jueves, 7 de agosto de 2014

HERIBERTO MACHADO GALIANA [12.738]


Heriberto Machado Galiana 

Ciego de Ávila, 1987. Poeta y narrador
Estudiante de la carrera de Estudios Socioculturales. Miembro de la AHS. Egresado del Centro de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso. Ha merecido los siguientes premios y menciones: Premio Ángel Lázaro Sánchez (Cuento, 2009 y 2010); Premio El Cazador (Cuento, 2010 y 2011); Premio Poesía de Primavera (2011); Premio Ernest Hemingway (Cuento, 2011); Mención Cazatintas (Cuento, 2009); Mención Francisco Mir Mulet (Poesía, 2010); Mención Especial Modesto San Gil (Poesía, 2010); Mención Única Félix Pita Rodríguez (Poesía, 2010). Se desempeña como productor editorial de la Revista Videncia y tiene en proceso de edición el cuaderno Poemas Inertes, por Ediciones Ávila.
Su libro Las horas inertes, Premio de Poesía de Primavera 2011, se acaba de publicar, en el 2012, por Ediciones Ávila. 





CÁPULAS DE MIEDO

Cuando me apresto a morir en las noches frías calurosas
Sin temor que es todo el temor
Sin odiar que es todo el odio sacudiendo
Bebo estas muertes que a diario arrincono en mi cuerpo
Y presto estás horas al vacío, dono estos vientres al fracaso
Asco de vivir sin la razón, asco de arremeter contra los muros
De crearme este yo
Vago y sediento
Para seguir amordazando lloros
Y descubrir que todo es un manto de agua
Un temporal que arrecia, una cornisa limitante
Volver a los mismos destinos
Que a otras vidas me arrojaron.





PREMONICIÓN

Recorro estas calles con la inercia muerta de los días
Transeúnte en la turba inquieta
Descifrador de enigmas entre autos nerviosos
Volátil semejanza de estas pisadas
Que hieren lo intangible, de este balancearse entre las aceras
Como un gato ebrio y sucio
Traslado este cuerpo cual baúl repleto de dolor
Sombra infesta de vacío
Temporal que asecha horrísono en las tácitas madrugadas
Insaciables besos de la pesadez
Suspiros vacuos que inquieren en la distancia
Como luces del deseo acallado
Transito estas horas laberínticas con el presentimiento
De asistir a un trágico final.





TRUEQUE DE LAS EDADES

Antes de morir quiero transitar las calles convulsas de rostros
Las palabras formaron un canto de rumores
Las caricias se deshicieron en matrimonios violentos
Todo amor se quebró en mordeduras
Náufragos en un mar sin orillas
Asesinos de una vida sin sangre
Y el reino defendido de la embriaguez dejó de amanecer entre ferroviarios
/adioses
Antes quiero vencer umbrales en los que el miedo me asaltó
Quiero sentir que este es mi mundo y no otro
Que esta es mi forma y no otra
Que esta es la cólera / el impulso de acariciar
Hay un trozo de Dios en algún sitio a mí vedado
Hay esta impredicción de los días
Esta necesidad de fracasos
Antes pido saber qué son las campanas, los disparos, las cabelleras,
/el aire, la mordaza, la sangre, el crecimiento, las estrellas que no
/iluminan ni matan
Y antes ascender y descender
Y antes residir y huir
Y antes ser leal y desertar
Y antes encender y apagar
Y antes juntar y dispersar
Y antes olvidar lo recordado
Y antes no creer ni en fragmentos, ni en hombros, ni en planetas
Sólo nos servirá el fuego, el desespero, el cadalso
Sólo será digno extender el alma a los guijarros
Abrir el cuerpo a los miedos
Servir el espinazo a la muerte
Nuestra ruta está plagada de oxidados pesares
Y cada noche son innumerables los asaltos
Las dudas que hacen blanco en mí
Y las calles que se revelan como gargantas de hierro
Y el cuerpo es del otro
Como los celos y las cicatrices
Desde que debo morir todo es olvido
Desde que debo olvidar todo es muerte/
Precipicios como ojos agrestes
Extraña lasitud de las horas
Extraña naturaleza de los delicados
Este cuerpo es del otro / Esta angustia es del otro
Desgajado vengo a lamer mis reproches
La mano robusta hiere aún la palabra
Y el llanto del hijo es incomprensible
Oh pacto de los desvelos
Desazón de la vigilia
Mostrar el alma como estandarte
El corazón para el trueque de las edades
Y la sola idea me hace temblar
Y yo quiero escapar al contacto de los muertos que ultrajé
Y yo quiero evadir el abrazo de las promesas incumplidas.





ESPERAR A UNA MUCHACHA

A veces me siento en los parques como si esperara a una muchacha
O una ráfaga invernal
O un perro vagabundo a lamer mis pies
A veces me siento en los parques
Y me invento un motivo ante el avance de cada minuto
Y me invento una necesidad sin límites
Y me invento un dolor profundo
A veces me siento en los parques desacordonado y triste
Y dejo que el tiempo me acorrale
Y que las hojas de los árboles me agredan
Mientras simulo esperar a una muchacha.





DÍAS TEMPESTUOSOS DE HOY

…tumbas son de las que un glorioso fantasma
 puede salir de un salto a iluminar los días tempestuosos de hoy.
Percy Bysshe Shelley, “Inglaterra en 1819”
Cuan vacía encuentro esta calma —ojo de huracán
Mi cuarto se inundó de peces hedientos
Los aparté como pude
Aún sangrando ante la pérdida irreparable del valor
La soledad se alquiló en mi garganta
Y la agonía de bendecir lo ausente cayó sobre mis muslos
Aliento injertado en mis pupilas fue suficiente
Para vivir este hoy y agradecer
Ah, agradecer
Mi vientre impugna la verdad
Mis manos no asen la razón
Sino este llanto de padres sonámbulos
Ah cuerpo sumiso y apedreado
No recuerdes cuerpo, no recuerdes
Ah final oscuro, suspiro estéril
Este abismo me recibe complaciente
Estas horas son eternas como el miedo
De caer sobre
Las yerbas domadas de la ilusión.




