miércoles, 19 de diciembre de 2012

SHU TING [8.860] Poeta de China






Shu Ting 

(chino :舒婷, pinyin: Shu Ting, nacida en 1952 Jinjiang, Fujian) es el seudónimo de Peiyu Gong (chino:龚佩瑜, pinyin : Gǒng Peiyu), poeta china. 
Poeta destacada del grupo de los brumosos es Shu Ting (Fujian, China, 1952), seudónimo de Gong Peiyu. Dado que su padre fue acusado de “inconformidad ideológica”, esta poeta creció en el campo, donde trabajó además en una fábrica de focos, de textiles y en una cementera. Fuertemente influenciada por la poesía occidental, durante los primeros años de la década de los ochenta su poesía fue una de las más significativas del movimiento de los “poetas brumosos”, que se alejaban del realismo socialista y la poesía de “compromiso” alentada y premiada por el gobierno. En 1983 fue sospechosa de actividades subversivas contra el Estado por lo que dejó de escribir un tiempo. Una vez que las autoridades disiparon sus sospechas, fue admitida en la Asociación de Escritores Chinos, que a la postre le entregaría dos veces el Premio Nacional de Poesía (1981 y 1983).

Ella sigue una poesía signada por búsqueda de un discurso lírico y emotivo  contrapuesto al mero compromiso político. La búsqueda del “yo” en su poesía es una suerte de afirmación de lo individual frente a lo colectivo.

Según el Anchor Book of Chinese Poetry Web Companion, los poemas de Shu Ting “tienen una fuerza lírica y cristalina que la ponen a salvo de la cursilería y que la han convertido en la poeta china más conocida en occidente. Su poema “Una noche en el hotel” da cuenta del espacio más personal que puede existir, una habitación de hotel en la intimidad de la pareja. Una vez más lo individual se impone a lo colectivo.


obra:

The mist of my heart: selected poems of Shu Ting, Translator William O'Donnell, Panda Books, 1995, ISBN 978-0-8351-3148-3
Shu Ting: Selected Poems (ed. by Eva Hung). Hong Kong: Renditions Paperbacks, 1994.
"Shu Ting", Bulletin of Concerned Asian Scholars, Vol. 16, 1984

Incluída en antologías:

Smoking People. 39. Beloit Poetry Journal. Winter 1988/1989.
Czeslaw Milosz, ed. (1998). "Perhaps". A Book of Luminous Things: An International Anthology of Poetry. Houghton Mifflin Harcourt. ISBN 978-0-15-600574-6.
Edward Morin, Fang Dai, ed. (1990). The Red azalea: Chinese poetry since the Cultural Revolution. Translator Edward Morin, Fang Dai, Dennis Ding. University of Hawaii Press. ISBN 978-0-8248-1320-8.
William H. Roetzheim, ed. (2006). "Assembly Line". The Giant Book of Poetry. Level4Press Inc. ISBN 978-0-9768001-2-5.


Shu Ting es una de las representantes de la “poesía oscura”, llamada también la “nueva estética". Cursaba el segundo año en una escuela secundaria cuando comenzó la “revolución cultural”. Pronto se vio obligada a ir al campo, donde pasó tres años. Durante los siguientes ocho años trabajó en una fábrica de bombillas. La experiencia adquirida en un período caracterizado por barrer con todo le sirvió para consolidar su autoestima y su espíritu humanista. En su poema “Al roble”, la autora pone a hablar a una ceiba plantada al lado de un roble:



Al roble

Hombro con hombro soportamos el frío, las nevadas y los truenos,
Juntos compartimos las nieblas, las nubes y los arcos iris;
Parecemos separados por la eternidad,
En realidad estamos unidos para siempre.
Protagonizamos un gran romance,
La fuerza es: el Amor –
No sólo por tu fuerte cuerpo,
Sino también tu posición y la tierra bajo tus pies.


El poema trata del amor, la igualdad y la unión eterna de dos árboles cuyas raíces se entrecruzan. Pero lo que en realidad difunde la poetisa es la igualdad y la dignidad del ser humano. Aunque es considerado como uno de los poemas representativos de la “poesía oscura,” no es nada críptico. Evoca la sinceridad que distingue el estilo literario de los poetas de la nueva generación de aquel hipócrita, fanfarrón y vacío período anterior y marca el regreso de la poseía a su naturaleza romántica.



Una noche en el hotel

La declaración de amor, hecha de marcas de labios y lágrimas,
Asciende al buzón valiente
El buzón está frío




Abandonado

Su sello de papel, como una venda, se agita al aire

El alero se eleva y cae delicadamente bajo las huellas de un gato negro
Grandes camiones trituran el sueño hasta dejarlo delgado y duro




El velocista

Entre sueños escucha toda la noche el disparo de salida
El malabarista no puede atrapar sus huevos
Las lámparas de la calle explotan en un fuerte grito
En su capa de yema la noche se vuelve más grotesca.

