jueves, 28 de agosto de 2014

HANS SCHUSTER [13.079]


Hans Schuster

Santiago de Chile, 1957
Hans Schuster : Es profesor de Castellano y Filosofía, egresado de la Universidad Austral de Chile, en la cual, años más tarde obtiene el grado de Licenciado en Educación. Como escritor su trabajo poético se ha traducido y publicado en italiano, francés e inglés, como narrador está recién comenzando a publicar en castellano. Su trabajo de crítica literaria, en lírica es difundido a través de revistas especializadas y bajo la sección Actas de Poetas.com. Su obra poética aparece en varios sitios literarios en Internet. Junto a Elías Letelier desarrolla el Catastro digital “Generación de poetas chilenos nacidos en el 50”.

Bibliografía

Mestiere di ARTIgianato. Trad. Cristiana Carosi. Ottawa: Editorial Poetas Antiimperialistas de América, 2004.
La Voladora. Santiago: Editorial Tiempo Nuevo, 2004.
Yegua de Mar. Multimedia Ottawa: Cdpoesia.com; Editorial Poetas Antiimperialistas de América, 2004.
Mester de ARTEsanía. Santiago: Editorial Tiempo Nuevo, 2003.
Ponte Suspenso. Trad. Cristiana Carosi. Bilingüe, castellano – italiano. Ottawa: Editorial Poetas Antiimperialistas de América, 2003.
Puente de Cimbras. Santiago: Editorial Tiempo Nuevo, 2002.
Hemisferio Derecho con Suspiros Sospechosos. Multimedia Ottawa: Cdpoesia.com; Editorial Poetas Antiimperialistas de América, 2002.
Pernil de viuda. Valdivia: Caballo de Proa, 2002.
Contrapunto. Schuster & Miralles. Valdivia: Paginadura Ediciones, 1997.
Ka. Santiago: Ediciones Rocamadour, 1991.
Canto en el o( I ) d ( I ) o. Valdivia: Paginadura Ediciones, 1990
Gabriela ad tempos. Santiago: Ediciones Literatura Alternativa, 1989.
Veinte (B / V )andos encontra de si mismos y una canción desencajada. Santiago: Ediciones Literatura Alternativa, 1989.
Forestal por cual. Santiago: Ediciones Literatura Alternativa, 1988.
Tras la muralla del paisaje. Valdivia: Unión De Escritores del Sur, 1985.
Lo maravilloso es tan maravilloso que deja de ser maravilloso. Valdivia: Autoedición, 1980.

Novela
Narcisa. Santiago: Editorial Tiempo Nuevo, 2004.




Tras la Muralla del Paisaje

(Fragmento)
...

en qué quedamos
solías decirme al oído
no hay nada tan amable como el aserrador
   de Baudelaire
que arroja a su mujer al agua
y ésta se la bebe como una imagen exótica
ese era tu mal venéreo
que venía a pudrirte
lentamente
cuando la mujer pesaba como un plomo
disparado en el cañón
de la juventud
pero ya has perdido las prorrogativas de la muerte
te convertiste en adulto
y tu libertad insaciable llegará a fin
suspendido en la memoria
desatas criaturas de ti mismo
y la quietud del vértigo es la muerte que muere
palpando la forma conocida del jadeo
en la bestia pura
estamos llegando a las fronteras 
de las palabras
es posible que choquemos con las cosas
quieres ver tu realidad ad ad
con la realidad imaginada nada nada
apoya tu ojo en el lenguaje je je
y no a la inversa ersa ersa
está fascinado con tu herida ida ida
hace más de un siglo glo glo
te chorrea sangre gre gre
no puedes recobrar el tiempo oh oh 
tienes la velocidad simultánea
de la indeterminación
y sin embargo ríes
ríes mordiendo el hombro 
que te pudre
con un lenguaje que critica 
a tu lenguaje
y cada yo plural es menos real
que el yo imaginario
...

Tras la muralla del paisaje, Valdivia, Unión de Escritores del Sur, 1985, ( 41-44)







Gabriela ad Tempus

(Fragmento)
...
atravesamos las paredes
cuando haga clic
saldrán mis amigos de la manga
de mangostas post-mandrágoras
que son entre ellos mismos 
o bien se harán pedazos
reventados en el telón de fondo
la mascada de Riedemann poco Clemente
con su sapiencia austral
en la emigración del kuchen
se quema el verso libre
al fin el valdiviano “hombre de Leipzig”
enrollado junto a la imagen arrulladora
del Arroyo Galo
tarareando junto a mi buen Nelson
las letras
del dúo
Schwenke-Nilo pienses Gabriela
allí se resume la música
de estos años con el chino
que es otro Fulano
ya está, ésta es la cosa 
Gaby
‘jazziemos’ con tutti
mientras la dulce Rosabetty
“En lugar de morir” canta
y mi querido Checho no mancilla
su apellido en la “Noche de agua”
y nos reencontramos en la diáspora del roneo
con el Pedro Guillermo en trazos “Para murales”
veo venir por Picarte al chico Ojeda
compaginando su “Chatarra” bajo el brazo
y la risotada fresca de Ricardo
dibuja la costanera “Con palabras”
mientras la Maha Vial de un solo grito
deja en “La cuerda floja” hasta a la Joplin
y todo es jazz Gaby todo es jazz
con saxo y sexo y Martes de la Poesía