SALVACIÓN DEL AMOR

Aún me pregunto cuántos planetas habrán extraviado su órbita 
Para que la ruta de los destinos 
Se trastocara en miradas que no nos prodigamos.
Aún siento la duda atroz de los sueños 
Temor a despertar vacío.

Tu voz me aleja de los fracasos
De las estancias
Donde el pasado es penumbroso
Tu voz me deja en frágil desnudez
Frente a la búsqueda de lo desconocido
Frente a la condición de humano hambriento.

Mis ojos se confunden
El temor puede ocultarse tras disímiles rostros
Puede asaltar desde el cielo
O desde el pecho oculto de los transeúntes.

Yo fui criado para la duda
Para la duda que engendra tu cercanía
Para la duda de este temblor en mis manos.

Tus labios invitan a despedazar la ciudad 
A demorar este amor
Y sentir que puede ser, ¿por qué no?
Que puedo divagar y morir
Que puedo atarte a la impaciencia
Y deshacer las inmóviles horas.

Cada puente queda suspendido sobre el tiempo 
Como mi ansiedad está suspendida sobre tu alma.

Y temo al salto
Y temo al corazón
Como le temo al mar, a la tristeza, a los sueños truncos 
Como le temo a lo perdido y a las historias confusas 
A la muerte que acecha y no cree en las edades 
Sino en cuerpos tangibles y frescos.

Todos estamos prestos a la muerte 
Todos estamos prestos al mundo.

Ah, esta necesidad
Este escurrirse mi alma en la ilusión de ti 
En la ilusión de que estés cerca para amarnos como alucinados.

Quiero a tu lado reanimar mis fuerzas / reanimar tus fuerzas 
Olvidar la fatiga, el desánimo 
Los fastidios del mal ajeno.
Y creer que tus tiempos y los míos
Quedarán fuera de toda mansedumbre.





VALS DE LOS PÍFANOS

Sobre el horizonte avanza la tempestad 
Las cabras huyen como ángeles que ignoran la piedad de Dios 
Los centinelas de las horas también ignoran sobre la piedad y sobre Dios y huyen 
Ignorar puede ser un soplo lenitivo 
Una caricia de encapuchado aliento 
Sobre todo si se trata de horas y de condición humana 
De cuerpos sangrientos y filosos corazones que huyen hacia el final de las trampas. Este silencio es el llamado de la tormenta 
La rabia de sus alas arranca todo 
Su alma invita al temor de la distancia 
Descansando sobre mis piernas la amargura de este instante 
Aupada la añoranza de los mortales 
El aguijón en los costados de la avidez 
La noche abierta en todo su desgajado llanto 
Y los herrumbrosos cuerpos sobrevolando con las gargantas destrozadas. 
Oh tempestuosa sangre de mis venas 
Cuánta angustia en mis párpados. 
Es otra trampa este yo mortecino, esta irrealidad de los tiempos
Ya escucho a las madres derramando el llanto de los mundos
Ya escucho a los traidores enunciando mi final
Que es idéntico al final preconizado. 





TRUEQUE DE LAS EDADES


1

Las palabras formaron un canto de rumores
Las caricias se deshicieron en cópulas violentas
Todo amor se quebró en mordeduras
Náufragos en un mar sin orillas 
Asesinos de una vida sin sangre
Y el reino defendido de la embriaguez dejó de amanecer entre ferroviarios 
            / adioses.

2

Antes quiero vencer umbrales en los que el miedo me asaltó
Quiero sentir que este es mi mundo y no otro
Que esta es mi forma y no otra
Que esta es la cólera / el impulso de acariciar.

3

Hay un trozo de Dios en algún sitio 
Hay esta impredicción de los días 
Esta necesidad de fracasos
Antes pido saber qué son las campanas, los disparos, las cabelleras, el aire, la 
            /mordaza, la sangre, el crecimiento, las estrellas que no iluminan ni 
            /matan.
Y antes ascender y descender
Y antes residir y huir
Y antes ser leal y desertar 
Y antes juntar y dispersar
Y antes olvidar lo recordado
Y antes no creer ni en fragmentos, ni en hombros, ni en planetas
Sólo nos servirá el fuego, el desespero, el cadalso.

4

Sólo será digno extender el alma a los guijarros
Abrir el cuerpo a los miedos
Servir el espinazo a la muerte.
Nuestra ruta está plagada de pesares
Y cada noche son innumerables los asaltos
Las dudas que hacen blanco en mí
Y las calles que se revelan como gargantas de hierro
Y el cuerpo es del otro
Como los celos y las cicatrices.

5

Desde que debo morir todo es olvido
Desde que debo olvidar todo es muerte.

6

Precipicios como ojos agrestes
Extraña lasitud de las horas
Extraña naturaleza de los delicados
Este cuerpo es del otro / esta angustia es del otro
Desgajado vengo a lamer mis reproches
La mano robusta hiere aún la palabra
Y el llanto del hijo es incomprensible
Oh pacto de los desvelos
Desazón de la vigilia
Mostrar el alma como estandarte
El corazón para el trueque de las edades
Y la sola idea me hace temblar. 
Quiero escapar al contacto de los muertos que ultrajé
Evadir el abrazo de las promesas incumplidas. 





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