martes, 29 de julio de 2014

PATRICIA ARIZA [12.551]


Patricia Ariza

Patricia Ariza (Vélez, Santander 1946) es una dramaturga, poetisa y actriz de teatro colombiana.

En 1948 llega a Bogotá con su familia huyendo de la violencia, allí estudió historia del arte en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Nacional de Colombia de 1967 a 1969. Creadora de la Casa de la Cultura hoy Teatro La Candelaria junto a Santiago García.

En su juventud estuvo vinculada al nadaísmo junto a Gonzalo Arango, Jotamario Arbeláez, Eduardo Escobar, Helena Escobar, Elmo Valencia y Helena Restrepo. También hizo parte de las Juventudes Comunistas.

En 2007 recibió en Holanda el Premio Príncipe Claus "por sus aportes a la cultura universal y su compromiso artístico con la búsqueda de la paz para la nación colombiana". En 2008 fue condecorada con la Orden del Congreso en reconocimiento a "toda una vida dedicada a la cultura".

En 2009 hubo indignación en el medio artístico al conocerse un expediente de inteligencia de la policía que señalaba a Ariza como sospechosa de subversión. A Ariza se le acusaba de supuestamente encubrir actividades de propaganda de las FARC detrás de los servicios comunitarios que prestaba, además se le acusaba de ser sospechosa por haber sido en su juventud nadaísta y hippie.





Hojas de papel, volando

Patricia Ariza



La bruma

Hoy, sobre las hojas
rojas del otoño
tuve el presentimiento
de regresar de nuevo a este lugar
sola
cruzar el secreto
de la bruma bajo los
arcos de los árboles
y no recordar nada
sino borrar mis huellas
que pudieron haber quedado
dispersas por ahí.





Trasteo

No importan las pérdidas...
abandonar la vieja casa
volver a empacar los libros
algunos no serán leídos jamás
pero sus palabras están ahí,
silentes acompañándome.





Los Tulipanes de Amsterdam

Amsterdam
de regreso a mi país te
propongo un intercambio desigual.
Devuélveme mis cosas
y yo, a cambio recordaré
algunas de tus huellas.
Dame la melancolía que sentí
aquella mañana de
invierno mientras miraba
los cuervos en las
comisas de otoño.
Yo en cambio pensare
mucho en los abismos
ambiguos de los ojos
azules de Van Gogh.
Entrégame la ansiedad
aquella mañana en
medio de los
árboles.
Y yo recordaré por siempre
tus barcos navegando
por la ciudad.






Mar adentro

Esta noche
he decidido
partir
cerrar las puertas
y dejar que el barco de vela
que navega en mí, continúe
a la deriva.






Autorretrato de 
Patricia en Amsterdan

Mi nombre es Patricia
nunca lo digo, lo escucho.
Estoy en Amsterdam
sin todas mis señales particulares.
Hoy miré a los ojos a Van Gogh
y decidí pintarme un retrato.
Mi nombre es Patricia
lo digo despacio en voz baja
Estoy lejos de todo. Hasta de mi.
Intento reconstruir lo que quedó
de Patricia en la ciudad abandonada.
La cabeza sobre los hombros
y las piernas cruzadas.
Hace frío en Amsterdam
y mi nombre es Patricia.
Ayer había una cigüeña
sobre una chimenea estéril.
Y yo repetía mi nombre en Amsterdam
Reconstruía mi entorno poco a poco.

Hojas de Papel, Volando
Patricia Ariza
Quiero mi silueta intacta.
No quiero dejar huellas en Amsterdam.
No quiero recordar mi firma
ni mi número de teléfono.

Hoy no hay cuervos en
las comisas. Sólo patos
en los canales de Amsterdam.
Olvidé la calle donde vivo.
Devuélvame el bolígrafo
que aquí hay un espacio
en blanco para mi nombre.





Limpieza

Por si se te ocurre lavarme
no me vayas a quitar el barro
del que estoy hecha




Costura

La libertad es una mujer
que no ha podido liberarse
porque debe coser y planchar sus banderas




Lápiz de ojos

Cuando sales a la calle
con tus pequeños zancos
lo que ven son tus caderas
nadie se fija
en tus lágrimas
escondidas detrás del lápiz negro.






Macho

De tu ombligo
emanan sudores antiguos.
De allí baja un camino
de pelos precisos hasta tu deseo.
Deja tu falo quieto
no necesito que se levante.
No te afanes
que él es más hombre que tú.





La vida

El chaleco antibalas no sirve
la pistola nueve milímetros no sirve
el colt caballito 48 no sirve
la miniuzi es chatarra vieja
lo único que sirve es la vida, hermano





Nuestros muertos

A los muertos
los repartimos como el botín de los ladrones
despedazamos sus pensamientos
ocupamos sus lugares
con sus ahorros se pagaron algunos gastos.
Repartimos sus trajes entre sus amigos.
Nos apropiamos de sus últimas palabras
y sin embargo somos más
pobres todavía.




Vacío

Me voy amor, me pierdes
te escapas
tu mirada vacía
escarbo entre tu cuerpo
y en mi te busco
te pierdes, te vas
como el agua
que escurre
por un huequito
que se le abrió a mi centro.





La carta

Imagino al cartero
atravesando la plaza
para llevarle esta carta al extraño.
Supongo el sonido
del papel bajo la puerta de metal
y espero encontrarla a mi regreso, intacta.






No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada