sábado, 15 de marzo de 2014

JEAN SÉNAC [11.236]

Jean Senac


Jean Sénac

Jean Sénac (1926-1973) fue un escritor argelino. Nacido de un padre desconocido en Beni Saf, en la Oran región de Argelia, el "poeta que firmó con un sol", fue asesinado en Argel el 30 de agosto de 1973. Su asesinato sigue sin resolverse. Además de sus poemas y escritos, que era famoso por una relación de larga duración y las correspondencias con Albert Camus. Una parte de sus trabajos se almacenan en los Archivos de la Ciudad de Marsella, Francia.

Jean Sénac fue un poeta francófono argelino que permanecía fuertemente apegado a su nacionalidad argelina a pesar del éxodo francés de Argelia en las secuelas de la guerra de liberación. Sus poemas fueron en gran medida las canciones de la revolución, que él esperaba con ayudar a crear un mundo de belleza y de fraternidad en una Argelia que estaba abierta a todas las culturas.
Sus propias luchas estuvieron fuertemente vinculadas con su búsqueda para una mejor Argelia a través de la poesía: una profunda búsqueda de la identidad, tanto personal como cultural y su lucha para encontrar la aceptación en su homosexualidad le marcó a lo largo de su vida: "Este pobre cuerpo también / quiere su guerra de independencia ", escribió una vez. Sénac era un gran admirador de la obra de poetas como Gérard de Nerval, Arthur Rimbaud, Antonin Artaud y Jean Genet.

OBRA:

POESÍA:

Poèmes , preface by René Char , Paris, collection Espoir run by Albert Camus , Gallimard, 1954.
Matinale de mon peuple , following portions of Diwan de l'État-Major and Diwan espagnol , preface by Mostefa Lacheraf , drawings by Abdallah Benanteur , Rodez, Subervie, 1961.
La Rose et l'ortie , engraved slates by Mohammed Khadda , Paris-Alger, Cahiers du monde intérieur, Rhumbs, 1964.
Citoyens de beauté , Rodez, Subervie, 1967; Charlieu, La Bartavelle éditeur, 1997.
Avant-Corps , including Poèmes iliaques follow-up to Diwan du Noûn , Paris, Gallimard, 1968.
Les Désordres ,[poems written between 1953 and 1956], Paris, Librairie Saint-Germain-des-Prés, 1972.
A-Corpoème , unpublished poems, following Les Désordres , and preceding Jean Sénac, Poète pour habiter son nom , essay by Jean Déjeux, Paris, Editions Saint-Germain-des-Prés, 1981. ISBN 978-2-243-01682-6 . Book was apparently printed with the invalid ISBN '2-243-01682-7'
Dérisions et Vertiges, trouvures , preface by Jamel Eddine Bencheikh , cover design by Abdallah Benanteur , Arles, Actes Sud, 1983. ISBN 978-2-903098-61-2 .
Le Mythe du sperme - Méditerranée , Arles, Actes Sud, 1984. ISBN 978-2-903098-91-9 .
Œuvres poétiques ,preface of René de Ceccatty, end notes by Hamid Nacer-Khodja, Editions Actes/Sud, 1999 [collection of 15 articles about the poet].
Pour une terre possible , collected texts, notes, prefaces, a biography and bibliography by Hamid Nacer-Khodja, edition established by Marie Virolle, Paris, Marsa, 1999 [collection of unpublished poems and various writings, political texts, witness reports, literary critiques, arts, correspondence, mostly unpublished].

AUTOBIOGRAFÍA:

Ebauche du père , preface by Rabah Belamri , Paris, Gallimard, 1982. ISBN 978-2-07-071412-4 .

ENSAYOS.

Le Soleil sous les armes, Eléments d'une poésie de la résistance algérienne , Rodez, Subervie, 1957.
Anthologie de la nouvelle poésie algérienne, essai et choix de Jean Sénac , Poésie 1, n° 14, Paris, Librairie Saint-Germain-des-Prés, 1971.
Journal (janvier-juillet 1954) , suivi de Les Leçons d'Edgar , Pézenas, Le Haut-Quartier, collection Méditerranée vivante, Edmond Charlot editor, 1983. ISBN 978-2-904823-00-8 ; Saint-Denis, Novetlé, with a preface of Jean Pélégri , 1996.
Visages d'Algérie, Ecrits sur l'art , texts collected by Hamid Nacer-Khodja, preface by Guy Dugas, [writings notably of Mohamed Aksouh , Abdallah Benanteur , Baya , Sauveur Galliéro , Mohammed Khadda , Jean de Maisonseul , Maria Manton , Denis Martinez , Louis Nallard ], Paris, Paris-Méditerranée / Alger, EDIF 2000, 2002. ISBN 978-2-84272-156-5 .





