miércoles, 30 de julio de 2014

ROLANDO MARTÍNEZ [12.582] Poeta de Chile


Rolando Martínez 

(Arica, CHILE   1979). Ha formado parte de las antologías Anda Libre en el Surco, Catalogo de Escritores de la Región de Arica y Parinacota y el proyecto experimental “El pequeño Odioso”. Parte de su poesía ha sido incluida en la muestra exposición Bicente Chile, en el Convent San Agustí de Barcelona. Algunos reconocimientos que ha obtenido son: Segundo Lugar en el concurso Nacional de Poesía Lagar (2009), Segunda Mención Honrosa en el Premio Eduardo Anguita (año 2011), Mención Honrosa en el premio Estela Corvalán (2012), así como la Beca de Creación Literaria del Consejo Nacional del Libro y la Lectura por sus libros Salmo a la Chicha y La casa de la Muñeca. 



TORY WELLES & AMBER LYNN: LAS REINAS DEL CADALSO

un profesor piensa en dos alumnas: las mejores estudiantes del averno
en su dibujo hay cuerpos fantásticos: pies que lucen delicado

                / pedicure francés
como hay maromas que se ejecutan por encima del sexo
y cencerros que disparan una sinfonía de jinetas y constelaciones
a menudo el profesor distingue a dos muchachas que poseen
             
   / cierta inspiración: caminan descalzas y hacen círculos sobre su cuerpo
su coreografía es evidente: es parte de una escena o de un cuadro plástico

donde a ellas les importa poco el fin del mundo





CASCO VIEJO

las calles del casco viejo:
lenguas que bajan disputando el ordinario sol 
al viejo bar Pacífico: ese tollo abandonado
/ sobre la jineta de los días inconclusos

a qué miro por la ventana / señor
la delgada franja que imita la calle vista desde las estrellas

y si no fuera por esa pila de objetos luminosos:
casitas de adobe / terrazas: un lego divino [diría el infortunio
-cómo te quedó el ojo-]
el azulino de toda la luz posaría su agua retratando 
/ las mismas playas que soñaron desnudos nuestros antepasados

pienso en rostros / canastos hinchados de lisas y almejas 
una amerindia imitando el futuro: 
ombligo al aire como así sus pies desnudos
todavía penando en los mercados

(de Chicha Mundial)





CIUDAD FRONTERIZA

lunes cuatro / regimiento el buitre
sol casi una ampolleta profesando su soberanía
no hay otra luz mi cabo: le digo a los jotes-más-negros-de-la-negrura
la respuesta es un espejismo 
casi cuarenta medusas imitando un movimiento militar:
volantines chupete 
en sincronía 
con el viento bélico 
/ de la primera estrella

pienso: nunca antes el far west 
se mostró tan falto de jinetes
(mariposas o pololos secos / crujen bajo la marcha conscripta)
como en este balneario donde apenas la táctica dibuja
al matapiojo disfrazado de tecnología

es lo que hay musitan los pimientos
mientras arenga la banda de bronce su cumbia metralla
/ del otro lado del espacio aéreo:
un chincol pita como es de costumbre 
mientras la línea de fuego dispara un bus que viaja desprovisto de silencio

bienvenido a la ciudad de arica –paisa-
esta es la guerra: un cráneo de perro sobre un cierre 
/ masacrado de polillas
la pólvora vacía: no la propaganda del televisor

(de Chicha Mundial)





ODA AL FRACASO: LIKE

a tory welles: la pornostar que tengo en facebook

cuando en su muro
escribí 
“you are the queen”
ella respondió con un 

en esa pequeña mano de color azul
la imaginé frente al globo
diciendo me gusta en un inglés cachondo
/ sucio e hijo de sus labios rojos (rojos rojos)
y vi / ay dios / sus grandes gomas: si supieran con qué facilidad
se metía los pezones en la boca

volví a escribir entusiasmado 
i'm your number one fan
en un inglés ahora de provincia
tan solemne y depravado
aunque entonces fui incapaz 
/ de consagrar interacción alguna

hace poco opté por subir el pantallazo 
/ del like que tori welles 
el siete de octubre del año dos mil nueve me obsequió 
a quién le quepa alguna duda puede rastrear mi perfil
estoy en facebook como rolo martínez trabucco

espero que comenten la foto
adiós

(de Yeguas del Kilimanjaro)






