sábado, 18 de agosto de 2012

7435.- ANDREA CRESPO GRANDA





Andrea Crespo Granda
(Guayaquil, Ecuador.1983) Realizó estudios de comunicación en la Universidad Casa Grande de la ciudad de Guayaquil, Ecuador. En el 2004 participó en la I Bienal de arte no visual del país. Fue parte del equipo de producción para Guayaquil de los EDOc. Festival Internacional de Cine Documental, desde la 2da hasta la 9na edición (2002-2009). En septiembre de 2009 fue nombrada Directora Técnica de Cinematografía del Consejo Nacional de Cinematografía del Ecuador. Como productora independiente ha desarrollado preproducción y producción de campo de algunos documentales nacionales: Estación Floresta, Mención de Honor premio Augusto San Miguel, 2008; El Lugar de las Cirguelas, 2009; también trabajó para la televisión de Catalunya. (España, 2009). Ha sido Directora de Comunicación del Ministerio del Litoral y Asesora de Comunicación del Ministerio de Educación del Ecuador (2008-2011) desde estos espacios impulsó la gestión cultural en diferentes sectores sociales como fortalecimiento al derecho/proceso de la comunicación. Fue incluida en la Muestra de Poesía Ecuatoriana Emergente publicada por Literal de México, 2011. También ha publicado en la revista virtual 400 Elefantes.




A)

Hay suavidad en el viento tardío de los puertos. Gravitan los barcos en el temor
de cada continente.
El deshielo, la muerte de los símbolos, el nacimiento de los signos, las grandes
edificaciones que nos ideologizaron
.- son  accidentes de nuestros goces.
aullidos de amantes pasados,  la patria ebriecida, los padres lisiados, los
amigos defenestrados,
.- solo son flujos en el  acontecimiento de la palabra.

una larga lista de parientes sin ceremonias, las conversaciones en el asiento
trasero de un carro sin rumbo,
una lista sin tamaño de hijos que solo habitaron el territorio de las ideas ( un
vientre vencido es también una idea)
.- son apenas la puesta en escena de la memoria.

Gravitan los barcos en el temor de cada continente y timbra en el corazón de
los artefactos una forma de extrañamiento.
La utopía también es un exilio.



B)

Es serena la locomoción de la paz, suave el brillo de sus juegos en los
segundos sencillos cuando los cromosomas levitan en los designios de las
enseñanzas.
Perder el aliento en un día.- retroceder-adelantar, ser un cálculo o una atroz
librería surreal en donde cada mujer encierra su temor.
Desplazar-retirarse.- desenterrar los desaciertos es una forma caleidoscópica
para frenar el olvido.




75.-

A Diana Varas Rodríguez.

En el sopor del carcamán te esperan nuevas tierras abiertas como la
esperanza cálida al abrazar el cadáver de un amigo.

Nunca pises el humedal por las mañanas puede ser que duerman
mujeres con secretos bajo los pozos.
No despiertes el calor de los fantasmas su llanto forma redes que se anidan en
el  sueño.

La gula es un capricho del ansia, crece en el odio de las desolaciones y
las jorobas de la tierra.
Afianza el cartílago en el fango de los abrevaderos, come de este vientre y de
esta arteria ofertada; mira la franqueza del miedo a tu diestra.
Te aguardan nuevas pérdidas en el polvo de los abrazos.



187.-

Gaza es una niebla. Se va la tarde en tratar de no pensar en algo que
ocupe la cavidad; voltear el rostro es un oficio que implica la salvaguarda
del ojo.
La madre levanta los brazos hacia los muros. Gaza es un espectro
conocido, hemos compartido la merienda con sus sicarios.
El niño dibuja ríos en las grietas de su cárcel.
El estudiante  conoce el infierno, guarda libros-ira entre los bultos. Gaza es
un saldo que nadie sabe cancelar.
Fue esta la profecía derramada: siendo muchos eras el fantasma de la
clase. El niño en el borde del aula que mira la verdad que yace afuera.
No hay cielo que añeje nubes por tantos años.





Tiempo 1.a)

un cansancio capaz de llenar cada línea de nuestra piel, preciso como el árbol que nos llevará hacia las entrañas para sobresaltarnos con viejas fábulas de nuevos sentidos: debe ser así el fin de nuestros tiempos en estas tierras.
Divididos por las fronteras
vemos la añoranza de los mares en el corazón del pasado.




Tiempo  14

Los ebrios son astronautas sigilosos, se aproximan al infinito del asfalto; cubren sus cuerpos las ilimitadas eras.
Las ampollas desmembradas inundan la oscuridad con sus fulgores. Toda galaxia habita en los pavimentos nacionales; mientras la calle levita en la paciencia de ancianas y jóvenes inentendibles giran sus cuerpos describiendo fabulas de desapariciones. 
Esta noche crece la paciencia del infinito en la violencia del silencio.
El horror habita en el silencio
El horror gravita en el silencio
El amor era un mordisco de metal en el músculo de la duda.


Escucho las cosas y sus distancias, extrañamiento del sonido.
La luz atardeció en la sangre de mi siglo. Vimos arrojados desde las máquinas miles de cuerpos de la noche, miles de noches de los cuerpos, millones de maquinas de la niebla.
Escucho el rencor de las cosas. Las grúas siempre sufrirán de melancolía.




a)

Ocurre que al inicio de la noche tendremos que facturar los saludos y las papilas inflamadas por la ausencia de las culebrillas en los fermentos suaves que aniquilan los sabores de cada cuerpo.
El destierro tiene un cargamento de mujeres toscas, 
olorosas en las pomadas que prometen no llevarte hacia la ceniza. 




b)

las piernas de todos los hombres recostados serán cercenadas para transfigurar sus cuadros de carne en cocidos alimentos –necesarios- que nos darán el sustento de fe en este frío.




a+b =

De todos los sufrimientos el de la piel es el más sosegado. Sabemos que fuiste el destierro y la recepcionista latinoamericana al filo del acantilado que asemeja el borde de las dunas.
Las cenas siguientes nos contagiaran con los encantos del agua.
  
La mujer que lleva la casa dentro de la lengua se desintoxica de las hierbas. Guarece el miedo del hogar entre los molares. 



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