martes, 24 de septiembre de 2013

CYRO DE MATOS [10.561]



Cyro de Matos 

(Itabuna, Bahía, BRASIL  1939). Poeta, narrador, periodista y abogado. Es miembro de la Academia de Letras de Bahía y ha obtenido varios galardones, como el Premio Nacional Ribeiro Couto, el Premio Afonso Arinos, el Premio Centenario Emílio Mora o el Premio Internacional de literatura Maestrale Marengo d’Oro (Génova). Tiene obra publicada en Alemania, Francia, Portugal, Rusia, Estados Unidos, México, Dinamarca, Suiza e Italia. Entre sus libros de poesía están Vinte Poemas do Rio, Cancioneiro do Cacau, Ecológico, Vinte e Um Poemas de Amor y Oratório de Natal.

Crear en Salamanca se complace en publicar algunos textos del destacado poeta Cyro de Mattos, extraídos del volumen titulado Decíamos Ayer, antología del XVI Encuentro de Poetas Iberoamericanos realizada por Alfredo Pérez Alencart, poeta, profesor de la Usal y director del Encuentro.


Juzgué que ésta sería mi suerte,
Disfrutar de mi trabajo en el anillo
Generoso de tus ramas. De la miel
Gozar todo el placer hasta la muerte.



SONETO DE ITABUNA

Me encuentro en el verde tus años
Como sueño pequeño en los oteros,
Valientes mis manos de veletas
Quitando estandartes por las calles.

Míos son todos los frutos maduros:
Jaca, cacao, papaya, zapote, mango.
Y esta canción que traigo en el bolso
Es el viento que sopla en los patios.

¿Quién me hace tan certero tirachinas
En los veranos de cacerías perfectas?
¿Quién en ese suelo me plantó con raíces

Profundas hasta que me dispersen vientos
De nostalgia y soledad? ¡Oh poema!
¡Oh esquinas! ¡Oh aguas de mi río!



MI PASO

En cada isla, extraño
Escombro de mí mismo.
Entre los demás
Andando contra el viento,
Extenuado de tal rito.
En las manos del amanecer,
En los brazos del crepúsculo,
Oscilo a la orilla de todo.
Rehén de gestos y recelos
Me busco por donde paso,
En el pecho tanto sortilegio.
Todo el peso de la tierra
Soporto en mi intemperie.




GUITARRA

Un pueblo y su flor
Dentro de mí,
Con voces, colores, ríos.
Un pueblo y su flor
Con vientos, pájaros, penas.
Estampa mi señal
Guitarra del amor
En la planta de la tierra.
Un pueblo y su flor,
Emoción hecha almendra
En la savia del misterio,
Dejándome suceder
Alma, fuerza y vida.




ERÓTICO

V

Del amor me dices en la sal de tu cuerpo
Y de besos bajo un sol que me tiene
En un mar tan mío. Y revelas tu sexo
Donde navego sediento, me zambullo,
Soy tragado pero no muero. Regreso
A tus senos que beso muchas veces
Para matar esta hambre que me mata
De ardores y gemidos, como siempre.
De palabras trituradas en la boca
Y del temblor de labios entre caricias,
Sé de un sobresalto espléndido,
Indescriptible,
que es el gozo que me tiene en tus manos.
En esa lluvia que moja nuestra piel,
En lo que es hermoso y siento en mis brazos,
Entonces deseo que las dunas se muevan
Y contemplen nuestro amor lejos del mar.




NAVIDAD DE LOS NIÑOS NEGROS

Vieron al viejo gordo
Con la barba blanca
En el televisor de la tienda.
Vivían en el cerro,
El hermano quería un avión,
una muñeca la hermana quería.
Dejaron las sandalias
En la ventana al sereno.
nada vieron al otro día.
Del punto más alto
Miraban las nubes blancas,
Quietas en el azul del cielo.
la ciudad a sus pies,
Y en los jardines cada niño
Su juguete mostraba.
Ahí entonces supieron
Cómo el mundo se escondía
De Jesús, María y José.
La navidad era la lágrima
Que descendía del rostro
Y una canción deshacía.




ESTE CRISTO

Es mayor que el mundo
Este andar hecho del dolor
De un grande acontecer.
Es mayor que el mundo
Esta luz hecha en la cruz
De los grandes temblores.
Es mayor que el mundo
Este amor hecho en el clímax
De los grandes clamores.
¡Oh, peso de la tierra,
Escupitajos, latigazos, clavos!
Y de las llagas, flores.




