jueves, 27 de septiembre de 2012

7946.- MARÍA PAULA MONES RUIZ




María Paula Mones Ruiz: nació en Buenos Aires. Estudió Letras y es correctora literaria. Dos libros editados de poesía, ¡Piedra, papel o poema! 2004, y Calle blanca, 2006. Integra varias antologías poéticas por convocatorias: Homenaje a Pablo Neruda, De los Cuatro vientos, 2004. Desde la palabra, Dunken, 2005. Poetas de las dos orillas, Uruguay, Botella del mar, 2007. Fijando Vértigos, Antología de poetas argentinos, 2007.
Publica también en revistas virtuales y gráficas, blogs y páginas de Internet. 
Integra mesas de lectura en encuentros organizados por entidades y agrupaciones literarias del país y del extranjero.
Actualmente está trabajando en tres libros de próxima edición: Poemas para la miopía, Ritmos de sol y silencio y La vida caminando (nouvelle).
WEB DE LA AUTORA:   http://www.mariapaulamonesruiz.com.ar/ 





DE Piedra, papel o poema!



¡Piedra, Papel o poema!

Hoy…
Imagen y concepto sin su voz.
La memoria se incorpora al juego ingenuo.
Sensaciones nuevas y viejas voces aliadas
a la intrusa imaginación.
¡Piedra, papel o poema! Sobresalto.
No logro reconocerlas…
Me adhiero al juego y contesto: ¡poema!
Y soy…
Piedra de papel,
papel o poema,
poema que se queda o vuela,
sin cortar ningún ayer, con las manos quietas,
sobre la vereda 
de mi ser.




a mi perra
Esta mañana me vestí con los colores de
tu cuerpo.
Quería llevarte también en mi ropa.
Comencé mi camino diario y por
primera vez, sin melodías.
Sola…
Quería escuchar el gris, nuestro
silencio.
Desentonaban a mi alrededor, los rojos
y los verdes;
hasta el techo de los taxis dañaba mis
ojos,
mis ojos secos…
Sólo el pavimento y
algunos edificios viejos,
formaban mi pequeño escenario, donde
vos y yo, no podíamos separarnos
y coloreábamos el resto.
Ahora, el bueno del tiempo llora por mí
y los blancos y los grises y los negros
se amalgaman y te nombro. ¡Luna!
y el cielo se aclara y brilla… gris…
Te pierdo.
Pero tengo mis manos y mis manos te
tienen.
¡Cuántas veces con tus ojos lamiste mis
manos!
¡Cuántas veces mis manos miraron tu
tiempo!
Sé que te llevas una parte de mí.
Sé que en mí te
quedas…blanca…negra…gris…
Plateada… Luna.
Silencio.
Abril.






DE Calle Blanca


CALLE BLANCA

Duele…
Duele en mi piel el ser
de mi poesía.
Y yo… le duelo a ella.
Escribo.
Me escribe.
Y ella y yo
sangramos letras por el camino
y el camino nos ataja,
desde arriba hacia abajo.
Llegamos a la calle blanca…
Blanqueamos las herida





LENGUAJE DERRAMADO

Espera del mínimo sonido
pronunciable
en la boca de la piel o la garganta
blanca.
Proceso de significantes últimos.
Nacimiento del fruto criminal
matando
hasta el sonido silencioso de una
lágrima
ahogándose en la sangre.
Palabra…piel…Rojo…agua.
Lenguaje derramado.
Lenguaje de lo íntimo, íntimamente
líquido
y sólo pronunciable,
en los labios remadores de este
barco…
único.





Abrazo blanco

Pensar…mirar el silencio maestro.
Escuchar…el latido lenguaje de La luz.
Volverse tan pequeño como el núcleo del milagro.
Acariciar el vientre de la espera
y ver parir
una respuesta con la forma y con la voz
de un abrazo blanco,
blanqueando la memoria, memorizando Tu luz.





Textura mental

Textura mental, cera tibia.
Se deslizan colores, gotas de instantes
pincelando esencias.
Viva caricia. Lágrima que encera
imágenes vividas…arco iris de estrellas.
Caricia que se escucha y…es su música
la respiración de la luna ocupando el lugar
de la ausencia y la palabra…muda.
Respiración brillante.
Melodía que preludia desprender
gotas de poesía que vive como vivo:
encerando imágenes, imaginando brillos.
Sensación divina y escrita
en la piel del azul y en el pasaje
de la mente a la luz, de la luz a la caricia.





Banquete

Cenaba el alma
vino de rosas, tinto, y
una porción de noche
con una pizca de rallada plata.
El cuerpo descansaba en paz
Y los sueños, desnudos, en las sábanas,
se miraron sorprendidos porque 
de todos ellos, uno
ya no estaba…
¿Se lo había comido el alma?
¡Se lo había comido el alma!
Banquete Ideal.                                                                                                          

Inteligencia en la piel.
Platónica crueldad.







DE  La Clave


HIJO 

(17 años, 1972)

Hace tanto tiempo que sueño con imaginarte,
Hijo… hijo que alguna vez, serás mi sangra.
Al calcular  tu tamaño entre mis manos, sabes…
¡se ha entibiado el aire y acercándote
con ellas a mi pecho, mi corazón palpitó,
como besándote. He soñado con tus ojos
que ya me miran desde lo infinito de tu alma
y aunque no sé el color, cuando me miran,
los míos ven todo con aureola blanca.
He soñado con tu pelo
que peinaré con peine de mi aliento.
Si eres niña, te pondré un moño hecho de besos
Y si niño, un rizo con forma de velero.
Niño mío, he soñado con tus pasos, hasta mis brazos
se extendieron, dije: ¡vamos!
Y cuando te aproximaste a mí, yo vi la vida,
¡mi vida caminando!
He compuesto para cuando vengas un arrullo
que tendrá la melodía de mi sangre, porque te cantaré
diciendo solamente, descansa amor, descansa…
¡soy tu madre! ¡El sólo pensar que alguna vez
mi carne podré tocar y  ver, cómo,
una ronda de niños me toca sin tocarme!
¡El sólo llamarte,  hijo …tan amado, Dios mío,
sin serlo, ¡ya soy madre!
Y sin permiso y sin que yo se lo pida, el genio gris me traslada, me filtra por otra escena y en otro tiempo, no muy lejano a aquel poema en el que, se descubre y se confirma, que algunos sueños se cumplen y a veces nosotros, cumplimos con nuestros sueños.
[….]




IMPREGNASTE MI SER

Impregnaste mi ser de olor a vida,
olías a pan y vino,
te abracé, nacías. Tu piel bendijo mis manos
Y un sello de tibieza eterna se estrelló en mi boca.
Te besé… conmovida, despacio.
Olías a pan y vino, a milagro.

[…]

-Bueno, perdidos, qué más te dijo papá?
- Que lo llamaron de allá y que harán todo lo posible por acelerar las cosas
-¡Lo posible…!¡Pero si sabían lo difícil que es esto para todos!
-No te pongas nervioso porque también le dijeron, que tenemos que colaborar todos, para que todo salga bien… así que ¡fuerza y adelante!
Buenos, ¡empecemos de una vez!
-Por dónde?
-Estamos perdidos?
(No)
(Por aquí)
(Por aquí)
Hoy no llevo en mi pico impregnado
el olor a milagro…
¡Hoy llevo un pañal de papel, versos por nacer,
alados, sin canto!
Hoy vuelo desde el ayer, hoy mi pico lleva años,
pañal de papel y versos
que lo vieron nacer, que volaron…

[…]



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