La mujer en su bata de noche
Abre la puerta de un tirón estremece cielo y tierra
Como un venado corre salvaje y descalza por la alfombra
Una gran palomilla revolotea en la pared
Se hunde en el fuego agrietado de un teléfono que suena

En el recibidor

Silencio
Sólo nieve
Sigue cantando, a lo lejos, en las líneas eléctricas.

Versión de Diana Sofía Calderón y Alí Calderón



      
REGRESANDO A CASA

¡Demasiados ecos,
en el viento esta noche!
Susurros-de-pinos, luciérnagas, luces
     en la central eléctrica del pueblo,
Todos recordando un sueño distante.
Memoria: un desvencijado puente de madera que apenas
                                                    [abarca el río del tiempo...
¿Todavía se ríe la luna en los escalones de piedra?
Mi corazón se estremece de aprensión.

     ¡No recuerdes! ¡No recuerdes!
     Los errantes pies se agotan
     Descansa tu cabeza en el hombro de la montaña.

Habiendo caminado lejos y más lejos,
Sin embargo todavía te encuentras en el mismo lugar.
Ojos puros como estrellas surgentes
Brillan sobre mí como lo hicieran una década atrás.
(Cuando yo estaba llena de esperanza):
Sólo hubieses tenido que estirar tu mano
Y la manzana dorada hubiese caído en ella.
Una vez la agitación de la sangre
Cayó como una brillante revelación sobre el alma.
Ahora ya no es cierto, ya no es cierto:
La imagen juvenil retrocede
     a través de un bosque de obligaciones,
Dirigiéndose al olvido.



                    
ENCUENTRO INESPERADO

De repente las Paulownias Imperiales dejan de ondular,
El sonido de los timbres de las bicicletas se suspende
Y la tierra regresa
A esa noche de hace diez años.

Ahora las Paulownias Imperiales comienzan a hamacarse.
Pétalos de flores se aplastan tras las ruedas
Despidiendo su perfume a través de las pulsantes calles.
El resplandor de la memoria se combina
Con la visión de vos.

Tal vez nada haya ocurrido. No te he visto en absoluto:
Una alucinación causada por este camino familiar.
Pero aún si fue así,
Estoy acostumbrada a no derramar lágrimas.


                                


EXTRAÑÁNDOTE

Un diagrama multicolor sin límites,
Una ecuación dibujada a tiza en la pizarra, sin solución;
Una lira de una sola cuerda que dice las cuentas de la lluvia;
Un par de inútiles remos que nunca atraviesan el agua.

Capullos en espera en animación suspendida;
El sol poniente que observa desde una distancia.
Aunque en mi mente pueda haber un inmenso océano,
Lo que emerge es la suma: un par de lágrimas.

Sí, desde estas perspectivas, desde estas profundidades,
Sólo eso.

FUENTE

Carolyn Kizer. Carrying Over. Poems from the Chinese, Urdu, Macedonian, Yiddish, and French African. Copper Canyon Press, 1998.







La línea de producción

Noche tras noche,
la línea de producción del tiempo.
Luego del trabajo,
nos acercamos a casa
cuando las estrellas se reúnen para cruzar el cielo.
Por encima de una línea de árboles jóvenes.
Las estrellas deben estar exhaustas
luego de milenios
y sin cambios en su itinerario,
y la plenitud, el color,
de los árboles anémicos
maltrechos por el humo de la hulla.

(1994)
Versión: Alejandro Pescador




Autorretrato


Para él, ella es su pequeña conspiradora.

Ella ruega por una respuesta, pero no dice una palabra, 
Cuando él necesita silencio, ella ríe y hace ruido 
Marea y nubla la vista de la gente. 
Ella rompe el equilibrio, desprecia los conceptos; 
Como una voluntariosa bruja del bosque, 
Lo envuelve con un grotesco paso de baile.

Para él, ella es su pequeña conspiradora.

Él arde en deseo; ella se rehúsa a dar; 
Él nunca desea; ella, al contrario, pide su entrada. 
Atraída por la ternura, evita expresarla; 
Aún no ha experimentado el temor de perder; 
Ella misma es un remolino; todavía 
Hace infinitos remolinos, 
Nadie comprende sus brujerías.

Para él, ella es su pequeña conspiradora.

No viene al llamado, no acude a la cita, 
Cercanía ilusoria, intenta separar lo inseparable. 
A veces parece un témpano; a veces un mar de fuego; 
A menudo parece una canción sin palabras, 
Cuando escucha, no sabe si es verdad o mentira, 
No discierne si el regusto en la boca es dulce o picante.

Suya, suya, 
Para él, ella es su pequeña conspiradora.

1977

 Versión: Alejandro Pescador




También esto es todo


(Respuesta a un joven amigo de "Todo")

No todos los grandes árboles
Son derribados por el viento;
No todas las semillas
Se quedan sin enraizar en la tierra.
No todos los sentimientos genuinos
Erosionan los corazones humanos;
No se fracturan a propósito
Las alas de toda ilusión.

