lunes, 13 de agosto de 2012

7390.- JUAN CARLOS VALLS





JUAN CARLOS VALLS (Güines, La Habana, CUBA 1965)

Su obra literaria ha sido galardonada con el Premio David (Cuba, 1991), el Premio Pinos Nuevos (Cuba, 1994), el Premio ORIPPO (España, 1995), entre otros. Ha publicado los libros De cómo en la estación de un pueblo el pretexto del viaje son las bestias (1991), Los animales del corazón (1994), Los días de la pérdida (1995), Conversaciones con la gloria (1995), Yerbas en el búcaro rojo (1996), La soberanía del deseo (2000), y La ventana doméstica (2008). Reside en Miami, Estados Unidos.





UNA LUZ ENCENDIDA Y UN HOMBRE QUE ESCRIBE SOBRE SÍ

una luz encendida
y un hombre que escribe sobre sí
una habitación en la que se puede tocar
el techo con la mano
y un sillón que soporta la carta
que no anuncia el triunfo.
ciudad que no conozco.
país que no conozco.
si pusieran en mi mano
el corazón corrompido de un cuervo
no sabría culparlo ni perdonarlo.

el tiempo de arrepentirse
está en manos de alguien que desconoce la realidad.
una luz encendida basta para imaginar
que la posibilidad de dos cuerpos desnudos
tiene que ver con la gota de sangre
dejada por el cuervo..hasta la madrugada permanecemos observando
cualquier gesto podría ser el detonante
la mujer que increpa a su destino en el teléfono
el hombre que no sabe qué hacer con su felicidad.
todo tiene un propósito
para que el hombre y la mujer descubran
esa grieta por la que escapan sus raíces
el hombre y la mujer se comunican
yo siento lo real
como el pájaro inquieto que picotea mi sombra




YERBAS EN EL BÚCARO ROJO

si miro a la ventana
la casa del vecino permanece
las paredes pintadas indican un comienzo
una celebración que no llegamos a comprender.
a falta de flores
he puesto yerbas en el búcaro rojo
cerca de mí un libro
(poemas medievales de Antón Arrufat)
y cigarrillos para creer una velada
a la que asisten amigos entrañables.

en vano ha sido querer contar las cosas dulcemente
un año muerto no puede emborronarse
como aquello que no llegamos a escribir.
reviven la memoria el amigo distante
el enemigo último la provincia remota
la lluvia tiene un gusto que ya había olvidado
fumar un cigarrillo
no cambiará mi suerte para nada..cuando pensé en Antón
creí que tomaba el libro de un maestro
pero al morir el año
sus lirios empotrados sobre un fondo de espadas
fueron una armadura para sanar la ausencia..la casa del vecino permanece en mis ojos
las yerbas en el búcaro desplazan la pobreza
el cenicero imita el rictus de la muerte
diciembre deja marcas
enero lo supera
el vino que bebía ha azucarado el vaso
en mi escritorio un lápiz. un libro. una ventana.

saber que permanece la casa del vecino





HE LEÍDO UN POEMA DE DIANE WAKOSKI

he leído un poema de Diane Wakoski
y comprendí de repente
cómo llegué a ser este amasijo de temblores
recogiendo migajas para la vida..hace veinte años
alguien a media noche apretó
contra su cuerpo mi cuerpo
y dibujó en mí una ventana
por la que más tarde se asomarían
unos pájaros blancos
que la gente
con el sonido irónico de las palabras
fue convirtiendo en negros y enfurecidos
pájaros del desasosiego..pasaron veinte años
y la ventana permanece abierta.
Diane Wakoski jamás comprenderá
por qué no fue el acantilado el límite
entre la muerte y mi sueño con una gaviota
batiendo las alas.
nadie comprenderá en definitiva
por qué se necesita un corazón enorme
para que aquellos pájaros
sigan bebiendo de tu sangre..pasarán veinte años
y este poema será desempolvado
por un muchacho a quien le gente
(con el mismo cuchillo con que cercena
el pan de cada día)
habrá herido y dibujado una ventana
para que otros pájaros
violentados por la misma ironía de las palabras
pongan en peligro la belleza del mundo




