viernes, 28 de febrero de 2014

JOSELY VIANNA BAPTISTA [11.106]


Josely Vianna Baptista

(Curitiba, Paraná, Brasil, 1957)
YA COMO POETA, traductora o editora, sin duda Josely Vianna Baptista  es una de las figuras cardinales del Brasil literario. Destacan sus libros de poemas: AR, Corpografia, Outro y Los poros floridos, este último publicado en México por la editorial Aldus.



Extraídos da revista TSÉ=TSÉ n. 7/8 Otoño 2000, Buenos Aires, Argentina



LOS POROS FLORIDOS


I

Entre la lisura vana de las duna movedizas,
o entre la sombra laxa – cefir brónceo –
que el sol alarga en ondas en las planícies de ónix.
En raras simetrías, en los losanges
naranja que se elevan, volubles, a los deseos
del viento.
Bajo la gasa opaca de las imágenes,
entre oleandros, fiebres, entre dentros.

Torrentes de rápidos
sobre piedras lisas, sobre piedras ásperas,
sobre piedras aspiradas, sobre piedras límpidas.
Todo es igual y diferente de sí mismo.
Lechos de ríos secos, sequedades de estiércol,
restos de simientes, relieves del viento.


Arboresce solvaje entre los dendritos
-marca de agua en la roca, un grafito
hiperbóreo , - lascándolas (palizadas)
en florestas de piedra. Infloresciendo,
fosco, en negrura de eclipse.
Troncos acarbonados que duermen
bajo el suelo.


Lascas de piedra fracturada
- sólo blanco de rastros,
ninguna señal de pasos
sol y luna incesantes
-piedra, fractura, astillazo –
casi consumen los huesos de los bichos muertos.
Esculturas de cal, yeso moldeado,
son los textos en blanco de ese espacio.
Sueños que olvidamos en otros claros
fragmentos de textos aislados.

o en un poema náufrago, enlazado,
caligrama salado de sargazos
jugando entre las mareas.

Entre los dedos leñosos de tus pies,
en medio de los troncos lisos, retorcidos
cordajes de un barco abandonado
a las tempestades de sol y sal
En lluvias de alfabetos secretos
-la curva de n en una astilla, o volteo
de u en un pedrusco-, o en un estudio
de Long para tubos de órgano: tocones negros,
pontudos, embarcadero tosco.

Y en la serpiente de guijarros alineados
que se piensan
aun sin que la luz brille sobre ellos,
y se piensan por los dedos
vueltos sobre ellos
como flores secas
que se abrazan a si mismas
en raras trenzas castaño –
quebradizo que la brisa
hace perder.

La flor coral del cactus
plástico sobre la arena,
el tulipán calcáreo
en el púpura de la concha:

sorpresa de si mismo
el color se reverbera.
y en un rojo de lacre
(hermafrodita –
sobre la lava negra)

mimetiza el milagro.


En lo invisible de ojos
que se cierran en silencio
como dedos sobre piedras,
como si quisiesen dibujarlas.
En las casas que se piensan
aun sin que la luz
brille sobre ellas.

(¿Hoja seca, leonina, pétalo rubro, hoja rubia, opalina,
pétalo crespo: terciopelo rojo-obispo
perdido entre la educación de los cinco sentidos
o fragmento de flor que el aire
transformó en ânimos de color?)


En un rostro de paisaje que se devasta
al tiempo, esse tiempo que en señas
consume lo que se anima al sol, y
en el deseo de un ángel adolescente.

Planicie de guijarros donde el viento esculpe,
lentamente, el paisaje de un rostro.

Al ras de la delicadeza de las plantas,
y en su retorcimiento de sequedades.
En las letras desmayadas
de las cartas nunca leídas,
en la goma opalescente
de los pétalos resecos, entre
la cerbatana aérea de las simientes.



Tú me dices:


el mar parece vertir
oro en la playa
(medialunas
las sombras de las olas
bajo el eclipse.

La imagen reinventa
en tu rostro el paisaje.

Entre los cuerpos
blancos de la sal evaporada
la fiebre rezumando
sus anillos de serpiente.


