jueves, 5 de septiembre de 2013

DIETER M. GRÄF [10.450]


Dieter M. Gräf 

(Nació el 24 de noviembre 1960 en Ludwigshafen, Alemania) es un escritor y poeta alemán.

Obras:

Mein Vaterland , Berlin 1985
Niederlande, spät , Ludwigshafen 1987 (zusammen mit Günther Wilhelm)
Beine hoch Amerika , Berlin 1988
Aus-Schnitt , Offenbach 1989
Vorwerk , Dreieich 1991
Oben-Ode , Dreieich 1994
Rauschstudie , Frankfurt am Main 1994
Treibender Kopf , Frankfurt am Main 1997
Westrand , Frankfurt am Main 2002
Buch VIER , Frankfurt am Main 2008




TIFÓN

cielo, enjambres de scooters, camino

al Hotel de la Unión, su
nombre evocado a las cuatro (szu):

el número que falta en el ascensor 
es muerte en la escala de coloratura

de la mujer amada en la pared contigua;
y por la mañana: la calle que

fluye y desaparece, colada
de barro con un arrastrado barril;

sobre él está sentado un muchacho. Tuertos,
somos tuertos que van a las pantallas

de las que mana agua y
agua y más agua, muerte (szu).

En la víspera de hoy había pantallas al
borde del estanque, esquinas

de karaoke. En el paisaje aludido 
abrir una nueva, para cantar,

mientras los instrumentos 
permanecen dentro de los bafles

o se instala un salto de agua 
con el buen augurio de las carpas

de un templo. Pero ahora, alejarse a nado.

Übersetzung: Traducción de Juan Andrés García Román






TAIFUN

himmel, Rollerschwärme, zurück

ins Vereinigungshotel, sein
wachgerufener Name um vier (szu):

die im Aufzug fehlende Zahl
ist der Tod in der Koloratur

der geliebten Frau nebenan,
und am Morgen: die fließende

Straße, verschwindet, Schlamm
brühe mit treibender Tonne,

auf der ein Junge sitzt. Ein
äugig wir, zu den Bildschirmen

hin, aus denen mehr und
mehr Wasser kommt, Tod (szu).

Am Vortag standen Bild
schirme am Teich, Karaoke

ecken. In herbeizitierter Landschaft 
eine neue eröffnen, zum Singen,

während die Instrumente
in den Boxen bleiben,

oder man installiert einen Wasser
fall mit glücksverheißenden Tempel

karpfen. Schwimmen davon, nun.

© Dieter M. Gräf
De: Buch Vier. Gedichte
Publicado en:: 2008, Frankfurter Verlagsanstalt






SUENAN DISPAROS SOBRE EL LAGO DI COMO

está lloviendo o brilla el sol.

Este aire de María 
por el que su camino asciende hasta la visi

bilidad de la capilla. Drala

de la rama de no sé sabe quién  

apoyada en un roce contra la mesa para excursionistas. 
cuando, abajo, a la orilla del lago se suspende un

repique de campanas con las medias
horas, se te ocurre
el campanilleo de un

rebaño, disparos

que resuenan en esta dirección,
porque la salvación está 
destinada a aquellos que  - -


- - alguien besa y alguien mata;

aureolada paloma
que recuerda al murciélago
de camino al calvario, sobre el que se conducen divi

nidades, lagartos más viejos 
que el hijo del hombre,
palpitando de vida.

Übersetzung: Traducción de Juan Andrés García Román





DAS KLINGEN DER SCHÜSSE AM COMER SEE

es regnet, oder die Sonne scheint.

Durch diese Marienluft
ihren Weg hoch zur Sichtbar

keit der Kapelle. Drala

des Astes, von irgend jemand

an den Rasttisch getupft;
ein unten am See schwebendes

Glockenspiel halber
Stunden, in das
Bergziegenglöckchen ein

fallen, Schüsse,

hier klingen sie
nach, denn alle
sind gerettet, die  – –


– –  jemand küsst und jemand tötet;

der Glorienschein um die Taube,
die der Fledermaus gleicht
auf dem Bildstock, darauf Gott

heiten, Eidechsen, älter
als der Menschensohn,
zuckend vor Leben.