MURCIÉLAGO

Mi voz es la voz
Que carga la selva oscura,
Mi ala es el ala
Que combate contra la noche,
Mi hambre es el hambre
Que vuela ciega y asustada,
Mi verso es lo inverso
Que me carga en celo y tiniebla.
La búsqueda donde me busco
Se revela en la cara oscura.




GITANO GARCÍA LORCA

La pata en el pétalo
de indeciso temblor.
El odio y la muerte
hirviendo de lo profundo
en la bodas de la fiera.
El amor delante de la mira,
en los brazos hacia el aire.
Toda la imagen pura
de la mañana se deshace.
De esperanza tu música,
matarte no conseguirán.
Tú eres lo que resurge
en los gallos de la aurora,
en la ternura de los lirios.
García Lorca, tu guitarra
hecha de flor en el corazón
prendiéndome en la lágrima,
desprendiéndome en lo remoto.




SONETO DE FRAY LUIS DE LEÓN

Salamanca de sueños y bellezas,
De las Escrituras de ese enamorado
De palabras sencillas. De ese herido
En terrible tribunal, de vilezas

Hecho para que oiga Dios lo absurdo.
Salamanca marcada en la desdicha,
En la balada del amor y en el desagüe
De profundos lamentos. En el inspirado

Traductor de la vida un mensaje
Pende razones para creer y tolerar:
En la prueba más difícil hacer el bien.

Oh Salamanca del asombro hallárame
En la morada de ese sol, que es más fuerte,
Flor que se sobrepone a todo instante.

 http://www.crearensalamanca.com/2013/09/poemas-del-brasileno-cyro-de-mattos-xvi-encuentro-de-poetas-iberoamericanos-pinturas-de-miguel-elias/






 
Cyro de Mattos  
VINTE E UM POEMAS DE AMOR
Ilustrações de Edsoleda Santos. 
São Paulo: Dobra Editorial, 2011.  

Segundo Lêdo Ivo, nos poemas de Cyro de Mattos, a respiração do amor rege os versos como que numa modulação do mar, da palavra alta à confidência.


Erótico


V

Do amor me dizes no sal de teu corpo 
E de beijos sob um sol que me tem 
Em mar tão meu. E revelas teu sexo 
Em que navego sedento, mergulho, 
Sou tragado, mas não morro. Retorno 
A teus seios que beijo tantas vezes 
Para matar essa fome que me mata 
De ardores e gemidos como sempre. 
De palavras machucadas na boca 
E de tremor de lábios por entre afagos 
Sei dum susto esplêndido, indescritível, 
Que é o gozo que me tem em tuas mãos. 
Nessa chuva que molha nossa pele, 
No que é bonito e sinto nos meus braços 
Então desejo que as dunas andem 
E vejam nosso amor além do mar.


VIII

Sede dos teus seios.
Meu corpo no teu corpo
É uma única boca,
Lambe os pontos
Mais longínquos.
Numa urna alaranjada,
vermelha, branca.
Chovida de procuras.
Como é possível o amor
Vazar tanto vinho?


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Textos extraídos de POESIA SEMPRE, Ano 13, n. 20, março 2005. (Publicação da Biblioteca Nacional do Rio de Janeiro) p.1-01-105


LUGAR

Entendo ser real
Estar na relva
Como meu canto
Sedento de amor.
Neste rumor secreto
Verde minha palavra
De brotar em cada um.
Se não sou semente
Dos sonhos que beijei
Cantando na chuva.
Lá dentro trancado.
Cúmplice do eterno
Riscado num instante
Direi não sou de fato
E no caos desencanto-me.


LUGAR (II)

Ainda que seja
Um grão no deserto
A palavra é meu lugar
Onde tudo arrisco.
Irriga minhas veias
Como a chuva à terra
Em suas mil línguas.
Antiga, bem antiga,
Me anuncia no vale,
Me consuma real,
Viajante cativo
Da solidão solidária.
Sem esse jeito
De ser flor e vento.
Sonho e música,
Palavra só amor.
Não há espanto,
A lágrima, o beijo,
O riso, o epitáfio.
Não há o sentido.


