viernes, 22 de junio de 2012

7127.- GEORGE RIVERÓN



GEORGE RIVERÓN
(Holguín,  Cuba, 1972). Poeta, periodista, editor, fotógrafo  y realizador audiovisual. Tiene publicados los libros de poesía Contra la soledad de la sombra (Ediciones Holguín, 1994 - Premio Nacional Oscar Lucero 1992), El último dios (Ediciones La Luz, 1997 -Primera Mención del Premio Nacional Adelaida del Mármol 1996), Los días del perdón (Accésit en el Premio Encina de la Cañada 1997. Ediciones Encina de la Cañada, Madrid, 1998), Extraños seres de la culpa (Premio de la Ciudad, 1996. Ediciones Holguín, 1999), Escritos invernales (Premio Calendario 2001. Casa Editora Abril, 2003) y Señal de vida (Ed. El Salvaje Refinado, Estados Unidos, 2005 – Bluebird Editions, 2008). Dirige la revista literaria la zorra y el cuervo y el sello editorial Bluebird Editions. 



these foolish things


escuchando a billie holiday
te pensaba


tu corazón marca el tiempo
contra la palma de mi mano
me miras 
y el tiempo se detiene insosteniblemente

hay un espacio entre tu corazón y mis ojos
donde todo es calmo y tú estás quedo.






acaso el corazón

con permiso de salvatore quasimodo

espléndido
como un salto de agua en mitad de la fuente
el bello muchacho atraviesa el patio
en busca del amor crucificado en el poste de telégrafo

billie holiday canta lover come back to me
y el viento serpentea con su voz los silencios de la noche
rotos interrumpidamente con el chirriar de las rejas
que se abren al paso del deseo

el bello muchacho se hunde
en la estrecha sombra del poste de telégrafo
elevando las manos al cielo

alrededor
un coro de voces gime
suplicando al joven dios
una lluvia de luz sobre la tierra

el viento serpentea lover come back to me
y tras las rejas que se cierran
acaso el corazón nos queda
acaso el corazón
y un gran vacío.






salir a matar

a joel sosa
en la habana

a veces
cuando las luces de miami
te recuerdan a la habana 
desatas tus ganas de volar
y la calle es una anunciación del tiempo

como quien deja el alma pegada a la pared del cuarto
para no dañar los sutiles recuerdos
que los amigos fueron adhiriéndole 
sales apretando los labios
reteniendo contra ti esa brisa de mar
que corta y se deshace

has salido a matar el tedio
la costumbre
la nostalgia que guardas de los días pasados

salir a matar lo que te duele
es sólo el pretexto que te inventas
para no morir de miedo

te aterra mirar atrás
y ver a tu mejor amigo llorando tu partida
recordarlo así es una cuchillada que aún te hace sangrar
lo sientes abrazarte y el mundo vuelve a estremecerse
sin saberlo dejaste el corazón en ese abrazo
que solo el tiempo guarda

el mar que te acompaña conoce tus secretos
las sombras que en la arena ve juntarse
hasta desvanecerse 
ese instante fugaz donde el placer te hunde

a veces las luces de miami
te recuerdan a la habana
a veces 
solo a veces.




vértigo

me distraigo 
en la breve sombra que traza el agua
en el horizonte que se pierde

apenas escucho la caída de la tarde
y siento ganas de echarme mar adentro
romperme contra esa línea
que fugazmente el agua esboza 

pero no hay más agua
que los breves charcos 
que repentinos aguaceros van dejando
sobre el obsceno pavimento

los recuerdos vuelan
con la fugacidad de la lluvia
y es fino el vuelo
lentísimo y aterrador

solo el amigo sabe
solo el amigo cree
solo el amigo escucha
el redoblar del corazón contra la carne

yo amo
tú amas
él ama
nosotros quisimos amar lo imaginable

hay veces en que me distraigo
y sigo pendiente abajo
a punto de raspar el alma en el cemento

subir supone un riesgo
y lo asumo

con cada estación
desaparece el vértigo. 




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