© Dieter M. Gräf
De: Buch Vier. Gedichte
Publicado en:: 2008, Frankfurter Verlagsanstalt







FELTRINELLI REGALA UN CENICERO COMO REGALO DE BODAS

“y el fracaso en la vida… eso mola”
Th. Kling, Leopardi: L’infinito  


un cenicero naranja que ocupa toda la mesa es el 
  regalo de Giangiacomo Feltrinelli para la boda
de Renate y Walter Höllerer, como si quisieran todos 
  apagarse dentro, ser ceniza y formar parte del diseño:
aquí están los muertos, antes incluso de que lleguen 
  las balas. Sobre uno de los bellos sillones puede verse, 
como arrojado descuidadamente, el cinturón del que 
  cuelga una enorme pistola. Ahora en la Habana, en un 
pequeño apartamento de setenta u ochenta metros
  cuadrados que pertenece a Fidel Castro. Parlotea
como un libro, como si nunca fuera a alcanzar 
  un final, mientras Inge, desde este momento la 
Feltrinelli, lo fotografía con el pijama que hoy 
  todavía gusta de llevar. Giangiacomo llevaba 
dos pieles y adquirió un extraño aspecto cuando 
  finalmente logró desembarazarse de ellas. Luego corría 
por el prado, los dientes se le echaron a perder, 
  conseguía volver cultivables legumbres secas, 
mostrando cómo se incrementaba su volumen en el agua, 
  cómo una placa de metal era impulsada hacia arriba, 
provocando un proceso de ignición; mézclense astillas 
  de cloruro potásico de la farmacia con azúcar en polvo 
o parafina líquida y serrín, todo en un convoluto con recortes
  de jabón de lavar. La editorial se volvió fauvista,
amarillo cadmio, verde oscuro, rojo de semáforo. Él se iba 
  extinguiendo y ahondando en sí mismo; aún podía 
ser reconocido por sus dedos color nicotina, las inyecciones 
  de capital, pero sería de mal gusto afirmar que era 
de su pertenencia el solar en el cual quiso hacer volar 
  por los aires un poste de alta tensión, saltando él 
mismo por los aires. No es fácil tocar fondo ni el hacerlo
  carece de sentido, pero nadie en tales condiciones, 
conserva buen aspecto. Recurrió a cartuchos cromados 
  y brillantes, la  curvatura de una intensa luminosidad
y color. Yo le pedí que me regalara uno (Morucci).
  El cenicero se encuentra todavía después de cuarenta
años en Berlín-Charlottenburg, en la Heerstraβe, 
  pero en el suelo, como una escudilla de perro que nunca 
ha conocido a su perro. Se han depositado dentro sellos, 
  pegatinas de correo prioritario y también 
aquellas cosas bellas que nunca nadie más precisará.

Übersetzung: Traducción de Juan Andrés García Román





FELTRINELLI SCHENKT ZUR HOCHZEITEINEN ASCHENBECHER

„und scheitern, ja, das bringts in diesem leben“
Th. Kling, Leopardi: L´Infinito / Das Unendliche