El guijarro tatuado

¿Tu presencia
Hubiera aniquilado el poema?
¿El mundo tanto necesita poemas?
¿No necesita hombres felices?
¿Con una felicidad silenciosa furibunda sin eje?
De tus labios a mis labios
El poema sería sólo una rúbrica
Sin posteridad en el espacio fantástico
El tiempo asombrado
La muerte vencida.
Tú y yo convertidos en vida
Seríamos creación continua.
Ninguna necesidad de huella.
¿Cuerpoemas, qué haríamos de ellos?

Atenas y Jerusalén
Conjugadas (conjuradas)

“A-corpoème”, en Jean Sénac vivant, Saint-Germain-des-Près, 1981.
Traducción: Carlos Alvarado-Larroucau (2013).



LEYENDA

Albañil, yo bien podría ensayar en serlo.
Las piedras no se rompen aquí.
Hace falta habituarse a los cardos azules,
a los cardos amarillos, hay mil especies.
Pero nunca llueve.
Nunca jamás surge el sol.
Tierra fría y árida.
Hace falta un poco de saliva,
y aún así habrá carencias.




The Sleepers

Jean Sénac, 
translated from the French by David Bergman and Katia Sainson

1

Here silence is called for 
where the night rumbles and the sea wears it away 
where only children's hoops cry out 
death heavy on their backs.

Clear-headed men walk quickly 
their ideas speed round 
the sun and love, 
but freedom's flower grows slow

Patient land. Land worthy of love. 
Beneath their eyelids, the humiliated tend 
their hives, branding irons 
and looks that frighten away the hyena and lion

Yes, here silence is called for 
where only the child's pain cuts deep 
the sleepers drunk on the temperate wind 
Beware of the green morning.



2

Greet this springtime of intensive care 
Greet it your hands are free 
though your heart is hardly pure

what tumor isolates you from other men 
what thirst has robbed you as you kneel at the well 
what night has disqualified you from the race.

Greet 
but already 
fear 
leadens your face

And yet 
the sea is blue 
the rock firm 
the earth revolves 
to the rhythm of your sandals 
the reconciled child lingers over the flower

Greet the spring 
winter had its mildness 
but the summer, oh sleeper 
will be fraught with risk

You will speak then 
through clenched teeth clutching your happiness

You will speak of the poverty all around you 
you will open your heart to the shared homeland

Or you will flee

For this land has no room for cowards 

and the sun is as blunt as a fist.





Borde, margen crispado: 
Le mythe du sperme-méditerranée como espacio de transgresión en la poética de Jean Sénac.

Lic. Santiago Venturini
Universidad Nacional del Litoral / CONICET



Hay quizás un fin manifiesto para esta exposición, que debe nombrarse desde el comienzo porque se trata de aquel propósito que la motiva: presentar en el marco de estas jornadas de “Poesía y experimentación” una poética, la del argelino Jean Sénac. Se habla de “presentar”, del hecho de exponer una obra sobre  la que casi no existen referencias en  nuestro país, falta debida para nosotros a la ausencia de una práctica de traducción más intensa o al menos sistemática de las poéticas contemporáneas en lengua francesa. Al hablar de “poéticas en lengua francesa” nos referimos a aquellas producciones adscriptas a una literatura menor que operan –es decir, adoptan, pero también manipulan, resisten, desterritorializan y reterritorializan (DELEUZE-GUATARI 1975)–  la materialidad impuesta de una lengua mayor como es aquí el francés: este es el caso, sino de la literatura argelina, al menos de Jean Sénac. 
Sin embargo, este afán de la exposición tomará un giro particular, dada la entrada elegida, oblicua, dado el texto que oficiará esta presentación. En este sentido, Le mythe du Sperme-Mediterranée (El mito del esperma-Mediterráneo), ciclo de poemas al que se acercará este trabajo, podría ser pensado como un texto despreciable en el profuso corpus de la obra poética de Sénac, y es, de hecho, un texto marcado por el rechazo: fue Sénac quien se negó a publicarlo, al advertir que no había allí más que una rabiosa escritura, una pura diatriba que se relacionaba menos con el acto poético que con el despliegue de una retórica de la cólera.
En relación con esta cuestión, creemos que esta negativa estimula más que restringe un acercamiento a los poemas, y del mismo modo lo juzgaron los editores de las Obras Poéticas de Sénac al incorporarlo en el vasto volumen aparecido hace ocho años en Francia. Más aún, creemos que el recorrido relevará el mérito de esta producción como punto de quiebre o rajadura en la poética de Sénac: si puede hablarse de un momento previo y uno posterior a El mito del esperma-Mediterráneo es porque este texto habilita un nuevo espacio de lenguaje antes disimulado o simplemente insospechado –y en poesía, una vez que el lenguaje ha traspasado límites ya no es posible retroceder, no es posible desandar un trazo: la transgresión obliga a seguir sus fugas y corrompe todo intento de reversión.

