martes, 3 de julio de 2012

7195.- JUANA LUJÁN



Juana Luján: Nació en el ’81 en Córdoba.
Fotógrafa en formación o deformacion.
Fue parte de la intervencion urbana Troquel.

A Maria Juana Luján le gusta que le digan Juana, nació en el 22 del 12 del ’81, aunque hubiera quedado mejor del 82
Le gusta mucho su tatuaje.
Como todo mundo, ella tiene un blog: www.quir-k.blogspot.com 
-Fiestita. (Ediciones La Creciente, Córdoba, Septiembre 2005)
-Otros libros:  Troquel, Binario, Danger (editado por Recovecos), etc.




Fiestita
(Ediciones La Creciente, Córdoba, Septiembre 2005)


“Yo le dije 
si no estás tú, 
qué voy a hacer si no estás tú
Y he sabido que es peligroso
decir siempre la verdad.
Por eso aquí tengo yo esta fiesta
 pero sin ti”
R. Carrà


*I

La mano estéril marca el tiempo
tararea en la falda.
Me gustan los detalles
y su telón.
Tiemblan en la sangre
el chirrido de una cuerda,
la voz que carraspea,
el marfil de la tecla
(paquidermo bajo el dedo)
la mano del prestidigitador.
Está naciendo
una música sin disfraz.



*II

Las fotos
juntas
no dicen nada.
Un montaje de dos cuerpos
sólo señala
ausencia.









*III

Me rapé, vendí mi pelo.
Se hicieron pelucas.
Se vistió la calvicie
de una muñeca.




*IV

Camina despacio,
tantea.
En este lugar
es ciega nueva.









*V

Tal vez lo pierda todo
y los hijos se disputen la casa
la vajilla.
El cuerpo es frágil, fugaz,
pero qué haré sin las palabras.






Troquel
TROQUEL06

Derrama flores.
Después,
La Primavera
llora
abrazada al inodoro





Piel pegada a las costillas.
Esta sensación vieja
de ser total asimetría






Me olvide en un taxi
la teta
derecha
menos mujer mas carne de res





Me rapé, vendí mi pelo.
Se hicieron pelucas.
Se vistió la calvicie
de una muñeca





Como la “X” de un tesoro,
en el hombro izquierdo
un lunar






Lo que en la boca
se aborta. Retrocede. Se pudre.
En los pliegues de una mano
Surge





W
Walker 

siempre es más difícil
anclar un navío en el espacio.
Recuperación de la adolescencia, Ana Cristina Cesar

I

Como la gota 
que cae 
en el plato de lata 
así 
metálico 
es el tiempo para él.



II

Los ojos vidriosos del caminante 
ven el mundo 
derramarse 
bajo sus pies. 
Sólo de noche se detiene. 
Y después de nuevo 
se estrella en su cara.



III

El caminar lo lleva 
-cinco veces por día- 
a la tumba de su madre. 
Así 
no hay tiempo, 
la vida transcurre 
entre un viaje y otro. 



IV

¿Qué son treinta años para Walker? 
Apenas un brote 
línea que va 
desde la muerte de la madre 
de la esponja 
a la muerte de las hermanas 
que un verano cargaron sobre sus piernas 
la locura. 



V

Quien escribe sobre el loco
que camina 
Escribe
sobre su propio caminar 
a múltiples tumbas. 

(fragmento)





D- Danger

Los vi.

En la noche única
él ha dejado de caminar
tan solo un rato.
Irá al baño, se mojará la cara
afeitará la incipiente barba
que ha dejado crecer adrede
para hacer algo aquel día.
Después
una sopa de arvejas
algo de tele
el horno prendido para calentar la casa
para recostarse solo
en la pieza que huele a meo.

Los vi.
En la noche idéntica
ella ha dejado de mirarse al espejo
para tantear la asimetría
para saberse incompleta
y al mismo tiempo
poderosa.
Hace ya tres días que no sale
mas que al baño y la cocina
y otra vez
al espejo o a la cama
Pero ahora
descansa de la imagen enfrentada
se sienta
mirando la pared
más sur de la casa.

Los vi.
Ya estaba muerta la noche
en que abrazaron la pared
que comparten
y fueron algo lejano a sí mismo
algo parecido a la vida
en la habitación contigua.






