver
Asimismo tenía una herida contusa occipital
Y fractura en la región facial
Fractura mandibular
Y hundimiento maxilar interior con desprendimiento dentario
Estaba maniatada con alambre de fardos de pasto
Amordazada y taponada en la boca
Con dos pares de calcetines 

El cuerpo estaba semidesnudo
Con las vestimentas de la región genital destrozadas 

Tenía 78 años
Y era la madre de la mujer que gritaba de dolor en el portón de esa casa ubicada en Tunca Abajo








ORALIDAD OH REALIDAD O LA MUERTE DEL PAPEL
[presentación de Puta Poesía (Contrabando del bando en contra) de Pablo Anrré Karvayal]


Por Héctor Hernández Montecinos


Puta Poesía del poeta rancagüino Pablo Anrré Karvayal pone en escena intempestivamente el triple anclaje de la subjetividad como materialidad, puesto que discurso, cuerpo y territorio se hacen conmutativos dentro de un propio imaginario. El cuerpo nómada y bastardo de la puta ejecuta el discurso crítico de la literatura como un contrato, y justamente lo pone en jaque al anular el género mismo de la expectativa escritural. El libro es también un disco, y de allí que sean dos libros y a la vez dos discos. El ojo se equivoca, pero el oído sólo miente, y en literatura la verdad no existe más que como nostalgia y conveniencia. La ciudad es un gran bar de noche, y los cuerpos se hacen celestes no como eterización de la materia sino que por su resplandor y su trayecto. Borrachos, vagabundos, rockeros, drogadictos, putas, suicidas, niños, en fin, poetas deambulan como guión sin escritura más que sus propios cuerpos impregnados de deseo y miedo. Cito:




PUTA POESÍA

Escribí páginas de poesías inútiles
Y estoy obligado a embellecerlas
Para que esta noche en el burdel
Les gusten a los borrachos. (PP: 7)




De este modo, se presenta la ironía al texto que busca al receptor de moda reconociendo la necesidad y la carencia en el origen del escribir y disfrazándola con plumas y rellenos puteriles. La poesía como negocio es lo que busca confrontar Karvayal con su obra, y es en esta editorial y no en otras, que su poética se hace política y contingencia. Los textos de Puta Poesía rememoran el acto de escribir dentro de un pretérito como emergencia olvidada, no se recuerda el momento del lápiz sobre el papel, sino que el de cuerpos en circulación con otros cuerpos, es decir, la identidad, que no es fijación de un llamarse a sí mismo, sino que de un desplazamiento incesante y singularizador con respecto a otras subjetividades. Cito:





OCÉANO PACÍFICO

Una vez escribí un poema en la arena
A la orilla del mar
Y fui corriendo a buscar a alguien para mostrárselo
Pero no encontré a nadie
Y al volver
Las olas lo habían borrado
La mar
Me había robado
Y yo la perdoné
Sin que ella se arrepintiera. (PP: 10)




Otro aspecto interesante del libro es el recorrido entre la urbanidad y lo rural, un intermezzo de no salir de una parte, ni llegar a otra. Como en el texto "El circo cicatrizado" en que la subjetividad-escribiente desde un bus describe un circo pobre en los preparativos de su primera función. Parodia, tal vez, del mismo acto de la preparación de un libro: " [...] Y los magos, los payasos, los malabaristas/ La cosían sentados sobre ella/ Sin sus trajes/ Parchándola en el suelo [...]" y el resto del texto sigue dando luces de una factura fracturada en sí. El carácter de viajero, lo convierte también en traductor y amante, y a la vez en extranjero, lector y deseoso. Cito:




DESPERTAR ESTUPEFACTO

Alguien
Que ha dormido en muchas piezas
Despierta y no recuerda donde está. (PP: 25)




Muchos textos devienen imágenes postales, fotografías y pinturas, pero al estar tan efectivamente logrados generan escenas en movimiento, crónicas dialógicas, fotogramas a la velocidad de la luz. Y en esta cinematografía de la escritura, gran cantidad de veces es el poema el protagonista como objeto y no como soporte. En este contexto, el poema es también un intermediario y testigo entre la correspondencia amorosa, un fetiche sublime, un 'juguete rabioso', una carta nunca enviada, uno de los perdedores del concurso.





En mi casa, sobre mi escritorio
Me espera un poema
¿ Por qué debería ir yo a su encuentro ?
Si en ese mismo lugar
Él me ha dejado plantado
Quieto y pensativo
Con los pinceles encendidos (PP: 32)




Por último, la parte final del libro es "El funeral de una perra", una obra dramática que se sale del libro y a la vez entre en él como pre y postfacio. Allí se indaga en la compra de un ataúd tras la muerte de una perra puta, que pareciera agregar otro sujeto y otro adjetivo al nombre del libro. Puta Poesía de Pablo Anrré Karvayal viene a sumarse a la destacada escena post90 que sigue apareciendo con fuerza, riesgo y contingencia, y sitúa al autor y su obra entre los más interesante en cuanto a conciencia de la escritura, traductibilidad a otros registros y experiencia subjetiva que ya desde la metamorfosis del nombre inaugura una nueva sensibilidad en cuanto a la autor(idad) del libro. Para terminar cito:




Los perros
Son los únicos seres humanos
Que están a salvo
De publicar libros de poesía (PP: 12)









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