Poeta argelino en lengua francesa

Antes que nada, Sénac, un poeta. Su poesía que, en palabras de René de Ceccatty, alterna la acentos muy íntimos, elegíacos, con impulsos de invectiva política,  lo convirtió en una figura destacada de la literatura argelina. Bastardo –la estela de la bastardía y la carencia del padre emergen en su poética no sólo como pérdida sino como la posibilidad de un origen abierto, múltiple–; homosexual –Sénac definió a la homosexualidad como “la forma del amor”–, y partidario extremista de la independencia de Argelia –causa que lo arrastró consigo en su caída–, la vida de Sénac estuvo consagrada, como lo sostiene Marie Virolle, a una triple búsqueda: identitaria, erótica y poética (2007). Hamid Nacer-Khodja, quien redactó un epílogo más que sensato a las Oeuvres poétiques publicadas en 1999, también habla de una búsqueda articulada en tres dimensiones: el amor, sobre el cual la presión social lo conducirá durante mucho tiempo a abstenerse de revelar su naturaleza; la identidad, hipotética, para un hombre que nació bajo el sello de lo desconocido; y el lenguaje, cuya absoluta exigencia es la condición misma de la salvación, y también de la traición del poema (NACER-KHODJA en SENAC 1999: 788).

Jean Sénac inició su correspondencia con Albert Camus en 1947, dos años después conocerá a René Char, su “padre poético”, como el mismo lo definió. Si bien no son los únicos poetas con los que establecerá un vínculo importante –vínculo que de todos modos se interrumpirá años después–, sí serán figuras determinantes, al posibilitar la entrada de Sénac en Francia: en 1954 se publican en París sus Poèmes, que comienzan a delinear su programa de escritura. Aquí establece la crítica el comienzo oficial del recorrido poético de  Sénac, pero debe recordarse la intensa actividad que llevó a cabo durante los años previos: las numerosas colaboraciones en diarios, revistas y antologías, muchas veces inéditas. 
Esta primera publicación francesa –que no se venderá en librerías hasta 1961–, será rápidamente acallada por la revolución argelina que estalla en el mismo año y sobre la que Sénac tenía una clara posición tomada, reflejada en su participación clandestina, en Francia, del Frente de Liberación Nacional (FNL) de Argelia, en guerra con ese país europeo. El ciclo de poemas Matinale de mon peuple (Matutina de mi pueblo), y el ensayo “Le soleil sous les armes: éléments d’une poésie de la résistance algérienne” (“El sol bajo las armas: elementos de una poesía de la resistencia argelina”), ambos escritos durante la década del 50, forman parte de este período intensamente político de su actividad como escritor. No obstante, su producción excede ampliamente los límites de una poética militante: tanto sus primeros Poemas hasta libros como Les désordres (Los desórdenes), La rose et la ortie (La rosa y la ortiga), y Avant-Corps  se adscriben, de diferente modo, en una continua poética y política del deseo, en la que se textualiza lo amoroso y lo erótico en su doble carácter de pureza y abyección, en la que el centro son los cuerpos que repite, que duplica la homosexualidad. En esta línea Sénac intercepta otras poéticas, las afirma: resuenan los ecos de Lorca, Cernuda, Cavafis, Genet y Abû Nuwâs.

Sénac pasará ocho años exiliado en Francia, y retornará a Argelia en septiembre de 1962, mes en el que Ahmed Ben Bella es elegido como nuevo presidente del país. Así, aliado al nuevo poder, Sénac comenzará a destacarse en su rol de “animador cultural”, como consejero del ministro de Educación. Entre 1962 y 1965 el poeta realiza diferentes actividades culturales apoyadas por el nuevo gobierno, entre las que se destacan su participación en la Unión de Escritores Argelinos, la creación de una colección denominada Ediciones Nacionales Argelinas –cuyo propósito era la promoción de nuevas poéticas nacionales–, y la conducción de una emisión radial en lengua francesa, Poesía sobre todos los frentes. Es innegable que, a lo largo de estos años, la figura de Sénac adquirió una visibilidad destacada en el panorama cultural de Argelia. Circunstancias. Como lo señala Michel Poulalier, al ser tan “influyente en la juventud argelina, Sénac acabó por molestar. Con la llegada de Boumédienne al poder comienza su desgracia. Víctima de calumnias y de injurias, es violentamente atacado por la prensa” (POULALIER). Precisamente, el golpe de estado de Boumédienne en 1965 cambia radicalmente la situación y Sénac no tarda en colocarse del lado de las minorías, defender la francofonía y comenzar a hablar públicamente de su homosexualidad. Así se iniciará un proceso progresivo de desplazamiento, del centro del país por el que había luchado hacia los márgenes, hacia el borde, en el que se mantuvo durante años hasta su asesinato en agosto de 1973.