VIDAS NUNCA ANTES DIBUJADAS PARA UNA NOCHE DE CUMPLEAÑOS

una mesa dispuesta
y ya tratamos de descifrar palabras
que le devuelvan al rostro lo humano.
pero sólo hay palabras que lo desfiguran
palabras nunca antes dibujadas
batiendo contra la ingenuidad
de una noche de cumpleaños..una mesa dispuesta y ya somos felices
dejamos que la vida
adquiera los contornos de un animal doméstico
y echamos a rodar como un juego de infancia
los dados que los muertos en silencio demoran
doy la palabra a Borges
toco el cráneo a Lezama
Beethoven en el disco ha sonado tan triste
como un niño al que un pájaro
le picara los ojos..una mesa dispuesta para mi cumpleaños
palabras que descifran vidas no develadas





OBCECADO POR UN TIEMPO DISTINTO

a Ernesto Valls

leer un libro
y no alcanzar a comprender a quien se marcha
antes de que llegue la hora
es tan difícil
como ignorar que su vaso de té
quedó servido para siempre
obcecado por un tiempo distinto.
regresar por un camino que mis pies desconocen
es instalarme en estos predios de la muerte
conversar
reconstruir con nitidez
cada palabra dicha en contra del aburrimiento..es esa voz interpretando a Bach
lo que trasciende el hervor de mi sangre
y me deja retener con viveza
lo que ahora es cadáver consumiéndose.
leer un libro
para que todo sobrevenga como una tempestad
arrastrando con ella la ceremonia
la marcha de los cuerpos
hacia una tierra definitiva.
otra música anuncia la corrupción
de una inocencia antigua
coleccionamos pedacitos del desastre
para mañana hablar con más dulzura
de las paredes que simularon la casa
y de los animales que completaron
el rictus de la miseria..una casa…un animal…y yo
guardamos en común el mismo deterioro.
el mismo argumento que nos lanza
al vacío del mundo que nos prestan




EL AMANTE

no vuelvas a los lugares
donde fuiste feliz
Delfín Prats

es imposible colocar la soledad
en ese espacio donde los compañeros
eternizan la palabra tiempo.
hacer que gire sobre nuestra cabeza
la sangrante noticia
con el deseo de no ver
no adentrarnos en la viscosidad
de la sutil pregunta.
no he querido entender que cada hombre
se dibuja a sí mismo para que lo contemplen
he terminado cercenando mi cuello
colocando mis manos donde otros
quisieran que estuviera mi garganta..atravesar estos lugares
no esperar
no violentarme cuando hundo el dedo en mi ojo
cuando palpo y pregunto
y sólo puedo embarrar la sombra de mi mano
con el silencio.
si pudiera escribir
o mejor dicho describir
el delirante aroma de la memoria
no tomaría esta avenida
que siempre me confunde
ni extrañaría el mar
visto desde esa altura
en la que no se le entiende
pero heme aquí inventando la belleza
claveteando sobre ese chorro de miedo
como único paisaje..una fotografía es incapaz de resumir
el adiós que ejecuta mi mano
todas las ciudades en las que fui feliz
no tienen el sosiego de un libro compartido
ni la paz de un muchacho regresando al hogar
donde lo espera
ávido
el amante





NATURALEZAS MUERTAS

cosas que recordamos.
objetos que desfilan cuando queremos repartir
lo que fuimos comprando.
una piedra. una caja de tabacos vacía.
un volumen de la colección Austral (1942)
con poemas escogidos de San Juan de la Cruz..se confunden el antes y el después.
palabras que dije hace tiempo
y traiciones que cometimos contra un cuarto
en las afueras del mundo.
si supiera pintar
estaría pasando por un período
de naturalezas muertas
pero sé que mis cadáveres son otros
mis libros predilectos
mi forma de ejecutar el amor.
cosas que recordamos
nostalgia que en el antes fue un pájaro
en el ahora un perro al que mató un citroën..en el pasado debí ser una puerta
o una mujer que murió joven.
siento que esos espíritus
quieren de mí un crimen verdadero
algo que les ofrezca paz
después de tres veranos..se confunden el antes y el ahora.
es un sueño
y pasamos la noche en un campo de girasoles.
tú amaneces con un viaje que no puedes contar
y yo borrando los caminos.
el antes y el ahora.
sombras que determinan
la posibilidad de otra estación
otros objetos para marcar el tiempo
de próximas conquistas..naturalezas muertas.
palabras que dije
y que entre piedras y cajas vacías
no serán recordadas




