lunes, 27 de mayo de 2013

ALFREDO OCAMPO ZAMORANO [9905]


ALFREDO OCAMPO ZAMORANO
Cali, (Valle del Cauca), 1930.
Realizó estudios de Sociología, Derecho y Economía en la Universidad Javeriana de Bogotá. Es magíster de la Universidad del Valle y PhD en Sociología de la Universidad de Columbia de Nueva York. Ha sido profesor de las universidades del Valle, Santiago de Cali, Javeriana y Los Andes. Reside en Estados Unidos desde 1955, donde ha sido colaborador en las universidades de Iowa y en Tulane en Nueva Orleáns. También ha sido investigador de instituciones nacionales como el DANE, FES, Incolda y Banco de la República. Ganó el Concurso Nacional de Poesía Guillermo Valencia del Instituto Colombiano de Cultura 1973, el Premio de Poesía del Año Internacional de la Mujer en 1976 y obtuvo una Mención de Honor en el premio Nacional de Poesía "Alférez Real" de la Universidad del Valle en 1997.

Libros de poesía publicados:

 1. Poemas Motetes y Cantos. FERIVA. Cali, 1968.
 2. Conversación del Duende Aprisionado. FERIVA. Cali, 1973.
 3. Poemas Reunidos (Selección). Premio Nacional de Poesía. COLCULTURA. Volumen No. 132. Biblioteca colombiana de Cultura. Bogotá, 1974.
 4. Poemas Reunidos (Completo). CAFAM. Bogotá, 1974.
 5. La Savia sin Nombre. Tercer Mundo. Bogotá, 1975.
 6. En una Oscura Casa donde Crece la Noche. POEMAFICHES. Banco del Comercio (Don Bosco). Bogotá, 1976
 7. Oficio de Amor. Premio Año Internacional de la Mujer. Tercer Mundo, 1978
 8. Asir los Días del Amor. FES. Cali, 1982.
 9. Almofrez. Gobernación del Valle. Cali, 1986.
 10. Motetes Eróticos. Gobernación del Valle. Cali, 1993.
 11. Elegía Calima. Mención de Honor, Alférez Real. Universidad del Valle. Cali, 1997.
 12. Romamor: Caja con cinco libros. Payson-Domardi. Bogotá, 2001:
        a. Duende
        b. Carlos del
        c. Alfritaz Faro
        d. Nadie
        e. Farewell (Poems in American English)
 13. Bitácora. Apidama Ediciones. Bogotá, 2002
 14. Guiomar@canto.co. Apidama Ediciones. Colección Poetas del Nuevo Milenio. Bogotá, 2004.
 15. Concierto de Amor a dos voces. Diálogo poético entre Guiomar Cuesta y Alfredo Ocampo Zamorano. Apidama Ediciones. Bogotá, 2005.
 16. Katrina: The Eye of the Hurricane. Apidama Ediciones. Bogotá, New Orleans, New York. Presentación en New Orleans and in New York. The National Arts Club, New York, octubre de 2005.
 17. Contrapunto & Kalilgramas (Poemas peruanos). Apidama Ediciones. Bogotá, abril de 2006.
 18. Desde las mil colinas de Ruanda. Apidama Ediciones. Bogotá, abril 2008.
 19. Tropical Guavas, poems in English, work in progress.





CANTO DE LA PALABRA

(DÍA DOMINGO). Fragmento.

Hermanas calimas, abuelas, madres, esposas, hijas,
Sacerdotisas, sembradoras, nietas,
descendencia milenaria de mi etnia.
¿Qué es la palabra, sino un suspiro?
En un comienzo: sonido y explosión, voz y cadencia,
origen, nido, alga, semilla e instrumento.
Vocablo primordial que nos va abriendo,
manando, fertilizando, derivando,
al movimiento alado de su germen.
La palabra: delgada línea, llantén de agua, canutillo,
lengua, bacteria, helecho, carrizal, labio y modulación,
higuerilla, bejuco, anamás, áloe, oído y orificio.
Acción silábica de su vocablo, producto
que nos fue conformando.
La palabra: redondez de nuestro espacio, tórtola, cayumbo,
embrión y gentilicio, manantial de nuestro cártamo.
Tallo, acodo, injerto, surco, semilla y raíz de nuestro ulluco.







