jueves, 7 de marzo de 2013

JOHANN ARROYO [9362]



Johann Arroyo
San José - Costa Rica, 1978. Se ha dedicado a la docencia informal, al diseño gráfico y editorial. Artista y poeta, cuenta con exhibiciones individuales y colectivas hasta el año 2006. Fundador del taller de literatura la Enésima Silla en 1997. Sus poemas y textos han sido publicados de forma dispersa, entre semanarios, periódicos costarricenses y revista digitales. Ha publicado en edición limitada, Libros del Bastardo Cadencioso y su Bestia Forajida (Compilación de 4 libros), El Salvador, 2010.




El opaco envase de la carne



1

nadie convence al amor en su ira temprana
y a todo asemeja, en la curva en el arremetimiento
da potestad para la casa huérfana
Siempre vecina al rescate
necia y múltiple consejera al sofocarse el día.




2

el banquete

I

tendré nombre
tendré que leerles a los umbrales el cuerpo de la serpiente
un sitio de corales, de ritos claros
rescataré tu cuerpo
le quitaré los mares a las preguntas
y no habrán respuestas que me hagan encontrarme
agua salada debajo
repondré la cara del barro y las masacres dispondrán los dones
tendré que raspar la música en el mismo brazo
tendré intimidación por las calles
suficientes entradas en mi frente
para no morirme de invitaciones
atragantado de tramas
para no morirme amor de tus inventos


II

y es que yo no la menciono
y aparece en la sangre sin vestigio
la m, tan de calles, atajos y ahorros vespertinos
la m, que yo no he dicho y se dijo vos lo decís
la m, con la silueta de un hacha en el espejo
y es que
yo no la menciono
por ahorrarme el regreso, la limosna, mi porvenir
en cambio, ellos vienen y yo los dejo


III

luciste
el resumen de esa prolongada saciedad:
esta soledad viene descascarando maníes


IV

rara vez
te regalaré un periódico o un ramo
de flores con periódico
te contaré la cifra que alcanzan mis poemas
entre matemáticos, o aquel oscuro firmamento de vinil
de potreros con boñigas que huelen a vos
dejaré el cuerpo para enojarme con
la vena de mi cabeza o el insomnio que causa el tránsito
o el mareo que se destila en mi cama
admitiré que no te quiero o que no dudo
en arrojarme de una ventanilla, arrancar el lavamanos
y mandártelo envuelto
rara vez llegará la medianoche


V

harto de la churumbela
de las ciudades con churumbelas
de morirme desangrado en la nieve
de teñir de verdad las virutas
hartazgo de pactar con líquido revelador
y lograr mismos poetas, la comunión
harto de inquietarme de la tierra
de darle las mañanas a los zombis
de sacar perros de la leña
hastiado de aquí al saludo
de quedarme afuera con sólo
el rociador de frío y el esperpento de la distancia
del arroyo que se seca dos veces sin bañarme ahí.





3

cómo tramaría mejores nervios
y no lutos y carrozas
mejores formas de saludar
al mediocre y agradecer
el suplicio de su risa
cómo organizar la pesadez
entorno a un dibujo tachado
y no a una frente rayada
cómo derretir los copos de nieve
que cubren la calvicie de
la infancia
cómo abotonar una blusa
que aún no está hecha
cómo decorar el alma sin tapar las
paredes
cómo unir una calle al resplandor
cómo vivir de eso o aquello
sin esto.




4

entre las capas de cebolla
aparece sudor del pensamiento
entonces, cualquiera lloriquea
y se completa la noche
nos comemos la víctima
canibalizamos sin tener la
mesa servida.
Le echamos agua a las cosas
nos meamos en la cama
nos perfeccionamos en ocultar las
esquinas y eyaculamos aunque la
ropa quede tiesa.
Alburas se desprenden como el
día, nos vamos secando
conforme la memoria se llena
de agua. Olvidamos adonde
sudamos
¿Cuánta muerte se recorre mientras
pelamos una cebolla?

En la revista Es hora de embriagarse (con poesía), Madrid, nº 1, diciembre de 2007.