Respira en fisuras, bajo el viento
nordeste, en escamas transparentes
(las órbitas vacías). mezcladas a la arena
de un peje en agonía.En el otro yo
que eres tú (imagen sobre imagen),
poesía sin enigma,lucidez bajo la luz,

De superficies las nubes sin cielo.

e se pierde entre las piedras,
solitario,
como los pájaros suicidas de los desiertos.



III


Fin de tarde, las sombras sudan
su tintura sobre los colores, extraen
del raro grano de la luz el contorno de las cosas.
las arrugas en la concha del molusco,
grafismos, valvas milenarias con reservas
de sal, poema extraño trenzado
en escarzos de oleandros,
mientras los cuerpos
se arrastran en cámara lenta,
y nada es imagen
(tu cuerpo blanco en mar de sargazos),
nada espejismo,
en la tela rutila de las pálpebras.

Las sombras sudan, trasudan,
y ésa es la sombra más cierta
de las sombras calcinadas que me cercan.

Quiero que tome mi cuerpo
como un amor, como inscripción rupestre
en el granito, como el verso
que un tuareg pega al cuerpo.


Quiero llevarla conmigo, como un amor,
como esa ausencia azul que asombra
la noche y sueña el contorno de un rostro
en el oscuro, como si quisiese diseñarlo.


Ningún lugar. Lugar alguno perdura.
Un vientre la sombra alisa, un plano
el sol levanta, cumbres que el viento
apaga los rastros en la arena, apaga
los pasos de la lengua. Y el sol

asola a punto, el frío de la luna abrasa
la piel que se desprende,
el sudor del cuerpo en fiebre
que se suelta, y las pieles son silencios,
poemas que se dejan,
y el lugar es aquí, y allí , y ayer\
y las letras vuelan, revuelan,
acechan como cobras en la arena
(camaleones escondiéndose en sí mismos),
espían las pieles que se extienden, página
a pálea, cuerpo que se desviste, desmiente,
desvaría: todo es espejismo.



Un son de antiguas aguas apagadas.

Espejismo la rima, fábula de la nada,
las fallas de ese habla en desgeografía,
el habla hermafrodita, imantación de astillas,
la voz en transparencia, edificios de arena.

Pero tu mirar el mismo, en iris-diafragma,
fotogramas de menos en la edición del libro,
y el enredo sueño y sol, delirios insulares,
tu mirar transparente, la imagen
margen de agua, y las fabulas del habla,
las fallas de esa nada – superficie de albura

o árida escritura.


En la moldura de la página
marginalia de escarpas.



VI

La luz sea de cenit, o sombra amazónica,
el cuerpo (espesura) este más allá del cuerpo,
y este también en sí, como el color en sí mismo.

Vislumbra la lucidez, feliz, sus ausencias.
y los inversos se unen, las rayas se borran
a la varia, y nunca igual, magnífica maniera:

imantada a lo visible la materia invisible,
infolios incorpóreos deshojados por ciegos


(y el sudor en los poros,
ásperos).






E J E R C I C I O   E S P I R I T U A L

Aquí  pocas letras bastan,
pues todo es como papel en blanco. 
Manuel da Nóbrega. Carta 8 (1549)

s u r c o
e n   e l   p o r t u l a n o
d e   l a   a r e n a
e l   d e r r o t e r o   d e l   e r r o r
( d e l   l a t í n   e r r o r e ) :
v i a j e    s i n   r u m b o
y   s i n   f i n ,
c o m o   e l   d e   l o s   a s c e t a s
y   l o s   a p a s i o n a d o s ,
p r e d e s t i n a d o s   a l   é x t a s i s
y   a l   n a u f r a g i o

(Traducción: Reynaldo Jiménez).