Arbusto, siembra, nudo y cultivo que aferra nuestros frutos
ovalados, malvarrosos. La palabra: pájaro cautivo,
oloroso junco, razón de ser de nuestro mutuo origen.
Fertilizándola, Altazor, la liberamos, trasplantándola
de nuestros cultivos y viveros, de nuestras siembras y jardines
desgajándola como convólvulo al argemonte del mañana.
La palabra: hoyo, acanto, soma, río,
gorrión que se remonta por las fuentes
al fuelle escarolado de las lunas.
La palabra: ondulación, hogaza, levadura
que escalfa los pliegues, las ranuras,
el ñame de las tres cordilleras.
La palabra: florecer del maguey. Zapalote. Hongo. Moho.
Helecho, calabaza, tominejo. La palabra nuestra, en el poema,
que alzaprima los sembrados fermentándolos en las chamizas,
donde seguimos, hermana calima, en tus palabras, al futuro.








tengo una especial predilección

tengo una especial predilección
por las plazas de mercado
me atraen enormemente
es como si fuesen
una mujer campesina en medio de la ciudad
gesticulando con regordetos brazos de queso
hablando con gruesos labios
de moras frescas
sentada jovial sobre un cajón de legumbres
para contarnos de los males de su "yerna"
y de la hermosa yegua de su compadre Juan
tengo una especial predilección
por las galerías
donde se expenden los ajos frescos
donde se cuelga la carne apetitosamente
de grandes chuzos de hierro negro
donde aún huelen las frutas al árbol
donde la algarabía
se asemeja al silencio del campo después de la cosecha

tengo una especial predilección
por las plazas de mercado
donde quiera que estén.





¿Último despertar?

Somewhere towards the end of the
line
Diana Athill

La vida es la distancia entre dos puntos
Que nunca se recorre en línea recta
Son colinas sus días despertamos
Del soñar que nos lleva hacia el pasado
Y revive de nuevo en un segundo
Las nietas y los nietos que añoramos
Cuando niños nos fueran la dilecta
fuerza de solazarnos que ha callado

La vida es la distancia entre dos juegos
Que hacen las noches del amor gozándonos
De estar enamorados olvidándonos
De todos los trabajos y señales
Son un instante de locura al viento
Donde apostamos todo en espirales
Con riesgo de arruinarnos al perderlo
Ante el amor que pasa alborozándonos

La vida es la distancia que hacia afuera
Nos lanza sin temor a su aventura
En tanto navegamos en su océano
Marineros en busca de los puertos
Con el mar en los ojos que aligera
En ola existencial de su espesura
La amargura de tantos archipiélagos

La vida es la distancia que inaugura
En su pasión ferviente de servirla
El surco del silencio en el espíritu
Por instantes o años deja huellas
Profundas sinfonías ligadura
De intensidad volcánica al sentirla
Terremoto de fuego en sus estrellas

La vida es este instante que suspende
Sin tiempo el recorrido entre estos puntos
El que sabemos del inicio siempre
Con el sabor del canto en sus viñedos
Desde el río que ignora lo que viene
Y el instante al momento que sorprende
Sin poder alejarlo en contrapunto
Del qué será con todos sus enredos

La vida es el después de aquellos puntos
Que hace canto el poeta al escribirla
Frente a ventana que imagina o sueña
Epifanía que marca sus vivencias
Y al final de la línea son conjuntos
Que hacen verter la sangre al sumergirla
En palabra que sea contraseña
En llegando al final de su experiencia







ODA PRIMERA


1º. ( introito)

Los manuscritos de la mente
aspiran
retórica intención
de poesía

poiesis en alusión
del canto

significan
esos ritmos lejanos
en acepción que aspira
sus elipsis
con ademan que exprese
lo que somos

gracia
que derrama
quizá
en desespero
las resonancias
de aquello
que sabemos

o hemos aprendido
escuchando
o leyendo
tantos
versos

cual
planta ornamental
en los jardines
de sus vivencias

énfasis
sustancia de ficciones
con su fuerte
ritmo
del triángulo
infimito



2º. (meditativo)

Entre este laberinto
destapan y despliegan
cien escenas
en su visión
retrospectiva
contemplando
los efectos
equipajes
y atavíos
con su método
de verlos
y
lograrlos

río
que asume
su contorno
continuo
de la vida

despliegue
primordial
de ser
vivida

forastero
en ironía
cósmica

sisándose
entre prendas

desprevenido
e inconsciente
del resultado
que ante otros
ojos
lo está
visualizando

escarabajo
perdido
en su coraza


3º. (continuo)