BAILARINA CAMINO A LA ANATA

la luz es una warmi que camina cuesta arriba
y que guarda en la negrura de sus piernas el amor: 
es ella el mural del día 
/ y no la espuma
lo dice el viento atragantado con sus pechos 
mientras un Inti leproso madura sobre la ciudad

la warmi está preñada de su luz: de esa lana fría
/ que el tiempo va hilando en las aceras
su arte es una estrella de sed desnuda: 
un sonido apenas: un cristal

(de Salmo a la Chicha)






FERIA DOMINICAL

parpan unos patos en el barro del patio trasero
mientras escuálidos charcos reflejan el sol dominical 
/ tan podrido como su sombra 

una marcha de gorriones posa su pecho sobre la malaria
antes de echarse a volar
como el sonido de la banda de bronce
/ que retuerce las luces del domingo
y hace bailar a los feriantes

(de Salmo a la Chicha)






VIDEO CLIP

Muchas cosas yo aprendí, no me culpes a mi
a engañar, a mentir, eso me enseñaste

Kliver y su Grupo Coralí

< se va / se va mi amor>>
dice la canción mientras al fondo
una carretera deja ver cuántos furgones
y modelos del año
que hacen juego con sus atavíos
opulentas chaquetas de vaquero y hasta la mullet 
de ese muchacho que a zarpas brutas
hace vibrar un sintetizador de procedencia china

lo interesante es la propuesta visual 
de un director que es también chofer
tramoya compositor y manager:
el genio de la comarca es un guarén con gafas de sol perennes

abundan los estacionamientos 
los parques acuáticos las plazas
algunos puentes y hasta balnearios 
/ donde las hembras son gaviotas 
que luchan obstinadas contra el sol

(de Salmo a la Chicha)






INTRODUCCIÓN A LA PALOMA

<< que  lo  más  adecuado  debería  ser  iniciar  una  «cacería de brujas» contra las  palomas  de  vida libre.  En  mi opinión, una conclusión de este tipo  sería  muy errónea,  puesto  que  como  se explica al inicio,  estas  aves  constituyen una fuente de recreación importante para el hombre>> 
Haraldo Toro

ѱ 1: miro por un espejo retrovisor y las distingo suspendidas en el aire / las veo corrompiendo formas geométricas sobre catedrales o escuelas públicas 

2: las sigo como quien persigue un puñado de granos lanzados al aire / hasta ver dibujadas negras várices en el limpio aéreo de los días 

3: son ellas allí / calando la transparencia / como líneas sombrías que intentan sepultar con tizne fatal lo que podría ser el universo 

4: según el diccionario de la real academia / la palabra paloma viene del latín palumba / más yo distingo ahí el origen otra voz: el aire o la luz / polifonía como innumerables sílabos que basta repetir hasta parir su vuelo por el ancho costado de las cosas 

5: sin el mayor trabajo el tiempo vacío dibuja y colorea lo que hay por detrás del espacio vivido: veo a julio carlos señalando con su índice el cadáver de un ave – es una paloma- dice / cuando el mismo tiempo abre sus alas borrando de un soplo la fragilidad del corazón vacío 

6: el recuerdo y la memoria me figuran un leve puñado de plumas que viajan conmovidas por el viento 

7: mientras corren veloces las horas como viejos vehículos que vuelan en bandadas furiosas hacia la noche / veo esas mismas plumas caer de la nada y dando pequeños cortes al lugar preciso del relámpago 

8: la asociación del hombre con la paloma se remonta al cinco mil a.c. / dispongo estas palabras a modo de una línea caleidoscópica que flota en el aéreo como una vulgar péndola / 

9: si el mundo es una sucesión de ciudades labradas a pulso / entonces un país es el fragmento luminoso de la palabra paloma 