Un texto insumiso

De un modo quizás más particular, hay ciertas circunstancias de producción, coyunturas, que permiten iluminar la génesis y manifestación de El mito del esperma-Mediterráneo. Sénac lo escribe en agosto de 1967, casi a modo de respuesta –en tanto reacción a un ataque explícito– y de contestación –en tanto protesta contra un orden de hechos y cosas políticamente establecido– a un grupo de figuras representativas del nuevo régimen de gobierno, y luego de un acontecimiento puntual: su separación definitiva de la “Unión de Escritores de Argelia” como resultado de una polémica de carácter público en la que se lo desprestigiaba llamándolo pied-noir  (literalmente, pie negro, denominación peyorativa que reciben los habitantes de origen europeo en Argelia, como los franceses, y aquellos de origen judío). Si Sénac se entrega a la escritura de estos poemas insurrectos y dolorosos, lo hace por una doble necesidad: la escandalosa afirmación de su identidad frente a sus detractores –precisamente, la referencia explícita a su homosexualidad, y la decisión de Sénac de reconocerla casi públicamente marcó una de las causas de su alejamiento progresivo del nuevo régimen– y la desesperación “por el destino de una revolución que lleva en sí misma el germen de su negación y, pronto, de su propia muerte” (NACER-KHODJA en SENAC 1999: 791).

Es ésta la lectura en la que nos interesa insistir, la que avanza desde una exposición descarnada de lo íntimo, de la materialidad del cuerpo, hasta la crítica y, más aún, la invectiva lanzada contra los responsables del fracaso de un proyecto de nación a cuya posibilidad Sénac se había entregado. Así, no es difícil acertar porque se define aquí a El mito del esperma-Mediterráneo como un espacio de insumisión, término que tiene un doble alcance: no sólo como la voluntad de poner a la escritura bajo la fuerza de una diatriba, sino también, y fundamentalmente, como la posibilidad de operar una transgresión del lenguaje poético que habilita un nuevo modo de textualización y establece su incandescencia contra la producción anterior de Sénac.

Hablamos de insumisión. En este sentido, el primer poema del ciclo, “La estela” (“La stèle”), condensa todas aquellos nudos fundamentales del texto: instaura claramente un destinatario, “los camaradas”, que se definirán por oposición a la voz poética; afirma el tono poético desde la injuria y la violencia; y delinea la figura del poeta maldito (la línea que abre Rimbaud), del perverso que, a través de la ostentación de su sexualidad, asume en la red social su lugar residual o de rechazo, y arroja sobre los otros su maldición.

13  “Los sexos rufianes vuelcan sobre mi piel
14   sus desórdenes como un fresco.
15   ¡Vengan a ver, camaradas, en sus putas no hay vidas
16   de tan bella leyenda!”
                                                                                                                      (“La stèle”)

A lo largo del libro, se instaura el peso de una sexualidad que está, bajo la mirada del oponente, corrupta, y que se asume deliberadamente como provocación a las representaciones de una moral sexual legitimada, en sus usos y sus fines. En este sentido,  “la homosexualidad (sobre todo masculina) (…)  es la sexualidad liberada de la materialidad de un cuerpo ligado a la reproduccion; la homosexualidad se transforma en símbolo de un deseo que existe y se propaga por si mismo” (GUNDERMANN 2003:132).

