sábado, 8 de marzo de 2014

RAÚL HERNÁNDEZ [11.167]


Raúl Hernández 

(Santiago de Chile, 1980). Poeta y bibliotecario chileno. Ha publicado Poemas Cesantes (La Calabaza del Diablo, 2005), Paraderos Iniciales (La Calabaza del Diablo, 2008), Polaroid (Lanzallamas Libros, 2009) y Caligari (Ripio Ediciones, 2010). Becario de la Fundación Neruda (2002) y del Consejo Nacional del Libro y la Lectura (2004, 2007 y 2011). Obtuvo el Premio Biblioteca Nacional / Fundación Mustakis (2003) y el Primer Premio en el II Concurso Nacional de Poesía Chilectra (2004). Ha sido invitado a diversos encuentros literarios, dentro de los cuales destacan el Festival Latinoamericano de Poesía “Salida al Mar” (Buenos Aires, Argentina, 2005) y el Festival Itinerante de Poesía Latinoamericana “Latinale” (Berlin, Alemania, 2009). 






Perfume Cabaret

En el bar de la esquina junto a un trago
recuerdo cerros de senos blandiendo por mi oscura y
gozosa piel que por noches sintió acrecentar el pecho
de suspiros, atrapado como el león y su presa caníbal.
Y su pelo cayendo sobre mi pelo, y mi pelo cayendo
sobre su pelo, y todos los pelos juntos y revueltos y
vueltos a juntar en un fulgor hipnótico, volando
piernas locas en el cuarto del lugar. Y su piel
en perfume cabaret, distante, adormecida y la risa de
las sábanas cubriendo nuestras piernas de troncos
mojados por la lluvia. Las puertas cerradas, sus
ojos cerrados, todo cerrado ante nosotros y las
lenguas bailando como peces en un beso de
acuario, cuando las nubes se volvían ceniza
Su pelo cayendo sobre mi pelo, sus piernas volando
por el cuarto, sus ojos cerrados ante mí
En el bar de la esquina
pienso en pedir otro trago
para poder olvidar este perfume






Mis dedos digitando sobre la mesa

Me contaron que el otro día
te vieron parada cerca del Pedagógico
Yo estoy en el Mesón Danés
con la caña de trescientos pesos
Hay algo raro en este ambiente
tan de barrio Brasil
Hay algo que concuerda
con el afán de pelo parado
de la chica new wave
que está frente mío
Ciertamente
me aburro
deseo marcharme en busca de otro bar
o de ti
Y no es porque anoche
estuviera viendo tus fotos desnudas
mientras escuchaba tu disco
de los Redonditos de Ricota
Es que no soporto
mis dedos digitando sobre la mesa
y sentir mi pie
moverse por mucho rato
Abro con fuerza la puerta del bar
y me voy al Pedagógico
a ver si encuentro plátanos orientales
y te veo parada cerca de allí
como me contaron el otro día








Caleidoscopio

La Nancy está cambiada
ya no quiere estar con la gente cuando llega al bar
Se sienta
pide una cerveza
y bebe tranquila
pero sola
Me dicen que no la moleste
que no quiere hablar con nadie
pero yo no creo
porque conozco a la Nancy
Aunque hay algo raro
Ya no usa esas tenidas de negro
cuando con ojos pintados y pelo corto
gritaba por las calles
canciones de Siouxsie & the Banshees
ahora usa túnicas blancas
y el pelo rasurado por completo
La veo desde mi mesa
y no me atrevo a saludarla
se ve diferente
aunque no violenta
En realidad
me cuesta creer que ella
es la Nancy
Así que cuando paso al lado de ella
paro un rato para ver si me reconoce
pero no me mira
no quiere mirarme
(veo sus ojos, sus muñecas rasgadas
y un frasco de jarabe en la mesa)
Salgo triste del bar
y pienso:
la Nancy
ya no es la misma de antes






POEMAS CESANTES
La Calabaza del Diablo, 2005 
(Selección)




La vas a dejar al colectivo

ella se va
con el soplo de la tarde

miras el suelo

nada queda ahora.







Matas la tarde en la plaza
mirando un sinnúmero de hormigas
formadas una tras otra.

Luego
haces la cola
para comprar el pan.







Zurces con paciencia obligada
la chaqueta
descosida desde hace un tiempo

y en el preciso instante
del fatal pinchazo en el dedo

un niño grita en la calle.







Cuentas los 500 pesos
que tienes en el bolsillo
para comprar la pilsen de la tarde
con el organillero en la plaza
y los cabros en el pool.







El vendedor de inciensos
de la feria de Sebastopol
piensa
que no venderá esta mañana.

En la India en cambio
los fabricantes de inciensos
no creen en la derrota.



 



Compras el diario donde se anuncian los empleos.

Tomas el lápiz
y subrayas uno.

Es un trabajo sucio
pero alguien tiene que hacerlo.







Empresa líder
en expansión
contratará 30 jóvenes

urgente

sin experiencia

presentarse lunes
tenida formal.







Corriges por enésima vez
el poema que te obsesiona

pero en el fondo
                            frustradamente 
admites la nostalgia
por la pureza del descuido.







En el paradero 12 de Santa Rosa
hay un perro muerto en la calle.

Sus ojos reflejan
el anuncio de Copec.







Vas a la lectura poética.

Tu poeta preferido
                                       lee mal
los mejores poemas de su libro.

Comprendes el entusiasmo
pero no perdonas
la perdida del lenguaje.







Escribes un hayku
en una hoja de cuaderno.

Arrancas la hoja
la doblas y la doblas.

Por la ventana 
se va el hayku
                         a las estrellas

hecho avioncito.







Los perros vagos de Avenida Sebastopol
siempre se instalan fuera del bar "Johanny"
a rascarse las pulgas
y a mirar por la puerta.

Duermen casi todo el día
y solo se ven interrumpidos
por el golpeteo inhumano
de los galones
en el camión del gas.







En el "Of Willy Bar"
hay espejos en las paredes.

Sentarse frente a ellos
hace que la persona se incomode
al estar mirándose todo el rato.

Es recomendable
sentarse en los costados de la mesa
y dejar vacío el asiento que da justo al espejo
para así disfrutar mejor
el borgoña de frutilla
que prepara la señora de blusa blanca
y contorneo al caminar.







SUEÑOS DE PLAZA ECHAURREN

                                              a Leo Barahona en Madrid

Cuando tenga un hijo
le pondré Ezra
dice el amigo
en el bar de la señora Ema.

Los siete machos
pintados en la pared.

También habla
de Akineton Retard.







B/N

Le pides que pose desnuda
para tus fotografías.

Propones esa imagen
que tienes en la mente
pero ella improvisa 
a su manera.

Enfocas y desenfocas
adorando la pose
de su cuerpo extraviado.







UN NUEVO DÍA

                                                        a La Piojera

En el techo de este bar
crecen los gatos nuevos
de la primavera.

Traerán alegría
y nuevas pieles para acariciar.







CESANTE

Desde la iglesia de Las Cruces
que está arriba de un cerro
se puede ver la casa de Nicanor Parra
la playa Las Cadenas
y a lo lejos
con mucha detención
el cerro
donde está la tumba de Huidobro
en Cartagena.

Las cervezas se sienten bien ricas desde ahí
y los martes venden ropa usada
y antigüedades
                                     en la iglesia.







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