einen so großorange tischfüllenden Aschenbecher 
  schenkt Giangiacomo Feltrinelli zur Hochzeit
von Renate und Walter Höllerer, als wollten sich 
  alle darin ausdrücken, Asche im Design sein:
hier sind die Toten, noch bevor die Schüsse fallen. 
  Auf einem der schönen Sessel liegt, achtlos 
hingeworfen, der Gurt mit der daran angehängten
  riesigen Pistole. Nun in Havanna, in einer
kleinen Wohnung von siebzig, achtzig Quadrat
  metern, sie gehört Fidel Castro. Quasselt
wie ein Buch, so dass es nie zustande kommt, und
  Inge, nunmehr la Feltrinelli, fotografiert ihn
im Pyjama, den er bestimmt heute noch gern trägt.
  Giangiacomo trug zwei Häute und sah seltsam
aus, als es ihm endlich gelungen war, sie loszuwerden.
  Lief dann über Wiesen, die Zähne verkamen ihm,
getrocknete Hülsenfrüchte machte er nutzbar, indem
  er zeigte, dass sie ihr Volumen in Wasser
vergrößern, so dass ein Metallplättchen nach oben
  gedrückt werden kann, einen Zündmechanismus
auslösend; mische chlorsaure Kaliumtabletten aus
  der Apotheke und Puderzucker oder flüssiges
Paraffin und Sägemehl, kombiniert mit Schnitzeln 
  von Waschseife. Der Verlag war fauve geworden,
kadmiumgelb, dunkelgrün, signalrot. Er grub sich
  allmählich weg, noch konnte man ihn an
nikotinfarbenen Fingern erkennen, den Geldspritzen,
  doch ist es gemein, zu sagen, dass das Grundstück
ihm gehört habe, auf dem er einen Hochspannungsmast
  sprengen wollte und selbst in die Luft flog.
Es ist nicht leicht, nach unten zu kommen, und
  nicht sinnlos, aber keiner sieht gut dabei aus.
Er griff zu Patronen, verchromt und glänzend, die
  Rundung von intensiv leuchtender Farbe. Ich
bat ihn darum, mir eine zu schenken (Morucci).
  Der Aschenbecher befindet sich nach vierzig
Jahren noch immer in Berlin-Charlottenburg, in
  der Heerstraße, nun auf dem Boden, wie ein
Hundenapf, der nie seinen Hund sah. Briefmarken
  wurden hier abgelegt, Expressaufkleber, auch
das schöne Sachen, die bald keiner mehr braucht.

© Dieter M. Gräf
De: Buch Vier. Gedichte
Publicado en:: 2008, Frankfurter Verlagsanstalt





JIHAD VÉZELAY


1

(las tiernas patas del órgano)

(a nuestra espalda, luminosas
      reliquias de Magdalena)   (oh

columnas que estáis a su servicio, fuerzas

       ejecutoras de milagros)




Vézelay occidente habitantes 615
la 616 mi huésped americana Julia, 
reza antes
del anochecer en casa de rusos ortodoxos,
que serían: el artesano, 
el cura y su mujer,
el obispo y su arzobispo.
El 617 la lápida de Georges Bataille.
El 618 Ricardo Corazón de León, 619 Le Corbusier,
620 Claudel, 621 Pacificus.
622 el Jesucristo petrificado,
incrustado en el tímpano el día del taumaturgo:
Un caballero de Cristo, digo, está a salvo
- oh gigantes, pigmeos, pueblos
orejudos, pelícanos, animales 
de fábula, dragones, basiliscos -
cuando mata y 
más a salvo aún cuando muere.
Cuando muere, se necesita 
a sí mismo; cuando mata, necesita 
a Cristo. San
Bernardo 623, que entregó aquí la cruz,
la jihad, con la combustión
de su cuerpo mutilado por el ascetismo.
Vomitó antes y después y continuó,
tomó el tren a París,
allí donde ardían los suburbios.




                                                                                     
2

(Pero 
                                                                  es ahora una tan dulce 
                                            colina la que nos iza …

                  … al santuario 
        de Magdalena, sus sacramentos …)

*

((Oh podríais ser 
ciertas, despreciadas reliquias*))