EXERCÍCIO ESPIRITUAL

Aqui pocas letras bastan,
pues todo es como papel en blanco.
Manuel da Nóbrega. Carta 8 (1549)

risco / no portulano / da areia / o roteiro do error / (do latim errore) : / viagem sem rumo / e sem fim , / como a dos ascetas / e dos apaixonados , / fadados ao êxtase / e ao naufrágio










De
AR
São Paulo: Iluminuras;
Fundação Cultural de Curitiba, 1991.


n      a           m      a     d     r

u       g     a    d     a             a

g     u     d    a               q     u

a      l              a     d     a     g

a         a               á      g     u

 a          p       i      n      g     a





d    e    s    t    r   a    v    a    r       a       l    í    n   g  

u    a         d   o       t    r   a   v    o         d     u    m

a        f    r    u    t    a          á    c    i   d   a          :

á     r     i     d    a       d   a    r    i    a       d     i    a

m   e   n   t    e      :     c  a   n   t   á    r    i    d    a



III



a   m   o   r   a   m      a      s   o   m   b   r   a      n   a

m   o   r   a   d   a        d   o     i   p   ê        p   é   t   a

l   a   s       t   e   m    p   o   r   ã   s  ,        e        e   u

t   e          b   e   i   j   o          e   n   q   u   a   n   t   o

f   i   g   o   s         c   a   e   m        d   o         c   é   u

c     o     m     o              c     o     m     e     t     a      s 



R E F R A C T A

para vera e Milton


o segredo

do

a b r a ç o

e s t á

n a

g r aç a

d e

q u e m

f a z

o

a g r a d o 





á g u a

r e c o r t a n d o

o   n a d o

d e

u m

p e i x e

s e m

d e i x ar

r a s t r o



para leminsky

junho 1989

penso e surpreendo dentro
esse peso suspenso
entre fuga e allegro

entre risos e abismo
resgato fragmentos
e vestígios do vértigo

(espreito, rima leonina,
as naus, bits e ítacas
de tuas russas cismas,
as lengua-lengas feras
de teus trobares raros)

entre sóis e êsseoésses
miro etrelas-desastres
e desorientes ferozes
rumo ao ouro quase-Órion
de um perhappiness

entre o novo e o velho
só vejo o vero fogo
que te tornou eterno

só vestígios do vétigo
desde que o caos
deixou de ser acaso




         OS POROS FLÓRIDOS



  
Entre a lisura vã das dunas movediças,
ou entre a sombra lassa – zefir brônzeo –
que o sol alonga em ondas nas planícies de ônix.
Em raras simetrias, nos losangos
laranja que se enlevam, volúveis, aos desejos
do vento. Sob a cambraia opaca das imagens,
entre eloendros, febres, entre dentros.


Torrentes de rápidos
sobre pedras lisas, sobre pedras ásperas,
sobre pedras ríspidas, sobre pedras límpidas.
Tudo é igual e diferente de si mesmo.
Leitos de rios secos, securas de estrume,
restos de sementes, relevos do vento.


Arboresce selvagem entre os dendritos
-marca d’água na rocha, um grafito
hiperbóreo-, lascando-as (paliçadas)
em florestas de pedra. Inflorescendo,
fosco, em negrume de eclipse.
Troncos acarvoados que dormem
sob o solo.


Lascas de pedra fraturada
- solo branco de rastros,
nenhum sinal de passos.
Sol e lua incessantes
- pedra, fratura, estilhaço -
quase consomem os ossos dos bichos mortos.
Esculturas de cal, gesso moldado,
são os textos em branco desse espaço.
Sonhos que esquecemos noutros claros
fragmentos de textos insulados.



ou num poema náufrago, enleado,
caligrama salgado de sargaços
jogando entre as marés.

Entre os dedos lenhosos de teus pés,
em meio aos caules lisos, retorcidos
cordames de um barco abandonado
às tempestades de sol e sal.
Em chuvas de alfabetos secretos
-a curva de n num graveto, o volteio
do u num pedrusco-, ou num estudo
de Long para tubos de órgão: tocos negros,
pontudos, embarcadouro tosco.

E na serpente de seixos alinhados
que se pensam
mesmo sem que a luz brilhe sobre eles,
e se pensam pelos dedos
voltados sobre eles
como flores secas
que se abraçam a si mesmas
em raras tranças castanho-
quebradiço que a aragem
esgarça.


flor coral do cáctus
plástico sobre a areia,
a tulipa calcária
no púrpura da concha:

surpresa de si mesma
a cor se reverbera,
e num vermelho de lacre (hermafrodito
sobre a lava negra)

mimetiza o milagre.

