jueves, 22 de agosto de 2013

ZHU ZIQING [10.366]



Zhu Ziqing
Zhu Ziqing 朱自清 cuyo nombre de nacimiento es Zhu Zihua 朱自華, nació en 1898 en el distrito de Donghai 東海縣, en la provincia de Jiangsu, aunque a él siempre le gustó afirmar que era nativo de Yangzhou 揚州, y murió en agosto de 1948 en Pekín. La obra de Zhu Ziqing se compone de poesía 詩 (shi), prosas diversas -sobre todo ensayo (sanwen 散文)-, y una extensa obra crítica como historiador de la literatura china y hermeneuta de la nueva poesía 新詩 (xinshi). Zhu Ziqing fue el encargado de establecer la selección de poemas que formarían parte de poesía de la Gran antología de la nueva literatura china 中國新文學大系 (Zhongguo xin wenxue da xi) editada por Zhao Jiabi 趙家璧 (1908-1997) entre 1935 y 1936, obra que supuso el primer intento de establecer un canon en la nueva literatura china. Zhu Ziqing se educó en la Universidad de Pekín y a partir de 1925 ejerció como profesor de literatura china en la Universidad de Qinghua y en otras universidades tras la ocupación japonesa en 1937. Entre 1931 y 1935, estudió literatura inglesa y lingüística en Londres. Su contacto con la literatura inglesa dejó una profunda huella en Zhu Ziqing. Su obra más conocida como poeta es el largo poema La destrucción (Huimie 毀滅) publicado en 1924. Entre sus ensayos destacan las tres recopilaciones Rastros (Zongji 蹤跡, 1924), De espaldas (Beiying 背影, 1928) y Tú y yo (Ni wo 你我, 1936). Publicó también varias prosas en las que relata sus experiencias en Inglaterra. La obra de Zhu Ziqing pasa hoy por ser una de las más importantes en la formación y establecimiento de la nueva literatura en lengua vernácula y una de las figuras pioneras del movimiento reformador del 4 de mayo de 1919.



La destrucción[I]

[Traducción y notas de Blas Piñero Martínez]

Andando como un fantasma en medio de la calle,
Cabizbajo, como si hubiera ido a un funeral, 
¡Este soy yo!  ¡Sí, este soy yo!
Cinco rayos de luz…
Diez colores distintos…
Y yo en medio, muy cerca de ellos,
¡Qué bonito es!
¡Qué agradable de oír!
Es el fuerte olor,
Es el sabor de la tierra en la boca,
Y lo que mis manos tocan,
Lo que mi cuerpo siente,
Es blando,
Es esponjoso,
Pero ¡qué escoria! ¿No te parece?
Y me pregunto: ¿cómo he llegado hasta aquí?
Ello me repugna,
Ello me tira de espaldas,
Miro arriba, miro abajo,
¿Pasa el tiempo mientras tanto?...
Estoy soñando, 
O estoy enfermo[II],
En medio de este abismo estoy yo,
Es un torbellino, es un agujero sin fin,
Y hay polvo, un polvo azul verdoso,
Y yo camino sobre el polvo 
Y mis huellas apenas dejan marca en el polvo,
Vagabundeo, voy de un sitio a otro sin rumbo fijo,
Vagabundeo, voy de un sitio a otro sin rumbo fijo,
Piso fuerte y sigo caminando sin saber a dónde,
Sin embargo, este no es el suelo de mi país, yo piso otra cosa.
En este viento huracanado, envejezco,
En este viento  huracanado, languidezco,
Y mi cuerpo, siempre está  débil y enfermo,
Voy arrastrando con él las sombras delgadas y negras 
Que proyecta sobre el suelo,
Sombras que se diluyen en el espacio abierto,
Y pienso: «Mi querido y ahora lejano país, tú que me has visto nacer[III]… » 
¡Regresa, regresa!