En los márgenes  en los arcenes de las
            carreteras de la sociedad
del ocio el gran                        equiseto 
enrollados brotes jóvenes de helecho en forma de                    báculo de ovispo 
en el jardín de  Fontenay, mesembriántemos, hierbas del rocío, todo en la cámara
        de Blossfeldt semillas cantos a María en la radio del auto
pero qué coche es éste que he alquilado para ir a ver a monjes del Zodiaco 
                  el mundo lento el mundo lento el mundo lento 
                  el mundo lento el mundo lento el mundo lento 
                  el mundo lento el mundo lento el mundo lento 
                  el mundo lento el mundo lento el mundo lento 
                  el mundo lento el mundo lento el mundo lento 
                  el mundo lento el mundo lento el mundo lento 
                  el mundo lento el mundo lento el mundo lento
despéñate     no te despeñes        ** despéñate    no te despeñes
rayo que atraviesas dos rodillas distintas       rayo que atraviesas a un distinto arrodillado
hado fin he ahí al fulgurante he ahí a la fulgurada 
     monja que preserva a arrodillados fulgurantes fulgurados 
ante yo creo fin yo creo hado yo creo 
yo no creo en el infierno no creo en el paraíso creo 
en un genuflexo fulgurante y en una genuflexa fulgurada 
                  ésos serán los últimos hombres, lo que viene 
                                                     después lo desconozco.

  



* todos los objetos tienen que devenir verdad,
   RELIQUIAS DE SÍ MISMOS - -


** se equivoca aquí Abelardo
     en la inmarcesibilidad

     del cálculo de las fechas,
     Cluny IV (1989-)

Übersetzung: Traducción de Juan Andrés García Román








VÉZELAY DSCHIHAD

1

  (die sanften Pfoten der Orgel)

             (in den Rücken leuchtende
    Magdalenenreliquie)      (ihr

  Säulen, die ihr dienende, wunder
       
           wirkende Kräfte seid)




Vézelay Abendland Einwohner 615.
616 mein amerikanischer Gast Julia, 
betet vor
der Nacht bei den Russischorthodoxen, 
die da wären: der Handwerker, 
der Priester und seine Frau,
der Bischof und sein Erzbischof.
617 der Grabstein von George Bataille.
618 Richard Löwenherz, 619 Le Corbusier,
620 Claudel, 621 Pacificus.
622 der versteinerte Jesus Christus,
eingefügt ins Tympanon am Tag des Thaumaturgen:
Ein Ritter Christi, sage ich, tötet
– ihr Riesen, Pygmäen, groß
ohrige Völker, Pelikane, ihr
Fabeltiere, Drachen, ach Baselisk –
in Sicherheit, und
in noch größerer Sicherheit stirbt er.
Wenn er stirbt, nützt er
sich selber; wenn er tötet, nützt er 
Christus. Heiliger 
Bernhard 623, der hier das Kreuz gab,
Dschihad, flammte aus 
seinem askeseverstümmelten Leib.
Erbrach sich davor und danach,
fuhr weiter, mit dem Zug nach Paris,
dorthin, wo die Vorstädte brannten.





                                                                             
2

                                                               (Aber
                                        es ist so ein nunsanfter 
                          Hügel, der uns hochwindet ...

                             ... zum Magdalenen
heiligtum, ihre Sakramente ...)

                                  *

((O möget ihr 
echt werden, verpönte Reliquien!*))







An den Rändern                               an den Straßen
                             rändern der Spaß
gesellschaft der Große                      Schachtelhalm
der Bischofsstab aus jungen    eingerollten Blättern
Fontenay Wurmfarn Zaserblume Mittagsblume Bloss
feldt Samen Marien                   gesänge im Autoradio
  was für ein Leihwagen zu den Zodiaquemönchen hin
die langsame Welt die langsame Welt die langsame Welt
die langsame Welt die langsame Welt die langsame Welt
die langsame Welt die langsame Welt die langsame Welt
die langsame Welt die langsame Welt die langsame Welt
die langsame Welt die langsame Welt die langsame Welt
die langsame Welt die langsame Welt die langsame Welt
die langsame Welt die langsame Welt die langsame Welt
       stürzt ab stürzt nicht ab** stürzt ab stürzt nicht ab
Blitz durch zweierlei Knie       Blitz durch zweierlei Knie
     ende da ist der Blitzende da bewahrt die geblitzte
Nonne blitzender Kniender bewahrt und geblitzte Knie
    ende ich glaube   ende ich glaube   ende ich glaube
nicht an die Hölle ich glaube nicht ans Paradies ich glaube
an einen blitzenden Knienden und eine geblitzte Kniende
            das werden die letzten Menschen sein aber
                  wie’s weitergeht weiß ich nicht.

