domingo, 13 de mayo de 2012

6819.- CAROLINA MUSA



CAROLINA MUSA
Nació en Rosario, ARGENTINA en 1975. Licenciada en Comunicación Social, también estudió cine y museología.
Desde 2008 participa en el taller de escritura coordinado por Marcelo Scalona.

Acústico (Tropofonía, 2011) es su primer libro publicado. Tiene inéditos el conjunto de cuentos Mismo sol y el poemario Ungüentos amarillos. Su guión de largometraje Embarcación obtuvo una mención en el Programa Estímulo a la Producción Audiovisual Santafesina en 2008.

Ha participado como invitada en los ciclos de poesía Poetas del Tercer Mundo, Ocultos y Arte por la Paz; y en el Festival Internacional Semana de las letras y la lectura. Desde 2010 coordina un taller literario para niños y se dedica a la corrección y edición de textos.



21/ A Facundo Marull

Lluvia leve la distingo apenas sobre la cúpula negra recortada
entre azoteas de pensiones recicladas nuevos bares retro
ventanas de edificios asimétricos viejos ya, latosos sin brillo
manchados de óxido y humedad, Rosario
cuando lluvia leve late y palomas
trazando líneas meciéndose en el gris, en la canción disonante
de bocinas paranoicas por granizo y las siete campanadas
del reloj del Palacio Fuentes que da las siete, llueve
fina lluvia sobre motociclistas sin casco y vendedores de paraguas vociferan
PARAGUAS en las esquinas de la peatonal los incautos
VEINTE PESOS maldicen esperan taxis maldiciendo se cobijan
amontonados bajo aleros
el heladero se lamenta
la florista se lamenta el pájaro
de la plaza Pringles canta todavía la ausencia de Facundo Marull que llueve
en la lluvia leve y conversamos soplamos
las huellas de aquella ciudad en ésta
triste definitiva mira el río se levanta
sobre ruinas de trenes el ocio compaginado, los servicios,
los clubes de pesca con ascensor, Facundo
probablemente otro
poeta se rinde abrazado a tu árbol
yo misma me recuesto en un álamo los sábados fumo
a tu salud, bebo
por el infortunio de los poetas de Rosario,
por mi casa de Rosario que tampoco tengo
tres veces por la biblioteca del Paraná sentémonos Facundo acá
a deshora
a desovillar
tanta agua.

Facundo Marull, Triste.






42/

-El escarabajo es estúpido –le digo.
Y el escarabajo intenta por undécima vez
trepar el zócalo.
Vuelve a fallar.
Agita sus tres pares de patas tendido panza arriba.
Nos reímos.
-Obstinado –le digo.
Y apuro el salvataje con mi lápiz.

El espectáculo es triste, el deseo
de morirse así.






Termodinámica

Me deshueso
Me trozo, me desgraso
Me rehogo con cebollitas tiernas
Me cocino al vapor
Con arroz y cúrcuma
Me salo
Me pruebo
Me sirvo abundante en cazuelas de barro
Me comparto en la mesa
Me muerdo, me mastico, me trago
Me transformo en bolos fecales
Me expulso, yerro
Por cañerías oxidadas hasta el
Paraná
Me deshago (no tanto)
Me chupa un sábalo.
Me pesca una red.
Me vende un niño.
Me compra un hombre.
Me destripa una mujer.

Me trozo, me desgraso, me rehogo,
Y así.





ACÚSTICO
                                                                              A Lauti.  A Nico.


Cuando ellos duermen deambulo por las habitaciones
hurgando sonidos
                                                            (el sonido no es la
                                                     frontera del espacio sino
                                                                  su espesura)

1.          Aspas del ventilador.
2.          Machaqueo persistente del aire acondicionado.
3.          Viento. Bocinas.
4.          Gorjeos de gorriones y palomas mugrientas.
5.          Respiraciones acompasadas,  profundas.
6.          Pulsaciones asimétricas de los dedos sobre el teclado y
7.          el ladrido ocasional de algún perro vagabundo
                                                                                                 (que no es
                                                                                         el lustroso mimado de al lado)
Cuando ellos duermen abro los poros como
un cazador
                        acústico
Me empecino al acecho y espero
                                                                                           (¿ya?)
la pasmosa cisura / la explosión
providencial
de la palabra
- Mamá -
No duerme, escribe.





Mi balcón

Calentador eléctrico.
Plato de loza blanco.
Maceta de barro sin planta.
Madera de Bolsón.
Uno arriba de otro no en este orden sino
a la inversa:
Madera de Bolsón sobre
Maceta de barro sin planta sobre
Plato de loza blanco sobre
Calentador eléctrico.
Atrás el esqueleto de una silla tonet.
Arriba la soga con broches de colores.
A la derecha un banco de trabajo.
A la izquierda un cactus patagónico anciano,
único espécimen que resiste
la insistencia inanimada de mi
balcón,
con su horizonte amputado en el ventanuco
del baño de los vecinos.







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