No invisível de olhos
que se fecham em silêncio
Como dedos sobre pedras,
como se quisessem desenhá-las.
Nas coisas que se pensam
mesmo sem que a luz
brilhe sobre elas.

(Folha seca, leonina,
pétala rubra, folha fulva, opaline,
pétala crespa: veludo vermelho-bispo
perdido entre a educação dos cinco sentidos
ou fragmento de flor que o ar
transformou em ânimos de cor?)



Num rosto de paisagem que se devasta
ao tempo, esse tempo que em acenos
consome o que se anima ao sol, e
no desejo de um anjo adolescente.

Planície de seixos onde o vento esculpe,
lentamente, a paisagem de um rosto.

Rente à delicadeza das plantas,
e em seu retorcimento de securas.
Nas letras desmaiadas
das cartas nunca lidas, na goma opalescente
das pétalas ressecas, entre
a zarabatana aérea das sementes.


Você me diz:

o mar parece ver-te
ouro na praia (meias-luas
a sombras das folhas
sob o eclipse).

A imagem reinventa
em teu rosto a paisagem.

Entre os corpos
brancos do sal evaporado
a febre porejando 
seus anéis de serpente.

Respira em fissuras, sob o vento
nordeste, em escamas transparentes
(as órbitas vazias) misturadas à areia
de um peix em agonia. No outro eu
que é teu (imagem sobre imagem),

poesia sem enigma, lucidez sob a luz,



De superfícies as nuvens sem céu.

e se esquece entre as pedras,
solitário,
como os pássaros suicidas dos desertos.


III

Fim de tarde, as sombras suam
sua tintura sobre as cores, extraem
da fava rara da luz o contorno das coisas,
as rugas na concha de um molusco,
grafismos, vieiras milenares com reservas
de sal, poema estranho trançado
em esgarços de oleandros,
enquanto corpos
mergulham em câmara lenta,
e nada é imagem
(teu corpo branco em mar de sargaços),
nada é miragem
na tela rútila das pálpebras.

As sombras suam, ressumbram,
e essa é a sombra mais certa das sombras
calcinadas que me cercam.

Quero levá-la no corpo,
como um amor, como inscrição rupestre
no granito, como o verso
que um tuaregue cola ao corpo.

Quero levá-la no corpo,
como um amor, como inscrição rupestre
no granito, como o verso
que um tuaregue cola ao corpo.

Quero levá-la comigo, como um amor,
como essa ausência azul que assombra
a noite e sonha o contorno de um rosto
no escuro, como se quisesse desenhá-lo.

Nenhum lugar. lugar algum perdura.
Um ventre a sombra alisa, um plano
o sol levanta, cumes que o vento
plissa. Sol branco, sol negro, o vento
apaga os rastros da areia, apaga
os passos da língua. E o sol

a pino assola, o frio da lua cresta
a pele que se solta,
o suor do corpo em febre 
que se solta, e as peles são silêncios,
poemas que se deixam,
e o lugar é aqui, e lá, e ontem,
e as letras voam, revoam,
espreitam como cobras sob a areia
(camaleões se escondendo em si mesmos),
espiam as peles que se espalham, página
ou pálea, corpo que se desveste, desmente,
desvaira: tudo é miragem.



Um som de antigas águas apagadas. 


É miragem a rima, a fábula do nada,
as falhas dessa fala em desgeografia,
a fala hermafrodita, imantação de astilhas,
a voz na transparência, edifícios de areia.

Mas teu olhar o mesmo, em íris-diafragma,
fotogramas a menos na edição do livro,
e o enredo sonho e sol, delírios insulares,
teu olhar transparente, a imagem
margem d’água, e as fábulas da fala,
as falhas desse nada – superfície de alvura

ou árida escritura.



Na moldura de página,
marginalia de escarpas.

