lunes, 7 de abril de 2014

CARLOS CARDANI PARRA [11.484]



CARLOS CARDANI PARRA

Carlos Cardani Parra (Santiago de Chile, 1985): Estudiante de Bibliotecología y Documentación de la Universidad Tecnológica Metropolitana. Participó en talleres de poesía, narrativa y dramaturgia en Balmaceda 1215. Ha sido incluido en la antología del taller de poesía Santa Rosa 57 (Alquimia Ediciones, 2007) y en La Gran Capital (Calabaza del Diablo, 2006). Ha participado en encuentros poéticos como Poquita Fe 2004 y Descentralización Poética, entre otros. 

Publicó su libro "Raso", por Balmaceda Arte Joven Ediciones. Recientemente conocimos su libro "Caldo de Cardán"





(De: En el nombre)

Del enterrador 

Hermosa, como la lápida del enemigo 
Es esa paz de cajón sin deudos y de tierra suelta 
De trabajar sin el llanto de tres días, sin flores entre las paladas 
Esa del murmullo por un rezo, de un arrastrar de zapatos por vez 
Así de hermosa es la vista alzada y perdida entre cruces, mármoles, cristos 
Plena, profunda como la de un campesino mirando su cosecha 





Del bombero 

Todos organizan sus vidas al borde del accidente 
El fuego de los alimentos antes del derrame 
La electricidad antes de perder el cause 
Los fósforos antes de caer en el descuido, en el desquiciado 
Entonces ahí las llamas, el rescate 
Entonces ahí la lucha de elementos contrarios 
Hacha contra madera 
Agua contra fuego 
Hombre contra natura 
Haciendo que el caos no se haga de muertos 
Que la tragedia no sea digna del noticiario 
Que la perdida sea mínima 
Que la gloria siempre sea anónima, local





Del campesino 

La tierra y él se piden descanso 
La tierra avisa como el dolor de rodillas antes de la helada 
Él agotado como la primera fruta cayendo de madura 
Pero no se escuchan 
El hambre de agua, el plato en la mesa no permite 
Ni el cese del arado, ni el tranque del riego 
Ni que la familia niegue alimentar las capitales 
Entonces se espera, se hace la rutina 
De que agua y sol haga de semillas cosechas 
Y de cosechas el dinero para lo que no se siembre





- Del poemario Raso -


Al otro lado de la frontera
Alguien aprende a como matarme
Pienso esto mientras mi teniente
No parar de repetirnos
Es tu lema la paz
Es tu grito libertad





Paracaidistas

Los boinas negras dicen
La muerte cae del cielo
Ellos tienen razón
Aquí ni siquiera llueve





Sin voces

Sé que mi comandante piensa
Cada uno podría ser un revolucionario
Que con tan solo una voz subordinada subversiva
Cientos de fusiles estarían admirando su cabeza
Como decenas de corvos un cariñito en la garganta

Pero también sabe que nos tiene demasiado ocupados 
Como para hacerlo.. .. .. así
Ninguno de nosotros presta atención a todos los gritos de guerra
Que nos parten los oídos
Mientras comemos dormimos o disparamos






Yo me mayo Cardani yo me mato te juro que no aguanto más eso pedir permiso de recibir castigo por nada tener la familia lejos cada vez que me pongo al teléfono solo escucho solo digo llanto solo llevamos tres semanas y esto parece un año ¿te imaginas con este uniforme un año? 
Yo no puedo
Mañana nos pasan los corvos
Mañana entro a enfermería





Cada noche se oye una voz
Entre suspiro y grito gime
Al caer su uniforme 
Al tenderse levantarse
Siempre el mismo ritmo
Cada posición en su lugar y con su tiempo
Cada ejercicio lleno de movimientos cortos
Los gritos siempre terminan acaban en su boca
Lo único que cambia 
Son quienes se dan los relevos
Entre la pantalla y el retrete





Este morro ... este Cristo de la Paz
Ya se acostumbraron a los actos militares
A eso de conjugar el uniforme
Y esa cara de por mi culpa por mi gran culpa
Todo en uno
Escuchando a mi capellán decir cosas
Que en la instrucción teórica ... de tiro de olvidarán
Mientras mis clases musitando ... así como nosotros
Perdonamos a los que nos ofenden

Esta es la primera línea
Solo me dan la espalda mi mayor mi capitán mis tenientes
Es la primera vez que los toco
Es la primera vez que de ellos recibo la paz

Abrir la pampa fusil en mano después de empujada la frontera
Es tan solo hacer desangrar a lo que tanto llama patria
Seguir disparando a los cerros 
Animal echado que servirá de cena
Nuestra única comida 
Una bala norteña directo al estómago
Un corvo altiplánico atascado en la garganta
Merienda de esta guerra
Un Lázaro acunado infinitamente 
Entre los brazos del Cristo de la Paz






INSTRUCCIÓN DE TIRO

Atrás queda el polígono de tiro
De él ... un fusil por cada hombre

Reventándonos los pulmones por las glorias del ejército
Con pie sereno marchamos ... firmes
Perfectos ... solo para nosotros
Esto es cielo y arena ... nada más

Diez carriles de pista atlética 
En cada uno un blanco como meta
Eso es todo el polígono de tiro

Arma y cuerpo al suelo
Blanco ... mira ... ojo en una sola línea
Todo esto mientras se oye la voz de mando
Soldado esos círculos no son su objetivo
Imagine que eso es un peruano 
Que se acaba de violar a su mamá
Piense en eso ... y en nada más.






RASO

(fragmetos)


Yo soy su comandante de escuadra
Sólo se dirigirá a mí diciendo
Permiso para hablar con usted mi cabo Parra
Responderá todo lo que pregunte
Hará todo lo que diga
Todo lo que sale de mi boca
O es una verdad o es una orden
No quiero desertores
No quiero calambrientos
Sólo doce zorros con bozal


*


Aqui no hay nada que libere
Algún tipo de olor
Salvo el tufo de los himnos
Y el de la transpiración
Que se hace barro con la arena

Sin embargo cada uno de nosotros
Respira siente huele ese olor a muerte
Ese que no es de gusanos en las viseras


*


Hoy nos pasaron una tenida de combate nueva
Todos quieren lucirla cuadrados
Marchando lo mas elegantes posibles
No es para estrenarla como mi Mayor manda
Sí, porque ahora se nos hace extraño
Agradable llevar algo limpio sobre el corazón
Aunque sea el EJÉRCITO DE CHILE


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