...
Gabriela ad Tempos. Santiago: Ediciones Literatura Alternativa, 1989. P 38-39.





KA

(Fragmento)
Estoy pegado al légamo primitivo
del aprendiz de vidriero
he ido aguantando la respiración
al sonido del oficio
empeñado en doblar el clavo mágico
de la pro-creación
me apresuro a iluminar con luciérnagas
entre los juncales
la leve prolongación del mí mismo
al re/verso
inexistente al compás de tu burla
indescifrable
como un relámpago en medio de la historia
...
chumtepumo repetamoin nam inchezundgun
...
y el oblicuo bostezo de su vientre vacío
evaporó el caos del ritmo en decadencia
ante la fuga temporal del signo de la tribu
cosí a lo español este pendón a la miseria
del abismo en estas tierras
y al igual que antes como buena niña
casi griega
se burló del hechicero egipcio
quebrando el vidrio que atrapaba
el doble sueño:
en imagen de luciérnaga 
tejió en la sábana la irreversible línea 
de la mano
en frotación mortal a mi ceguera;
volvió a gritar desde lo alto:
chumtepumo repetamoin nam inchezundgun
y entre carcajadas rompió también el alba.


KA. Santiago: Ediciones Rocamadour, 1991. P7-35.







Suspiro 47

a Sofía
A eso del amanecer
enciendes la luz
y ves la araña del rincón
que atrapa su zancudo
su polilla de toda la vida,
desde tu cama asistes al festín
negándote
a volver
a ser
la mosquita
muerta.

Pernil de Viuda. Valdivia: Ediciones Caballo de Proa, 2002. P. 134.






Suspiro 48

a Emilia
Y ahora, 
en cada ir y venir
se rompe la inmensa humedad de tus recuerdos,
de tanto en tanto
la espuma besó tus pies
y te ves a ti misma de ocho años
corriendo y gritándole al mar
de los cuarenta,
cuando una mano guiaba tus pasos por la arena
y en cada ir y venir
se borra todo.

Pernil de Viuda. Valdivia: Ediciones Caballo de Proa, 2002. P.135.





De pircas

a Katica Obilinovic
Siempre fue ayer en la memoria
con tus paredes chorreando por la humedad de besos
siempre fue ayer.
Como una hortensia azul y prodigiosa
iluminando al sol de la tarde
siempre fue ayer.

Y hay confusión apretada a palos secos y malezas
junto a la higuera mayor que aún está sin hojas.

Y es que, siempre fue ayer en la memoria,
a pesar de tus gestos desvalidos y pechos sonrientes,
siempre fue ayer,
aunque desnudes la silueta recortada en la ventana
cada vez más tarde,
siempre fue ayer.

Puente de Cimbras. Santiago: Editorial Tiempo Nuevo, 2002. P. 35





La Voladora mira para atrás

En enjambre de brujos
revuelan, se rozan
y chocan en el aire.
Y mientras los ingenuos creen
en fuegos de artificio,
en el año nuevo
en las bondades del arte.

La Voladora
sentada en su lágrima,
se detiene un instante ante tus ojos
para desaparecer.

La Voladora. Santiago: Editorial Tiempo Nuevo, 2004. P. 64.






Manojitos

Ay, manojito de lluvia
Ay, manojito de frío
la Yegua va galopando,
se la lleva su destino.
Y corre desde los cerros
sorteando cualquier camino.

Ay, manojito de lluvia
ay, manojito de frío
la Yegua va galopando,
se la lleva su destino.

Yegua de Mar. Miltimedia.Ottawa: Cdpoesia.com; 
Editorial Poetas Antiimperialistas de América, 2004. p. 46.






Pasa la noche

Cojeando se va la noche
la noche con su delirio
por la orilla del monte
viene un galope tendido.
Los cerros ya se hacen polvo
y van dejando un camino
por donde pasa la noche
la noche con su delirio.

Yegua de Mar. Miltimedia.Ottawa: 
Cdpoesia.com; Editorial Poetas Antiimperialistas de América, 2004. p. 47.






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