¡No, no todo
Es como tú lo dices!

No todas las llamas
Se consumen en su propio fuego,
También iluminan a otros;
No todas las estrellas
Señalan la oscuridad en la noche,
También anuncian los primeros rayos del alba;
No todos los cantos
Pasan rozando los oídos,
También se alojan en el corazón.

¡No, no todo
Es como tú lo dices!

No todos los llamados carecen de eco;
No todas las pérdidas se quedan sin compensación;
No todos los abismos profundos se extinguen;
No toda la desolación cubre la cabeza de los débiles;
No todo espíritu puede quebrantarse bajo las pisadas en el fango;
No todas las consecuencias
Son manchas de sangre y lágrimas,
También son una muestra de alegría.

Todo ahora está preñado de futuro,
Todo futuro echa raíces en su ayer.
La esperanza también lucha por sí misma,
Por favor, coloca este todo sobre tus hombros.

Versión: Alejandro Pescador





Perhaps


 - To an author in isolation
Perhaps what we can think to say
 will never have readers.
Perhaps our journey was already wrong in the beginning,
 and therefore ends wrong, too.
Perhaps the lamps we light one by one
 are blown out by the winds one by one.
Perhaps we shall have exerted ourselves to the utmost to light
 the darkness
 and have no fire extra to keep ourselves warm.

Perhaps the tears we wept till we couldn’t
 did make the land more fertile.
Perhaps the sun we sang into being
 also sings us to life.
Perhaps the more weight on our shoulders,
 the grander the faith we had.
Perhaps we cried out vigorously on the sufferings of others
 But had to be still on our own misfortunes.

Perhaps
ours was a call that wouldn’t be resisted;
we had (and have) no other choice.

December 1979237






Quizá

 - A un autor aislado

Quizá lo que podamos pensar para decir
 nunca tendrá lectores.
Quizá nuestro viaje ya estaba equivocado en el principio,
 y por tanto terminará equivocado, también.
Quizá las lámparas que encendemos, una a una,
 Son apagadas por los vientos, una a una.
Quizá nos hayamos esforzado todo lo posible hasta para encender
 la oscuridad
 y no hay fuego extra para mantenernos cálidos.

Quizá las lágrimas que llorábamos hasta no poder más,
 Sí hicieron la tierra más fértil.
Quizá el sol que cantábamos para que existiera
 también nos cantaba hasta que existimos.
Quizá mientras más peso cargábamos sobre nuestros hombros,
 Era más grande la fe que teníamos.
Quizás clamábamos enérgicamente sobre los sufrimientos de los 
demás
 Pero tuvimos que estar inmóviles en nuestras propias 
desgracias.

Quizá
el nuestro era un llamado que sería atendido;
ni tuvimos (ni tenemos) otra opción.

Diciembre 1979238







Línea de ensamblaje

En la línea de ensamblaje del Tiempo
Noches se apiñan
Bajamos por la línea de ensamble de la fábrica
Y nos unimos a la línea de ensamblaje de camino al hogar
Arriba
Una línea de ensamblaje de estrellas a través del cielo
De nuestro lado
Un árbol joven mira aturdido su línea de ensamblaje

Las estrellas deben estar cansadas
Han pasado miles de años
Su viaje nunca cambia
Los árboles jóvenes están enfermos
El polvo y la monotonía les privan
De grano y color
Lo siento todo
Porque seguimos el mismo ritmo

Sin embargo, extrañamente
La única cosa que no siento
Es mi propia existencia
Como si los bosques y las estrellas
Tal vez por costumbre
Tal vez por el dolor
Ya no tuvieran la fuerza para que les importe
Un destino que no pueden alterar

Enero 2, 1980239





A un poeta de cuentos de hadas 

Creías en los cuentos de hadas que escribías
hasta que fuiste una oscura flor azul en un cuento de hadas.
Tus ojos editaron
los árboles enfermos, las paredes desmoronadas,
las barandas de hierro oxidadas y rotas.
Con sólo signos simples,
reuniste un equipo de estrellas, lavanda, 
y saltamontes 
y te fuiste a la tierra no contaminada de nunca nunca jamás.
¡Arre!

El corazón, tal vez, es muy, muy pequeño,
Pero el mundo es grande, por cierto.

Sin embargo, la gente creyó en ti.
Creían, después de una lluvia en los cristales,
que millones de soles podían verse colgando.
Preferían moras dulces, y una caña de pescar sobre el río.
Creían en nubes entrelazándose alrededor 
de las colas de los cometas
Desprendiéndose, de tantos recuerdos,
el polvo del tiempo.
Tu voz viene de un puro tiempo plateado
donde uno habla con su propio sueño.

Este mundo, tal vez, es muy, muy pequeño,
pero el reino del corazón es grande, por cierto.





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