lunes, 19 de mayo de 2014

ROBERTO FLORES ÁLVAREZ [11.736]

                                                 Roberto Flores Álvarez y Pablo Neruda


Roberto Flores Álvarez

Roberto Flores Álvarez (* Vallenar, 15 de noviembre de 1909 - † La Serena, 10 de diciembre de 1984) fue un contador, escritor y político chileno, diputado por la Provincia de Atacama e intendente de la Provincia de Coquimbo.

Sus primeros estudios los realizó en su natal Vallenar y posteriormente en La Serena, concluyendo sus estudios secundarios en el Instituto Superior de Comercio de Coquimbo, en donde obtuvo el título de contador. Fue funcionario en la Aduana de Huasco. Estuvo casado con Iris Barraza, con quien tuvo dos hijos.

Trayectoria política

En 1952 fue designado Intendente de la Provincia de Coquimbo. Al año siguiente fue elegido diputado por la 3° agrupación departamental (Copiapó, Chañaral, Huasco y Freirina), representando al Partido Socialista Popular, en las elecciones complementarias realizadas tras el fallecimiento del parlamentario Héctor Montero Soto, en las que triunfó sobre Orlando Poblete González. Flores asumió su cargo en el Congreso el 20 de octubre de 1953.

En 1958 postuló a diputado por la Provincia de Coquimbo en las elecciones complementarias realizadas para reemplazar a Hugo Zepeda Barrios, que fue elegido como senador para sustituir al fallecido Raúl Marín Balmaceda. Flores perdió la elección con 13.365 contra los 16.712 que obtuvo Julio Alberto Mercado Illanes.1

Carrera artística

Se destacó como poeta, publicando desde 1932 en distintos diarios, revistas y antologías, siendo destacada su aparición en "Antología de los grandes poetas" de Francisco Galano. En 1949 fue distinguido como "Poeta de los Mineros" por la Convención Nacional de Asociaciones Mineras.

Fue columnista de los diarios El Noticiero Huasquino de Vallenar y El Día de La Serena, desempeñándose en este último durante más de 30 años, siendo el trabajador con más años de experiencia en el periódico al momento de su muerte.

Fue miembro de la Sociedad de Escritores de Chile, el Rotary Club La Serena Oriente y el Círculo Literario Carlos Mondaca Cortés. Este último le otorgó el Premio Regional de Literatura en agosto de 1984.

Roberto Flores falleció de un paro cardiaco en La Serena el 10 de diciembre de 1984, día en que recibiría la medalla de oro que lo consagraba como Premio Regional de Literatura.

LIBROS PUBLICADOS

Uno de los grandes poetas de Atacama, cuyo "Romance de la Añañuca", es llamado ‘versos de un maestro’.

-Añañucas, poemas del norte verde, editorial del Norte, La Serena, 1977. Poesía

-Imágenes, conteniendo sus artículos publicados en el diario "El Día" de La Serena durante 30 años. Quedó inédito, el poeta y escritor lo dejó listo para su publicación en forma de libro.

-Canto a los Mineros, obra póstuma con prólogo de Benigno Avalos Ansieta, editada 2 años después de su fallecimiento, ilustrada. Editorial del Norte, La Serena.