T
Tetas

De modo que ella esta de pie, 
sonriendo enteramente, con un resto 
de viento en los cabellos. 
Pero mira hacia adentro y se complace 
en su anónima carne y supone que la imagen 
retiene algo más que su parte mortal.
Muchacha en una fotografía, Joaquín Giannuzzi



I

Prohibido fumar, prohibido escupir 
Prohibido charlar con el chofer 
Prohibido subir o bajar 
con el cuore en movimiento. 



II

Me olvide en un taxi 
la teta 
derecha 
Menos mujer más carne de res.



III

Crece el arbolito 
Frutos redondos amarillos en racimos. 
Es Mayo. Se extiende, sube, crece. 
Para el invierno 
el tumor ya tiene 
el tamaño de un durazno chico. 




Binario
*





Ladra
Ruge
Drena
Habla en código.

*





Lleva en su interior
un gran parásito
Por eso
los primeros tres meses
vomita.



*





Herida vertical
sangre acusada
desde siempre
culpable.



*





Hambre de días
que este cuerpo no sacia.


*



No es una máquina perfecta
Un reloj
no tendría estos problemas.



*





De noche
vencida
deja que el sueño gane
el terreno en el que falla.


*





12
28
45
Mujer y fértil.
Matemática.






Árbol Familiar

Mi árbol ginecológico 
me transmitió hidalguías, 
gestos para el mármol
Linaje, Adelia Prado

I

Cuentan mis abuelas y tías abuelas 
que allá lejos 
el primero de los hermanos 
mató a su mujer 
para casarse con su hijastra. 
La mató -dicen- con un hacha 
que clavó en su espalda 
después de esperar hora, hora y media, 
tras la puerta. 
Dice mi madre 
que dicen mis primos 
que dicen mis tías abuelas 
que el primero de los hermanos 
era carnicero de oficio 
-uno muy bueno- 
y que mandó a dos empleados suyos 
- Juan y Lorenzo - 
a que cortaran 
el cuerpo 
y arrojaran después los pedazos 
a la crecida del río 
y que entonces Juan enloqueció 
y les contó a mis tías abuelas 
que su hermano, 
el primero, 
se acostaba con su hijastra 
ya preñada y que para no vivir 
en pecado decidió enviudar. 
Nadie le creyó 
y Juan pasó, ya perdido, por varios pueblos 
contando. 
Su voz tuvo que atravesar 
102 años 
y quién sabe cuántas bocas 
para que hoy yo cuente 
con la certeza de quien ha visto.



II

Ellos dicen 
que mi tía, hermana de mi abuela 
sería en realidad 
su madre. 
Mi bisabuela sería entonces 
bisabuela de mi padre: 
la madre todopoderosa 
que fagocita niños 
para criarlos como suyos. 
Es por eso –dicen- 
que las mujeres de la familia 
mueren solas o secas, 
sin hijos varones y sin hombres 
perpetuando el apellido 
que alguna vez fue maldito 
por su fruto.




III

A su madre le entregó 
la niña 
su primera niña 
su única 
niña. 
Se la entregó 
como ofrenda que se entrega 
y ya. 
Vivió hermana de su fruto 
y cuando la niña tuvo un hijo 
finalmente 
lo pidió como ofrenda 
que se entrega 
y ya.



IV 

Ella se quedó 
con lo poco que había. 
Su otra 
de cejas y ojos 
oscuros. 
Casi en sus zapatos está 
-pisándola- 
su hermana. 






Hoy volví. 
Antes 
íbamos a pasar un trapo húmedo 
por los pétalos de tela
color naranja. 
Tirábamos un balde de agua 
sobre el gran bloque de cemento 
veía la foto casi dibujada 
de mi bisabuela. 
Yo tenía cinco años 
Sentada en la tumba de Juana 
miraba las flores de tela 
la tumba celeste. 




VI 

Usté va a venir 
y esta vieja va a estar muerta 

Soy la muñeca con que jugaba 
a ser mamá 

antes de eso venga con auto
y llévese la caja 

Cada verano junto a la cama 
abría la caja sacaba 
despacio 
el celofán azul 
y las dos nos asomábamos 
para ver el vestido 

useló mi princesa 
usté que puede 
useló 

No quiero 
no quiero usar ese vestido 
pero digo sí


Ella se ríe 
y devuelve al capullo azul de celofán 
su vestido de novia. 





XIII 

Dedicada
a destejer la línea
antiguamente trazada con semen
a dar testimonio
de sus mitos
del gens mortalium
busca nombres
entre los nombres
hasta dar con el suyo
y cerrar el círculo.



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