domingo, 12 de mayo de 2013

MIROSLAV KRLEZA [9805] Poeta de Croacia



Miroslav Krleža
Miroslav Krleža (Zagreb, CROACIA   7 de julio de 1893 - id., 29 de diciembre de 1981) fue un destacado escritor y poeta croata con notable influencia en la literatura de entre las dos guerras mundiales.

Terminada su estancia en la Academia Militar de Budapest, se desplazó a Serbia, con la intención de tomar parte en la guerra contra los turcos que se estaba preparando. Las autoridades serbias no se fiaron de este voluntario desconocido y le devolvieron a Austria, ejército con el que combatió en la Primera Guerra Mundial. Después de 1918 tomó parte, llevado por sus ideas izquierdistas, en el movimiento obrero y durante la ocupación alemana en la Segunda Guerra Mundial, fue perseguido y detenido por los ustachi, organización nacionalista y separatista de carácter fascista. En la nueva República Federal Socialista de Yugoslavia, ocupó el cargo de vicepresidente de la Academia Yugoslava y de director del Instituto de Lexicografía.

El escritor

Los inicios de Krleza como escritor se produjeron en 1914 con el drama simbólico Leyenda, cuyo tema es la figura de Cristo. Durante la guerra publicó dos tomos de poesías: Pan y Tres sinfonías (ambas de 1917). Con la independencia de Yugoslavia, entro Krleza en un periodo de gran actividad. Colaboró en revistas como Plamen (1919, que cofundó con August Cesarec1 ), Kníishevna Repúblika (1924), Danas (1934), Pechat (1939), y fue fundador de las dos últimas. Sus poesías más importantes, Lírica (1919), Libro de poesías (1931), Tomo de versos líricos (1932), Versos en el crepúsculo (1937), causaron una gran impresión por su lirismo y fluida versificación, sin las rigideces de un reglamento, y que permiten al idioma croata lucir toda su belleza. Adquirió verdadera importancia con sus obras de teatro y novelas, donde, sin rehuir los temas políticos, despliega su propia visión del mundo que generalmente resulta chocante para la clase intelectual croata de la época. Es autor de dramas: Gólgota (1922), Vuijak (1923), En agonía (1928), Banco Glembay Ltd. (1929), Leda (1932); de novelas: Los tres pretendientes de la Srta. Melania (1920), Dis Marte croata (1922), Vuelta de Filip Latinovic (1932), En el borde del cerebro (1938), Banquete en Blitva (1939), además de muchos ensayos y artículos polémicos. Después de la revolución rusa, se situó decididamente en la izquierda, describió la explotación del campesino, el desamparo del intelectual, la indolencia de la pequeña burguesía y la rapacidad de la alta, y en sus textos recuerda las expoliaciones de la ocupación austriaca. Su estilo, vivo e incisivo, fue criticado por los conservadores, pero otros le consideran patriota y maestro de las nuevas generaciones.






Anhelo

Sucede eso en la noche de otoño,
cuando caen castaños sobre el asfalto
y cuando se oyen los perros a lo lejos
y cuando es tan indescriptible el anhelo por alguien,
quien sería bueno, nuestro, cercano, íntimo, amigo
y a quien podríamos escribirle una carta.
Le confesaríamos todo lo que hay dentro de nosotros.
Una carta le escribiríamos pero él no está.






Canto de otoño

Alguien desconocido trajo Otoño
al Cuarto del Norte.

Oh, ahora; cuando todo es color; vendimia
y el olor de los vinos,
y cuando se oye la canción: Cosas y Aves de corral
 y cuando los muertos gritan de anhelo en sus tumbas.

Alguien Desconocido trajo Otoño en bandeja de plata a la habitación:
uvas y peras, manzanas e higos.


Y afuera humean los charcos 
de jugo solar,
y se oye a través de la ventana
  donde en alguna parte
       de la seda del día
          canta una mujer.
 Y trinan los pájaros.








Soledad otoñal

Más veces solo, más veces locamente solo,
más ajeno y más triste,
más oscuro, más vergonzoso, todo se vuelve más feo.

Más frío, más nefasto, más helado,
soledad vacía, de otoño
y se está volviendo más otoñal.







Caos

Nos aplastará a todos algo Negro y Cruel,
y todos nosotros caeremos.
¡Oh!, de ésta nunca podremos salir,
de ésta nadie nos curará,
Nos aplastará a todos algo negro y cruel,
a nosotros,

que perecemos hoy.

En sangrante sarcasmo del día nebuloso
nos llora el alma
medio muerta persigue molinos de viento.

Batimos con lanza algo que no existe,
y cuando el farol de mentiras ha dejado de alumbrar, 
nosotros vemos claro y nos da miedo morir.

Y así luego como armadura parimos a Dios y a la música.

En vano Buda, Cristo, Mahler y Skriabin.
A nosotros nos muele el caos loco, terrible y eterno.







Guerra
(Fragmento)

Noche.
Ahora reina la Oscuridad,
y la gente tristemente grita en un sueño sangriento,
en la lejanía neblinosa los trenes lloran
como perros.
Dentro de un vaso sobre la mesa florece una rosa negra.
Ahora reina la Oscuridad
y se siente cómo se apaga la luz del dios blanco.


http://milentedentrodeunvasoconvodka.blogspot.com.es/2010/06/el-impulso-de-la-lengua-iv-miroslav.html



Sjedi tako Filip u sutonu, sluša rodu na susjednom dimnjaku kako klepe?e kljunom kao kastanjetom, kako jasno odjekuju pastirski glasovi s potoka gdje se napaja blago, kako lastavice proždrljivo kruže oko dimnjaka kao grabilice, i osje?a u sebi prelijevanje tih životnih odraza, živo i zanosno. Kruže slike oko njega kao ptice i oko njegova pogrebnog raspoloženja i unutarnjih potištenosti, i oko vinograda i oranica, i šumskih parcela što gasnu u teškom, baršunastom zelenilu starinskog damasta i nestaju u sme?im tkaninama daljine.

Povratak Filipa Latinovicza (1932), Miroslav Krleža


De esta forma, Filip se sentó en la oscuridad y escuchó a una cigüeña batir su pico como unas castañuelas en una chimenea próxima, las voces de los pastores resonando en los arroyos donde abrevaban a sus animales, a las golondrinas revoloteando con ansia alrededor de la chimenea como si fueran aves de presa, y, con gran intensidad y éxtasis, sintió que flotaban hacia él estas multitudinarias expresiones de vida. Las imágenes daban vueltas a su alrededor como pájaros, alrededor de sus peores momentos y depresiones internas y alrededor de los viñedos y los sembrados, y de los terrenos de arbolado que mostraban gradualmente su intensa y aterciopelada verdura, como una antigua tela de damasco, para desaparecer en la distancia entre un impreciso tejido marrón.

El regreso de Filip Latinovicz (1932), Miroslav Krleža







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