miércoles, 24 de octubre de 2012

PATRICK MORAN [8209]



Patrick Moran nació en Templetuohy, Condado de Tipperary, IRLANDA donde todavía vive. Trabaja como profesor de post-primaria. Ha ganado el Gerard Manley Hopkins Premio de Poesía, sino que también ha sido ganador en la Semana de Escritores de Listowel y el Concurso de Poesía 2008 EIST. En 1990, fue nominado para el Premio the Hennessy/Sunday Tribune Poetry Award.

His poems have appeared widely in the major Irish outlets: Poetry Ireland Review, The Irish Times, Cyphers, The Honest Ulsterman, Cork Literary Review, THE SHOp, Irish Pages and The Stinging Fly. His work is featured in anthologies, including the inaugural Forward Book of Poetry (UK), The Stony Thursday Book and The Best of Irish Poetry 2007. Patrick Moran has published two collections of poetry: The Stubble Fields (Dedalus Press, 2001) and Green (Salmon Poetry, 2008).




Rutinas

Cada noche cierro las ventanas,
corro las cortinas, le echo llave a la puerta,
controlo que el termo y la estufa estén apagados,
saco la basura, atizo el fuego.

Y cada mañana deshago todo eso:
oyendo deslizarse las cortinas en los rieles,
abriendo las ventanas para que entre aire fresco,
despejando las cenizas del carbón aún encendido...

Rutinas a las que me aferro, aunque
la luz y la oscuridad varíen;
sin saber bien qué estoy dejando
entrar, o qué estoy dejando fuera.

Patrick Moran, Tipperary, Irlanda

Versión © Gerardo Gambolini 




Routines

Every night, I close the windows.
Draw the curtains, lock the door;
Check that immersion and heat are off,
Empty the rubbish, rake the fire.

And each morning I undo it all:
Listening to drapes slide back on rails;
Opening the windows to fresh air;
Sifting ashes for the still-live coals...

Routines to which I cling, even
Through the varying dark and light;
Hardly knowing what I’m letting
In, or what I am shutting out.







Retrospectiva

Pasó antes, durante años,

cuando salía a beber, o a recorrer
night-clubs para aliviar su ansia de mujeres,
dejaba, como resguardo, perros ladrando,

la TV a todo volumen, y las luces prendidas
que alumbraban incluso los cobertizos vacíos
del fondo, el tractor descolorido y oxidado...

Demasiado tarde para eso, decían. Demasiado tarde.
Todo el mundo sabía que se había ido.
Y no en ese momento, sino hacía mucho.

Versión © Gerardo Gambolini 





Retrospect

For years before it happened,

when he’d go out boozing, or scouring
nightclubs to ease his itch for women,
he’d leave, as safeguards, yelping dogs,

the TV blaring; and lights on
that burnished even the backyard’s
idle sheds, the rust-dulled tractor...

Too late for that, they’d said. Too late.
Everyone knew he’d gone away.
And not just then, but long ago.


No hay comentarios:

Publicar un comentario