10: efectivamente hay palomas: / las veo dispersas en el grueso de aquellos astros que tendidos a lo largo de la noche / interpelan con sus viajes dedicados al fracaso 
11: la paloma doméstica pertenece a la familia columbidae: esa legión de hombres oblicuos que cambiaron el oficio por la eterna progresión de su miseria 

12: aprendí de las palomas la palabra pájaro / …pájaro: palabra en extremo contaminada de luz y esa experticia que abunda en las raíces deshuesadas del invierno 

13:  ahora tengo aquí varado ese capítulo de la infancia junto a mi padre en las afueras de un pequeño hipódromo / oye padre dije / los apostadores saben cómo asir su mala suerte / y aunque nunca oí su voz / habían palomas escapando del corso: una jauría de galgos enormes como rayos dispares y a la siga del silencio 

14: nada más hermano digo a dios: la paloma que vuela allá en la infancia / es esta que ahora esconde el sol / con su ejercicio de infalible cazadora 

(de Check In)






POEMA ESCRITO PARA UNA FOTOGRAFÍA DE LA RANITA DE DARWIN

en la fotografía la ranita de Darwin 
    / contempla un helecho espada (nephrolepis exaltata)
su soledad es la ausencia absoluta de movimiento 
como la soledad de una piedra o de una estrella
detenida en el globo lacado del pez espada

e incluso quebrando sutilmente las paredes del acuario donde habita
la ranita seguiría intacta y prisionera del helecho:
su naturaleza es contemplar y hacer de su abandono
            / un cuadro plástico:

Darwin estaría 
    / dichoso de su tristeza

(de Check In)







Una pornografía fugaz
Yeguas del Kilimanjaro de Rolando Martínez. La Liga de la Justicia Ediciones. 2015.

Por Jaime Pinos
http://www.jaimepinos.blogspot.cl/
Lunes, 13 de julio de 2015 


Ginger Lynn, Kay Parker, Traci Lord, Tory Welles, Stacey Donovan. Algunos nombres de la galería de antiguas actrices porno que se despliega en este libro. Las heroínas perdidas de ese imaginario erótico, y de esa industria, en su época dorada. Golden years. Pornografía designa un argumento, no una cosa, escribió Walter Kendrick en su libro El museo secreto. Los textos de este libro podrían leerse como archivos de ese museo secreto. Como el argumento de una película para adultos (adults only) que hace de estas imágenes, de estos retratos, una posibilidad de recobrar la memoria de una época y la educación sentimental que esta prodigó o perpetró a quienes crecieron en ella. El Chile de los ochentas, en este caso. El espacio que dibujan estos poemas como el lugar donde se enfrenta el sexo y la nostalgia, como escribe Rolando Martínez en uno de sus versos. 

Steven Marcus describía la pornografía como un género fundado, esencialmente, en la eliminación progresiva de toda realidad social. Una eliminación cuyo objeto es alcanzar ese estado extático que él llamó la  Pornotopia. Ese estado donde ya no hay ni tiempo ni espacio más que para el sexo. Ese lugar donde, fuera del mundo real, nunca hay un dolor de muelas ni un arriendo por pagar. Desde cierto ángulo, lo que hace Martínez en este libro es justamente revertir ese aislamiento. Transgredir el espacio separado del porno, su existencia en el vacío, y transformarlo en una metáfora del recuerdo. Convertir el relato pornográfico, su recreación poética, en una herramienta para comprender la biografía, la propia experiencia de la historia y sus contextos.

Algunos comentarios breves sobre cómo opera en el libro este ejercicio de pornografía situada, esta confrontación entre sexo y nostalgia de que habla el autor.

Una pornografía situada. Una poesía que data sus textos con precisión, como es el caso del poema dedicado a Ginger Lynn, al inicio del libro: 1983, el año del cerdo. A continuación, el retrato de la actriz se entrevera con la crónica de sucesos y referencias alusivas a esos años. El cubo de Rubik, la aparición de Nintendo, la venida del papa Wojtyla, los lentes Ray Ban, películas, series de televisión. Lo mismo en el poema dedicado a Traci Lord: año 1984. Cruce de estos retratos con la crónica histórica y cultural de una época en un intento por hacer una minuta de los días. 