EL TIEMPO DE ESTAR EL TIEMPO DE PODER Y EL TIEMPO DE VIVIR

en la enumeración de las proezas cotidianas
hay un sitio aguardándote
en el que cabe la mediana soledad
y el bastón que te sostiene
con dibujos humanos.
¿acaso pensabas poseer toda la vida
la fuerza con que domeñas el aire?
quiero gritar
y sólo puedo un aullido mecánico..me pregunto: 
¿la distancia entre tu cuarto y mi laberinto puede ser suprimida por el espacio entre dos caballos a los que han violentado su destino? ¿el tiempo que hasta hoy conocemos como el mismo tiempo alcanzará para que estos animales sostengan el peso de dos mundos a los que se puede penetrar por la puerta de la sangre?
llegado este momento
en el que intercambiamos un plato de arroz
por un libro que rememora a Hiroshima
queda esperar por el tren que llevará
tu cuerpo hacia otros cuerpos
tu mundo hacia otros mundos
hasta sentir
que se confunde la mediana soledad
y el bastón que no llevará dibujos humanos
sino autos y grandes avenidas
la pequeña y la gran ciudad
como gacela y tigre enfrentándose
hasta que uno de los dos se proclame
rey verdadero.
uno de los dos en el lenguaje fotográfico
de las cosas inmóviles
con el rubor de lo que fue perdiendo
el tiempo de estar
el tiempo de poder
y el tiempo de vivir..pregunto: 
¿la distancia entre tu laberinto y mi cuarto es la distancia recorrida por el hombre que vienes persiguiendo? ¿descubriste que no era un fantasma lo que distorsionaba la huella de tu pie sino un zapato gigantesco un zapato de recorrer kilómetros de oxígeno puro ahora reemplazado por la sustancia amarga con que remozas el paraíso?
en la enumeración de las proezas cotidianas
hay un sitio aguardándote
un lugar donde a solas
vive su muerte el pájaro




EL ORDEN DE LAS COSAS

todo lo que conozco tiene un orden
un orden que en nada se parece
a la concatenación de nombres
vidas fechas y palabras
que pudren lo verdadero..hay siempre una certeza latiendo
en lo vil que fuimos
un time para la pajarita de papel
para el ladrón de niños
y para el asexuado corazón de oro.
un orden:
1- el aseo de las palabras.
2- la limpieza del carácter.
3- la pulcritud de admirar al cuervo que comerá tu ojo.
4-
5-
6-
blanquear sobre las sucesivas
sublevaciones del espíritu..todo lo que conozco
viene a mí como de regreso
así puedo saber que no seré mañana
otro que la mentira de hoy..habrá siempre una certeza latiendo
en lo vil que fuimos





UN PEQUEÑO GATO HEMBRA HA MUERTO

un pequeño gato hembra ha muerto
de su poca memoria
he recogido gestos con los que un día
desde su ventanita celeste
enviará señales para ablandar mis ojos.
un pequeño gato hembra
pedigüeño de lo imposible
lúcido desde el momento de saber
que en mi puerta hallaría
el pedazo de pescado fresco
decidió irse para ocultar
su soledad de mis angustias
incompatibles al parecer
después de hallarnos culpables el uno al otro
yo de su soledad
él de mis tantos defectos agravados ahora
por un amor que resultó aceite hirviendo
derramado sobre mi deseo.
.no es superstición que el gato hembra
pereciera en los avatares de mi desgracia
entre él y yo se tejieron conspiraciones
desastres patrañas infantiles
y en medio de todo una mujer
espolvoreando piedra molida.

el gato hembra es víctima de una desilusión
mientras estrujo entre mis manos
la cáscara seca de un hombre





A LOS NIÑOS HAY QUE DECIRLES QUE LOS MALOS TAMBIÉN GANAN

los malos también tienen sus ilusiones

cuando los niños no han dejado de ser
ese pedazo de pan humano que los engrandece
están a tiempo de escuchar verdades
reservadas a la inocencia.

cuando sus pasos
no han sido tocados por el triunfalismo
y sus ojitos de ciervo no han domesticado
la humedad salvaje con que se cuecen los ángeles
entonces podemos decir
que no es tarde para explicarles
el procedimiento de la supervivencia
las cercanías y lejanías posibles

a los niños hay que leerles la poesía
no como quien dibuja un camino
sino como quien cuenta la historia
del primer hombre que conoció la derrota
y aun así no fue despojado
del privilegio de la tristeza.

los niños son el postre
de la gran conversación.
en su atlética sombra
están escritos los banquetes futuros
está dibujada la lluvia
y está tatuada siempre una ventanita
que se oscurece con el tiempo.





