sábado, 27 de julio de 2013

VERÓNICA ANDREA RUSCIO [10.277]


Verónica Andrea Ruscio
Nació en 1978 en Buenos Aires, República Argentina. Poeta, correctora literaria, redactora. 
Ha publicado en las Antologías, Poetas tras el arca, Palabras ausentes, Paseo en verso, Palabras que levitan y Letras de oro. 

OBRA:

Cuarto oscuro. Ediciones El Mono Armado, 2013





El signo

Afuera el ciruelo resiste:
ha florecido en pleno invierno.
Adentro el anciano chino
escribe un poema y bebe té.

Una línea veloz cruza el cielo
de izquierda a derecha.
Un perfil delicado
de plumas verdes y pico rojo.

El anciano, que ha reconocido
el signo por la ventana,
se apura pues a terminar
sus cuatro o cinco versos.

En la tetera, un pájaro pintado
abandona la rama.
El anciano posado en la silla
emprende el vuelo también.

Cuarto oscuro. Ediciones El Mono Armado. 2013





Año Nuevo

Llega la tarde a Barrancas
y con ella una blusa verde con pollera amplia
nena de cinco y varón de siete.
Caminan hasta el colectivo
para volver a la pensión.
Ha ocupado el día
rasqueteando inodoros,
puliendo hornallas,
ahuyentando como bruja
el polvo ajeno.
Tiene un monederito tan chico
como una moneda
y delgado como tobillos
de gacela pobre.
La mano en la espaldita de los chicos
suave, constante.
No se separen que ya nos vamos.
Está cansada
pero el falta mucho la despierta.
Les arregla la ropa.
Le acomoda la trenza a la nena
parecida a la de ella,
la hebillita.
Conversa con voz pequeña,
les cuenta que esta noche comen bife
(que le sobró al mediodía a la señora
el bife envuelto que lleva en la bolsita
con las pantuflas gastadas que le dio el patrón
feliz Año Nuevo, querida).
El colectivo llega.
Hoy pasaron el día juntos.
Suben contentos.





Con letra clara


Libretita linda que compré
para confesar mis secretos con letra imprenta.


2

Que la hoja gire en el rodillo.
Teclear teclear teclear
sonidos iguales
hasta que suene la campanilla de la salida
de la oficina.


3

Un punzón.
El papel se vuelve un cordón montañoso
y táctil de palabras.


4

La pirámide bajo el sol.
En las paredes dibujamos la voz que pronunciamos 
para que el hombre muerto llegue a destino.


5

La clave está en el limón.
Yo le escribo cartitas con ácidas letras invisibles
y ella les pone su fuego y las revela.


6

Mi nombre con letra clara.
Formulario en mano.
Tiendo el brazo hacia el futuro y lo miro a los ojos.




El nido

Armamos el nido.
Llega el viento.
Armamos el nido.
Se derrumba el árbol.
Armamos el nido.
Y el silencio...

Construimos una vez,
otra vez y otra vez
con la alta fe de los pájaros.






Orquesta

El director sale a la terraza.
Mira al público de los edificios linderos.
Grave, de pantalón, zapatos oscuros
y camisa impecable.

Reverencia hasta el suelo
(hasta los broches).

Cierro los ojos, preparada.
Intuyo la música que sale de sus manos.
Ahora se acerca a la orquesta
montón de prendas blancas rectangulares.

Oh, ya mueve los brazos,
sube, baja, se posesiona

y la música ondea con el viento.






Poema de la oscuridad

Apague la luz.
Cierre los ojos.
Tome una bocanada ancha de aire.

Recuerde eso que todavía carga
que le da vergüenza
que nadie sabe.

Ahora le escribo un poema
que se alimenta de eso
que podría convertir en luz toda su gangrena.

Goce del instante.

Recuerde de pronto que está a oscuras
y en silencio
que no puede leer el papel que le estoy dando.

Olvide para siempre cómo abrir los ojos.
Comience a temblar.






Origen
                              a Laura García del Castaño

La poesía
tiene tatuado tu nombre en la piel.
Tiene el pelo castaño y lo lleva corto
porque te ama y quiere parecerse.
La poesía te sigue a todas partes.
Recuerda tus palabras y las guarda
en cuadernos especiales
para no olvidar jamás.
La poesía
nació de tu boca
un día como hoy
con un primer llanto,
que es como nacemos los hombres,
como nace también la poesía.


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