Rueda el mundillo/ sobre el eje de un cabezal  dice el primer verso. Un mundillo filmado en formato análogo. Un mundillo de videocasetes distribuidos con sigilo en los pasillos más discretos del videoclub. Un cine anterior a la tecnología digital e internet: cintas magnéticas de viejos VHS/ arrumbadas sobre cajas de cartón/ perdiendo lentamente/su delgada franja de erotismo. La reiterada referencia a ese soporte técnico obsoleto, el VHS, es también una forma de contrastar esa época con la nuestra. Una época bien distinta a ésta donde la pornografía es un caudal saturado de imágenes, siempre disponibles en la red para el consumidor. En nuestros días, cada deseo tiene su imagen. Imagen a la que es posible acceder sin salir de casa, mediante una tarjeta de crédito y un simple cliqueo. Poco queda de las antiguas ficciones, del glamour oscuro de ese porno ochentero. Más que ficciones, la obsesión del porno actual es la realidad: tiempo real, personas reales. La nostalgia por ese mundo perdido de la ficción pornográfica es aquí la constatación de que el tiempo huele a cabezales sucios. 

Quien recuerda aquí es un televidente. Alguien que lo hace frente a la pantalla de un televisor. Como se dice en un poema, Memoria: el televisor encendido/ luego del cierre /un rayo catódico que anida/en la fina comisura de la noche. O en otro de sus versos: Profeso una memoria del color/ de un rayo catódico. Ese color. El de la mediación omnipresente de las pantallas. Las luces encandiladoras del espectáculo que ha colonizado la vida cotidiana ya casi por completo. Imágenes, rayos catódicos, en todo momento, en todo lugar. La poesía en una sociedad donde La luz de toda una galaxia/es capaz de penetrar/la escasa forma de un televisor. Frente a esa luz que enceguece, otra luz. La luminosidad tenue del recuerdo, la luz escondida de la memoria:  porque donde algunos proclaman pasajes del ayer/ yo repito golden years/ sí señor: /hay porno y luz/ en la memoria.

Qué fue de aquellas niñas transparentes/capaces de frenar la luz (…) ¿dónde estarán las yeguas/ invisibles/ del Kilimanjaro?  Este libro se juega por responder esa pregunta. Enfrentamiento del sexo y la nostalgia, escribe Martínez. Para la poesía cualquier cosa de este mundo puede ser la magdalena de Proust. Aún esta galería de estrellas muertas, este mundo obsoleto como  las oscuras cintas del vhs.

Qué es la poesía/ acaso/sino el vaivén de/ una gastada felatriz en que apeándonos del sol/ nos refugiábamos a ver pornografía/ mientras los rayos catódicos/ llovían sobre las carencias/ retratando lo difícil que es la vida/ allá fuera. Esa pornografía como un refugio para capear la lluvia incesante de los rayos catódicos. Como una manera, poesía mediante, de recuperar el tiempo perdido de la inocencia. Un tiempo que se desvanece como la imagen borrosa de estas actrices. Una manera de fijar, al menos por un momento, esa vida que se escapa. De comprender la débil sintaxis del tiempo. 

Las nieves en la cima cuadrada del Kilimanjaro se derretirán pronto, desaparecerán en los próximos veinte años. Igual como terminará por desvanecerse el mundo que sirve de metáfora a este libro. La verdadera poesía se escribe sabiendo eso. Sabiendo que la memoria no podrá retener casi nada. Que desapareceremos como lo hizo en su día Bambi Woods. Que nosotros mismos estamos condenados a la fugacidad. Que debemos no sólo aceptarla sino hacernos parte de ella. Tal como escribe Rolando Martínez en este bello libro: Candie Evans en escena escribía /poemas/ y yo en estos versos/tan sólo una fugaz pornografía.
















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