* a l l e Gegenstände sollen echt werden,
   RELIQUIEN IHRER SELBST – –


                                        **hier irrt Abälard
                                            herum in der Größe

                                            des Datensatzes,
                                            Cluny IV (1989–)

© Dieter M. Gräf
De: Buch Vier. Gedichte
Publicado en:: 2008, Frankfurter Verlagsanstalt







GINSBERG DESNUDO

se ha encaramado a la zeta de la escalera de incendios,
está enseñando a todos los que viven debajo de él: 
¡yo he visto a Dios! Todavía

está ahí, a la altura del serafín que vuela 
más bajo, aproximadamente 
en la esfera de la cornisa

del Bayardbuilding con sus seis ángeles;
los brazos completamente extendidos
como si fueran todos juntos

a lanzarse al vacío. La ciudad 
está pasada de moda,
al menos desde que los pilotos fedaiyines

legitimaron sus películas, las coronaron,
desde que el siglo XXI sublimó su coliseo
hasta hacerlo fosa, nada.

Los que escapaban tenían
la apariencia de tribu.
Sol, luna y estrellas

son hoy igual que siempre rascacielos;
ahora sobre aquellos que hospedaron 
el desnudo de Ginsberg crecen árboles.
  
Y hasta el más riguroso nos dispensa una luz coloreada.
Montañas tales, cubiertas de bruma,
y en sus desfiladeros brota de las bocas

de las fallas el vapor, en la Madison Ave., 
en la Quinta Avenida. Donald Trump 
anuncia su propósito de reconstruir las Torres

Gemelas, ¡aún más alto! Mientras, sentarse
en un restaurante Shabu Shabu
junto a la casa de Edgar Allan Poe

y echar un ojo a los agentes de la policía 
montada. John Lennon está muerto. Eso lo comprendemos
todos los que estamos encima o debajo de los tanques de agua.

Übersetzung: Traducción de Juan Andrés García Román





DER NACKTE GINSBERG

ist auf das Feuerleiter-Z geklettert,
zeigt denen, die unter ihm wohnen:
ich habe Gott gesehen! Immer

noch dort, auf der Höhe eines
niederen Seraphim, ungefähr
in der Sphäre der sechs Gesims

engel des Bayardbuildings;
ihre weit ausgebreiteten Arme,
als würden alle gemeinsam

herunterspringen. Altmodisch
ist die Stadt geworden, 
spätestens seit die fedayin-Piloten

ihre Filme echteten, toppten, 
seit das 21. Jahrhundert sein Colosseum
reinschlug als Grube, Nichts.

Die Entkommenden sahen 
aus wie ein Stamm.
Sonne, Mond und Sterne

sind nach wie vor Wolkenkratzer, 
und auf denen, die den nackten Ginsberg
beherbergen, wachsen Bäume.

Selbst gewaltigere spenden farbiges Licht. 
Solche Gebirge, nebelverhangen, 
und aus den Gullies der Schluchten

steigt Dampf, in die Madison Ave, 
in die Fifth Avenue. Donald Trump
verkündet, die Twin Towers nach

bauen zu wollen, höher! Derweil
in einem Shabu Shabu Restaurant
sitzen, am Haus von Edgar Allen Poe

der berittenen Polizei zusehen.
John Lennon ist tot. Das verstehen 
wir alle, unter und über den Wassertanks.

© Dieter M. Gräf
De: Buch Vier. Gedichte
Publicado en:: 2008, Frankfurter Verlagsanstalt










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