lunes, 19 de noviembre de 2012

YU CHI-HWAN [8.464] Poeta de Corea del Sur




Yu Chi-hwan 

(1908-1967), también conocido por su nombre de pluma Cheongma, fue un poeta del siglo XX nacido en Corea del Sur. Nació en la provincia de Gyeongsang 
Ha publicado al menos diez volúmenes de poesía.

Publicaciones:

Imágenes del tiempo, translated by Kim Hyun Chang. Verbum: Madrid, 2005.
Many of his books are available at the Library of Congress as are works (in Korean) about the poet.

Poemas traducidos al Inglés:

The wind and the Waves: Four Modern Korean Poets; Translated and Introduced by Sung-Il Lee.
Asian Humanities Press: Berkeley, Cal., 1989.
Korean Literature Today:"Yu Chi-Hwan Poems:'Evening Glow'" etc. Vol. 2. No. 2 P. 11;
"Yu Chi-Hwan Poems: 'Daffodil'" etc. Vol. 4. No. 4 P. 6; "Yu Chi-Hwan Poems: 'Cliff'" etc. Vol. 6. No. 1 P. 11
Some of his work is in Korea's Best Loved Poems, Han-Rim Publishing co.: Seoul, 1979.


Felicidad

    Yu Chi-hwan / Cheongma

El amor:
la felicidad de ser amado.
También hoy
puedo ver el cielo esmeralda de un vistazo.
Llego al frente de la ventanilla de la oficina postal, te escribo una carta.

En la puerta que da a la avenida una multitud de personas,
todas y cada una de ellas con la expresión en el rostro de pensamientos plenos.
apurado compro estampillas, recibo el telegrama.
A mi lejano terruño, a mi amada una vez más
le envío cartas tristes, graciosas, amorosas.

Sopla el viento a la par de la dureza de estos tiempos,
aumenta aun más mi dependencia, en el jardín donde desbordaron los sentimientos florecidos en profusión,
nuestro amor indeleble también,
tal vez sea un ramo de hermosas amapolas escarlatas.

El amor:
la felicidad de ser amado.
También hoy te escribo una carta.

¡Amada mía, entonces adiós!
Incluso si esta fuera mi última despedida en el mundo,
ya que te amé, fui verdaderamente feliz.




Exploración de la naturaleza y la vida: Yu Chi-hwan 

por Alejandro Zenker 


Yu Chi-hwan es considerado un poeta de considerable fuerza moral y sinceridad. Basada en una enérgica afirmación de la vida y con el rigor moral como vehículo, su poesía busca navegar por el vacío vital y superar el sinsentido. En la segunda mitad de su carrera, Yu Chi-hwan vuelve a plantearse las cuestiones fundamentales de la existencia y la trascendencia, expresándolas con una voz particularmente masculina. Este poeta se suele asociar a la corriente de la escuela de la vida simbolizada en la persona de Su Chungju.
Los primeros poemas de Yu Chi-hwan, incluidos en colecciones como Antología de poética de Chungma (Yu Chi-hwan) y Voz inmortal (1947), presentan al poeta como profeta intelectual. El narrador poético se enfurece consigo mismo. Inmerso en la falsa y vulgar realidad de la vida cotidiana, el narrador busca en vano recuperar su ego original; su deseo de recuperación del yo esencial se nos presenta con una imagen masoquista del poeta, que no teme a luchar con todo su cuerpo. Por ejemplo, en Cuchilladas del tiempo permite que le “azoten” para "retirarse a su fuero interno". En Roca, el espíritu firme de Yu Chi-hwan se simboliza a través de un árbol o una roca. Este espíritu, siquiera imperturbable por sentimientos triviales, logra al final olvidarse incluso de sí mismo.



Roca

Cuando muera, seré una roca.
El amor y la piedad no me afectarán,
Ni la alegría ni la furia me moverán.
Expuesto a las cuchilladas de tiempo,
Me azotaré para retirarme a mi fuero interno,
En un silencio impersonal y eterno,
Hasta que vida misma se pierda en la memoria.
Nube que fluye, trueno distante,
No cantaré jamás,
Aun en sueños,
Ni soñaré en pena quebrada.
Seré una roca cuando muera.



Con una firmeza espiritual inquebrantable, la tristeza amorosa representa otro tema central en la poesía de Yu Chi-hwan. De hecho, este pesar forma el anverso del mundo del ideal.



Bandera

Este es el clamor sin sonido.
Pañuelo de nostalgia eterna
Que revolotea hacia aquella extensión del mar azul.
Puridad que flamea como onda al viento,
Tristeza que extiende sus alas como una garza
Sobre aquel polo puro y recto del ideal.
¿Ah, quién sería
Aquel que pudo alzar primero
El corazón triste en el cielo?



La bandera suspendida en el “polo del ideal” es el símbolo romántico de la añoranza. El ego, procedente de la creencia, es al mismo tiempo una figura que cae en soledad y tristeza por motivos amorosos. Tras la firmeza masculina de los poemas de Yu Chi-hwan se esconde una voz femenina de amor y añoranza. Es precisamente esta coexistencia de dos elementos contradictorios la que conduce a la tensión y dinamismo inherentes a su poesía. Caracterizarlo como un poeta de voz masculina y rigor moral, como han hecho buena parte de los críticos, sería únicamente una verdad parcial.
La colección poética de Yu Chi-hwan refleja también los recovecos y revueltas de la historia moderna coreana, que se extiende de la década de 1930 a la de 1960. Yu Chi-hwan publicó dos colecciones, Isla Uleung (1947) y Diario de Chungryang (1949), en la confusa vorágine que sucedió a la liberación. En Con el soldado de infantería (1951) se ofrece una meditación sobre la experiencia de la Guerra Coreana y en Enterrando cantos de fuego (1960) queda plasmado el Movimiento del diecinueve de abril. En las postrimerías de la década de los 50, Yu Chi-hwan empieza a airear una fuerte crítica a la política contemporánea, corrupta desde el punto de vista ético.
Poeta de lenguaje conceptual más que sensorial, Yu Chi-hwan se sirve con frecuencia de la gramática y la dicción de los poemas tradicionales en chino clásico, con el fin de subrayar su firme intención de vivir una vida ética. Sin embargo, es cuando aborda la ironía vital a través de los sentimientos de amor y tristeza, y no cuando describe el ideal de rectitud moral, cuando la obra de Yu Chi-hwan alcanza su cumbre poética. La nobleza con que se exhibe el lenguaje poético de Yu Chi-hwan es producto de su pasión por la incorruptibilidad heroica, así como de su entendimiento solemne de la práctica imposibilidad de dichas aspiraciones.








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