  VI

A luz seja de zênite, ou sombra amazônica,
o corpo (espessura) estar além do corpo,
e estar também em si, como a cor em si mesma.

Vislumbra a lucidez, feliz, suas ausências,
e os inversos se unem, as raias se rasuram
à vária, e nunca igual, magnífica maniera:

imanta ao visível a matéria invisível,
infólios incorpóreos desfolhados por cegos


(e o suor nos poros,
ásperos).




Los poemas que ofrezco pertenecen a su primer libro AR (1991), en él se promedia un tratamiento visual, hermanado, en parte, con la poesía concreta, aunque también aparece una inédita raíz barroca que expone la inestabilidad de los signos y los significados en sus estructuras más ínfimas, desde los átomos de la palabra, o como apunta Néstor Perlongher: "incorpora al barroco los experimentos concretistas, hace al concretismo describir (doblarse) a las pasiones del claroscuro barroco". La página es un hábito de geómetra, un vacío que llenará la desintegración, el asilo del aire. Libro del espacio, de lo aéreo y no por ello rehén de los signos, AR plantea un recogimiento formal pleno de la palabra como trazo sonoro: rimas internas, asonancias, aliteraciones, juegos de sentido. LC



o s e n t i d o s e s e n t e c o m a c o r
p o , c o m o o o l h o s e m o l h a q u a
n d o c h o r a . o s e n t i d o é q u e n t 
e c o m o o c o r p o , c o m o o o l h o 
q u e b r i l h a q u a n d o g o s t a . o s
e n t i d o s e p e n s a c o m o c o r p o , 
q u e p r e s s e n t e e s s e s e n t i r
q u e n ã o m e n t e . ( c o m o s e d i z 
o q u e n u n c a s e d i z ? o q u e s e
d e s d i z ? c o m o s e d i z o q u e s e 
d i z a e s m o ? c o m o s e d i z m e s 
m o ? ) o s e n t i d o s e d o b r a c o m o
o c o r p o q u e s e n t e o u t r o c o r 
p o r e n t e a o c o r p o . s e v e s t e 
c o m o o c o r p o q u e d e s v e s t e o 
s v é u s d e s e u s s e g r e d o s e s 
e u s m e d o s . v a i – s e l e n d o b e m 
l e n t o , e m s i l é n c i o , q u a n d o q u 
a s e d o e v e s s o m e c o n v e n ç o . ( 
c o m o s e d i z o q u e n u n c a s e 
diz? como se quis o que nunc
a s e f e z ? c o m o s e f a z o q u e 
n u n c a s e q u i s ? c o m o s e d i z o 
q u e e s t á p o r u m t r i z ) o s i l 
ê n c i o v a i – s e l e n d o e m s i l ê n 
c i o , q u a n d o g u a s e d o a v e s s o 
m e c o n v e n ç o . v a i – s e l e n d o s e 
n t i d o n o s i l ê n c i o , v a i – s e v e 
n d o , d o a v e s s o m e c o n v e n ç o . o 
s i l ê n c i o v a i d i z e n d o a o s i l 
ê n c i o : a s s i m s e d i z o q u e 
s e d i z m e s m o . a s s i m s e d 
i z o q u e s e q u e r – d e s e j o