Los ancestros calimas
son el impulso
de un extraño
que sobrevive
en las raíces supra conscientes
de la mente
a través
del DNA
en los genes
transparentes
que llevamos
alienados poetas
entre la pulpa
de sus manuscritos
dejados en el barro
y el oro
de sus figura
carne
de nuestro espíritu
océano
del alma
sobre el Valle
profundo sonido
que nos gime
del fondo
de todas las entrañas
anticipándonos
la muerte
y conocemos
del cordero
que se ha inmolado
para no dejar ahogarnos
en las corrientes
del tsunami del gran río
trago amargo en los volcanes
de la existencia
metafísica
vulnerabilidad
de nuestra herencia
en quince ritmos
circulares


4º. (himno)

Y los himnos
de la tribu
vacían la porfía
compartida
en la memoria

sentido
vero eco
fortalecimiento
de la palabra

clarividencia
pronunciada
con la visión
del
caracol
en
las odas
estequiometrias
de su teorema
que trasmite
al gestor
su libertad
geométrica

inteligencia
audífono
de
lo
inefable

instante
crucial

epifanía
de darte
cuenta
poeta
donde naces
al transcribir
el ir viviendo






Homenaje a Charis Wilson y Edward Westson


Cada curva de un cuerpo nos contiene

la visión de mirarlo ensimismados
                                    en la piel que lo cubre y lo modela

Es una forma exacta de la vida

que elocuente se muestra persuasiva
con esta exactitud que es contemplarla

Transparencia inclinada sobre el aire
en elipse de luz que va asumiendo
                                       cada sitio que ocupe la pupila 

Y la forma del seno se dibuja
con la mirada ardiente que acompaña
                                    esta fuerza de ver todo su espacio 


Espacio que a los ojos se asemeja
al lente de una cámara que toma
este preciso instante sorprendiéndolo

Pasión que en el fotógrafo ilumina
lo que anhela el poeta con su canto
la imagen de un desnudo ¡exacto y bello!







Hetero-Cosmos

That in black ink my love may still shine bright.
Shakespeare Sonnet 65

En sus mundos alternos el espíritu
Refleja la inconstancia del transcurso
Bajo los puentes de las circunstancias
Que operan desde afuera entre la tierra

La tierra que asemeja lo que somos
En esta inconsistencia de la vida
Donde reemplaza ayer el cada día
Del futuro inexacto que afrontamos

Todo esto es aquel juego que nos lleva
A escapar en la mente con imágenes
Que hagan el tropo abierto a donde vamos

Y en poesía se define el ámbito
Que entre las líneas crea su misterio
De convertirse en vida luminosa







Réquiem por un poeta

Pero yo soy el viento que sopla sobre el mar…
El que arranca al moribundo su más bella palabra…
Gonzalo Rojas

La muerte pelirroja te esperaba
Rojas
en la casa sin llave del poema
y entre las cuerdas del laúd
cantaba
tu llegada
sobre el caballo blanco
de tu infancia

Ya habías dejado atrás
la envoltura voluptuosa
que traías
a orillas de las líneas
cada día
mientras las pupilas
se te acostumbraban
al túnel de la vida
que se deja

Y en los insondables laberintos
sobre el césped perfumado
de tu mariposeario
los murmullos del ayer
fueron quedando
con el movimiento insondable
de tus alas
por las imágenes
de tu único universo

Y al aire del amor
fuiste quedando
como en
aquél lejano amanecer
a las cuatro en punto
de una mañana
cuando decidiste
dejarle en testamento
tus ritmos
a Huidobro

Rotaciones de tu propia tierra
donde estaba Borges
esperando que escribieras
aquél verso final
que has anunciado
desde siempre
antes de irte
sobre las rocas
absolutas del ataúd
que abarca toda ausencia

Viejos relámpagos
entre la niebla
de los Andes
frente a la doncella
de rojizos vellos
que se te acerca
a esta hora
en su espléndida carroza
adornada
con los mil viñedos
de tu fértil tierra

Y le preguntas
a la doncella
de tu muerte
por qué se te parece tanto
a Teresa la escandinava
en su país
donde la noche
no se oculta
entre el sosiego
del infinito piano
de Caludio Arrau
mientras ibas falleciendo
sobre las tres rosas amarillas
de su encantamiento