A pesar de la pálida luna que desparece en la oscuridad
Y que se la ve impasible sobre las aguas serenas de lago,
Y la bruma  que se instala en la noche para no dejarnos ver,
Y la bruma que se instala en la noche para no dejarnos ver
Como una cadena de montañas en el horizonte,
Todas ellas ordenadas y somnolientas;
Y debido a esa bruma, la luz no alcanza a iluminar la calle,
Solo pueden sobrevolar destellos intermitentes y caóticos de luz,
Y me pregunto: pero ¿quién encendió esa farola que es como una flor de loto?
Y se oyen unas risas: ¡Jajaja jojojo!…
Y se oyen más risas: ¡Jajaja jojojo!…
Y alaridos de miedo: ¡Ouch!…
Y entre tanto suena una flauta de bambú,
Y  también se oye el croar de los sapos en las aguas.
Todo ello me conmueve, cierto,
Pero todo ello me exaspera,
Y me digo: todo esto duerme ya «en los brazos de la hermana luna»,
Cierto, ¿quién puede decirlo si no el que flota y merodea en lo alto?,
Pero esa luna está muy sola,
Las luces de las farolas están muy lejos,
La felicidad y las risas son de los otros, por supuesto.
La flauta de bambú desprende una bella música,
Pero es una música melancólica,
Es una música intrascendente que no cambiará nada;
El sonido de una flauta es solo el sonido de una flauta.
La conmoción, sin embargo, es tuya,
La exasperación, sin embargo, es tuya,
Los otros van por todas partes como locos,
¿Quién se va a dar cuenta de que tú estás aquí con ellos?
Ni siquiera tienes amigos fuertes y poderosos,
¡Y eso es un verdadero problema den esa vida ilusoria!
Tú estás solo,
Tú tienes frío,
¡Tú no tienes gusto, no tienes ningún gusto!
Baja la cabeza
Y toma el camino que te llevará al lugar que te vio nacer.
¡Regresa, regresa!

A pesar de la belleza incuestionable 
Que posee la nieve al caer desde el cielo,
Los copos que la componen se alejan de mí en su vuelo 
Y acaban deshaciéndose en el vacío;
Son como las cenizas blancas del dinero de papel que ha sido quemado.
Estar todavía vivo en este mundo es ver lo que dos ojos ven en una barca 
Cuando navega sobre el riachuelo de la vida:
Las impresiones de antaño, las ideas que tuviste, y las cosas que has dicho…
Todo ello queda atrás, todo ello se consumirá a tu paso,
Todo se consumirá hasta parecerse al desierto cuando anochece
Todo acabará por entrar en la oscuridad,
Todo acabará por imitar a la hierba cuando llega el otoño.
Sé que ellos saben tocar el bello instrumento musical, 
Pero se les rompe la cara cuando lo hacen;
Su cara se parece a la cera de una vela cuando se derrite.
Las sonrisas de esas flores no tienen ninguna arruga,
La voz que de ordinario surge de las perlas[IV] está ahora afinada, 
Ahora lucen en el cielo,
Solo lucen en el cielo,
Pero ¡evítalos!
Pero ¿qué vas a evitar si no son nada?
¡Regresa, regresa!

A pesar de que soy ya como el amigo íntimo de la nube en el cielo,
Y que nos exhibimos mutuamente,
Y que nos consolamos mutuamente,
Y que reímos y hablamos juntos, 
Y que estos son los días que me ofrecen ellos,
Y que probamos el sabor de los héroes y los valientes,
Y que caminamos juntos,
Y  que parezco sin duda alguna un pulpo exuberante y poderoso, 
Algo me dice que estoy en la llama roja y ardiente[V]. 
Es lo que también me dicen muchas bocas que están abajo,
¿Quién podría olvidarlo? 
Dejo mis manos muertas,
La vida no puede ser de otra manera:
Cuando me giro, es la nube que aparece,
Y sé que va a empezar a llover,
No mires a tu alrededor,
No te gires para ver lo que pasa a tu alrededor,
¡No lo reconocerías!
El pasado fue un tiempo en el que el mundo se renovaba,
¿Quién podría ahora convencerte de ello?
Todavía queda el nombre, el nombre insípido,
El nombre vago e impreciso,
También queda la soledad, tu soledad,
Alrededor de mí no hay nada más que es el vacío,
En los cuatro puntos cardinales no hay nada más que vacío,
Ahora siento que ellos quieren que vuelva a su lado,
Mi hermano y mi hermana quieren que vuelva junto a ellos,
Quieren que esté a su lado,
¡Regresa, regresa!


