lunes, 15 de octubre de 2012

EMILIA VILLEGAS GONZÁLEZ (8056)





EMILIA VILLEGAS GONZÁLEZ
Costa Rica, 1967. Artista visual y docente universitaria. Textos suyos aparecen en las antologías Martes de Poesía (del Cuartel de la Boca del Monte) y Lunada poética, poesía costarricense actual, recopilada por Armando Rodríguez. Ediciones Andrómeda. Mantiene el blog: emiliavg.wordpress.com





S.T.

Esta casa está cada vez más torcida,
creo que se hunde del lado de mi cuarto.





EL DAÑO ESTÁ HECHO

creí que había conseguido quedarme en el paraíso
después de que ellos decidieron irse por su propia voluntad.

hoy me pareció que venían a visitarme,
pero no es cierto.

el crecimiento urbano no se detiene.






TEOLÓGICA

un bebé sobrevive cinco días en mar abierto después del Tsunami sudasiático.
un niño de cinco años se ahoga en una piscina de poca profundidad.

y en los dos lugares estaba Dios.






CAMBIO DE GUARDIA

me pagan por mantener los ojos abiertos, para ser el primero en recibir el susto pero nada pasa. la pólvora se humedece. los gatillos se traban.

he visto platillos suspendidos sobre los tejados pero ningún asesino. tengo los nervios de punta. 
miedo de perder el trabajo.






ESOS MUCHACHOS DE LA ESQUINA

estorban como los globos en el suelo después de las fiestas.

inspirados por algo más pesado que el aire 
no flotan
pero existe el temor de pisarlos y que revienten.

esos muchachos de la esquina…
eternos como el plástico

nos están mirando. 






INSOMNIO

la tienda de ellos tiene aire acondicionado 
y las pantallas son de tan alta resolución que parece que el león 
va a salirse
pero no. 

aquí a nosotros nos pican los zancudos y la arena.
ya es de noche y parece que los lobos que aúllan a lo lejos
en cualquier momento estarán aquí.

modos a y b de una situación idéntica. 






ILUSIONES ÓPTICAS

tu cuerpo ya no es el secreto de mi belleza.






BELÉN


la gente de mi pueblo es tan voraz como los perros 
que los cuidan pero les gusta pensar que el peligro de ser mordidos está afuera.

la gente de mi pueblo cree que somos distintos, mejores: que el Ojo de Agua nunca se va a secar,
que nunca seremos como Barrio Cuba o Desamparados:

que siempre sabremos de quién es nieto el vecino 
y tendremos suficientes ciudadanos que sostengan la estrella
cuando el plato ya esté vacío. 






SIN CONFIRMAR

Del pueblo elegido no se sabe nada más que lo que ellos mismos han querido contar, pero narradores no autorizados especulan que en todas direcciones dispersos, los hijos se han librado del cielo y el padre furioso, los busca todavía por toda la tierra.






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