VENTANA CON GATO QUE OBSERVA

por la tela metálica avizoro el peligro
he venido a tronchar
la aventura campestre de mi gato
y lo he encontrado solo
observador del pedacito de paisaje
que constituye mi existencia.
en el antes era yo como un niño
perpetuado por el deslumbramiento
cómo es posible que terminara en esto
que golpea y desbarata puertas
transparencia de mí
indefensión que regala enemigos

se ha sentado mi gato
a contemplar mi encierro
y con sus ojos de ver más allá
sabe que no soy presa del verano
ni de los exabruptos del amor
son los golpes dicen
y siento el deambular de las voces pequeñas
en su misión de agriar la vida cotidiana
son los golpes dicen
y no hay palacio para la verdad
ni amnistía para la forma miserable
en que pude gozar ese pedazo de paisaje
que ahora es naturaleza muerta de ventana
con gato que observa.

cómo sería en el después
si mi mano ratificara la soledad
y fuera convirtiendo en gatos-compañeros
cualquier indicio de subsistencia enemiga
gatos que no alcanzaron a saborear
los poemas de Emily Dickinson
y se acostumbran a la idea
de alimentarse con poetas desconocidos.

es una verdad a medias
reconozco que no he sabido ser
el domador entrañable que enjaula
su fiera diminuta
necesitaba un cargamento de piedad
y han puesto piedras al por mayor
muelle de utilería
donde se estrella mi respiración
y mi gesto felino amañado
por el golpeteo de la convivencia

por la tela metálica avizoro el peligro
pero mi gato de la contemplación
mi gato fértil de los días estériles
mi gato de acompañar
está velando que aparezca con su disfraz humano
el cazador nocturno que ambiciona mi noche.





ODA A GASTÓN

es demasiada ilusión creer que regresará
de ese viaje en otro cuerpo.
mi perro se evaporó
como si yo mereciera un castigo
como si se llevara con él
el maleficio de una bruja
o la ponzoña de un vecino ácido

siempre supe que con el tiempo
él escribiría por mí en las tardes
por eso
cuando en el piso se desmoronó
su estatura diminuta
cuando lo vi perder su construida esperanza
en San Luis Beltrán
y mis manos forcejearon con el ángel
que tiraba y tiraba
de su corta temporada sobre la tierra
sentí como si mirara desde el futuro
su ya distante compañía
y como si aún su miradita limpia
alumbrara ese campo
donde le puse a reposar su muerte.






MIEDOS (II)

…………………………a Ibis Acosta

hace ya muchos meses escribí un poema
al que llamé miedos
esta es una versión de esa mentira
que cual verdad ostento
con mis manos hambrientas de ti
y en la que te pierdes
como en selva oscura compitiendo
con los precipicios artesanales del hombre

el hombre eres tú
yo soy el pedazo de conversación
el montículo de polvo
el paisaje visto de la ventana hacía dentro
una especie de miedo
con cabeza absoluta y ojo de cíclope
un miedo febril y distante
de tu colección de miedos infantiles
inútiles y sacros

hace unos meses
no sabía que en la ventana
iba a encontrar el final de mis viajes
y el principio de todos los laberintos
por eso le prohibí a Dios
la virtud de poseer la docilidad
como emblema de circo
y entender mis temores
como un acto único y solitario.
ahora poseo
la claridad de los doctos
la paciencia de los simples
en mi angustia de no ser
se revelan los sueños de mis antepasados
y la vida de la ventana hacia adentro
es este poema que cual verdad definitiva
funda las magras cosas
sembrándolas en mí
en el lugar del hijo que no florecerá

ni árbol ni palabra
serán mi testimonio
apenas ver pasar
junto a la juventud
el temor a vivir
de mi ojo geométrico.





NUNCA FUERON

esto que soy
pasa por un filtro de sangre
y ni la muerte consigue
para mi noche silente
el pantaloncito de aquel niño
que de haber conocido su futuro
se habría vuelto árbol
o columna de piedra

por el trillo de todos los días
regreso a ser un hombre familiar
pienso en el tedio
y cada vez soy menos enemigo
del hilo que va de mi cabeza
hasta la cerrazón


hace tiempo afirmaba
que coser y cantar eran los verbos de la vida
hacía pequeños juegos con la angustia
y escribía para el futuro poemas siniestros
que son el espíritu de mi vergüenza.
hace tiempo desconocía
que el niño que fue atropellado por mi cabeza
boqueaba paralítico en el vacío de mis ojos
era polvo –pensaba yo–
y con la yema de mis dedos
frotaba y frotaba los trocitos humanos
borrando lo que ahora
cansado de manosear la inteligencia
entiendo como gritos
hospedados en algún dolor

me he visto en sueños
masacrar ciudades enteras
tengo miedo de esos muertos
tirando de mí

de aquel niño mordisqueando a su asesino.





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