A pesar de la palabra de los maestros del dao[VI],
Una palabra que suena bella e inteligente a mis oídos,
A mí me da la impresión de que la nieve cae desordenadamente;
Delante de mis dos ojos,
Los copos de nieve son como algodones que se deshacen en el aire…
Ellos me guían y yo floto con ellos, y así floté con el viento celeste 
Hasta llegar al lugar de los treinta y tres días[VII] 
Y la nube de los cinco colores[VIII].
Debajo de mí estaba el mundo gris,
Se le veía pequeño, muy pequeño, desde el cielo,
Se le veía lejos, tan lejos que ya no podía pensar más en él.
A esa distancia, entre las estrellas y los vientos celestes[IX],
Mi ser se reavivó,
El viento penetraba en mis músculos,
Los músculos se hinchaban y me llevaban de un lado a otro;
Si hubiese caído al bajo mundo, lo habría hecho como un globo desinflado que cae
desde el cielo.
Los otros seres pasan por encima de mí y se divierten a mis anchas,
¡Gritan y ríen como unos locos!
Además, el viento celeste me envuelve y me arrastra,
El viento se parece a la lanza de tres puntas,
¿Acabará clavándose en mis músculos?
Acabará por desmembrar mis miembros en la nube de los cinco colores
Hasta convertirme en humo.
Y así, graciosamente, desapareceré de este mundo.
Tiemblo,
Y me digo: «Lee ahora, en voz alta, la tristeza de la tierra y del cielo…»
¡Regresa, regresa!

A pesar de que tienen hambre
Y  sus manos están deformadas,
Y su cabello se ha vuelto como la hierba de otoño,
Y las cuencas de sus ojos están vacías,
Y sus pies débiles,
Y sus corazones, sobre todo sus corazones, están débiles,
Todo lo que ellos son me conduce hacia el bajo mundo,
Me tira poderosamente hacia abajo, 
Hacia el mundo que me enseña  a fumar,
Y me enseña a beber más de la cuenta,
Y me enseña a frecuentar a las malas mujeres;
Esto de aquí me crea adicción,
Esto me mantiene contento y engañado,
Pero no le haré ninguna concesión a esta ilusión,
Ella no tolera que tú no le prestes atención,
No, yo no puedo estar de acuerdo con este mundo que crea tanta adicción.
Siento la decadencia del limbo,
La decadencia del corazón y el espíritu de lo que es incierto y móvil[X], 
Y en la adicción
Las sombras son largas y misteriosas, y crean más adicción si cabe,
No, yo no quiero ser ese tipo de hombre,
Este tipo de hombre se pudre rápidamente, ¿no es cierto?
¡No, no!...
Mientras no te deformes como un monstruo
Podrás utilizar todavía tu fuerza natural,
¡Regresa, regresa!