ROMANCE DE LA AÑAÑUCA

Añañuca de mis sierras
sangre del cobre florida –
en la acuarela de mi alma
eres recuerdo y herida.
Rojo dolor del minero,
hondo cantar de esperanzas,
En el fulgor del lucero
están dormidas tus ansias.
Hermana de los copihues
talle verde, rojos labios –
sobre sus mesas humildes
los campesinos te amaron;
y es coralina tu gracia,
añañuca de la aurora,
cuando te luces prendida
al pecho de las pastoras.
Cuando sus notas desata
la ruda orquesta del viento,
eres Pavlova escarlata
danzando sobre el desierto.
Junto al esquivo sendero
ríes bermeja alegría;
lamparita de minero,
que buscas vetas perdidas.
Son los cactos de las cimas,
tus centinelas agrestes;
con sus espadas de espinas
montan guardia en el Oriente.
El algarrobo sombrío,
en invernales mañanas,
con lágrimas de rocío
llora tu ausencia serrana.
Los ojos de los chañares
sólo florecen por verte;
la noche viene a los valles
para besarte la frente,
Y el puma de las llanuras,
señor del ancho desierto
tiene un fulgor de ternura
frente a tu cáliz abierto.
Añañuca solitaria,
roja bandera del viento;
como una herida o plegaria
te llevo ardiendo en mi acento.
Eres la savia del cobre
que floreciera en silencio
por eso busco tu nombre
por las vetas de mi verso.
Voy socavando mañanas
Con mis barrenos de sueños;
llegaré al fondo del alba
con mi ilusión de minero.
La añañuca de la aurora
la esconderé bajo el pecho,
y no sabrán de la gloria,
que ilumina mi silencio.
Añañuca de mis sierras,
sangre, símbolo y herida;
en las llanuras de mi alma
eres mi verso y mi vida.





Una flecha hacia la luz

Por Ricardo Berrutti

La larga geografía chilena, está impregnada de tradición minera.

Los mineros son una parte del paisaje chileno, y, desde los primitivos socavones, los mineros fueron también una parte del imaginario y del folklore chileno.

Los siguiente párrafos que transcribimos, pertenecen a autores distintos, quizá hasta en su concepción política, pero tienen en común, la defensa y la admiración por ese obrero, que gana su jornal, siempre a riesgo de su vida.
La epopeya de los 33 mineros atrapados a casi 700 metros bajo tierra, ya son parte de la leyenda minera de Chile.

Y quienes dedicaron para su salvataje horas de trabajo incansable, y una dosis de precisión de ingeniería sin precedentes en la historia, entrarán también en la leyenda.

“En 1949 la Convención Nacional de Asociaciones Mineras, distingue a Roberto Flores Álvarez como “El Poeta de los Mineros”. Este Contador General de profesión, nace un 15 de noviembre de 1909 en la ciudad de Vallenar, donde realiza sus primeros estudios. Posteriormente se traslada a La Serena y Coquimbo. En 1952 fue designado Intendente de esta última provincia. Más tarde sería elegido representante de la Provincia de Atacama ante la Cámara de Diputados.

Desde 1932, se destaca como poeta y sus creaciones ven la luz pública en diferentes diarios, revistas y antologías de todo el país, destacando su aparición en la “Antología de los Grandes Poetas” de Francisco Galano.
Su poesía, al igual que su vida, se desarrolla en el Norte Chico, dando como resultado una obra poética regionalista, basada en sus características geográficas, históricas y étnicas, donde la minería tiene un lugar fundamental.
El poema épico “Canto a los Mineros” es considerado una de las obras que mejor recoge el vivir del minero y su gesta, logrando extraer belleza de un tema áspero y sufrido. En el recorre de manera muy hermosa la historia de la minería nacional.

Roberto Flores Álvarez, fallece en La Serena, el 10 de diciembre de 1984, el mismo día en que se aprestaba a recibir el Premio Regional Nacional de Literatura”




Canto a los Mineros
(fragmentos selectos)

Los besos de los labios milenarios
calmaron los ardores de la tierra,
y por su frente trémula se alzaron
en arrugas sin fin las cordilleras.
Y en cósmica amalgama de colores,
vivificando el pecho de los montes,
palpitaron las vetas minerales
tal como late el corazón del hombre
. . .

Y fue el indio “diaguita” de mis sierras
que molía las “menas” en sus toscos marayes,
y en la frente del bronce, y en la piel de la greda,
dibujaba el enigma de sus sueños astrales
. . .

Arañando laderas y montes de la Patria
el cateador camina con rumbo hacia la gloria;
la veta que hoy, esquiva, se oculta a su mirada,
quizás mañana alumbre los fastos de la Historia.

Yo, que soy minero de sueños imposibles,
y que busqué en la aurora las vetas desoladas,
sólo encontré las “menas” de mis versos humildes
para cantar por todos, las glorias olvidadas.






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