e l s e n t i d o s e s i e n t e c o n e l c u e r 
p o , c o m o e l o j o s e m o j a c u a
n d o l l o r a . e l s e n t i d o e s c a l i e n t
e c o m o e l c u e r p o , c o m o e l o j o
q u e b r i l l a c u a n d o g u s t a . e l s
e n t i d o s e p i e n s a c o n e l c u e r p o ,
q u e p r e s i e n t e e s e s e n t i r
q u e n o m i e n t e . ( ¿ c ó m o s e d i c e
l o q u e n u n c a s e d i c e ? ¿ l o q u e s e
d e s d i c e ? ¿ c ó m o s e d i c e l o q u e s e
d i c e p o r h a b l a r ? ¿ c ó m o s e d i c e i n c l u s
o ? e l s e n t i d o s e d o b l a c o m o
e l c u e r p o q u e s i e n t e o t r o c u e r
p o a r a s d e l c u e r p o . s e v i s t e 
c o m o e l c u e r p o q u e d e s v i s t e l o 
s v e l o s d e s u s s e c r e t o s y s
u s m i e d o s . s e v a l e y e n d o b i e n
l e n t o , e n s i l e n c i o , c u a n d o c
a s i d e l r e v e r s o m e c o n v e n z o . ( 
¿ c ó m o s e d i c e l o q u e n u n c a s e 
d i c e ? ¿ c ó m o s e q u i s o l o q u e n u n c
a s e h i z o ? ¿ c ó m o s e h a c e l o q u e 
n u n c a s e q u i s o ? ¿ c ó m o s e d i c e l o
q u e e s t á p o r u n t r i s ? ) e l s i l
e n c i o s e v a l e y e n d o e n s i l e n 
c i o , c u a n d o c a s i d e l r e v e r s o 
m e c o n v e n z o . s e v a l e y e n d o s e
n t i d o e n e l s i l e n c i o , s e v a v i e
n d o , d e l r e v e r s o m e c o n v e n z o . e l 
s i l e n c i o v a d i c i e n d o a l s i l
e n c i o : a s í s e d i c e l o q u e 
s e d i c e i n c l u s o . a s í s e d
i c e l o q u e s e q u i e r e – d e s e o





u m d i a e u f ó r i c a 
o u t r o s p o r f o r 
a u m d i a e n g a g 
é e o u t r o r e t o m 
b é e a p u r o u m d 
i a o u t r o r i g o r 
e o d i a u r z e s e 
a l c a ç u z e s v e z 
e s q u e b r u x a o 
u t r a s q u e m u s a 
s e u m d i a b l a n 
c o o s o u t r o s s 
a l v o s u m d i a d
e s f e i t a o u t r o s 
p e r f e i t a u m o u 
t r o e m d i a u m d 
i a u m o u t r o d i a 
s e m d n e m v o c ê



u n d í a e u f ó r i c a 
o t r o s p o r f u e r
a u n d í a e n g a g
é y o t r o r e t o m 
b é y a p u r o u n d
í a o t r o r i g o r 
y o t r o d í a u r c e s y
a l c a z u c e s v e c
e s q u e b r u j a o
t r a s q u e m u s a
s i u n d í a b l a n
c o l o s o t r o s s
a l v o s u n d í a d
e s h e c h a o t r o s 
p e r f e c t a u n o
t r o e n d í a u n d
í a o t r o d í a
s i n d n i t ú





De Pessoa a Pessoa

para Arnaldo e Zaba,
Maria e Gui.

o q u e e m m i m s e n t e e s t á 
p e n s a n d o o q u e e m m i m p 
e n s a e s t á p a s s a n d o o q u 
e e m m i m p a s s a e s t á m e n 
t i n d o o q u e e m m i m m e n t 
e e s t á f i n g i n d o o q u e e 
m m i m f i n g e e s t á e s f i n g 
e o q u e m e e s f i n g e e s t 
á c i f r a n d o o q u e e m m i m 
c i f r a e s t á c r i a n d o o q u 
e s e c r i a e s t á a m a n d o o 
q u e e m m i m a m a e s t á s a b 
e n d o o q u e e m m i m s a b e 
e s t á f i c a n d o o q u e e m 
m i m f i c a e s t á e s t a n d o



De Pessoa a persona


l o q u e e n m í s i e n t e e s t á
p e n s a n d o l o q u e e n m í p
i e n s a e s t á p a s a n d o l o q u
e e n m í p a s a e s t á m i n
t i e n d o l o q u e e n m í m i e n t 
e e s t á f i n g i e n d o l o q u e e
n m í f i n g e e s t á e s f i n g
e l o q u e m e e s f i n g e e s t
á c i f r a n d o l o q u e e n m í
c i f r a e s t á c r e a n d o l o q u
e s e c r e a e s t á a m a n d o l o
q u e e n m í a m a e s t a s a b
i e n d o l o q u e e n m í s a b e
e s t á q u e d a n d o l o q u e e n
m í q u e d a e s t á e s t a n d o




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