A pesar de que la muerte se viste como la doncella del vestido blanco[XI]
Y se presenta con la linterna delante de mí,
Y se parece también al guerrero poderoso del traje negro[XII],
Y coge la azada y me golpea en la espalda,
Y yo, ofendido y preocupado, me acostumbro a la crueldad de las familias decadentes,
Y en un año veré con asco mi propia carne y mis propios huesos  
Descomponiéndose definitivamente,
(Y los veré con mis dos ojos ya vidriosos y ensangrentados);
Y el fardo que tienen que soportar mis pobres hombros 
Para que yo pueda vivir ahora en este mundo es demasiado aplastante 
Y no me deja respirar,
Y mis ojos ven lo poco y miserable que he obtenido en esta vida,
Y me siento finalmente como un ser impreciso y lejano, como esa nube, 
O ese humo que pasan a lo lejos y acaban desintegrándose ellos mismos;
Y en el desierto negro y blanco
Tomo sin saberlo este tipo de camino
Y me muevo como un vagabundo en medio de esa ilusión insensata;
Y ella y él —la doncella y el guerrero— aparecen junto a mí,
Y se parecen a lo mismo que he vivido yo en esta vida,
O no se parecen a lo que yo he vivido en esta vida, 
Y se apoyan en esa manera de ser, en ese espíritu fantasmal
Que he tenido en cuenta para seguir vivo y al que he creído como a un guía;
Y me he ido, me he ido…
Me he ido a brazos abiertos y ciegamente hacia el lugar donde residen 
Su corazón y su pensamiento…
Y ella ha esperado a que yo le haga una señal con la mano,
Y él ha esperado a que yo le salude con un movimiento de cabeza…,
Ella y él son ahora dos extraños para mí,
Y ello me intranquiliza,
Sus manos flotan en el aire,
Son seres inciertos,
Me resulta demasiado difícil definirlos,
¿Qué me une a ellos?
Además, el país de la muerte es todavía una tierra extranjera para mí,
¡Se sabe acaso cuál es la tierra que me conviene! 
Yo conozco bien las fuentes de la vida,
Estoy familiarizado con ellas
Y recuerdo bien la tierra que me vio nacer,
Aunque sean unos recuerdos poco precisos,
Ellos se despliegan en mi mente con claridad,
¡Maldita sea! Mi tierra natal… 
¿Acaso no me recibirá con los brazos abiertos?
Conozco el sabor de sus frutos,
También conozco el sabor de los lugares y de los amigos,
Y a aquella joven también la conozco,
Y a aquel guerrero poderoso del traje negro…
Yo preferiría volver al país que me vio nacer,
Yo preferiría volver al país que me vio nacer,
¡Regresa, regresa!

Yo lucho, lucho por regresar junto a ti,
Quiero ver mi país, su polvo, su humo,
No quedará ninguna imagen del cielo,
Todos los rayos de luz y su fulgor desaparecerán,
Mi desasosiego también desaparecerá,
Volveré a ser yo, el de antes, el de siempre,
No volveré a ver más el cielo azul verdoso,
Ni a bajar la cabeza para ver las aguas blancas[XIII];
Solo iré con cuidado,
Quiero pisar la tierra y el polvo
Y dejar mis huellas bien marcadas en ellos,
A pesar de que mis huellas serán diminutas 
Y desaparecerán rápidamente con el paso del tiempo;
Mis pasos serán más lentos,
Y no volveré a coger ese camino remoto,
No soy gran cosa, soy una persona como hay tantas;
Solo puedo ver la huella de mis pasos,
Pero ello me hace ahora tan feliz…
Ese otro lugar que está tan lejos, tan lejos,
Ese otro lugar yo no volveré a frecuentarlo, no pensaré más en él.
¡No me quedaré! ¡No!
¡Me voy, me voy!...
…. ….