Ya desde este primer momento, también, se entrevé el lazo que une la sexualidad con la muerte. “Nos queda la muerte para poner de pie una vida”, se lee en otro de los poemas (“AAAAAAA...”). Aquí se vuelve pertinente para Sénac el comentario que Catherine Millot señala en relación con las figuras de Gide, Genet y Mishima: “Desde el origen tuvieron que inventar un nudo: el que hicieron con el sexo para mantener la muerte a raya. Se los deseaba muertos: para ellos, la muerte se volvió deseable (...) Pero a ellos es el sexo lo que los eleva” (MILLOT 1998: 11). En una cerrada unión con esta cita, hay otra línea de sentido relacionada con la sexualidad que cruza el texto: la del “orgasmo que niega”, la que insiste en el olvido que parece ligado al ejercicio del sexo, su amparo: como práctica exclusiva, el sexo impone la brutalidad de su acontecimiento y adquiere este poder de negación de todo lo que está más allá de su inmediatez:



                                                                                   4 “Nada es más pesado
5 que tu sexo frío sobre mi frente”.
                                                                                  
(“Les gargotes sommeillent”)

Aquí se evidencia un corte en relación con la producción precedente, que debe reconocerse en el modo en que el otro se textualiza como objeto de deseo. Si en libros anteriores la erotización se transparentaba en un “culto equívoco y púdico de los cuerpos” (NACER KHODJA 1999: 794), en el que la voz parecía ceñirse todavía a los preceptos del mandato cristiano, aquí esa retórica estalla y el otro, fuertemente, necesariamente masculino se convierte en el lugar puro de la carnalidad.

Con respecto a la selección léxica, la elección de términos definidos por la norma lingüística como vulgares contribuye a acentuar el efecto de la insumisión, e inaugura otra representación de lo poético que contradice a la del imaginario social y define este lenguaje de la perversión. Esta cuestión nos recuerda a ciertos poemas de Genet, como Le Pêcheur du Suquet (El pescador del Suquet), aunque la referencia explícita sea la de Allen Ginsberg, cuya producción –pensemos sólo en Howl (Aullido)– está marcada por esta irreverencia al orden político desde la enunciación de prácticas que lo contradicen.

Ahora bien, esta contundencia en la afirmación de una identidad sexual de borde  –“Estoy tan cansado de las palabras que niegan / mi vergüenza”, se afirma en el poema titulado “Tórrido”–,  debe leerse precisamente como la voluntad de diferenciarse de los otros a los que se repudia . Y si la palabra sobre la sexualidad se instaura a priori como una necesidad y un riesgo, marcada también a priori por la condena o la recriminación, su exaltación supone el ejercicio de un poder, precisamente aquel del rechazo a la sanción del otro y a la convención. Es como si en todo momento hubiera una afirmación de base, la del perverso: si no ya no se temen las implicancias de las palabras, entonces no se temerá nada. En este sentido, por un movimiento contradictorio, y recuperando nuevamente a Millot,  la abyección representa “en el seno de un mundo cuyo orden está corrompido, el último refugio de la pureza” (MILLOT 1998: 135).

Pero es conveniente recordar, otra vez, que el recurso a la abyección y lo sexual se ata a la voluntad de crítica en la que Dios ha nombrado al poeta como  el “provocador de esperma para que las estrellas / caigan una a una sobre la Asamblea”. El tono de esta crítica a los valores de un cuerpo social del que Sénac se avergüenza es demasiado evidente y no podría ser obviado. En el centro de este reproche, la certidumbre de una desaparición –“¡Era tan bella la Revolución en calor”– y en el duro centro de la verdad lo inevitable de la poesía para constatar esta pérdida, para levantar aunque más no sea el bastión del fracaso: “En la baba y la grama / A pesar mío –escribe esa mano insurrecta–, el poema tiende su página”.

Fuentes bibliográficas

DELEUZE, Gilles y GUATTARI, Félix. Kafka. Por una literatura menor (Versión de Jorge Aguilar Mora). México, Era, 1978.
GUNDERMANN, Christian. “Perlongher, el neobarroso y sus homosexualidades anti-neoliberales” en Revista de Crítica Literaria Latinoamericana,  Año XXIX, N° 58.  Lima, Hanover, 2do. Semestre de 2003, (pp. 131-156). 
MILLOT, Catherine. Gide-Genet-Mishima. La inteligencia de la perversión (Trad. Jorge Piatigorsky). 1998.  Paidós. Argentina. 
SÉNAC, Jean. Ouevres Poétiques. Actes Sud. 1999. Arles, Francia.

Internet:
VIROLLE, Marie. Culture Sud 164 Poésie, grandes voix du Sud, janvier-mars 2007 Chapitre 2: Hommes et oeuvres. (114- 116). http://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=2247025
GIRARD, Xavier: “Jean Sénac aujourd’hui” La bibliothèque du midi, essais. En: http://www.lapenseedemidi.org/revues/revue12/rubriques/Girard1.pdf



Así, se lee en el poema En contra (Contre): 
1 “Locas radioactivas radiantes ya que es la única forma  
2 de estar radicalmente en contra de esta sociedad tan abominable-
3 mente concha”


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