miércoles, 14 de noviembre de 2012

SUSANA SIVEAU [8386]





Susana Siveau, La Plata, ARGENTINA 1961. Publicó poemas en “Hojas de Sudestada”, “Cuaderno Compartido de Sudestada” y “Poesía Argentina de fin de Siglo” (Etorial Vinciguerra). Editó los libros “Noche estrellada” (2002), y “Letra y Mano” (2010). Realiza una intensa actividad cultural en la Biblioteca Popular Alejo Iglesias de Villa Elisa, donde tiene a cargo el taller literario. Desde 2003 se dedica a la docencia particular de niños y adolescentes. Especialmente niños con dificultades de aprendizaje.

Sitio personal: http://azulnegrosiveau.blogspot.com.ar/




CASA DE FUEGO

Un lugar. 
Una casa de fuego 
junto al agua. 
Un tejido de pájaros 
y lágrimas.

Todo arde.
Cada cosa que toco 
te recuerda 
con mi propia memoria
y se incendia la noche 
hasta el alba.

Paredes, ventanas, techo,
labios, caricias, nombres.
Eso que fue 
durante tanto tiempo
un refugio
arde.

Ardo también
me purifico.






LA CASA

En el espesor de la noche 
la casa. 

Las figuras 
van y vienen 
en un roce de aire 

algo cae 
pasa un auto 
un perro ladra 
gritan

un cuerpo 
se acomoda en la luz 
flota 
recorre habitaciones 
se asoma al patio. 

Inercia de los muros 
restos dormidos de una charla 
un juego 
en el ahora oscuro recinto. 

Como un vaso
lleno de día 
yazgo en el fondo 
de mi pensamiento. 
Me bebo gota a gota 

para saciar un vacío
para cruzar a la otra orilla 
de la noche. 






APARIENCIAS

De palabras 
también están hechos los silencios 
palabras que nos ahogan 
atrapadas en la garganta 
en el corazón 
como cosas que se chocan entre si
y no piden permiso 
que se buscan y preguntan 
y no encuentran respuesta 





Poemas de Noche Estrellada



Hoy nieva

a Mónica

Suena el teléfono
Desde el fin del mundo
Ella me saluda
me cuenta que hoy nevó
por primera vez

Como todos los días
se pondrá su abrigo
atravesará con pies cansados
la ciudad

llegará a un cementerio
al lado del océano
allá en algún lugar
del fin del mundo
para que su niño no este sólo

hoy que es su cumpleaños
y nieva por primera vez
sin que ella pueda abrigarlo







Equipaje

Me han destinado para un viaje
que no haré
a compartir un sol que no conozco
a intuir los seres que nacieron
para ser elegidos.

Me han preparado una mirada celeste
y cuando callo
más allá de mis miedos y mis dudas
aparecen señales
de otro rostro
sosteniendo mis rasgos.

Me han destinado para el viaje
un bosquejo de mundo misterioso
una lumbre de amor
una consola de estrellas.








Un jazmín para mi madre

Madre hoy has venido por mi sangre.
La noche huele a jazmines
y tu pelo está húmedo de rocío.
Yo enciendo tu mirada con preguntas
de cuando eras niña.








El hombre arrasado

“El hombre es una invención reciente”

Arrasado hombre
dibujado en la arena
a orillas del océano

Dibujo en la playa
sin memoria
sin astillas

Borrado

Hombre sin memoria
Playa al fin serena
con una única certeza

La eternidad

Hombre
Marea del pensamiento








Del amor

Papá-
                    llueve
Nadie corre para abrir las ventanas
las puertas las manos los ojos
Nadie para anunciar la magia
del sol con la lluvia la música el verano
En silencio partieron con tu voz
las voces de las cosas
y el brillo en los ojos de mamá

Llueve
gotea mi voz sobre la casa
la lluvia y yo nos entendemos
Nos asombra aún que nadie corra
para abrir ventanas y puertas y manos
el ojo secreto de la tarde color de iris
que soñó mi madurez






Los muros

¿Quién habla de victorias?
R. M. Rilke

Ya no puedes volver
estas alturas
no se sobrepasan
Están ahí
Aquí
para impedirnos
un mohín un gesto
el regreso
la imagen anterior
que abandonamos
sin remordimiento
y nos busca sin tregua
sobre el rostro
el miedo
la soledad
la muerte
son casi amigos entrañables
sentados a la mesa
pesa el día
en los hombros
Pero volver no puedes
Estas alturas
No fueron hechas
para superarlas
ni para entenderlas
“sobreponerse es todo”





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