A PALAVRA AUSENTE

Não existisse
Com seus limites
Diante do mundo
Sem interrogar o tempo
De Deus ou por acidente
Onde bem ou mal
Sinto-me um bocado,
Revejo-me no outro
Como a mim mesmo
Por certo o deserto
Não ia me afigurar
Desencanto e solidão,
Metáfora do nada.
Ao ruído dos dentes,
Que tudo muda,
Urde fragmentos, sonhos,
Que sentido haveria
O silêncio de tudo,
Fundo, profundo?
Jamais o convite ao amor,
À saudade, à razão, à fé,
Contradições que me fazem
Inocente na travessia,
Do inexorável submisso..


A PALAVRA PRESENTE

Dá vôo à razão
Na leitura do mundo.
Equilíbrio nos vazios
Por entre mistérios
Que soam absurdos.
Simulação do real
Na emoção do ser elo
Íntimo das coisas.
Ritmo agudo do ver.
Ouvir e falar silêncios
Onde me usa o amor
Resvalando na vida
Que o tempo engole.
Nas litanias do mal,
No refrigério da relva
Fogo eterno de cantores
Desde não quando.


BOVINO

Ruminante a flor.
Culpado mas sem pecado.
Morre sem rancor.





De POEMAS ESCOLHIDOS
Segundo Prêmio Literário Internacional
Maestrale Marengo d´Oro – Gênova, Itália, 2006
São Paulo: Escrituras, 2007
(Edição bilíngüe Português-Italiano)


O MENINO E O MAR

Era a primeira vez
Que o tinha ido ver o mar.
Todo alegre, de calção,
Peito nu e pé no chão.

Quando viu tanta água
Fazendo barulho
Sem parar, disse:

— Pai, me dê a mão.


RIO MORTO

Vejo tua face invisível
Na claridade das águas,
Espumas lavadeiras nas pedras
Diversicoloridias de roupas.
O céu azul de nuvens mansas.
A lua derramando prata
No areal deixado pela cheia.
Eu sou aquele menino
Que engoliu tua piaba
Para aprender a nadar.
Eu sou aquele menino
Que pegou tuas borboletas
Nos barrancos voando em bando
Eu sou aquele menino
Que sentiu com tuas boninas
A proposta livre da vida.
Eu sou aquele menino
Magro, esperto, traquino
Em tua paisagem luminosa.
Não havia, amor, dúvida,
Ares sombrios pegajosos
Cobrindo tua ilha com tesouro
Guardada por almas de piratas.
Nessa manhã de banho ausente,
Susto nos peraus e remansos,
O sol sem vidrilhar a correnteza,
Tristes meus olhos testemunham
Tua descida pobre e monótona.
Tua morte lentamente com sede
Inventada nas bocas de vômito...
Cachoeira o teu nome
Do rio que chora água.


DUNAS

         Ilumino-me
         de imenso.
                   Ungaretii

No sempre
Do vento.
No agora
Do silêncio.
Iluminado
Em solidão.


O EVENTO TERNO

Sentido não haveria
Do aroma sem canto.
A aderência perfeita
Toca o mistério,
A natureza se impõe
Na luz deste céu sonoro.
Na nervura da pétala,
Tremor translúcido,
O pássaro tece e acontece.





VIAGRÁRIA
São Paulo: Roswitha Kempf Editores, 1988.    



DA ESTRADA

Eu que me sei
casco no calendário
temporal despenho
estrias no passo
atoleiro assombração
no açoite mapa brabo
compartilho o empaco
de suor e solidão
quanto mais viajo



DO RESUMO

O passo de légua
meu batismo
o rosto cabisbaixo
meu bocejo
assovio em andadura
me constato e sigo
lenço na testa
canga no crepúsculo
aqui chego
no armazém ao largo
de amêndoas pálidas
e igualdade de peso



NA ODE AO COQUEIRO

Palmas ao céu
de quem em oração se purifica

Sal enraíza
doce unidade em caixa de surpresa

Viga polida
de quem se banha em suave maresia

Fortim vegetal
diálogo destamanho com outro verde

Cabelo de fúria
quando pulso se despedaça ao vento

Filtro de sol
pontas de estrela em convívio de lua

Corda de música
murmuras asas na calidez de beijo aéreo

Abano de praia
iluminada emoção de retreta aos domingos

Verde escalada
linha telúrica a seguir outra linha


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