Y con tus pies caminando
entre las galaxias
de la Cruz del Sur
se dibuja
esta séptima figura
del agua
de tus recuerdos
mirándolos
abriéndolos
oliéndolos
gustándolos
probándolos
desde las ráfagas
del viento de los arcángeles
de tu propio paraíso

en tanto
que vas llamando
con el celular de tu verbo
los sonidos
de las pompas fúnebres
que acompañan tu féretro
mientras Catulo
te espera llegar
junto a la transparente
inspiradora
que canta el Dante

Para escucharte
todo lo que tú escribes
entre la luz
de los espirales
del ser
en que
lentamente
te conviertes

27/04/11







Homenaje a Andrew Wyeth
-1917-2009-
-ut pictura poiesis-


Andrew Wyeth maestro de maestros
por cuyas ventanas penetra el aire
de una playa infinita
a espaldas de los cielos
donde se hunde
tu paleta
frente a la noche inmensa
cuando llega tu alborada
a orillas de tus días sucesivos
que establecen su imborrable huella
sin pensarlos siquiera

Preciso allí donde dibujas
cada experiencia inolvidable
de Helga entre su cuerpo
de hermosuras
que delineas
hondamente
entre su lecho
o bajo la luz de las ventanas
de tu cuerpo al contemplarla

Y así reemplazas en los años
el mundo extenso de Cristina
deslizándose
sobre el ocre de los campos
en las hierba
hacia la casa en la pradera
que mide en la distancia
con sus manos
extendidas
para lograr alcanzarla
al final 
de sus jornadas

Andrew Wyeth
entre los velos de la infancia
del deseo
fibra y filamento
donde enhilas tus figuras
por los terrenos de tus parques
que transitas en pínceles
casa con la transparencia
de tus sueños
bajo el faro que asciende
hasta las parcas nubes grises
en tus acuarelas imbuidas
del silencio
que cubren tus espacios inesperados

Andrew Wyeth que nos iluminas
con el arte de tus atmósferas
encantadas
como océanos sin límites
de honduras desconocidas
por el rincón de una casa
o entre las sencillas paredes
del cada día
que sólo tú divisas
como lo haces
para dejárnoslos
en la sinfonía de tu paleta inigualable

Andrew Wyeth acógenos
entre los ritmos de tu oculta danza
que se abre entre los troncos
de tus más preciosos árboles
escaleras donde sobrevives
esta intemporal
visión de tus imágenes
que nos pueblan
entre este el siempre
de tu arte indispensable
Andrew Wyeth
Maestro de maestros
¡Razón de este Homenaje!







Ícaro de Fuego

¡Soy Ícaro de fuego! ¡Soy lenguaje!
Cada frase explosiva que libera
El nombre que te asigno con certera
Pasión de mi vivencia en cada viaje

Esférico del cono a la caldera
Donde cargo mi estrella al abordaje
Dominio y heredad de aquel paraje
Cuando les di la esencia verdadera

Enérgica visión que vigoriza
Y es muestra del espíritu indomable
Compresión que ilumina mi osadía

Y es materia que explota y se eterniza
Cuál águila del pico inabordable
Al hueco negro de mi cada día






Magnolia de tu Amor
Para Guiomar
Mithuna, India S XIII

I

Cada detalle esconde sus sorpresas
ocultas en la piel que nos revela
por el recinto estrecho de su lienzo
el pincel que nos lleve a intimidades
que apresan en su escena este deseo
de descubrirte plena y reflejarte
al sondear con palabras tus secretos
certeros y tempranos de metáforas


II

Un base de datos nos refiere
acceso a descubrir que nos aborda
motor de publicar que aquí revele
cautivando la audiencia en cada imagen
fascinante y espléndida y magnífica
con taller que al pulirla ponga en marcha
la estrofa del poema con su espléndida
revelación diversa aquí al mirarla


III

Gustave Courbet, torso detalle

Lectura en diferentes dimensiones
por el aroma que la piel nos diera
al roce en la caricia de los dedos
que selecciona su pasión al goce
de aprender aprendiendo a distinguirlo
cada pliegue preciso y cautivante
que vamos revelando mutuamente
conscientes del cultivo de sus flores


IV

Matisse, Parsiphae

Innovadora forma sea el decirlo
subyacente sentido que hace enlace
a este empalme de amor que nos conecta
detalles del saber en galerías
que se abren a la mente y nos excitan
con la clarividencia de saberlas
ya parte de un estar inexplorado
este que entre los dos es tu magnolia
que queda entre mi mente floreciendo




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