1923




Notas

[I]
El poema largo 長詩 (chang shi) La destrucción 毀滅 (Huimie) fue escrito en 1922 y publicado el 10 de marzo de 1923 en el número 3 de la serie 14 de la revista Mensual de la novela 小說月報 (xiaoshuo yuebao) en Shanghái. El poema, que describe la melancolía de un individuo que deambula sin rumbo fijo 徘徊 (paihuai), expresa un marcado sentimiento de dolor y tristeza. Esta voz errabunda recuerda la de las prosas de Lu Xun 魯迅 (1881-1936) en su obra Errancias 彷徨 (Panghuang) escrita entre 1924 y 1925. La destrucción es uno de los poemas más representativos del espíritu reformador del movimiento del 4 de mayo de 1919. En junio de 1922, Zhu Ziqing 朱自清 (1898-1948) se encontraba en el lago del Oeste 西湖 (Xihu), en Hangzhou 杭州, junto con el poeta y crítico Yu Pingbo 俞平伯 (1900-1990). Los dos se habían trasladado a este lugar para pasar tres días de descanso. El paisaje del lago del Oeste y su descripción han servido de motivo en numerosos poemas clásicos por su belleza y simbolismo, pero esta vez tiene un efecto depresor en el poeta Zhu Ziqing. La visión de la luz del lago del Oeste y el color de las montaña de Guangshan le pareció a Ziqing que poseían una imprecisión, una inmaterialidad, un vacío, que las hacía casi irreales; era un paisaje turbio, a punto de descomponerse, un paisaje turbulento y «que vuela siguiendo el ritmo del viento» 飘 (piao), «como el humo 如輕煙 (qing yan) o como una nube flotante如浮雲 (ru fu yun)». Pero vuela… ¿hacia dónde? Lo que podía ser percibido como una simple molestia 誘惑的糾纏 (youhuo de juichan), se convierte en algo doloroso 苦 (ku). El paisaje y el efecto del piao 飘recuerdan el proceso de «destrucción» 毀滅 (huimie) de la naturaleza, según las palabras de Zhu Ziqing. La voz del poema La destrucción es la voz de una figura errante que sufre y lucha entre su propia destrucción y su renacimiento. Es una reflexión que el propio poeta Zhu Ziqing llevaba a cabo consigo mismo. Este piao 飘 no puede conducir irremediablemente a la destrucción, es decir, a la nada. Indica simplemente un cambio de dirección 轉 (zhuan). Ziqing no soporta ese vacío, esa sensación de falsedad que le produce el paisaje «que se deja llevar por el viento», que es falso y vacío 空虛 (kongxu) en su representación. Para Zhu Ziqing, el cambio de dirección consiste en «abandonar el discurso de los taoístas y tener en consideración la realidad» 丟去玄言,專崇實際 (diuqu xuanyan, zhuanzong shiji); y esto es lo que el poeta quería describir en su poema La destrucción y que indica el cambio de rumbo que Zhu Ziqing quería tomar, y por consiguiente, el de la poesía misma. Esta búsqueda de la realidad 實際 (shiji), Yu Pingbo habla en su ensayo sobre el poema La destrucción de Zhu Ziqing 《讀〈毀滅〉》 (Du “Huimie”) del 26 de junio de 1923, que la lengua que se debe tomar es la lengua del «quejido 呻吟 (shenyin), de la orden 口令 (kouling), del que tiene miedo 怯者的 (qie zhe de), del que osa 勇者的 (yong zhe de)». Se trata de la destrucción del pasado y de la salvación individual. Se trata de morir para renacer. La destrucción es portadora de esperanza. El poema escenifica esta lucha por acabar con el pasado y entrar en lo nuevo. El objetivo es acercarse a la vida, entrar en ella utilizando un lenguaje que pueda representarla. Es por ello que el objetivo de este poema se adapta a la forma del poema largo長詩 (chang shi), en el cual se puede desarrollar un discurso narrativo más sostenido, como el mismo Ziqing lo había expresado en su ensayo El poema corto y el poema largo  短詩與長詩 (Duan shi yu zhang shi). La destrucción es uno de poemas clave para comprender la poesía en lengua vernácula白話 (baihua), la lengua que se impuso en el discurso literario chino según las directrices del movimiento reformador de 4 de mayo de 1919 五四運動 (siwu yudong) y el Movimiento de la Nueva Cultura新文化運動 en detrimento de la lengua clásica 文言 (wenyan) con al que se escribía la poesía clásica. El poema de Zhu Ziqing expone el ideario de los intelectuales reformadores: hay que acercarse a la vida real, la vida de los hombres 人生 (rensheng) contenerla en su discurso, expresarla con el lenguaje adecuado para poder reformarla. Durante siglos, el mundo no solo ha sufrido un falseamiento en la manera como se hay percibido, sino que la precepción misma de ese mundo y su realidad ha sido falseada por un discurso que ha alienado al individuo de su propia realidad. Es con ese proceso que el poeta quiere romper y desprenderse del mundo que ha creado. Más que la constatación de un estado, se trata de un cambio en la percepción de ese estado, de una crisis de la representatividad. El poema La destrucción representa un ideario que lleva consigo una lucha interna por la ruptura y sus consecuencias y una profunda meditación sobre el lenguaje que debe emplearse para conseguir este objetivo. La nueva poesía 新詩 (xinshi) ya no debe ser el instrumento del 道 (dao) sino que debe apoyarse y legitimarse en un discurso mimético y realista. Es un viaje hacia la realidad. Se requiere por lo tanto un cambio de paradigma poético.

[II]
在了夢裡, 在了病裡 (zai le mengli, zai le bing li). El poeta duda de si ese mundo es un sueño como ha sido tradicionalmente concebido o un mero producto de una mente enferma. Todavía más, el poeta asocia el sueño 夢 (meng) y su contenido con la enfermedad 病 (bing).   

