viernes, 22 de agosto de 2014

LAUREANO JOSÉ ALBA CAMARGO [13.002]


Laureano José ALBA CAMARGO

Tibasosa, Boyacá, Colombia, 1943

Participa con su recital "Canciòn y poesía", en compañía de su espora, en varios recitales en EE.UU. (2000), en Europa (Italia, Suiza, Holanda, Alemania, 2005), en Tunja (Colombia, 2008). 

Poemarios y premios:

Poemas (1972), Averiguaciones (1976), Poemas eróticos (1978), Golpes de ciego (1984), Manual para violentos (2002), Paisaje del tiempo (2004), Nuevos signos (2012). 

 Haciendo parte del grupo de teatro de la Universidad de los Andes viaja, muy joven a Alemania donde participa en el Festival Internacional de teatro de la ciudad de Erlanguen. Su actividad como actor la continúa en Cali con el grupo de teatro Grutela, que estudia a Grotowski y Stanislavski.
Últimamente ha estado interesado en la pintura. Su exploración ha sido especialmente en el músico y pintor Paul Klee




ESTO ES LA PATRIA

A cada paso un muro
que intentó levantarse
hasta convertirse 
en una Torre de Babel, 
o por lo menos un cobertizo
para cubrir los deseos
de una pareja joven 
con los sueños volando, apenas.

Pero allí está convertida 
en polvo, en argamasa, o espuma
de una ilusión baldía.

¡Esto puede ser la patria!

Pero también
es una llanura de verde intenso
con matices como los de una pizarra 
en arco iris.

O un páramo que embiste a los cielos
buscando el honor del planeta
que está en mengua.
Si, esto también puede ser 
la patria.

      DEL LIBRO "OTROS SIGNOS"







DESPIADADO AMOR

Antes de que llegaras la ciudad estaba sola,
era como un alma en pena con sus miserias y sus mugres, 
que ponen frío al más caliente corazón.

Y entonces apareciste
-con tus desesperos de cualquier mortal
que mata a su sombra- para que la semilla 
de un horizonte tan siquiera soportable se pudriera.
Fuiste llegando con la lentitud de un amanecer.
No podía faltar el sabor que tienen los humanos
(su escondida tragedia de un pasado amargo)

Y fuiste entonces pareciéndote tanto
a la ciudad -que he estado mirando
por un agujero de mi memoria derrotada-
con las imprecaciones de los choferes de bus
y las revendedoras de la plaza de mercado,
y sus buses urbanos que viajan hasta el cielo,
llenos de enamorados que se tocan,
pero también con sus vendedoras de rosas
y sus artistas callejeros que viven del milagro

Entonces nada más puedo decirte
que he de seguir amándote como un fierro viejo,
con todo el corazón que me cabe en medio
de los días que mejor me sientan
Sin rencores ni miedos, como debe ser el amor,
de los que estamos enamorados, 
así: ¡despiadadamente!.

      DEL LIBRO "OTROS SIGNOS"








ALGÚN DÍA SEÑOR

Algún día Señor diremos:
¡Estuvimos en guerra!

Y el dolor regresará 
como un eco lento 
sobre la tierra 
que amamos.

Y alguien desde 
esa penumbra dirá: 
Yo también estuve 
en esa lejanía de sombras 
y misterios, en esa pérdida.

Yo también estuve 
en esa confusión de lenguas, 
perturbado y sin descanso.

Yo he estado también allí, 
pero hubo un rostro, 
pero hubo un canto, 
que encendió las calles 
de las ciudades.

Hubo un rostro 
y una mano bajo las sombras.

Yo también estuve allí, Señor

      DEL LIBRO "OTROS SIGNOS"




LAS MUJERES 
DE MANTOS AZULES

Por entre las hojas de los naranjos 
vienen mujeres con sus mantos azules.

Por entre esas hojas 
que curan los insomnios 
vienen las golondrinas 
que habían jurado no volver.

Bajo el claro y la penumbra 
de esas plantas 
vienen las mujeres 
que se mantuvieron 
anhelantes, 
con los ojos abiertos 
ante el desastre.

Sin dar su espalda para 
que fuera más verídica 
su alucinación.

Por entre las hojas 
de los naranjos 
vienen las mujeres 
de reboso y manto.

      DEL LIBRO "OTROS SIGNOS" 





BAJO LA ESPERA DE LA LLUVIA ESTOY

Bajo la espera de la lluvia estoy,
pero es solo una disculpa.
La lluvia eres tu mi amor, 
apareciendo esta mañana,
en esta presunción de alegría 
que es el sonido de tus pasos. 

Y aquí estás llegando amor 
En el paisaje del girasol y el almendro 
que alardean junto al cielo, 
para alcanzar los pájaros
que cruzan rumbo a un lugar 
en el que viaja mi corazón, 
acompañando tus lentos pasos

La mañana crece con su húmedo repiqueteo,
Y el laborioso tiempo va dispersándose. 

Hay un color creciendo 
en medio de las siembras
es el presentimiento de la lluvia.
Es la lluvia que viene creciendo
Eres tú la lluvia cantando en todo mi cuerpo. 

(2003) 




DÉJAME QUE TE TOQUE, AMOR MÍO

Déjame que te toque, 
amor mío, para estar seguro 

Déjame que te toque.
Solo será un momento
en el que pondré música
en mis dedos para recorrer tus labios
e inventar, con mis ojos cerrados,
el sabor de los duraznos, 
la miel que desciende 
como aleteo de pájaros

Déjame que te toque amor mío
para que yo pueda inventarte nuevamente. 
y construyamos la certeza que fluye 
hacia el bosque encantado
que fueron nuestras primeras
caricias, la flor de nuestros besos.

(2003)







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