domingo, 9 de septiembre de 2012

7753.- CECILIA GLANZMANN



Cecilia Glanzmann 
(Cecilia M. González Porta de Glanzmann )
Nació en Bell Ville, Córdoba, en 1944. Actualmente reside en Trelew, Chubut, desde 1972. Ha sido Presidente de SADE Chubut, Delegada del Fondo Nacional de las Artes y entre otras actividades, Directora de Cultura de Trelew. Es profesora en Letras, docente, coordinadora de talleres literarios, cofundadora y presidente honoraria del Grupo Literario Encuentro. Integra varias instituciones lingüísticas , literarias, culturales del país y del exterior, como el ILCH -Instituto Literario y Cultural Hispánico de California), Fundación Argentina Para la Poesía; S.A.D.E. Argentina; ILLPAT –Instituto de Investigaciones Lingüísticas y Literarias de la Universidad Nacional de la Patagonia. Entre sus numerosas obras publicadas individuales: 

* Ecos mi voz
* Territorios del ser y del instante (Faja de Honor de la ADEA 1990) ,
* Y aún el bosque mágico
* Amor de Remolacha
* Hilanderos de la luz
* Ritual de las cigarras
* Liberándonos
* Sobre Metodología de estudio
* Juglares del silencio-Patagonia argentina, trilingüe en español, galés e inglés, Premio Accésit 2008 , Faja de Honor de la SADE 2008 (Mención de Honor), declarado de Interés Cultural por el Honorable Senado de la Nación y bilingüe español-portugués (2009)
* Del arpa del caminante (2009)

En co-autoría:
* Bilingüismo español-galés en el Valle del Chubut.





EN ESTE SUR

En esta tierra de horizontes puros,
escarchado el silencio...
musicales las voces de los siglos,
las preguntas tensan la cuerda del tiempo

hay espacio para ser.

(de Ecos de mi voz )





PERSISTIR

He de persistir
como el faro aquel de nuestras costas
enhiesto, solitario,
arrullado por las tempestades

y los soles

he de persistir
con mi valija de gnomos
guardianes desde siempre de mis sueños
los sueños que caminan y caminan
cotidianos
y que son los que me susurra 
el ser.

He de persistir
desde la soledad acompañada
que agradezco,
desde el acompañar a la soledad de los otros,
desde la pura soledad que me conversa
y me encuentra, bien adentro

he de persistir
aunque me canse
en este acelerado desasirse de los lazos
desasirse de los nudos
de los enredos promiscuos del apego.

He de persistir
contigo, hermano, en este tiempo. 

(de Ritual de las cigarras-Summa Poética, y de Liberándonos)





ALBEDRÍO

Ah, duendes de mis rías
viviéndome
desde el sigilo del sueño
a la voracidad del bullente humano,
en el zócalo preciso de solsticios
y equinoccios

hay Alguien en el Algo.
Él signa y deja sueltas las amarras del alma.

(De Liberándonos)





A TRAVÉS DE LOS GIRASOLES

¡Ah! Van Gohg, mi ser se acerca más y más a tu ser
tus girasoles... son también mis girasoles,
tus sombras y tu escasa, pero brillante luz, 
la que atisbaste, apenas, en la Tierra,
la que veías esperaba en lo Cósmico
vibran
en mi palabra y en mi ahogada voz,
en mis ojos humedecidos y en mi esperanza
en tus ojos azules, Vincent Van Gogh, 
en esos tus ojos azules de cielo

... de Cielo profundo y claro de Justicia.

(De Hilanderos de la Luz y de Ritual de las cigarras )






A Antonio Machado

 Ah, Machado,
el recordado Antonio Machado castellano,
tuviste tus encinas y tus chopos
tu frescor del Duero
y las colinas de embrujo castellano
como yo
mis estrellas mesetarias.

Ni castellano tú
ni patagónica yo
y tan hijo de Castilla has sido y eres
como yo lo soy de mi sur costero americano.

Pero, ¿sabes?
el viejo río conoce de secretos
            y me ha dicho
que es un espejo de lunas el arraigo.
Tus chopos y encinares
se me han vuelto mis mesetas cotidianas,
tus colinas...   mis bardas
tu Duero...    mi Chubut amado
            y el Tercero* de mi Córdoba añorada,
y el aroma puro de las soledades castellanas
            este mismo de mi pampa y mi meseta.
Es un espejo de lunas el arraigo.








Desamparo

El frío me desapacigua las manos
la carne
el embrión del ser.
Huelo el lamido del viento
sobre las espaldas del mar sobrecogido
sobre las espaldas ateridas de la gente
no hay para ella gas ni luz
los leños escasos están muy húmedos
las chapas se descobijan
para encender el fuego
en la ciudad que avanza...
El desamparo del hombre
me desapacigua las palabras
y una ironía acre
dibuja insistente
la compasión deshabitada
en este siglo veintiuno.
La compasión respira
sin embargo
en el abedul pródigo del amor
y calienta las manos de la gente.






El hilo de Ariadna

Me reclamo
el salir del laberinto.

Una lluvia fresca de azahares y violetas
se lleva las heridas viejas,
se adentra
la placidez ruborizada del crepúsculo
en los estañados espejos.
Me columpio
en el hilo de Ariadna
la luz me abraza
en el paso final
hacia el comienzo.






Poema para la Navidad de cada día

Tuve un momento la lámpara del mundo
y vi hogares con leños encendidos.
Eran muchos y resplandecían.
Pero vi más hogares
muchos hogares, demasiados,
desguarnecidos de leños.
Y yo estaba afuera
mientras ellos
golpeaban a mi puerta.






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