[III]
我的故鄉 (wo de guxiang). Lit., «mi tierra natal». El término «tierra natal» tiene aquí un doble sentido. Es el lugar que ha visto nacer al poeta, el origen del poeta, pero es también la realidad cotidiana 實際 (shiji) alejada del discurso poético tradicional y alienante representado por el dao 道 y a la que pertenece el poeta en tanto que ser humano. El regreso 回去 (huiqu) del verso que se repite al final de cada estrofa «¡Regresa, regresa!» 回去, 回去! (Hui qu, hui qu), que marca al mismo tiempo el ritmo del poema, trata de ese regreso a esa realidad que el lenguaje y la retórica de la poesía tradicional ha creado durante siglos.     

[IV]
珠子一般的歌喉 (zhuzi yi de gehou) simboliza el lenguaje y la retórica de la poesía clásica. La perla 珠子 (zhuzi) se asociaba a las lágrimas y el canto 歌喉 (gehou) lastimero que la acompañaba. 

[V]
赤熱的火焰 (chire de huoyan) es una metáfora muy usual en a poesía china para designar el infierno.

[VI]
玄言 (xuanyan). Se refiere a la doctrina 言談 (xuanyan) que se predica en el taoísmo 道教 (daojiao). El poema se estructura en una constante descripción de este 言談 (xuanyan) y del otro mundo, el mundo de la realidad 實際 (shiji) al que poeta tiende a pesar de sus imperfecciones. Ziqing ofrece numerosas imágenes que ilustran lo que contiene el xuanyan.        
[VII]

三十三天 (sanshisan tian) es otro de los nombres del 忉利天 (daoli tian), que es la traducción china del sánscrito trayastrimśa. Se puede traducir literalmente por «pertenecer a las 33 [devas]». Se trata del segundo cielo según el budismo y tiene una conexión con el mundo de los hombres. Según el budismo, el daoli tian estaba en la cima de la montaña de Xumi 須彌山頂 (Xumi shanding), el monte Sumeru. En él gobernaba Śakra 帝釋天 (Dishitian). El número 33 indica que en ese lugar reside el panteón de todas las divinidades (devas) de la tradición védica (las treinta y tres divinidades del panteón hindú).

[VIII]
五色雲 (wu se yun). En la antigüedad, la« nube de los cinco colores» se consideraba que daba buena suerte.

[IX]
罡风 (gangfeng). Los vientos que soplan en el cielo según la cosmología budista. 

[X]
飄忽 (piaohu), que traducimos por «lo que es incierto y móvil». Se trata de la característica principal de a constante transformación del 道 (dao) que es representada en el lenguaje del玄言 (xuanyan), pero el飄忽 (piaohu) también simboliza la vida errabunda del poeta inmerso en el dao.

[XI]
白衣的小姑娘 (baiyi de xiao guniang) es una de las representaciones alegóricas de la muerte en Occidente.

[XII]
黑衣的力士 (heiyi de lishi) es también una de las representaciones de la muerte.

[XIII]
白水 (baishui) se refiere aquí a la nieve, símbolo del mundo del 飄忽 (piaohu); «de lo que es incierto y móvil».




In 1921 Zhu Ziqing joined the Literary Research Association, which advocated "literature for life's sake." With Ye Shengtao, Yu Pingbo and others, he started the Poetry Monthly, one of the periodicals published by this association. This magazine, which appeared in 1922, was the first of its kind after the May Fourth Movement. His poems show very clearly his firm grasp of reality and love of life. His long poem, Destruction, first published in Story Monthly in 1923 and later included in the collection Traces, aroused the interest of poetry lovers and exercised a considerable influence. His realism was finely expressed here. At the end of the poem he described the path he meant to tread:



I shall look up no more at the azure sky,
Nor lower my head to gaze at the limpid water,
But plant my feet with care,
Imprinting each step on the soil
And making deep footprints.
Though these impressions are small
And bound to vanish,
Though slow plodding matches ill
With the interminable road before me,
All I see are these clear footprints,
And they give me tremendous pleasure.
As for those distant vistas,
I cannot, will not trouble my head with them.
No more delay them,
On! On! On!






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