domingo, 9 de septiembre de 2012

7736.- BEATRIZ BASILE






Beatriz BASILE 
Buenos Aires (Argentina), 1943. Fisiatra. Psicomotricista. Crítico literario. Poemarios publicados: "Resurrección" (1976), "Tiempo de recorrer los tiempos" (1979), "El ser y sus demonios" (1979), "Fuga en luz" (1984), "Sin nombre" (1990), "Identidad de la vigilia" (1991), "Los obreros del sol" (2002). "Los soles apagados"...Premios a poemarios: Faja de Honor, S.A.D.E (1990). 




Mientras regreso a casa

Las flores y el incienso para calmar
la angustia del domingo.
Dicen que ir a misa, caminar,
sentarse en un café, charlar con un amigo
calma los nervios-" por el aumento de nivel de endorfinas_"
con lo cual, además de " reir cuatro veces al día "-
podemos afirmar a quien pregunta:
_" Todo bien  , todo en orden "

Pero en la entraña, sabemos que el vacío
nos devora y caminamos por la calle
bajo el paraguas negro , preguntando a la vida ,
a la nuestra, la única de hoy,
por qué si amamos tanto nadie estará
cuando abramos la puerta y nos sentemos a   la mesa
mientras la lluvia cae serena y leve
como el  llanto a mis ojos.

El cartonero hurga los tachos de basura.

Atado a un carro, flaco como la muerte, un caballo lo espera.





MIEDO

Aterrado
por tanto sueño
hecho carne,
milagro
urdido en tu ojo
de gato
agazapado en tiempos
de nostalgia
y macerado en el impulso
de tu celo,
ahora crees que faltará
el enigma
de tus noches, sin saber
que el misterio
empieza aquí, en el salto.

(2004)





POEMA IX

Cada uno elige su mazmorra.

Las hay con cuerpo de mujer,
con colores de hombre,
con banderas, con dioses erguidos
o  crucificados,
con tallas de oro,con púlpitos
leyes, estatutos , estrados.
Las hay con fotos de paraísos ,
con hábiles actores,

con víctimas llorosas, con cuerdas
y cadenas de diverso grosor,
con cementerios ordenados ,con muletas,
con corazones artificiales,
con senos de siliconas, con niños de probeta,
con anfitriones elegantes
con borrachos a perpetuidad.
Las hay también con forma de poesía.
Pero
¿Cada uno elige            su inviolable
mazmorra ?






DEL SILENCIO

Puerto donde amarra el marino
los vértigos del viaje, solidez de la tierra
que ofrece calles con bodegones generosos
en mujeres y vinos.
Descansará en el seno
de la mujer desconocida, le contará sus días ,
sus noches en el mar, los ojos amarillos
del eclipse , la bruma de la tarde.
Le contará una única vez ,
saciada el hambre de la carne, la sed del corazón.
Una vez, después de unir los cuerpos
y la mujer, harta de bocas , de ardientes noches,
de la miseria de su ausencia, le dará las espaldas

y dormirá como quien deja a su costado un saco
pleno de caracolas viejas y de arena.
Pero él hablará una única vez de la ruta
sin destino , sin norte, del azar , de los sedales rotos
en plena cacería,del ancla alzada hacia el misterio,
de barcos encallados, de la voz estridente que lo persigue
en pleamar, del pez de un solo ojo que miraba hacia el cielo.
Hasta que el sol despunte
él hablará, ebrio de alcohol y sexo , para después callar
y hundirse en la marea .






DE LOS REGRESOS

Con su fardo en la espalda sube la cuesta.
En el atardecer, hombre mirando al suelo que proyecta
su sombra, su lento caminar hacia la casa.
¿Quién te espera ?
Ahora, cuando desciende el día por la pendiente
silenciosa y se duermen las  aves y susurra el arroyo
su eterno caminar sobre las  piedras.
Acaso una mujer que hornea la miseria ,resignada a su suerte
o el hijo que heredó la piel sumisa de la especie.
Quizás abras la puerta y te esperen una cama con mantas sin color,
una silla vacía o un perro echado a su molicie.
¿Qué apuro has de tener por llegar a tu casa,
hombre de espalda curva por el trabajo de los siglos ?
Que te muevan la fe aquellos que te explotan,
que seducen tu anhelo, los que robaron tu ilusión y te condenan.
La mucha noche baña tu rostro, como la piedra , eterno´
habituado a perder…






POEMA VII

Mejor es asumir que los gatos
no ocupan nuestro espacio.
Quedará con nosotros la sumisión
del perro, el estéril ladrido.
Mejor es asumir que la acrobacia ,
nos fue negada desde el salto primero
y que es muy tarde para recuperar
la fuerza
y el exacto equilibrio
de los gatos.

Anochece.
La Vida es entregada en el preciso
instante en que nacemos:
Sólo una vez.
La Vida es como el agua que nos crea:
Somos el vaso.
Inoportunas fiebres apuraron el trago :
Somos el vaso seco.

La Vida se gastó .
Y nos tumbamos como los perros
que sólo quieren la comida
o la poltrona que los cobijará
hasta la muerte.

Inútil que llenemos la casa con los gatos.
Que escribamos poemas.
No somos libres.
No temblamos de amor en el tejado.
Cerramos las ventanas y eludimos el salto.
Soledad nos espanta.

Somos apenas los grotescos perros
que besan los tobillos de los amos
por un mugriento plato de comida.

Somos los perros.

…Y nos soñamos gatos.





DE LA SOLEDAD

Uno siempre está solo, aúlla al viento,
a los escaparates de las baldosas alineadas, 
tan rectas, tan prolijas, inamovibles en su estar .

Uno dobla esquinas y dameros, juegos donde
reina y peón se unen en un final irreversible,
se necesitan, se aman, se rechazan,
alzan la voz y los silencios y todo acaba
en la palabra que lastima, que ulcera las entrañas.

Pero después, uno está solo y llora en las almohadas
donde esconde su piedra , su melancólico estar
de siestas bajo el sol de verano, el beso que enterró 
en el país del nunca y vuelve a los rincones a pintarse la cara
de frases memorables, a ensayar un discurso
que le deje creer que nunca estará solo, a enamorarse 
del espejo, del gorrión que siempre lo acompaña,
del hombre que vende flores en su calle, de las mujeres 
simples que, de tan simples se olvidaron vivir,
de este niño que hoy, me cubre con su abrazo. 





MERCADO DE PULGAS

Un cenicero roto entre las tazas de café,
libros amarillentos, lámparas donde 
el óxido depositó el bostezo,
la “Marilú”de los cuarenta,
mirando con asombro en el estante
junto a Mickey y un tambor de hojalata,
relojes que desmayaron ante el tiempo,
mantas tejidas –quién sabe – por manos 
de soltera resignada, fotos de muertos,
arcones de inmigrantes que soñaron 
la “ América”,baratijas de pobres,
espejos, peines, abanicos de los veranos 
escurridos por las alcantarillas del ayer.

Todo aquí…los muertos han quedado 
exhibiendo el anónimo paso, fugaz, irrepetible.
¿Qué queda de las vidas?
¿El recuerdo?
¿La taza de café que venderán 
los deudos?
¿La “Marilú” que encandiló 
los ojos de la niña?




TIEMPO

Tiempo de construir ciudades nuevas,
de borrar oquedades,
de salir indemne de las viejas malezas.
Tiempo de detener los tiempos,
círculos prietos.
Temor de no saber por qué. 
Tiempo de levantar las manos 
y arañar con mil uñas.
Tiempo de vencer,
de sentirme persona.



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