Tentativa de gozo

1

al hijo había que educarlo
en materias como ayude a
su tata o sirva pa algo
Había que alimentarlo bien los
primeros días de prófugo en la tierra,
colados de verduras, pastillas de bacalao
y mendrugo de harina.
El hijo debía de entenderse
con las empleadas, no levantarle las
faldas, aceptar sus jalones de orejas
verlas dormidas al amanecer.
Pero el hijo, parecía un ser normal
un elocuente lava levas, un incrédulo
de los trabajos domésticos
de los hombres
Fumó, cogió a la abandonada y la penetró
aconsejó para que no tuvieran Cabanga
tuvo empleos y hemorroides, alzó
pesos impensables, trabajó bajo el régimen
de la propia pesadilla, aprendió a conducir
en las peores carreteras.
Al hijo, lo andan buscando.


2

huelo a cama, eso la excita
Tengo bebés, dice, cuando ve
mi ombligo y me quita la pelusa
Me parezco a San Juan,
una tentación, porque me muero
del frío
Hago trompas, inconsciente de
cansancio y me humedece la boca
No lo sabía, pero hasta los zancudos
Mueren de las brazadas que
doy en el aire,
en estado alfa y erecto.
prefiero el parecido a
San Juan, no debo llegar ungido
sino en llamas
provocar olor por todas partes
es un acto de rango, le
quita algo de cursilería a la seducción.


3

El calzoncillo

ese día se sentaron mis
padres con ella, mi mamá
se levantó para ir al baño
y encontró en el lavamanos un
calzoncillo que destilaba por la
rejilla
Le preguntó a ella, por qué
mojaba los calzoncillos: los lava
cuando se baña y se limpia la
cera de las orejas, usted se lo
enseñó
Mi mamá giró los ojos como una
pincher en celo: no él lo aprendió.
Pues me parece que usted se lo
enseñó cuando estaba carajo
No yo no. Las empleadas
Entonces recuerdo a la empleada que
me sacaba de la cama y me metía
al baño con ropa interior: cochino
se volvió a mear anoche.
Mama la despidió y las que siguieron.
Ahora me cuestiona, mientras olvida.






1

en la vida sólo hay dos temas
de los que el poeta se ocupa:
el colapso y la lealtad,
siempre está contrapuesto a una ética
que se preocupa de tres temas:
razón, voluntad, conocimiento,
lo cierto es que el poeta cree
que hace sombra, que la gloria
es mayor que Balzac y las deudas
impagables
entonces sólo hay un tema de qué ocuparse:
la conversación del amor seguida
de la obscenidad enamorada, en resumen
partirse un diente por salirse
del imaginario.


2

coloco aquí una viñeta:
crash, glup-glup-ehhh
por aquí una secuencia:
¡eyyyy-errr-eyyyy-oyoyoy!
nada reclamo
mi estimado cancerbero hoy te reclamo
tanto traje para evadirte
y te me salís con un estornudo.

Siento mucho lo que perdí
por leer sobre los valores del agua,
porque el agua pasaba
y no traía rocas ni estelas
ni grifos sonoros.

Este relato debe ser perfecto
y nombrar varias imágenes sin onomatopeyas
¿qué haré?
Simple
Lo dejaré aquí para no estorbarle
a los que parece que sudan escribiendo
y claro a la muerte que anda buscando miradas.


3

Me desperté dos veces
¿cabe uno dos veces, en uno mismo?
¿notamos el momento en que despiertos, habíamos traspasado
el insomnio, dejando un pétalo en el último despierto?
¿se sueña la reconciliación propia dentro de la ajena,
duplicada en una nota, que alguien recuerda dormido en
otro lugar?
Me soñé pidiendo, dos veces a la misma mujer
preguntando si pasaba de nuevo con sonrisa
con risa sonando la calamidad de ese traspaso
y sigo aquí, describiendo la luna envuelta en aire
Duermo poco lo despierto, aun así me despierto
Si sueño, soñando durmiendo me dormiré en
la que ya me soñó empezando a despertarme
Dibujo una línea que no me cabe en este papel
porque se despertó un papel que no durmió por la
línea y si dibuja insomnio se quedará entre estas
preguntas que más vale no seguirlas
hasta que la línea me acabe y siga el papel
antes que el dibujo, sin dormirme después de este punto

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